Anuario 2002
Turquía
"Los islamistas llegan al poder en una Turquía que anhela entrar en la UE"
Jordi Quixano

El 2002 ha sido el año en que el Partido de la Justicia y Desarrollo (PJD) -islamistas moderados- alcanzó el poder rompiendo la hegemonía de los partidos laicos que eran mayoritarios desde la fundación de la República proclamada por Mustafá Kemal en 1924. Este cambio de gobierno ha llegado el año que la Unión Europea ha seguido rechazando las peticiones de Turquía para iniciar las negociaciones para su adhesión, al mismo tiempo que EE.UU. ha presionado a Ankara para que se posicione en vistas de un eventual ataque a Irak.
Desde que en 1924 el general Mustafá Kemal “Atatürk” -padre de los turcos- acabó con el Imperio Otomano proclamando una república laica y aboliendo el califato islámico, Turquía se había distinguido como el país musulmán que mayores esfuerzos había realizado para occidentalizarse. Tradicional aliado de Alemania primero y de Estados Unidos tras la II Guerra Mundial, Turquía, en su afán de posicionarse junto a Occidente, es el único país de población musulmana miembro de la OTAN (1952). A esta cooperación militar con Occidente, se ha unido la clara voluntad de los turcos de ser ciudadanos de la UE desde su petición oficial en 1987, voluntad a la que algunas voces de la política europea se han opuesto escudándose en la falta de respeto de los derechos humanos. Con la intención de acallar estas voces críticas, el Gobierno de Ankara ha tenido que adoptar medidas que en parte explican el auge del movimiento islámico turco.

Perseguidos y reprimidos desde la fundación de la República, el movimiento islamista siempre se había visto desde el “establishment” y el Ejército turco como un peligro para la europeización de Turquía. Esta represión, sin embargo, nunca ha gustado a la clase política europea y con el tiempo las autoridades turcas tuvieron que permitir la participación en política de los islamistas moderados. A pesar de la tolerancia hacia los movimientos político-religiosos, la Fiscalía del Estado y el Ejército se encargan de vigilar de cerca las prácticas de los partidos islamistas y son habituales las detenciones de algunos de sus miembros. De hecho, el antiguo alcalde de Estambul y líder del Partido de la Justicia y el Desarrollo, Tayip Erdogan, fue acusado en 1998 de recitar versos islámicos en público y en 2002 de insultar al Ejército, cosa que le impidió proclamarse primer ministro cuando su formación arrasó en las elecciones de noviembre.

Pese a esta persecución de los partidos religiosos, el descrédito y la corrupción de las formaciones laicas hizo que éstas perdiesen los comicios anticipados frente a los islamitas. Durante 2002 la coalición tripartita de centro-izquierda que formaba el Gobierno se mostró tan frágil como la salud de su líder, el septegenario Bulent Ecevit. Las distintas crisis médicas que afectaban al anciano Primer Ministro -73 años- también afectaron al Gobierno, que veía que no podía cumplir las exigencias económicas que la Unión Europea requería. Durante el 2001 el Producto Interior Bruto (PIB) turco había caído casi nueve puntos y medio -la peor recesión del país desde la II Guerra Mundial- y a pesar que la inyección de capital por parte del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional hizo terminar el año con un crecimiento del 4 % los turcos no renovaron su confianza en el Gobierno. Además, la desunión entre los partidos laicos llevó a los islamistas moderados a ser los grandes candidatos en los comicios, en los que finalmente consiguieron el 35 % de los votos y conseguir mayoría absoluta en el Parlamento, obteniendo 354 de los 550 escaños existentes.

Sin embargo, el Gobierno de Ecevit ha acabado su mandato con decisiones históricas que pretenden consolidar a Turquía dentro la órbita de la Unión Europea. Durante 2002 el Ejecutivo turco ha aprobado la tan reclamada abolición de la pena de muerte, ha otorgado un poco de libertad a la población kurda y ha impulsado las negociaciones para la reunificación de Chipre.

La abolición de la pena de muerte era una de las medidas que con mayor insistencia se exigía desde Europa como condición básica antes de fijar cualquier tipo de negociación sobre la adhesión a la UE. Finalmente, en 2002 estas exigencias se han consolidado, y el Parlamento turco aprobó en agosto la esperada prohibición de la pena capital. Uno de los presos que se benefició de esta nueva medida fue el antiguo líder guerrillero kurdo Abdulá Ocalan. Este dirigente histórico del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) había sido apresado en Kenia por agentes de los servicios de inteligencia turcos. Transportado a Turquía en una operación que incumplía la legalidad, Ocalán fue juzgado y condenado a pena de muerte, y permanecía en prisión a la espera de que se le ajusticiase. La decisión de Ankara también afectó a Ocalán, que vio cómo su pena de muerte se transformaba en cadena perpetua.

