Anuario 2001
Kazajstán
"El petróleo apuntala una frágil estabilidad política y económica"
Montse Ruiz

Los ingresos proporcionados por la exportación de petróleo y la relativa calma social e interétnica han servido para estabilizar la economía kazaka, que tiene en el crudo a su auténtico motor. El 26 de marzo se inauguró, en Kazajstán, el oleoducto de Tenguiz-Novorossisk (1.580 km), que desemboca en el mar Negro. Unos días antes, el Gobierno kazako firmó un acuerdo con Azerbaiyán y Turquía para construir un gasoducto desde el mar de Azov. Con el crudo como estandarte, la ley sobre la privatización de la tierra, firmada por Nazarbaiev el 24 de enero de 2001, y el consecuente aumento de producción agrícola, sumados a la demanda de productos kazakos proveniente de Rusia y los elevados precios de los metales y los hidrocarburos, el país ha logrado el mayor índice crecimiento económico, 9,4% en 2000, desde su independencia en 1991. Sin embargo, los dos puntos débiles de su economía siguen siendo el bajo índice de ahorro, con lo que dependen mucho de las inversiones extranjeras, y el irregular suministro de agua.
Desde hace una década, se habla de la creación de un nuevo gasoducto para exportar el petróleo de Kazajstán. El mes de marzo, los gobiernos de Kazajstán, Azerbaiyán, Georgia y Turquía firmaron un memorándum en Astana (capital kazaka) en el que se propuso la creación de un gasoducto de 1.730 kilómetros. Una propuesta que Estados Unidos había hecho el año pasado y que no se llevó a término por el alto coste de la inversión y las discrepancias con los países de Asia central. Hasta ahora, Kazajstán utiliza el gasoducto de Atyran, en el oeste del país, para exportar el petróleo, lo cual significa que todo el crudo tiene que pasar, obligatoriamente, por territorio ruso. Si el proyecto del nuevo gasoducto continuara, se abriría otra alternativa que facilitaría el transporte del petróleo desde el puerto ruso de Novorosiyk, situado entre el Mar Negro y el Mar de Azov, pasando por la capital azerbaiyana Bakú, en la costa del país, y Ceyhán (Turquía). Actualmente el objetivo del proyecto del gasoducto no es fijar los plazos de construcción, sino establecer acuerdos mutuos entre los diferentes países que faciliten su construcción, que no cuenta con la aprobación del presidente ruso, Vladimir Putin. Kazajstán y Rusia, sin embargo, han establecido negociaciones para delimitar sus fronteras y luchar contra la inmigración ilegal y el tráfico de drogas, ya que la república ex soviética se ha convertido en un punto importante del tránsito de opio y heroína que provienen de Afganistán y viaja hacia Rusia y Europa Occidental. Las relaciones, en materia de seguridad, pasan por un buen momento, aunque Rusia no está dispuesta a permitir la total independencia económica de su país vecino.

China en el horizonte
Cuando Kazajstán consiguió la independencia, ahora hace diez años, imitó el sistema ruso. Esto acabó de hundir al país porque medidas como la liberalización de los precios sólo supuso una inflación que provocó la ruina de mucha gente. A pesar de ser un Estado que vive una profunda crisis, muchos países ven en él una fábrica de dinero. Aparte de Rusia, Occidente está presente en el mercado kazako, sobre todo Estados Unidos, que se muestra muy activo. Pero Kazajstán se ha dado cuenta de que su mercado potencial es China, país fronterizo que representa una importante realidad socio-económica de la que pretenden sacar el máximo partido a través de la vieja ruta de la seda.
(Texto traducido del catalán y revisado por Juan Salvador Martínez)


La identidad lingüística

El 41% de la población de Kazajstán es rusa, y los kazakos son un 36%. Actualmente, unos diez millones de rusos viven en las grandes ciudades kazakas. Son personas que provienen de otras regiones del continente asiático. A partir de 1991, los nuevos estados de Asia central empezaron a promulgar sus nuevas constituciones, en las que se recoge y reafirma la oficialidad de las lenguas nacionales (lenguas del Estado a partir de entonces). La lengua rusa, aun cuando en la práctica su conocimiento sigue siendo fundamental en varios ámbitos, es víctima del descontento acumulado durante decenios por los pueblos centroasiáticos por razones políticas y económicas, ajenas, claro está, a la lengua en sí. Por esta razón, las constituciones de los nuevos Estados, a pesar de reservar un papel especial para la lengua del antiguo imperio como medio de comunicación interétnica, dejan entrever, como también sucede en la práctica, una cierta hostilidad antirrusa en términos de exclusividad lingüística. La mayor parte de rusos que viven en Kazajstán no conocen el idioma oficial de la república, el kazako. Según un informe de la ONU, presentado en mayo de este año, tan sólo un 0’8% de la población rusa que vive en Kazajstán sabe cuál es el idioma oficial del país.


Cronologia año  2001
6 de enero. Nazarbaiev invita en Kazajstán a los presidentes del Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.



9 de febrero. Se incrementa un 30% el salario de los militares.



1 de marzo. Los gobiernos de Kazajstán, Azerbaiyán, Georgia y Turquía firman un memorándum, en Astana, capital kazaka, en el que se propone la creación de un gasoducto de 1.730 kilómetros.



2 de abril. Visita oficial de Nazarbaiev a Noruega.



25 de mayo. Nazarbaiev se entrevista (por separado) con el presidente ruso, Vladimir Putin; el presidente de Bielorussia, Lukashenko, y el presidente de Kirguistán, Akaiev.



31 de mayo. Nazarbaiev viaja a Minsk (capital bielorrusa) para participar en el Consejo Interestatal de la Comunidad Económica Euro-Asiática.



8 de junio. Kazajstán entra a formar parte del S-5, la nueva Organización Shangai para la Cooperación.



24 de julio. Nazarbaiev visita oficialmente Kirguistán.



30 de agosto. El Rey de España, Juan Carlos I, llega a Kazajstán. La visita dura tres días.



23 de septiembre. El Papa Juan Pablo II visita Kazajstán.


 


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull