Anuario 2002
India
"La inestabilidad del gigante sudasiático"
Maria Altimira

India ha vivido durante el año 2002 una serie de crisis que deberían poner en tela de juicio la política del Partido Popular Indio (PPI), que lidera la coalición gubernamental Alianza Democrática Nacional (ADN), desde 1999. Las tensiones en este país han aumentado considerablemente tanto dentro de sus fronteras, con el enfrentamiento entre hindúes y musulmanes en el estado de Gujarat y entre hindúes de castas altas y dalits en el Estado de Tamil Nadu, como con su más antiguo enemigo, Pakistán. El discurso prebélico que el primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, ha utilizado para referirse a Pakistán y la exaltación de la “hindutva” (o del nacionalismo hindú en la vida política) por parte del partido gubernamental no han hecho más que incrementar dichas tensiones. El PPI ha sido duramente castigado en las urnas con la pérdida del control de cuatro estados (aunque consiguió recuperarlo en Uttar Pradesh) y las reformas económicas que se han realizado para liberalizar la economía del país se han vuelto muy impopulares. Todo ello ha ido acompañado de las crecientes críticas que diversas organizaciones e instituciones han dirigido al PPI, al que acusan de llevar a cabo una política discriminatoria respecto a las minorías del país.
El 27 de febrero de 2002 un grupo de extremistas musulmanes quemaron un tren en el que viajaban diversos miembros de la organización radical hindú Visha Hindu Parishad (VHP). Los pasajeros, 58 de los cuales murieron calcinados, volvían al estado indio de Gujarat, después de celebrar una reunión a favor de la construcción de un templo de su religión en la ciudad de Ayodhya. El lugar donde debía ser edificado el templo hindú era el mismo donde desde el siglo XVI se alzaba la mezquita Babri, que en 1992 fue derribada a manos de radicales hindúes apoyados por el mismo VHP, alegando que allí había nacido uno de sus dioses más venerados, Ram.

A raíz de este incidente, los enfrentamientos entre la comunidad de religión islámica (que supone un 12,6% de la población india) y la comunidad hindú (un 81% de la población de India) desataron una auténtica ola de violencia en Gujarat.

La actuación de las fuerzas de seguridad indias no evitó que durante dichos enfrentamientos murieran aproximadamente 1.000 personas, la mayoría de las cuales eran musulmanas. El opositor Partido del Congreso y diversas ONG acusaron al gobierno de Gujarat, en poder del gubernamental Partido Popular Indio (PPI), de no defender a la población musulmana de los ataques de los hindúes. La embajada británica en India aseguró, en un informe filtrado en la prensa, que los ataques contra esta minoría fueron planeados con el objetivo de hacer desaparecer a la comunidad islámica de las zonas habitadas por hindúes. Además, según la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch el Gobierno de Gujarat estaba directamente implicado en la matanza de musulmanes, que supuestamente perpetró con la ayuda de la policía. Las protestas y la indignación por la actuación del Gobierno federal provocaron la dimisión del ministro de Carbón y Minas, Ram Vilas Paswan, y la retirada en bloque del partido Lok Janshakh, miembro de la coalición gubernamental, formada por 23 partidos políticos.

A partir del 15 de abril y durante seis días consecutivos las actividades de las dos cámaras del Parlamento federal indio fueron suspendidas ante las escandalosas protestas de la oposición, que exigía la destitución del gobierno de Gujarat, en manos del PPI. El 30 de abril, y pese a la inicial negativa del primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, se debatió una moción de censura contra el Gobierno indio por su actuación en los violentos sucesos, que fue rechazada por 276 de los 545 diputados de la Cámara federal.

Sin embargo, el 19 de julio, el primer ministro de Gujarat, Narendra Modi, presentó su dimisión y pidió la disolución del Parlamento regional, a lo que accedió el gobernador del Estado. Muchos observadores calificaron esta maniobra política de estrategia para ganar las elecciones regionales, programadas para el 12 de diciembre, con los votos de la mayoría hindú.



