Anuario 2002
Sri Lanka
"La paz llega a Sri Lanka después de 19 años de guerra civil"
Maria Altimira

El Gobierno de Sri Lanka y la guerrilla de los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (TLPT), que desde hace 19 años luchan por el control del norte y del este del país, han llegado a un acuerdo de paz, dejando atrás los fracasos de las negociaciones de 1995 y 2001.
Han sido diversas las condiciones que han permitido que ambas partes apostaran por la paz. En primer lugar, el papel de Noruega como mediador en el conflicto y los encuentros que durante tres años ha mantenido tanto con el Gobierno como con la guerrilla. En segundo lugar, los esfuerzos del primer ministro y miembro del Partido de Unión Nacional (PUN), Ratnasiri Wickramanaye, por cumplir la promesa de llegar a un acuerdo con los rebeldes, que hizo a su electorado antes de ganar los comicios. Y finalmente, los gestos y las concesiones que los rebeldes del TLPT han hecho en beneficio del proceso de paz. Esta guerrilla, liderada por Vellupilai Prabhakaram, lucha desde 1983 por conseguir la independencia de norte y del este de la isla, donde vive concentrada la minoría tamil, que supone el 17,6% de la población. Los rebeldes alegan que los tamiles, mayoritariamente hindúes y en nombre de los cuales empuñan sus armas, son discriminados por los cingaleses, un 75% de la población

El comienzo de este largo camino hacia la paz tiene lugar el 24 de diciembre del 2001, cuando los rebeldes anunciaron un alto al fuego unilateral, a lo que el Gobierno respondió con idéntica medida. El final del embargo de siete años contra la ciudad norteña de Vanni, controlada por los rebeldes, por parte del Ejecutivo el 15 de enero, precedió a la extensión del alto el fuego que el 23 de febrero se transformó en un cese indefinido de las hostilidades firmado por ambas partes. La llegada a Sri Lanka del líder del ala política de los TLPT, Anton Balasingham, y la aparición del máximo dirigente de la misma organización, Velluillai Prabhakaram, tras haber pasado trece años escondido en la selva, significaban un gran paso adelante en los esfuerzos que el Gobierno y los rebeldes estaban haciendo para acercar posiciones. Sin embargo, el TLPT sólo estaba dispuesto a iniciar conversaciones si el Gobierno retiraba la prohibición que desde 1998 pesaba sobre esta organización. Pese a las reticencias de la presidenta del Gobierno, Kamaratunga, quien es más partidaria de la lucha armada, la guerrilla tamil abandonó su clandestinidad el 4 de agosto.

A pesar de todos estos logros, en este período de tiempo se produjeron cuatro acontecimientos que estuvieron a punto de acabar con todo lo que se había conseguido hasta entonces. Uno de ellos fue el enfrentamiento que se produjo entre miembros del TLPT y la marina de Sri Lanka, cuando esta última interceptó un barco cargado de material logístico destinado a la guerrilla, que navegaba por los mares del noreste del país. Poco después, el Gobierno tailandés se incautó de un cargamento de armas destinado a los rebeldes. Tailandia ha sido históricamente una base de operaciones de abastecimiento de armamento para los TLPT, algo de lo que ha sido acusado por el Gobierno de Sri Lanka. Bangkok intentó limpiar su imagen ofreciendo la base naval de Sattahip, a 200 kilómetros de la capital, como sede para la celebración de la primera ronda de las negociaciones. El nueve de octubre, la muerte de siete tamiles que intentaban atacar una base de policía en el distrito sudoriental de Ampara volvió a poner en peligro los avances para el fin del contencioso. Finalmente, la sentencia de un Tribunal de Sri Lanka que fijó en 200 años la condena que el líder del TLPT debería cumplir volvió a poner de relieve la fragilidad de este proceso que, poco después, conduciría a la mesa de negociaciones.

