Anuario 2002
Tanzania
"Contraste entre los buenos resultados económicos y la gestión de las medidas para el desarrollo"
Josep M. Villagrasa

Después del largo periodo de inestabilidad política y económica que va a seguir las elecciones de octubre del 2000, durante el año 2002 Tanzania ha conseguido recuperar otra vez la estabilidad y mejorar relativamente la precaria situación económica. La mejora pero no ha evitado que Tanzania siga situada entre los 30 países más pobres del mundo (según las Naciones Unidas) ni que las desigualdades económicas vuelvan a aumentar dentro del país.
La decisión del presidente Benjamin Mkapa de crear un equipo de investigación para esclarecer las responsabilidades en la matanza de 27 miembros del Frente Cívico Unido (CUF), partido opositor en la isla de Zanzíbar, abrió el año político a Tanzania. La iniciativa de Mkapa cerraba en enero, un año después de la matanza, las tensiones políticas que habían amenazado la estabilidad de la isla. Evitando responsabilidades políticas, que podían haber afectado a las más altas instancias del partido gubernamental del Chama Cha Mapinduzi (CCM, Partido de la revolución), incluyendo al propio presidente, la Comisión se encargó únicamente de determinar las indemnizaciones de ayuda a los afectados en el incidente. El líder del CUF Ibrahim Lipumba, evitó las críticas por esta maniobra política, aparcando definitivamente las controversias latentes como el número de víctimas, estimado por la oposición en hasta 90 muertos.

Controlada la situación en Zanzíbar, la única zona que ha amenazado periódicamente la estabilidad interna del país desde su creación, el 1964, el Gobierno de Dar es Salam se había vuelto a poner a trabajar para combatir su gran enemigo histórico: la pobreza. Aunque es uno de los países con más estabilidad política de África, Tanzania siempre ha mantenido una de las situaciones más precarias en el ámbito económico. Defensores del socialismo después de conseguir la independencia, el CCM estableció una política de granjas comunitarias (ujamaas) que dio sus resultados durante la década de los 70. Sin embargo, los gastos provocados por la inversión militar en Uganda para derribar la dictadura de Idi Amin y la especulación en los mercados financieros internacionales con los productos procedentes de Tanzania (especialmente el café y las castañas de caju) llevaron el sistema hacia el colapso. Eso provoco que el 1986 el país decidiera aceptar el Plan de recuperación económica basado en las indicaciones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. La iniciativa tanzana daba la posibilidad de acceder a los créditos internacionales y doblegaba al país, hasta esos momentos independiente, al esclavaje económico de las instituciones monetarias internacionales. El FMI impuso su filosofía y obligó a Tanzania a terminar con la pobreza a partir de la integración del país en el mercado mundial. La economía tanzana tubo que aceptar abrirse al exterior, dar libertad al capital privado, aceptar un plan de privatizaciones y, evidentemente, comprometerse a devolver todos los créditos que se les concediesen. Estas medidas no han terminado con la problemática social dentro del país, empeorándola en muchos casos, pero llegado el 2002 aún siguen inquebrantables.

La “Semana de las políticas sobre la pobreza” celebrada en Dar es Salam a inicios de octubre volvió a poner de relevancia el contraste entre las mejoras de las cifras macroeconómicas y el estancamiento o empeoramiento de la situación de la población tanzana. El simposio, organizado por el Estado y el Plan de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), tenía como objetivo ver la realidad escondida detrás de la evolución económica de Tanzania. El 2002 empezaba con la buena noticia del pago de 134 de los 169 millones de dólares que el FMI había prestado al país el año 2000 dentro del plan de acción para combatir la pobreza. Al mismo tiempo, después del paréntesis económico de los últimos dos años, durante el 2002 Tanzania ha conseguido mantener la inflación en un cinco por ciento, alejada del 33,5 por ciento al que había llegado el año 1995. Al mismo tiempo, la mejora de la economía ha conseguido bajar las cifras de pobreza de un 28 a un 18 por ciento a Dar es Salam y, de una forma menos notables, de un 39 a un 36 por ciento en el interior del país. Los datos negativos al comprobar que estos resultados no han evitado que un 19,9 por ciento de la población siga viviendo por debajo del umbral de la pobreza (según datos del PNUD). Esta cifra empeora en las regiones centrales de Singida y del sudeste en Lindi, donde más de la mitad de la población sigue por debajo de este margen. Esto ha aumentado aún más las diferencias entre las zonas rurales y urbana y todo indica que gran parte del crecimiento detectado se basa en el aumento de los beneficios de las empresas agrícolas privadas del país.

