Anuario 2001
Brasil
"Cardoso logra cerrar el año con la economía brasileña estabilizada"
Ramon Aymerich

Brasil, cierra un 2001 marcado por numerosos casos de corrupción que han afectado a las altas esferas de la política del país. Este año han ocupado el cargo de presidente del Congreso tres personas diferentes. El primero en llegar a la presidencia de la Cámara Baja fue Carlos Magalhaes, acusado de violación de secretos parlamentarios. El sucesor de Magalhaes fue Jáder Barbalho, envuelto en un escándalo sobre enriquecimiento ilícito y, finalmente, el tercero en presidir este hemiciclo, ha sido Ramez Tabet, que a los 34 días de ocupar la presidencia fue acusado de percibir una pensión mensual por una jubilación a la que no tendría derecho.
Estos tres casos de corrupción solo son un ejemplo de la forma de actuar de muchos políticos de este país, un país gobernado por Henrique Cardoso, del Partido de la Social Democracia de Brasil, PSDB, un hombre que fue autor de varios libros de referencia para los intelectuales de izquierdas de la década de los 70 y que en 1993, dando un viraje ideológico de 180 grados, entró a formar parte del Gobierno de Itamar Franco ocupando el cargo de ministro de Economía y Finanzas. Este hecho fue, como mínimo, sorprendente ya que el ex profesor izquierdista siempre se había opuesto a la política neoliberal de Franco.

Actualmente, Cardoso, que se considera hombre de izquierdas, ha de soportar las críticas de la oposición, liderada por el Partido de Trabajadores, el PT, que lo acusa de llevar una política, sobretodo en el campo económico, totalmente de derechas y sostenida mediante tesis neoliberales. El presidente, para defenderse de estas acusaciones, ha preparado para este año, su último en el cargo, un ambicioso plan social para luchar contra la pobreza, uno de los principales males de la sociedad brasileña. A pesar de las críticas sobre el cambio ideológico del presidente, nadie puede ocultar los méritos que ha hecho Cardoso, que ya en 1993, gracias al Plan Real, consiguió acabar con la hiperinflación, y ahora como presidente, ha sido uno de los principales valedores del Mercado Común de la América del Sur, el Mercosur, y de la plena integración en éste de Brasil, como primera Economía de la América Latina. En el 2001 Brasil, según el Ministerio de Hacienda, ha crecido un 2,5 por ciento. Cardoso, no ha sufrido aún ninguna acusación de corrupción sería, salvo el caso de su “corrupción” ideológica, que, quizá, por ser político de un país como Brasil, se puede soportar como un mal menor.

La crisis parlamentaria

El miércoles 14 de febrero salió elegido como nuevo presidente del Congreso de los Diputados Jáder Barbalho, líder del Partido Movimiento Democrático Brasileño, PMDB - que forma parte de la coalición gobernante junto con el Partido de Frente Liberal, PFL, y el partido de Cardoso- . Nadie podía imaginar que este nombramiento diera origen a una sucesión de dimisiones, tanto de presidentes del Congreso, como de ministros, dignas de la mejor telenovela suramericana.

El predecesor de Jáder Barbalho, Antonio Carlos Maghallaes, fue el que encendió la mecha de esta serie de acusaciones hacia la clase política brasileña. Magalhaes, líder del PFL y principal aliado hasta la fecha de Cardoso, acusó de corrupción al Gobierno. Según el ex socio del presidente, el PSDB compró a parlamentarios para poder conseguir que Barbalho, llegara a la presidencia. Magalhaes dio por finalizadas sus acusaciones y su buena relación con el presidente con esta frase: “Cardoso puede ser un vencedor en el área económica pero ahora se ha convertido en un vencido en la área moral”, con estas palabras el líder conservador, acusaba directamente al presidente, de aceptar métodos corruptos por parte de algunos miembros de su Ejecutivo.

Este enfrentamiento provocó la dimisión de dos ministros ligados al ex presidente del Parlamento, Waldeck Ornelas, Ministro de Previsión, y Rodolpho Tourinho, Ministro de Energías y Minas. Los miembros del PMBD, por su parte, cerraron filas en favor del presidente y censuraron las declaraciones de Magalhaes. Actualmente el ex líder del PFL está acusado de enriquecimiento ilícito y de acceder a datos parlamentarios confidenciales.

Solo cinco meses después, la revista socioeconómica brasileña “Istoé” publicó un reportaje donde se acusaba al entonces presidente del Parlamento, Jáder Barbalho, de estar implicado en el desvío de más de mil millones de dólares de un organismo estatal hacia un banco de la ciudad norteña de Pará. Ante estas graves acusaciones, y con todo su partido en contra, Barbalho, después de pedir una licencia de 60 días para poder defenderse, dejó su cargo de presidente de la Cámara Baja. Su sustituto en el cargo fue Ramez Tebet, ex Ministro de Integración Nacional y del mismo partido que el presidente dimisionario. De este modo, el PMBD, que es el partido que más votos consiguió en las últimas elecciones -más que el partido de Cardoso- sigue mandando en la Cámara Baja.

Pero como buen culebrón, este ha tenido un final inesperado. Tebet, después de sólo 34 días en el cargo, ha sido bombardeado por la prensa con una serie de acusaciones como, por ejemplo, la de percibir de una forma ilegal 735 dólares mensuales o pagar con dinero de su ex ministerio una empresa familiar. Por ahora, Tebet sigue en el cargo ya que las acusaciones vertidas sobre él, aunque sean verdaderas, aún no se han podido demostar ante la Justicia brasileña.

La crisis eléctrica

Brasil ha vivido otra gran crisis. Esta crisis como mínimo se ha dado fuera del Parlamento, pero ha afectado a millones de brasileños. La crisis energética ha obligado al Gobierno a imponer un severo plan de racionamiento eléctrico en casi todo el país. Como consecuencia de estos problemas energéticos, el Ejecutivo anunció en el mes de mayo que durante lo que restaba de año 130 millones de brasileños debían reducir en un 20 por ciento su consumo de energía.

No obstante, según los expertos del sector, este racionamiento podría prolongarse indefinidamente si la sequía se mantiene durante los siguientes meses. Actualmente los brasileños miran al cielo. La lluvia será la clave para definir qué sucederá este año y el próximo.

Las razones de este problema, según la Agencia Nacional de Aguas, ANA, provienen de la falta de lluvias y la falta de interés de las autoridades delante de este problema que ya se venía anunciando desde hacía mucho tiempo. Para evitar que este hecho vaya a más, y no depender en exceso de las razones climatológicas, el Ejecutivo ha ideado un nuevo plan para el sector eléctrico.

Cardoso destinará 20.000 millones de dólares para poder aumentar la oferta de energía y también para eliminar el peligro de un apagón como el actual. De estos 20.000 millones, 7.000 se invertirán en proyectos para la generación de energía alternativa.

Los retos de Cardoso en el 2002

Henrique Cardoso ha estructurado políticamente el 2002, con la mirada puesta en las elecciones del mes de noviembre. Desde el Ejecutivo, se invertirán 33.600 millones de dólares en un plan social para ayudar a los millones de brasileños que viven sumidos en la pobreza.

Esta iniciativa, llamada Plan de Acción, sintetiza medio centenar de programas sociales que ya están en marcha. La propuesta de Cardoso pretende, entre otras cosas, que todos los niños de entre 7 y 14 años estén matriculados en la escuela en el 2002. Para conseguirlo, el Gobierno dará una ayuda económica a las familias de los 10,7 millones de menores que hasta la fecha no han sido nunca escolarizados.

Con este proyecto también se pretende atender médicamente a los más de 70 millones de brasileños que viven en condiciones de extrema pobreza, combatir el trabajo infantil, hacer un plan de vivienda popular para que los brasileños puedan vivir en casas mejor acondicionadas y alimentar a los niños y mujeres embarazadas de los sectores más pobres de la sociedad. Esta ayuda, destinada exclusivamente a aquellos que viven en una situación de extrema pobreza, se hará, gracias a una pensión mensual de 5,30 dólares.

Con todas estas medidas, Cardoso intentará por todos los medios darle un rostro más humano a su Administración para defenderse de las críticas que ha recibido por parte de de su máximo rival politico el Partido de Trabajadores, el PT, por su excesivo liberalismo. Cardoso no está dispuesto a que únicamente se le recuerde como un gran estadista, el presidente quiere entrar en los libros de historia como un gobernante cercano al pueblo, que debido a las razones económicas mundiales y internas del país, se ha visto obligado ha llevar a cabo una línea liberal similar a la de otras potencias mundiales.