En las tres rondas de conversaciones que han mantenido ambas partes (del 16 al 19 de septiembre, del 31 de octubre al 3 de noviembre y del 2 al 5 de diciembre) los avances para la consecución del fin de la guerra civil han sido espectaculares. El Gobierno y los rebeldes acordaron trabajar juntos en la reconstrucción de las zonas más devastadas de la guerra (norte y este del país) los guerrilleros olvidaron sus viejas exigencias de independencia, que fueron substituidas por su deseo de conseguir cierta autonomía. Se crearon tres subcomités, uno para los asuntos humanitarios, otro para los políticos y el tercero para la recuperación de la confianza entre los tamiles y los cingaleses. Pero, sin duda, el acuerdo para la transformación de Sri Lanka en una federación que permitirá a los tamiles mayor control en las zonas del norte y del este (alcanzado en la última de las rondas de negociaciones celebrada en Oslo) fue lo que convenció a la mayoría de los habitantes de Sri Lanka de que no había marcha atrás, al menos en lo que concierne a la firme decisión de las dos partes negociadoras para acabar con tantos años de guerra.



Los obstáculos para la consecución de la paz

Ahora, el máximo obstáculo para que lo acordado entre ambas partes llegue a buen fin es la aparente oposición de la presidenta de Sri Lanka y miembro de la Alianza Popular, Kamaratunga. Para convertir Sri Lanka en una federación se debe modificar la Constitución, y para ello las dos terceras partes del Parlamento deben ponerse de acuerdo. La coalición gubernamental que lidera el primer ministro, Wickremesinghe, no posee los dos tercios de los escaños parlamentarios necesarios para llevar a cabo dicho cambio. Además, Kamaratunga, quien siempre ha tenido malas relaciones con el actual primer ministro y la formación al que éste pertenece, Partido de Unidad Nacional, afirmó que no está de acuerdo con el trato al que han llegado los rebeldes y el Gobierno. Esta declaración pone en peligro los grandes logros que se han conseguido en este proceso de paz, ya que la Constitución de este país otorga al presidente del Estado el poder de disolver el Gobierno, algo que, sin embargo, no parece que vaya a suceder, pues la mayoría de la población respalda las negociaciones emprendidas con los TLPT (lo que se demostró tras el triunfo del programa político de Wickremesinghe, ganador de las elecciones parlamentarias, que, como hemos dicho anteriormente, se basó en su compromiso por pactar con los rebeldes).

Debemos recordar que al fracaso del proceso de paz de 1995 contribuyeron la falta de acuerdo entre los dos mayores partidos cingaleses de este país, la Alianza Popular y el Partido de Unidad Nacional, además de la oposición del clero budista (religión que procesan la mayoría de los cingaleses) y el rechazo del Gobierno a la intervención de un mediador en el conflicto. Tanto los monjes budistas como los miembros del marxista y nacionalista partido cingalés del Frente de Liberación Popular se manifestaron contra un proceso de paz que consideran ilegal, el nueve de febrero y el 25 de marzo respectivamente.

En último lugar, es necesario que los gobiernos de Canadá, EE.UU., Gran Bretaña y Australia pongan su grano de arena para que la paz se convierta en una realidad en la antigua isla de Ceilán y legalicen al TLPT dentro de sus fronteras, ya que esta organización forma parte de sus listas oficiales de grupos terroristas.

Si bien Sri Lanka nunca había estado tan cerca de la paz, el Gobierno del primer ministro Wickremesinghe y los rebeldes aún deben superar la oposición de los sectores más recalcitrantes de la sociedad, como el clero hindú o la Alianza Popular, más partidaria de la opción militar que del acuerdo político. Nunca hasta ahora se había pactado sobre el verdadero desencadenante de la guerra civil, el control de las zonas del norte y del este, y nunca, por consiguiente, se había llegado a un acuerdo sobre su soberanía. Ahora, este histórico proceso de paz sin precedentes debe superar la última traba para empezar a luchar, esta vez sin armas, para la reconstrucción y el porvenir de su población.


La economía se recupera de la crisis de 2001

La economía de Sri Lanka, que sufrió un fuerte declive del 1.4% durante 2001 parece recuperarse. El proceso de paz emprendido por el Gobierno y por la guerrilla de los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (PTLT) es la causa principal del crecimiento del 3,5% de la economía durante 2002. Los sectores que más han contribuido a esta recuperación han sido los servicios, que suponen un 50% del PIB del país, con un aumento del 6,2% en los últimos 10 meses del año (el turismo ha crecido un 12%). En segundo lugar, la agricultura, que creció un 3,5% durante el segundo cuatrimestre del año y actualmente supone un 19% del PIB. El único sector que registró un descenso fue la industria, con una bajada del 1,1% en el mismo período.

