Anuario 2001
Perú
"Toledo restaura la democracia después de diez años de “fujimorismo”"
Ramon Aymerich

Después de 10 años de gobierno de Alberto Fujimori, Perú intenta restablecer en el país los valores democráticos. El nuevo presidente, Alejandro Toledo, junto con el apoyo momentaneo de toda la clase política, trabaja duramente para restaurar la credibilidad del Ejecutivo, reactivar la economía -que lleva cuatro años en recesión-, rehacer el poder judicial y los partidos políticos y crear unas Fuerzas Armadas más acordes al tiempo que vivimos.
El problema, quizá, ya no reside tanto en la clase política, convencida de que es necesaria la creación de un gobierno de unidad nacional, sino que actualmente el verdadero problema recae en la población peruana. Una población que fue víctima del “fujimorismo” y que ahora sigue envuelta en la pobreza. Los peruanos están inquietos y hartos, creen que Toledo no está cumpliendo sus promesas electorales, creen que el periodo de gracia, el margen de confianza y los 100 días de tranquilidad, que la ciudadanía suele otorgar al vencedor de las elecciones ya se terminaron con el mandato interino que ejerció Valentín Paniagua, quien sustituyó a Fujimori cuando éste huyó a Japón hace un año.

Reducir los índices de pobreza

A pesar de que el Gobierno de Fujimori destinó muchos millones de dólares entre el 1997 y el 2000 para “financiar” planes sociales, en el mismo periodo, según fuentes oficiales, la pobreza se incrementó en un 6%. Actualmente el 54% de los peruanos vive en condiciones de pobreza y el 18,4 % lo hace en condiciones de extrema pobreza, es decir: con menos de 200 pesetas diarias. Alberto Fujimori, durante su mandato, se dedicó a falsear las cifras económicas del país, y la comunidad internacional, como en la mayoría de los casos, no hizo nada para comprobarlo. Toledo ha descubierto recientemente que en los últimos diez años la economía no creció el 3,9% anual, sino que lo hizo un 1,9%.

Ahora, el nuevo presidente intenta reactivar la economía con nuevos planes como por ejemplo el proyecto "A trabajar" destinado a mejorar las infraestructuras de las zonas interiores del país. Este plan será financiado con 300 millones de dólares y creará 196 mil nuevos puestos de trabajo durante seis meses. Otra iniciativa del Gobierno que ya está en marcha es el proyecto "Huscarán", un plan vial que unirá a dos zonas del Perú, Abancay-Chaluanca, que actualmente están incomunicadas. Con este proyecto se conseguirán más de 12.000 nuevos puestos de trabajo. Toledo empieza a reactivar la economía, una muestra de esto es la buena salud el producto interior bruto que registró en el mes de agosto una recuperación del 0,7%. Este dato es aún más importante si tenemos en cuenta que el país no había crecido desde octubre del 2000. Todos estos planes se han podido llevar a cabo gracias al consenso político, un consenso que se resume en la creación de un gobierno de concertación nacional.

La oposición tiende la mano a Toledo

Alejandro Toledo se convirtió el 3 de junio, después de una segunda vuelta, en el nuevo presidente peruano. Toledo, del partido Perú Posible de centro derecha consiguió el 52,6% de los votos. Su principal rival en las elecciones, contra todo pronóstico, fue el ex presidente Alan García, que consiguió el 47,3% de los votos. Acción Popular Revolucionaria Americana, el Apra, es el partido de García, un partido históricamente de izquierdas que ahora, como la mayoría de partidos, intenta hacer un giro hacia el centro.

Alan García, que ocupó la presidencia del 1985 al 1990, sumió al país en una crisis profunda. Perú llegó a tener una hiperinflación del 7500%. García volvió a Perú en el mes de abril, después de estar 10 años exiliado en Colombia ya que estaba acusado por la Justicia peruana de fraude fiscale. Actualmente los cargos contra el ex presidente han prescrito. Por otro lado, de los 120 asientos del Congreso, el partido de Toledo consiguió 41 escaños, el APRA tiene 29, que lo convierten en una pieza clave para la gobernabilidad del país. El partido de Fujimori consiguió únicamente 4 escaños. El 28 de julio Toledo fue investido como nuevo presidente peruano.