Gujarat, la masacre que aupó a la “hindutva”

La “hindutva” o filosofía de la hinduización, exaltación del sentimiento religioso hindú como instrumento político, ha marcado toda la campaña electoral del Partido Popular Indio (PPI) en Gujarat. Las declaraciones del candidato a primer ministro del PPI en este estado, Narendra Modi, y el tratamiento de la cuestión de la construcción del templo hindú dedicado al dios Ram han estado dirigidas a conseguir el voto de los hindúes, que suponen un 90% de la población total del estado. Narendra Modi ha vendido su candidatura como la única capaz de proteger a los hindúes ante la amenaza musulmana. El ataque por parte de extremistas islámicos al tren en el que viajaban miembros de la VHP (sin apenas mencionar los asesinatos de cientos de musulmanes que posteriormente tuvieron lugar a manos de la población hindú), la necesidad de proteger Gujarat de la amenaza paquistaní, relacionando inevitablemente a los musulmanes indios con el Estado vecino y la matanza de 30 fieles en la iglesia hindú de Akshardam en Gandhinagar, el pasado 24 de septiembre, han sido temas recurrentes en el discurso de Modi. Según el diario “The Hindu”, “la campaña electoral del PPI se ha caracterizado por su agresividad y su objetivo de presentar a la comunidad islámica como antinacional”.

En referencia a la posible construcción del templo hindú, el PPI se ha visto obligado a declarar en diversas ocasiones que la disputa entre hindúes y musulmanes por el lugar en el que fue derruida la mezquita Babri se decidiría

judicialmente, para asegurar el apoyo de sus aliados en el gobierno de coalición. Pero el hecho de que el portavoz del PPI fuera el encargado de recoger dos columnas destinadas a la construcción del templo en una ceremonia religiosa hindú dedicada a la causa, el pasado 15 de marzo, puso de manifiesto la intención del partido de Vajpayee de tomar posición en el asunto. Debemos tener en cuenta que la campaña para la construcción de dicho templo fue lanzada en 1984, cuando el VHP formó un comité encabezado por el entonces líder del PPI, Lal Krishna Advani, y del que también formaba parte Atal Bihari Vajpayee.

Las elecciones parlamentarias del estado occidental indio de Gujarat dieron la mayoría absoluta al PPI, que consiguió 126 de los 186 diputados, resultados que contrastaron con la debacle que sufrió el PPI en los comicios de Uttar Pradesh, Uttaranchal, Manipur y Punjab, celebrados en febrero. Además, el nuevo triunfo de la “hindutva” ha significado un paso atrás en la consecución de una verdadera democracia y de la paz entre estas dos comunidades religiosas en India, y sobretodo en Gujarat . El opositor Partido del Congreso tan sólo obtuvo 50 diputados en los comicios de Gujarat, un estado que parece haber olvidado la doctrina de la no violencia que el gran apóstol de la paz, Mahatma Gandhi, nacido en este estado, desarrolló durante toda su vida.



Elecciones presidenciales

El arquitecto del programa de misiles nucleares de India, también conocido como el padre de la bomba atómica, Abdul Kalam, fue elegido el 15 de julio de 2002 como presidente de India. Su arrolladora victoria, obtuvo 4.152 votos frente a los 459 que consiguió su única rival, Lakshmi Sahgal, no sorprendió a nadie. Abdul Kalam, miembro de la minoría islámica, fue propuesto por la Alianza Nacional Democrática, liderada por el Partido Popular Indio (PPI). Después de que el Partido del Congreso y otras fuerzas menores respaldaran su candidatura, Abdul Kalam tenía asegurada su victoria. Los legisladores del Parlamento Federal y de los parlamentos autónomos de los 28 estados y Territorios de India le dieron el 89% de sus votos.