Las cárceles: el infierno brasileño

La organización proderechos humanos Amnistía Internacional ha denunciado, en un informe sobre las prisiones de América Latina, la generalizada y sistemática práctica de la tortura en las cárceles y comisarías de todo Brasil. Según el informe de Amnistía Internacional, la obtención de confesiones mediante tortura parece ser una práctica sistemática, hasta el punto de sustituir de facto los modernos métodos policiales y las técnicas de investigación. La organización no gubernamental denuncia que miles de hombres, mujeres y niños están detenidos en las diferentes prisiones brasileñas y que son víctimas de la vulneración de sus derechos fundamentales. En este Informe, Amnistía se centra en la cárcel de Santo Andrés y en el reformatorio juvenil Febem, situado en Sao Paulo. En estos centros se han registrado al menos 1.000 casos de palizas perpetradas por guardias carcelarios en los últimos 12 meses. Según la asociación, la impunidad es uno de los principales factores que contribuyen a que estos métodos se sigan practicando. El Gobierno, prosigue AI, debe llevar a cabo una reforma del sistema de justicia penal atacando todos los elementos y fases que facilitan los incidentes de tortura y malos tratos. Por eso se pide al Gobierno de Cardoso que se impulse el profesionalismo en este sector. Un sector, que parece instalado en el pasado.

El Gobierno libera a centenares de “esclavos”

Los fiscales del Ministerio brasileño de Trabajo han liberado este año a 1.812 personas que permanecían en condiciones de esclavitud en diferentes haciendas del país. El numero de “esclavos” liberados entre enero y octubre de este 2001 por el Gobierno es un 266 por ciento superior al del año pasado. El Jefe de fiscalización del Ministerio de Trabajo, Claudio Secchin, calcula que por cada persona liberada existen por lo menos tres que son sometidas a condiciones de esclavitud. Las autoridades consideran esclavas a las personas que, engañadas por propietarios rurales, son obligadas a trabajar en condiciones infrahumanas y sin la recompensa de un salario. Estos casos se dan en regiones aisladas del país, principalmente en las haciendas de la Amazonia. Las personas sometidas a estos trabajos generalmente son reclutadas en las regiones más pobres del país con falsas promesas de empleo y trasladadas a estados lejanos, donde terminan trabajando para pagar una deuda imposible de ser saldada. Las cifras sobre casos casos de “esclavitud” en Brasil están siendo recogidas por la Comisión Pastoral de la Tierra, un organismo vinculado al episcopado brasileño, en un informe que será enviado a la Organización de las Naciones Unidas. Este mismo informe calcula en 630 el número de conflictos agrarios registrados entre enero y octubre de este año por todo el país. La esclavitud que fue abolida en Brasil en 1888 ahora se nos vuelve a presentar en forma de “esclavitud agraria”.


Cronologia año  2001
17 de febrero. El ex presidente del Parlamento brasileño Antonio Carlos Magalhaes acusa al Gobierno de manipular las elecciones parlamentarias para evitar su victoria.

23 de febrero. El presidente brasileño, Henrique Cardoso, destituye a dos ministros próximos a Magalhaes. Los destituidos son Waldeck Ornelas, ministro de Prevision Social, y Rodolpho Torinho, Ministro de Energía y Minas.

24 de febrero. El ministro destituido Waldeck Ornelas reconoce que existen “focos de corrupción” en el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso.

13 de marzo. Robert Brant y José Jorge Vasconcelos, ambos del partido de Cardoso son nombrados nuevos ministros de Prevención Social y de Energía y Minas respectivamente.

22 de julio. La situación del nuevo presidente del Congreso brasileño, Jáder Barbalho, se complica. La revista “Istoé” acusa al senador de haber extorsionado a un empresario que pretendía obtener un crédito de un organismo estatal.

29 de agosto. El presidente del Congreso insiste en que es inocente de los casos de corrupción en los que ha sido implicado y califica las investigaciones en su contra de ridículas y señala al PMBD como el principal instigador de estas acusaciones vertidas hacia su persona.

20 de setiembre. Jáder Barbalho deja su cargo y lo sustituye Ramez Tabet. Ramez Tabet, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, la principal fuerza electoral del país, había sido anteriormente Ministro de Integración Nacional.

23 de octubre. El nuevo y ya tercer presidente del Parlamento, Rámez Tebet. Es acusado por la prensa brasileña de recibir ilegalmente 735 dólares mensuales como pago por una jubilación a la que no tendría derecho. Se empieza a rumorear que Tebet dejará el cargo.

14 de noviembre. Cardoso nombra a un nuevo secretario de la Presidencia y tres nuevos ministros en Justicia, Transportes e Integración. Estos nombramientos, según la prensa local, sirven para preparar el terreno para las elecciones del 2002 que se celebrarán en el mes de noviembre.

 


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