Toledo lleva menos de seis meses en la presidencia, y su principal reto ahora es crear un gobierno de concertación nacional para poder planificar el futuro del país. Toledo para construir esta mesa de diálogo, cuenta con el respaldo de Alan García, de Valentín Paniagua, Lourdes Flores del partido conservador Unidad Naciona que fue el gran perdedor de las elecciones para la presidencia y de Alberto Andrade, alcalde de Lima. En las primeras reuniones se han tratado temas como el de las Fuerzas Armadas. Este estamento se encuentra muy desprestigiado después de los escándalos durante el gobierno de Fujimori. Actualmente la cúpula militar del ex presidente, se encuentra envuelta en el juicio que se esta realizando contra el asesor presidencial, Vladimiro Montesinos, capturado en Venezuela el 25 de junio. Toledo, que es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, ya ha designado una nueva cúpula y ha otorgado la cartera de defensa a un civil: el congresista David Waisman.

Otro tema que se ha tratado en estas conversaciones con los líderes de la oposición ha sido el de la educación. El sistema de educación se ha visto mejorado con el plan "A estudiar". Un plan que ya está en marcha y que permitirá la escolarización de miles de niños peruanos. Otro tema tema que se ha tratado en estas reuniones ha sido el de la Constitución Peruana.

Alan García propone derogar la Constitución del 1993 ideada por Fujimori, al año de proclamar su autogolpe de estado. García y Toledo consideran que la Carta Magna del 93 es autoritaria y piden que se utilize para crear una nueva Carta Magna la Constitución anterior, que se proclamó en 1979. Los líderes de los partidos más conservadores como por ejemplo: Unidad Nacional, quieren reformar la constitución, pero cogiendo como punto de partida la Carta Magna del 93.

Si Toledo y García consiguen que prospere la propuesta de la creación de la nueva Constitución, se anularían todos los derechos que aún tiene Fujimori en el país y el ex presidente podría tener un juicio justo en Perú. Actualmente, el ex presidente se encuentra en Japón ajeno a cualquier acusación. La extradición, a pesar de los esfuerzos del Gobierno y de toda la nueva clase política peruana, es poco probable, como mínimo a corto plazo, si nos atendemos a las leyes japonesas y al favor que le debe el país del sol naciente a Fujimori, que en el mes de abril del año 1997 "salvó" de la muerte a decenas de rehenes japoneses secuestrados en la embajada nipona de Lima por un comando terrorista del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru.

Todas estas iniciativas son, sin duda, una propuesta inteligente por parte del Ejecutivo Peruano, pero los temas que se discuten son a largo plazo, algunos a 20 años vista, y lo que el pueblo necesita son medidas que lo saquen de su pésima situación. Los planes viales, de educación o vivienda son un paso importante, pero la sociedad peruana quiere afrontar esta primavera democrática con inmediatas mejoras por lo que se refiere a su condición de vida.

La difícil tarea de sanear la política

La herencia dejada por Alberto Fujimori se resume en una palabra: corrupción. Todos los sectores de la sociedad se han visto sometidos por el poder de Montesinos y Fujimori, desde los directivos de los canales de televisión hasta los jueces más importantes del país. Ahora Toledo se encuentra en una encrucijada: intentar resolver este problema o centrar sus esfuerzos en reactivar la economía del país.

El nuevo presidente parece que ha preferido sanear primero, la política del país. El problema quizá, reside en el hombre de la calle que no se da cuenta de esta labor. Hoy todo son facilidades por parte de la oposición, pero ya se empiezan a oírse algunas voces contrarias a la gestión de Toledo por parte de los políticos más conservadores del país e incluso se apunta desde determinados sectores que las protestas que ha vivido la ciudad de Lima han sido promovidas por Unidad Nacional. De todos modos, el principal enemigo de Alejandro Toledo no se encuentra en el partido de Lourdes Flores, el principal enemigo del nuevo presidente es Alan García. Perú, con el resultado de las últimas elecciones generales, donde García estubo a un paso de ganar, demostró que es un país sin memoria. Alberto Fujimori por su parte, está inhabilitado por diez años, el mismo tiempo que estubo Alan García alejado de la política. De todos modos a García, Toledo o Flores no les queda más remedio que olvidar sus rencillas personales y luchar unidos para restablecer la democracia.