La elección por parte del gubernamental Partido Popular Indio de Abdul Kalam como candidato tiene diversas interpretaciones. Debemos tener en cuenta que los sucesos de Gujarat ensuciaron la imagen del PPI. Por ello la elección de un miembro de la comunidad islámica como presidente de India pretende borrar esta imagen para mostrar, tanto dentro como fuera del país, al PPI como un partido que promueve la igualdad de todas las comunidades que viven en India, frente al radicalismo islámico de su vecino Pakistán. Tal y como afirmó el escritor y periodista Kushwant Singh, el gobierno nominó a Abdul Kalam para “tapar los pecados” de Gujarat. De la misma forma, la elección del “padre de la bomba atómica” para el cargo es una manera de mostrar a la comunidad internacional la capacidad nuclear india y la importancia que este país le da a esta cuestión por encima de muchas otras, algo que encaja con sus deseos de ocupar un lugar más destacado en la esfera internacional.

Pese a que el cargo de presidente de India es más bien simbólico, este adquiere cierto peso cuando ningún partido del Parlamento federal cuenta con la mayoría absoluta.



El declive del PPI

Actualmente, el PPI tan sólo gobierna en cuatro de los 28 estados de India, mientras que el opositor Partido del Congreso (PC) lo hace en nueve de ellos. Además, el PC ha obtenido mayoría absoluta tanto en Uttaranchal, un estado que nació en el 2000 como consecuencia de su escisión de Uttar Pradesh, como en Punjab, y ha conseguido mejores resultados que el PPI en Uttar Pradesh y en Manipur. Las elecciones parlamentarias en el estado de Jammu y Cachemira tampoco resultaron favorables para el PPI, pero en los esperados comicios de Gujarat, después de los enfrentamientos que tuvieron lugar entre musulmanes e hindúes, el partido de Atal Bihari Vajpayee, el PPI, obtuvo dos tercios de los escaños.

Pese a la mayoría absoluta obtenida en Gujarat, desde que el primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, asumió el poder, hace dos años, el Partido Popular Indio ha ido perdiendo progresivamente su influencia en cada una de las elecciones que se han celebrado.

Las razones que explican la crisis en la que se encuentra el PPI son diversas. En primer lugar, la actual recesión económica y las impopulares reformas de liberalización y privatización emprendidas por el Gobierno. En segundo lugar, en la falta de cohesión interna de la coalición gubernamental Alianza Democrática Nacional (ADN), formada por 23 partidos y encabezada por el PPI, como consecuencia de la radicalización del discurso nacionalista hindú del PPI, algo de lo que pudimos ser testigos durante los sucesos de Gujarat. Y finalmente, en la crisis de legitimidad que han producido los nefastos resultados que este partido obtuvo en las elecciones de febrero.



Los dalits: las víctimas de un sistema de castas secundado por la política del PPI

India es la mayor democracia del mundo, pero en la sociedad de este país las leyes conviven con el sistema de castas que a veces tiene más fuerza y es más reconocido que los derechos que la Constitución defiende. Este sistema que asegura el bienestar de la clase dominante (hindúes de las castas altas), es alimentado por el Partido Popular Indio, el cual tiene como electorado a este sector privilegiado de la sociedad. Los dalits, o los llamados intocables, son víctimas de la violencia y la discriminación de los hindúes pertenecientes a las castas altas. Esta situación ha llevado a los dalits, o miembros de la casta más baja, a convertirse a otras religiones como la musulmana, la cristiana y la budista, comunidades religiosas en las que este sistema de jerarquización no ha calado tan hondo. Durante el 2002 cientos de dalits en el estado de Tamil Nadu han optado por abandonar la religión hindú y adoptar el cristianismo o el budismo, como reacción a la esclavitud a la que se ven sometidos constantemente. Sin embargo, la conversión de un dalit a otra religión no lleva consigo la eliminación de la etiqueta de intocable, algo que más allá de la religión tiene que ver con las tradiciones y la sociedad del país. A pesar de ello, el rechazo de los dalits por parte de las minorías es menor que dentro de la comunidad hindú.