Sri Lanka tiene una renta por cápita de 3.250 dólares, y un IDH (Indicador de Desarrollo humano) mucho más alto que los países de Asia del sur (India, Pakistán, Nepal, Bangladesh o Bhután). El PIB es de 62,7 mil millones de dólares y la gente que vive bajo el umbral de la pobreza supone un 22% de la población total. El déficit presupuestario es de un 10% del PIB y la deuda externa alcanza los 9,9 mil millones de dólares. Pero actualmente hay un gran desequilibrio entre la situación económica de las zonas del este y del norte, por el control de las cuales los guerrilleros tamiles empezaron a luchar en 1983, y el resto del país. En estos territorios no hay infraestructuras, ni actividad económica y los niveles de desempleo son muy elevados. Además, la carencia de agua potable, electricidad y alimentos ha provocado una gran crisis humanitaria consecuencia de 20 años de guerra que ha dejado 65.000 muertos y 1,6 millones de refugiados. Según un estudio del Programa Mundial de Alimentos (FAO), el 50% de los niños que habitan en las áreas de conflicto sufren desnutrición y la mitad de las mujeres jóvenes y adultas padecen anemia, además de la amenaza de la malaria. Estos hechos se unen a la existencia de unos dos millones de minas antipersonales sin estallar, especialmente en los alrededores de la ciudad de Kilinochchi, en el norte. El 25 de noviembre se celebró una reunión en Oslo en la que participaron unos veinte países que donaron 70 millones de dólares para la reconstrucción de las zonas más afectadas de Sri Lanka.

Pese a la mala situación de las regiones más castigadas por la guerra, según los especialistas, la tendencia al alza del 2002 se mantendrá durante el próximo año.



Cronologia año  2002
10 de enero. Una delegación noruega llega a Sri Lanka para mediar en el proceso de paz entre el Gobierno y Los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (TLPT).

15 de enero. El Gobierno de Sri Lanka pone fin a un embargo económico contra la zona norteña del país controlada por el TLPT.

20 de enero. Los Tigres Tamiles extienden el cese unilateral del fuego un mes más.

21 de enero. El gobierno prolonga el alto el fuego por otros treinta días.

22 de febrero. El Gobierno de Sri Lanka y el TLPT acuerdan el cese bilateral de las hostilidades.

14 de marzo. El primer ministro de Sri Lanka visita la ciudad norteña de Jaffna por primera vez en 20 años.

25 de marzo. El líder tamil Antón Balasingham vuelve a Sri Lanka después de tres años de exilio voluntario.

8 de abril. Se reabre la llamada carretera de la muerte que conecta el norte de Sri Lanka con el resto del país.

10 de abril. El máximo líder del TLPT, Velupillai Prabhakaran, concede una rueda de prensa, tras 15 años de silencio.

21 de mayo.El TLPT y oficiales del Gobierno mantienen conversaciones directas por primera vez en siete años.

2 de julio. La policía tailandesa se incauta de un cargamento de armas destinado a los rebeldes de la guerrilla tamil de Sri Lanka.

24 de julio. El primer ministro de Sri Lanka se reúne con George Bush en Washington para buscar su apoyo en el proceso de paz iniciado con la guerrilla tamil.

4 de agosto. El Gobierno legaliza al TLPT.

13 de agosto. El Gobierno de Sri Lanka acuerda permitir a la guerrilla tamil la comunicación y el acceso entre sus bases del norte y del este.

16 de septiembre. Empiezan las históricas negociaciones de paz entre Sri Lanka y el TLPT en Sahattahip, Tailandia.

9 de octubre. Miembros de las fuerzas especiales de seguridad matan a siete tamiles que intentan atacar la base policial en el distrito suroriental de Ampara.

11 de octubre. Tres personas mueren y 25 resultan heridas en un ataque con granadas protagonizado por tamiles y dirigido a la población cingalesa en la región de Tricomalee, por lo que las autoridades decretan el toque de queda.

31 de octubre. Empieza la segunda ronda de las conversaciones de paz entre el Gobierno de Sri Lanka y el TLPT en la localidad tailandesa de Nakon Phaton, a 50 kilómetros al oeste de Bangkok.

25 de noviembre. La capital noruega acoge una reunión presidida por el primer ministro de Sri Lanka, Ramil Wickremesinghe, y Anton Balansingham con la intención de recaudar fondos para la reconstrucción de las zonas más afectadas por la guerra en Sri Lanka. Acuden 22 países y la Unión Europea.

5 de diciembre. Empieza la tercera ronda de las negociaciones de paz.

 


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