Por lo que se refiere al pago de la deuda exterior, aún superior a los 7.500 millones de dólares, esta va directamente relacionada con los procesos de privatización que ha vivido el país durante el 2002 y que han provocado algunos de los escándalos económicos y políticos más importantes del año. Para empezar, el dos de abril se decidió definitivamente la privatización de la Compañía de Suministro de Electricidad de Tanzania (Tanesco) en manos de una pequeña compañía sudafricana, Net Group Solutions. Una vez que la empresa había conseguido la lucrativa concesión ganando la partida a importantes compañías internacionales se descubrió que esta pertenecía a un cuñado del presidente Benjamin Mkapa. Un movimiento interpretado como el primer paso del dirigente para asegurarse un sueldo a él y a su familia para cuando termine el actual mandato, después del cual abandonará el cargo que ocupa desde 1995. Un precedente peligroso si se tiene en cuenta que durante el 20023 se han dado los primeros pasos para privatizar dos de las más importantes compañías públicas del país: La Autoridad del Agua y Saneamiento de Dar es Salam (Dawasa), y la Corporación Ferroviaria de Tanzania. Además, en el caso de la compañía de aguas Dawasa se da uno de los ejemplos más claros de las relaciones entre las instituciones monetarias internacionales y Tanzania.

La privatización de Dawasa es uno de los requisitos claves impuestos por el Fondo Monetario Internacional para perdonar la deuda del programa HIPC (Iniciativa de países pobres altamente endeudados). El programa, que incluye a Tanzania desde hace cinco años, prevé una reducción de la deuda externa, que podría llegar a varias decenas de miles de millones de dólares, a partir de la privatización de empresas públicas. Tanzania ya ha privatizado en este periodo más de 300 compañías públicas y con Dawasa daría uno de los pasos más importantes de cara al reconocimiento del FMI. La empresa se ha convertido en uno de los proyectos de inversión más tractivos de los últimos años en todo África para los inversores extranjeros y los organismos internacionales han puesto especial interés en impulsar el proyecto hacia delante. Para empezar, la necesaria modernización de Dawasa, estimada en unos 145 millones de dólares, será financiada por un préstamo de 98 millones del Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones y la Agencia Francesa de Desarrollo. La intervención de organismos europeos se debe al buen posicionamiento de las empresas francesas, inglesas y alemanas delante la concesión final del proyecto. Los intereses del presidente Mkapa pero no se verán afectados por dicha concesión ya que tanto este proceso como el de la Compañía Ferroviaria de Tanzania tienen como requisito básico incluir un inversor nacional con un porcentaje de hasta un 20 por ciento.

Sin embargo, el proyecto de Dawasa también esconde otra realidad social muy próxima a todo el proceso de privatizaciones que vive Tanzania. La modernización de la empresa acabará con las perdidas de agua del sistema y conseguirá atraer los compradores pero también afectará a la población más pobre de Dar es Salam. Hasta el momento, los barrios pobres de la ciudad no se conectaban al sistema de Dawasa ya que aprovechaban las perdidas del sistema poder acceder al agua. Esto implica que con la mejora del sistema la empresa ganará un importante número de clientes que verán recortados sus escasos ingresos para poder pagar un bien básico al que hasta ahora podían acceder. Estos hechos pero no interesan al Gobierno, que se siente cómodo en el intercambio de intereses establecido con los organismos económicos internacionales.

El último movimiento del Fondo Monetario va relacionado con la quinta revisión del plan económico para la reducción de la pobreza y facilidades de crecimiento para Tanzania (PRGF) aprobada a mediados de noviembre. El documento concede un crédito de aplicación inmediata de 27 millones de dólares para Tanzania. Este viene justificado a partir de los buenos resultados económicos del actual ejército y determina un periodo de 10 años para el pago del mismo, a razón de un 0,5 por ciento de interés anual. La cifra, que pasa a sumarse a los 7.500 millones de dólares de la deuda acumulada, cuestiona una vez más los criterios del FMI para conceder ayudas. Hasta el momento, este organismo no se ha posicionado acerca de los movimientos de corrupción detectados en campos como las privatizaciones y sigue dando prioridad al pago de la deuda exterior delante de las medidas sociales como requisito indispensable para conseguir nuevas ayudas.



Cronologia año  2002
19 enero. El presidente, Benjamin Mkapa, anuncia la creación de un equipo de investigación para esclarecer las responsabilidades en la matanza de 27 miembros de la oposición en Zanzíbar en enero del 2001.

2 abril. Concesión de la privatización de la Compañía de Suministro de Electricidad de Tanzania (Tanesco) a la compañía sudafricana NET Group Solutions.

31 mayo. El Banco de Desarrollo Africano informa de la concesión de un préstamo de 47 millones de dólares para financiar la modernización de la Autoridad del Agua y Saneamiento de Dar es Salam (Dawasa) de cara a su futura privatización. 98 millones más serán cedidos por el Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones y la Agencia Francesa de Desarrollo.

Primera Semana de octubre. Celebración de la “Semana de las políticas contra la pobreza” en Dar es Salam, organizada por el gobierno tanzano. Se determina que el país reduce su nivel de pobreza pero que hay un aumento de las desigualdades.

8 octubre. El programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Gobierno tanzano y la Organización Internacional de la Francofonía organizan el Simposio sobre Desarrollo y Democracia en África en Dar es Salam.

19 noviembre. El Fondo Monetario Internacional termina la quinta revisión del plan económico para la reducción de la pobreza y facilita el crecimiento para Tanzania. Aprueban un crédito de 27 millones de dólares para el país.


 


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