Los actos violentos contra los intocables son frecuentes en India. Entre ellos destacan los sucesos que tuvieron lugar en mayo y en septiembre en el Estado de Tamil Nadu, cuando tres dalits fueron violentamente apaleados. Otro ejemplo del odio del que esta minoría es víctima fue el linchamiento de 5 dalits en el estado de Haryana por haber despellejado una vaca, un animal sagrado para la religión hindú, el 15 de noviembre de 2002. La policía de la localidad donde tuvo lugar el asesinato se limitó a observar como los 4.000 presentes mataban brutalmente a los cinco dalits. Los intocables según las Escrituras Hindúes, transmitidas por los líderes religiosos durante 3000 años, no tienen derecho a protegerse, ni a la educación, ni a tener posesiones. Por ello, viven en la miseria y sólo pueden acceder a los peores empleos: basureros, despellejadores de animales, remendones…Pese a que en 1950 la Constitución india reconoció a los intocables los mismos derechos que al resto de las castas, la desigualdad permanece en una sociedad donde las tradiciones y la religión ocupan un lugar central en la vida de todos los indios.

El 1 de noviembre el Parlamento de Tamil Nadu aprobaba una ley que prohibía la reconversión de una religión a otra bajo pena de pasar un mínimo de tres años en prisión o pagar una suculenta suma de dinero. Durante 2001, 1500 dalits se convirtieron al cristianismo, en 2002 cientos de ellos hicieron lo mismo (actualmente las dos terceras partes de la comunidad cristiana de India es dalit) y otros 50.000 adoptaron el budismo como religión. Según la primera ministra de Tamil Nadu, Jayalatihaa, esta nueva ley no atenta contra ninguna religión, sino que trata de evitar que la comunidad cristiana obligue a los dalits a convertirse a su religión. Esta afirmación es realmente sorprendente teniendo en cuenta que la comunidad cristiana se ha reducido en los últimos años, pasó de representar un 2,6% en 1971 a un 2,4% a finales de los años noventa. La aprobación de esta nueva ley, que recibió el apoyo del gobierno central, liderado por el nacionalista hindú Partido Popular Indio (PPI), también fue defendida por su organización hermana, la radical hinduista Consejo Mundial Hindú (VHP), que animó a otros estados indios a seguir los pasos emprendidos por el Gobierno de Tamil Nadu. El Gobierno del Estado indio de Orissa elaboró una ley similar que aún esta pendiente de aprobación. Según sus defensores, la ley anti conversión es la mejor manera de reducir las tensiones en esta sociedad multicultural e impedir los intentos de conseguir más poder a través de la incorporación de nuevos fieles por parte de las diversas comunidades religiosas indias. Para sus detractores, entre los cuáles destaca el Consejo de toda la India Cristiana y los representantes de otras minorías, es una ley inconstitucional porque no respeta el artículo 25, según el cual: “todo el mundo es libre de practicar y propagar la religión que desee”. Por ello, la cada vez más organizada oposición al actual sistema de castas, protestó por la aprobación de la nueva ley con el cierre de todas las escuelas cristianas de Tamil Nadu el 24 de noviembre de 2002. Y mediante la conversión de otros cientos de dalits a otras religiones en Gurgeon, Estado de Haryana, por la matanza de los 5 dalits el 15 de octubre.

India debe hacer frente a las diversas amenazas que ponen en peligro la democracia. El Partido Popular Indio (PPI), que lidera la coalición gubernamental, no parece tomar medidas en esta dirección y su cada vez más radical discurso nacionalista hindú encaminado a contentar a sus votantes, es una amenaza para la integridad de India. Además, las medidas que esta tomando en contra de los intereses de las minorías (su nefasta actuación y casi contemplación de los sangrientos sucesos en Gujarat, la aprobación de esta nueva ley en Tamil Nadu y su promesa de introducirla en el resto de estados del país) sólo han hecho crecer el sentimiento de injusticia de las víctimas de una política cada vez más discriminatoria.



En 2003 el crecimiento de la economía india se desacelerará

India es el séptimo país más extenso y el segundo más poblado del mundo (con 1000 habitantes), y su economía esta entre las diez que han crecido con mayor rapidez en los últimos años. Desde 1980 India ha emprendido un proceso de liberalización, con el propósito de transformarse en un país que pueda competir en el mercado mundial. A pesar de esta progresiva apertura al exterior, India sigue siendo uno de los mercados más protegidos del mundo.