La detención y la pena a Ocalán eran unos de los puntos que más enquistaban el problema del Kurdistán. Con 11 millones de personas, los kurdos significan una quinta parte del total de la población turca y han sido históricamente uno de los mayores problemas de Turquía. Con la voluntad de no ceder ante las exigencias del PKK, Ankara siempre se ha reprimido sin muchas contemplaciones cualquier forma de expresión del pueblo kurdo pese a las críticas de la Unión Europea. Sin embargo, las presiones de la UE para que Ankara suavizase sus acciones en el territorio del Kurdistán hicieron su efecto y el Gobierno se ha visto con la obligación de conceder algunas libertades a los kurdos, como el permiso de la enseñanza en kurdo o la misma conmutación de la pena capital a Ocalán. También el PKK ha tenido que suavizar su lucha contra la república de Turquía. Los atentados del 11-S pusieron al Partido de los Trabajadores del Kurdistán en el punto de mira de la lucha global contra el terrorismo, por lo que sus dirigentes han tenido que adoptar sus actuaciones a la nueva realidad. La primera medida tomada por el PKK fue la de anunciar el abandono de la lucha armada como instrumento de acción política. Con el cese de la lucha armada la guerrilla del PKK perdía su sentido por el que los dirigentes kurdos decidieron fundar un partido político, el Congreso para la Libertad y la Democracia en Kurdistán (KADEK), que se presentarían electoralmente en los países con presencia de población kurda. A pesar de este gesto de buena voluntad, la Unión Europea decidió integrar al antiguo PKK y al nuevo KADEK en la lista de organizaciones terroristas en un gesto interpretable como la voluntad de dar cierto aire a Ankara y alinearse junto a EE.UU, tradicional aliado de Turquía.

En otro de los conflictos en que Ankara participa militarmente, la reunificación de Chipre, en 2002 también se han dado pasos en vistas de un futura integración de los dos países en la UE. Desde que en 1974 Turquía invadiese la parte norte de la isla en "ayuda" a los turco-chipriotas para contestar una agresión greco-chipriota, hay presencia militar turca en la isla. Desde esa fecha, Ankara tiene desplegados a 30.000 efectivos en Chipre y la rivalidad histórica con Grecia -con quien también se disputa la soberanía de algunas islas del Egeo- ha dificultado las negociaciones para la reunificación. Sin embargo, el interés turco para entrar en la Unión Europea ha servido como instrumento para obligar a Turquía a que presionase al Gobierno del norte de Chipre, que solamente es reconocido internacionalmente por Ankara. Con vistas a una futura adhesión de Chipre a la Unión Europea, Turquía a probado de influir en las decisiones del gobierno turco-chipriota y, aunque no se ha realizado ningún acuerdo de consideración, la reunificación de la isla parece más cercana.

Aparte de estos aspectos, que en cierto modo se podrían considerar de política interna de Turquía, el país también se ha visto en la obligación de tomar distintas decisiones en el ámbito de la guerra global contra el terrorismo. Visto como el mejor interlocutor dentro del musulmán, Turquía se embarcó en la campaña en Afganistán, donde desplegó tropas bajo en mando de la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad (ISAF), mando que durante el 2002 ha tomado el Ejercito turco. También dentro de las políticas antiterroristas globales Turquía se ha visto presionada por Estados Unidos para que ceda sus bases militares en vistas de un ataque a Irak. En este aspecto, si en un primer momento el Gobierno de Ecevit se mostraba totalmente contrario a una acción contra Saddam Hussein, a medida que la posibilidad de una guerra se hacía cada vez más evidente, Ankara ha ido cediendo a la voluntad norteamericana.



Cronologia año  2002
8 de enero. El Gobierno turco se opone a atacar Irak.

6 de febrero. El PKK cambia de nombre. A partir de ahora se llamará Lucha Política Democrática.

27 de febrero. El parlamento turco aprueba una Ley contra la tortura y los malos tratos.

16 de abril. Turquía solicita a la UE que fije antes de acabar el año una fecha para el inicio de las negociaciones de adhesión.

25 de abril. Tayip Erdogan (líder del Partido de la Justicia y el Desarrollo) es detenido por insultar al ejército.

20 de junio. Turquía toma el mando de la ISAF en Afganistán.

2 de agosto. Se aprueba el proyecto de abolir la pena de muerte. Al día siguiente se instaura la Ley.

13 de septiembre. La Fiscalía turca mantiene que los líderes del Partido de la Justicia y el desarrollo no pueden participar en las elecciones debido a que tienen casos abiertos con la justicia.

18 de septiembre. Turquía acepta las reclamaciones kurdas de una enseñanza bilingüe en las escuelas.

3 de octubre. Se conmuta la pena de muerte a Ocalán (líder del PKK).

24 de octubre. La economía turca crece un 4% en 2002.

3 de noviembre. El Partido de la Justicia y el desarrollo gana las elecciones turcas.


 


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