El lado oscuro de Montesinos

Escribir sobre Vladimiro Lenin Montesinos Torres implica repasar los 10 años del Gobierno de Fujimori. Montesinos entra en la historia de Perú como el personaje más corrupto, inhumano y astuto que haya tenido el Estado. Su fuga fue provocada por uno de sus propios vídeos, que solía filmar en sus oficinas con fines oscuros y de chantaje a los políticos, empresarios o ministros que le solicitaban favores. Hasta la fecha tiene más de 34 acusaciones en su contra por toda una gama de delitos que van desde narcotráfico, enriquecimiento ilícito hasta torturas y asesinatos. Montesinos vivió rodeado de miseria y misterios. Su descendencia de una familia de intelectuales de Arequipa contrasta con su controvertido historial militar, civil y conyugal. Nació en 1945 y por decisión de su padre optó por la carrera militar. Llegó al grado de capitán, pero en 1977 fue expulsado por vender información soviética a la CIA. Ya fuera del Ejército optó por estudiar Derecho. Fue gracias a Fujimori cuando en 1990 volvió a trabajar para el Estado como asesor de seguridad. Pero asumió funciones en la sombra como director del Servicio de Inteligencia, desde donde dirigió toda una red de corrupción con el fin de perpetuar en el poder a su mentor. En el juicio de Montesinos, saldrán seguramente videos de toda clase, e incluso algunos que parecerán de ciencia ficción.

Alberto Fujimori, ¿senador japonés?

Los peruanos recibieron con incredulidad y escaso humor la noticia de que el fugitivo dictador, Alberto Fujimori, estaba pensando seriamente en hacer una incursión en el campo de la política japonesa amparado en su doble nacionalidad y en una supuesta popularidad entre los nipones. Alberto Fujimori es animado a ingresar en política por miembros del partido gobernante Partido Liberal Democrático, PLD, y del Partido Democrático, PD, ahora en oposición pero anteriormente aliado al PLD. Este asunto no debería sorprender a nadie, pues es un hecho que Alberto Fujimori goza de protección entre los círculos de la extrema derecha japoonesa, que lo ven como una imagen de su “triunfal” expansionismo en el mundo. El círculo político que ha acogido al ex presidente gira en torno a la escritora Ayako Sono, presidenta de Nipon Zaidan, fundada por el fascista y criminal Ryoichi Sasakawa, sindicado como uno de los financistas del Partido Liberal Democrático, creado en 1955, y situado en el poder más de 40 años. La verdad es que Fujimori esta en Japón como pez en el agua, apoyado también por el partido ultraderechista de Torao Tokuda, millonario fundador del partido Alianza Liberal. Sería un duro golpe, sin duda, para los peruanos, y para todos aquellos que luchan por la democracia, que el ex dictador peruano llegará a ocupar un asiento del Senado japonés. Un puesto que le supondría la inmunidad política y le permitiría librarse de cualquier tipo de juicio en Perú.


Cronologia año  2001
10 de enero. La carrera electoral en Perú empieza con una sorpresa: el controvertido ex presidente del país, Alan García, perseguido judicialmente durante ocho años por dos casos de corrupción y aún exiliado en Colombia, ha presentado su candidatura para las presidenciales ante la sorpresa de los venezolanos.

14 de febrero. Alberto Fujimori fue acusado por la Fiscalía peruana de enriquecimiento ilícito y malversación de caudales públicos. Este mismo día se conocía el primer vídeo de su asesor, Vladimiro Montesinos.

3 de marzo. El juez de la Corte Suprema Miguel Castañesa ordena que Fujimori comparezca ante la Justicia peruana.

17 de abril. Los comandantes generales de las Fuerzas Armadas y de la Polícia Nacional dimiten de sus cargos tras condenar el autogolpe perpetrado por el despuesto presidente Alberto Fujimori en 1992.

12 de mayo. Los promotores de la campaña cívica por el voto en blanco en Perú, Jaime Bayly y Álvaro Vargas Llosa, reciben una querella tras ser denunciados ante la Justicia peruana por los presuntos cargos de “atentar contra la voluntad popular” y “el derecho al sufragio.

3 de junio. Alejandro Toledo del partido Perú Posible es el nuevo presidente. Toledo consiguió el 52,6% de los votos. En segundo lugar quedó el ex presidente del APRA, Alan García con el 47,3 de los votos.

25 de junio. La policía venezolana detiene en Caracas el ex jefe del espionaje de Fujimori, Vladimiro Montesinos, tras más de ocho meses de fuga. Este arresto iniciará una crisi entre los gobiernos de Pastrana i de Toledo.

3 de agosto. El juez de la Corte Suprema peruana, Jose Luis Lecaros, ordena la captura internacional internacional del destituido ex presidente de Perú, Alberto Fujimori que sigue “refugiado” en Japón.

1 de octubre. El nuevo presidente de Perú, Alejandro Toledo cumple 60 días en su mandato y manda un discurso a la nación en el que pide tolerancia y pluralismo. Toledo empieza a tener problemas serios para controlar al pueblo. Este se manifiesta porque cree que el “Cholo” no cumple sus promesas electorales.

 


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