Aunque, como se ha señalado anteriormente, la economía de este país asiático ha crecido mucho durante los últimos 25 años, según el Centro de Gestión para la Economía India, el año fiscal 2001-2002 es el peor desde 1991 y se estima que el PIB aumente sólo un 4,5% en 2002-2003 en comparación con el 5% del 2001-2002. Esta bajada del 0,5% en el ritmo de crecimiento, es, entre otras cosas, consecuencia de la sequía que asoló India durante el 2002, la mayor en 15 años. Debemos tener en cuenta que el sector agrícola contribuye en un 25% al PIB del país y que el 70% de sus habitantes viven de la agricultura. Además, la inversión privada, uno de los pilares económicos en los que se sustenta India, fue de 3,6 mil millones de dólares durante los seis primeros meses del año, teniendo en cuenta que el Gobierno había proyectado que ascendería a 5 mil millones de dólares. Otro de los grandes obstáculos para el desarrollo y la prosperidad de India es el alto déficit fiscal al que debe hacer frente (en 2002 representaba un 65% del presupuesto).

Los puntos fuertes de la economía de este país asiático: como el incremento de las exportaciones, el crecimiento de la producción industrial o la inversión exterior contrastan con la falta de infraestructuras que entorpecen el desarrollo del país e incrementan la pobreza de su población, lo que podría provocar que en la próxima década 20 millones más de habitantes vivan bajo el umbral de la pobreza, según Jeffrey Sachs, consejero de Naciones Unidas. India es un país en el que la distribución de la riqueza es muy desigual, mientras en algunos Estados como Gujarat se registra un crecimiento anual de 7,5-8% en otros, como Uttar Pradesh se concentra el 8% de la pobreza mundial.

El gran reto de este gigante sudasiático es acabar con la pobreza y la desigualdad que reina en el país y que a la larga puede ser un freno para su desarrollo y crecimiento.


Resultados de las elecciones en Uttar Pradesh, Uttaranchal, Manipur y Punjab

•Uttar pradesh El fracaso más significativo ha sido el del estado de Uttar Pradesh (UP), antiguo bastión del PPI y el más poblado de toda India, con 166 millones de habitantes. UP fue el primer estado en el que el PPI logró el poder, en 1991, mediante la incitación al fanatismo hinduista. Más tarde, llevaría esta política al extremo con el apoyo que brindó a los radicales hinduistas que echaron abajo la mezquita Babri, situada en la ciudad de Ayodha. De los 403 diputados del Parlamento de UP, el PPI tan sólo ha conseguido 108 asientos, 66 menos que en las elecciones de 1996. La pérdida de apoyo de la población de UP al PPI en este estado se atribuye a la depauperada situación económica que viven sus ciudadanos. UP es el estado indio con el déficit fiscal y el índice de mortalidad infantil más altos de todo el país, y uno de los más pobres de India. También para los aliados del PPI, como el Rashtriya Lok Dal, los resultados de los comicios han significado un auténtico declive. El PC liderado por Sonia Gandhi ha pasado de tener 33 diputados a 26. El gran ganador de las elecciones ha sido el socialista Samajawadi Party (SP) que se ha hecho con 146 escaños, un 36,31% de los votos. Sin embargo, el PPI aprovechó la falta de acuerdo entre el SP y el Bahujan Samaj Party (BSJ), que lucha por la igualdad de todas las castas y que obtuvo 99 escaños. Su alianza con el BSJ para formar una coalición gubernamental, encabezada por la primera ministra Mawati (miembro del BSP), dejó fuera de juego al partido más votado, el SP. •Punjab Los resultados del PPI en Punjab han sido también desastrosos, el partido tan sólo ha conseguido tres de los 118 asientos del Parlamento, perdiendo 15 escaños respecto de los últimos comicios, celebrados en 1997. Su mayor aliado, el Shiromani Akdali Dal (SAD) tan sólo ha obtenido 41 diputados de los 75 que tenía en el anterior Parlamento. Y su máximo rival, el Partido del Congreso (PC), se ha hecho con la mayoría absoluta en el parlamento de Punjab que tendrá como jefe del Ejecutivo a Amarinder Singh, miembro del PC. La población de este estado ha rechazado la estrategia del PPI basada en la exaltación del nacionalismo hindú en la esfera política y en el discurso prebélico dirigido a Pakistán. Debemos tener en cuenta que Punjab comparte frontera con Pakistán y el despliegue de gran cantidad de soldados en la frontera y las pruebas de armamento nuclear no parecen haber satisfecho a su población, que parece más preocupada por promover la justicia social que por iniciar una guerra contra el país vecino. •Uttaranchal Para el pequeño estado de Uttaranchal estas han sido sus primeras elecciones parlamentarias. Ante la sorpresa del PPI; que accedió en el año 2000 a dar autonomía a esta zona convirtiéndola en un estado (antes formaba parte de Uttar Pradesh), con el convencimiento de que contarían con el voto de su electorado; el Partido del Congreso ha conseguido la mayoría absoluta con 36 de los 70 escaños del Parlamento. N.D.Tiwari se ha convertido en su nuevo primer ministro. Sin embargo, no es en este Estado donde el partido gubernamental ha obtenido sus peores resultados (20 escaños). •Manipur En Manipur las elecciones han dado como resultado la formación de una coalición llamada Frente Progresivo Secular (FPS), liderada por el Partido del Congreso, que obtuvo 20 de los 60 escaños, y con Ibobi Singh como primer ministro. El peligro de esta coalición no es tanto la diferencia entre el electorado de los diversos partidos como sucede en Uttar Pradesh, sino las rivalidades entre las diferentes formaciones y los miembros elegidos por ocupar cargos importantes dentro de este gobierno multicolor constituido por cinco partidos.


Cronologia año  2002
14 de febrero. Se celebran comicios parlamentarios en los Estados de Punjab, Uttar Pradesh, Uttaranchal y Manipur. El PPI pierde el poder en los 4 estados.

27 de febrero. Mueren 58 personas en un ataque efectuado por cientos de extremistas musulmanes contra un tren en el que viajaban radicales hindúes miembros del VHP. Este episodio provoca un enfrentamiento entre las dos comunidades que se saldará con 1.000 muertos.

29 de abril. El ministro de Carbón y Minas del gobierno federal indio, Ram Vilas Paswan, dimite en protesta por la forma en que el ejecutivo hace frente a los sucesos de Gujarat.

1 de mayo. El Gobierno federal indio supera una moción de censura contra su actuación en los enfrentamientos entre dos comunidades religiosas en Gujarat.

21 de mayo. Dos dalits son torturados por hindúes de casta alta en el Estado de Tamil Nadu1.

5 de julio. Abdul Kalam gana las elecciones presidenciales indias.

19 de julio. El primer ministro de Gujarat, Narendra Modi dimite y pide la disolución del parlamento regional.

Agosto. 250 dalits se convierten al cristianismo en el Estado de Tamil Nadu.

7 de septiembre.Un dalit es torturado por hindúes de casta alta en el distrito de Dindigul, Tamil Nadu.

16 de septiembre-8 de octubre. Celebración de los comicios parlamentarios en cuatro rondas en el Estado indio de Jammu y Cachemira. El partido del Congreso y el Partido Democrático Popular gobernarán en coalición.

24 de septiembre. Matanza de treinta fieles en una iglesia hindú en Gandhinagar.

15 de octubre. 5 dalits mueren asesinados por hindúes de casta alta en el distrito de Jhajjar, Estado de Haryana.

24 de octubre. Las escuelas cristianas de Tamil Nadu cierran sus puertas en protesta por la nueva ley anti conversión.

27 de octubre. Cientos de dalits se convierten al cristianismo, al budismo y al islamismo en Tamil Nadu.

1 de noviembre. Se aprueba una ley que prohíbe la reconversión religiosa en el Estado de Tamil Nadu.

6 de dieciembre. 86 dalits se convierten al budismo y al cristianismo en la ciudad de Chenai, Tamil Nadu, como protesta a la aprovación de la ley anti conversión.

12 de diciembre. El Partido Popular Indio (PPI) gana las elecciones parlamentarias de Gujarat por mayoría absoluta.


 


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull