Anuario 2003
Mauritania
"Una tentativa de golpe de Estado reafirma el inestable poder político y la crisis social"
Marina Teixidó

El presidente de la República Islámica de Mauritania, Muauiya Sidi Ahmed Uld Taya, ha sido reelegido para un tercer mandato de seis años como líder del Partido Republicano Democrático y Social (PRDS), al obtener el 66’69% de los votos, resultado que lo ha librado de una segunda vuelta. Mientras tanto, los candidatos de la oposición denuncian un proceso electoral marcado por el fraude y la falta de transparencia. Estas presidenciales han sido las primeras elecciones que se han celebrado en Mauritania después del intento de golpe de Estado que sufrió el país el pasado 8 de junio, del que aún no se sabe quiénes fueron los artífices, y que ha provocado un fortalecimiento del poder de Taya, una persecución de los islamistas e integristas por parte del Gobierno y un acercamiento con Estados Unidos.
Estas últimas elecciones, las terceras que dan la victoria al presidente Taya, que llegó al poder a través de un golpe de Estado en 1984, derrocando a su actual opositor, Mohamed Juna Uld Haidalla, también son las terceras que la oposición califica de fraudulentas. En los comicios de 1992 y 1997 el presidente mauritano también fue acusado de haber manipulado los resultados, tras conseguir en ambos casos más del 60% de los sufragios.

Tras las elecciones del 7 de noviembre, los cinco candidatos de la oposición aseguraron que se habían registrado irregularidades en el recuento de votos y acusaron al presidente Taya de intimidar y presionar a los otros cinco candidatos a la presidencia. Estas presiones culminaron el día previo a los comicios con la detención del principal candidato de la oposición y ex presidente mauritano, Mohamed Juna Uld Haidalla, y de diversos miembros de su partido, por su supuesta preparación de un golpe de Estado destinado a derrocar al presidente si salía reelegido. Sin embargo, la policía registró el domicilio del ex presidente y no encontró ninguna prueba del supuesto golpe.

Tras la detención de Haidalla, tanto la oposición como La Federación Internacional de Ligas de los Derechos Humanos pidieron que se suspendieran los comicios por considerarlos “nulos”. Sin embargo el presidente Taya ha defendido en todo momento la “total transparencia” de unos comicios que, según él, tendrían que ser considerados como “un ejemplo para todos los interesados en la propagación de la democracia”.

En estas últimas presidenciales de Mauritania, que tiene un sistema multipartidista desde que se aprobó la Constitución de 1991, seis candidatos se disputaban la presidencia. En primer término, el actual jefe de Estado, Uld Taya, y tras él, con el 18’73% de los votos, su principal rival, el ex presidente Haidalla, que carece de afiliación política y fue presidente de Mauritania de 1980 a 1984 hasta que fue derrocado por un golpe de Estado encabezado por el propio Taya. Ahmed Uld Daddah, candidato de la Reagrupación de Fuerzas Democráticas (RFD), y el descendiente de esclavos Messaud Uld Buljeir, de la Alianza Popular Progresista, han logrado el 6’98% y el 5’3% de los votos, respectivamente. Detrás de ellos, Mulaye El Hacen Uld Jiyid, candidato del Partido Mauritano de Renovación y la Concordia, ha conseguido el 1’48% de los sufragios. La candidatura de Uld Buljeir es significativa puesto que el autodidacta de 59 años es el primer esclavo liberado que concurre a unos comicios. Se debe tener en cuenta que la esclavitud fue abolida en Mauritania hace tan solo 22 años y se calcula que entre un 35% y un 40% de la población son descendientes de esclavos.

Otra novedad que conllevaban las elecciones mauritanas es que por primera vez una mujer, Aicha Mint Jidane, competía en un país árabe por la jefatura del Estado. Mint Uld Jidane ha quedado en última posición, con el 0’47% de los sufragios.

Estas presidenciales, que han tenido un índice de participación del 60’83% del censo, formado por 1.107.400 electores mayores de 18 años sobre una población que no llega a los tres millones de habitantes, han sido, como se ha dicho anteriormente, las primeras que se han celebrado en Mauritania tras la tentativa de golpe de Estado del 8 de junio, del que aún no se sabe con certeza quiénes fueron los artífices.

Sin embargo, lo poco que se sabe sobre el intento golpe de Estado contrasta con las repercusiones que éste ha tenido, sobre todo en el interior de Mauritania, donde, aparte de asegurar una nueva victoria del presidente Taya, por ponerlo en la posición de “el bueno contra los terroristas”, ha servido para legitimar una mayor represión de los elementos opositores de tipo integrista (wahabí) y panarabista que a partir de ahora quizá queden totalmente erradicados. Las autoridades mauritanas acusaron en seguida a los fundamentalistas islámicos de preparar el golpe, cosa que reforzó la dura campaña que el Gobierno de Taya había iniciado tres meses antes del golpe contra los extremistas islámicos en el país. Las autoridades mauritanas detuvieron a más de 150 líderes fundamentalistas, por ser posibles sospechosos del golpe. Por otro lado, el gobierno ordenó el cierre de dos de los principales centros islámicos de la capital del país, Nouakchott, el Centro Islámico Saudí (Dawa e Irshad) y la Oficina de la Comisión Islámica Saudí. Asimismo, las autoridades mauritanas cerraron el Instituto Saudí de Estudios Islámicos del país.

En el plano exterior, el régimen de Uld Tayá ha conseguido un formidable apoyo, sobre todo de Estados Unidos, que se ha consolidado con el golpe de Estado. Prueba de ello es la presencia de soldados norteamericanos en el país, algo muy significativo teniendo en cuenta que hasta 1999 sólo había militares franceses. Y es que las relaciones entre Mauritania y Francia se siguen enfriando y no parece que el presidente Taya vaya a modificar su política de progresivo alejamiento de su antigua potencia colonial, a pesar de la visita que hizo el ministro de Exteriores francés, Dominique de Villepin, a Nuakchot después del golpe para expresar su apoyo a las autoridades mauritanas.

Mientras Mauritania se aleja de Francia mejoran cada vez sus relaciones con España. El golpe de Estado en Mauritania y su búsqueda de apoyo en el exterior, el interés de España en establecer relaciones en la región magrebí, las buenas relaciones con Estados Unidos, que comparten los dos países, y la posición geográfica de Canarias (que siempre ha mantenido relaciones comerciales con Mauritania), aproximan cada vez más a los dos países, que no parecen dispuestos a desaprovechar esta oportunidad. Por el momento hay una excelente colaboración en materia pesquera. El actual acuerdo pesquero con Mauritania, renovado en 2001, permite a más de un centenar de buques europeos, de los que setenta son españoles, faenar en aguas mauritanas, a cambio de una compensación financiera de 450 millones de euros.

Por otro lado, las relaciones entre Mauritania y Marruecos también han mejorado este 2003, sobretodo después del golpe de Estado, ya que éste propició un encuentro entre las autoridades de los dos países. El rey alauí Mohamed VI efectuó una visita a Uld Taya con motivo de la tentativa de golpe, y aunque la reunión fue breve, parece que fue también muy positiva. Prueba de ello es la carta que envió, tras la visita, el monarca marroquí al presidente mauritano en la que expresó “nuestro entendimiento perfecto sobre todas las cuestiones de interés común”. Sin embargo, esta afirmación no puede ser cierta mientras Mauritania reconozca a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y por lo tanto siga sin reconocer la anexión del Sáhara a Marruecos, principal reclamación de las autoridades alauíes.

Según un informe del Consejo Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque Mauritania ha avanzado en su lucha contra la pobreza, ésta aún existe a un nivel muy elevado. Además, el índice de crecimiento económico del país sigue bajando. Una fuerte sequía y una tímida demanda para las exportaciones mauritanas conllevaron un índice de crecimiento inferior de un 3,3 por ciento en 2002, bajando desde el 4 por ciento registrado en 2001. En el año 1999, el crecimiento era de un 5,2 por ciento.

La economía mauritana sigue siendo, pues, muy vulnerable a factores externos debido a su limitada base productiva y exportadora, y las áridas condiciones climáticas contribuyen en gran medida a que Mauritania dependa de la importación de alimentos. Sin ir más lejos, la producción agrícola mauritana ha entrado en una grave crisis durante la última década, debido a la desertificación del país, situado geográficamente al sur del desierto del Sáhara, que ha conllevado dos años de sequía y una consiguiente crisis alimentaria entre la población. El impacto de esta sequía en los precios de los alimentos y en la depreciación del ouguiya, la moneda del país, especialmente contra el euro, explica en gran parte la tasa de inflación de este periodo, que es de un 8,4 por ciento. Además, la deuda externa de Mauritania continúa siendo alta (alrededor de 2.500 millones de dólares en 1999), y representa más del 260 por ciento del PIB.

El Programa Mundial de Alimentación (WFP en inglés o PMA en español) planeó conceder durante este 2003 casi 30 millones de dólares a 580.000 víctimas de la sequía en el Sahel occidental, de las cuales, según el PMA, unas 420.000 serían mauritanas (número bastante bajo teniendo en cuenta casi un millón de habitantes se encontraba a principios de año en situación de “riesgo alimentario”, según el mismo PMA). Sin embargo, la financiación de la agencia para los programas de emergencia en Mauritania está lejos de estar asegurada y la distribución de los alimentos ha tenido que ser interrumpida en varias ocasiones al no encontrarse fondos. El Gobierno mauritano ha lanzado llamamientos urgentes para conseguir donaciones de alimentos, pero el propio Gobierno dedica apenas un 0,4% del presupuesto para a las víctimas del hambre en su país.

Y ahora que, tras dos años de sequía, parecía que llegaba el fin del déficit alimentario con las continuas lluvias de invierno de este 2003, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estas mismas lluvias han provocado un fuerte brote de langosta del desierto que se está extendiendo en Mauritania. Si no se logra controlar la plaga, puede acabar con la próxima cosecha, y también con las esperanzas de la población de un país que, según el informe anual de la ONU, actualmente se encuentra en el puesto 154 de un total de 175 en la lista de desarrollo humano.


Más de cuatro décadas de camino hacia la democracia

Mauritania, obtuvo a la independencia el 28 de noviembre de 1960. En aquella época el país casi no tenía infraestructuras y la población era en gran parte nómada. El primer presidente del país, Mokthar Ould Daddah, empezó a gobernar en noviembre de ese mismo año y no salió del poder hasta 1978. Durante su mandato, se alió con Marruecos para invadir el Sahara occidental, abandonado a su suerte por el Gobierno español en 1975. Sin embargo, el ejército saharaui venció a Mauritania. Con la mayoría de la población mauritana en contra de la intervención de su gobierno en el Sáhara, Daddah perdió gran parte del apoyo popular, las revueltas se generalizaron, y un golpe de estado tuvo lugar en julio de 1978. Desde entonces hasta 1984 se produjeron seis golpes de Estado y sucesivos cambios de gobierno hasta que Ould Ahmed Taya llegó al poder. El golpe de Estado que llevó a Taya al Gobierno fue promovido por las autoridades marroquíes y los servicios secretos franceses, cansados de la política prosaharaui que llevaba a cabo su predecesor, el teniente coronel Juna Uld Haidallah, nacido en el Sáhara Occidental y simpatizante de la causa del Frente POLISARIO. Haidalla impulsó la conclusión, el 5 de agosto de 1979, de un acuerdo de paz entre Mauritania y la República Árabe Saharaui Democrática, RASD, bajo los auspicios de Argelia, con el consiguiente abandono por Mauritania de casi todo el territorio saharaui obtenido en el reparto de 1975-1976. Sin embargo, el nuevo presidente Uld Taya, aunque se había comprometido ante Marruecos a retirar el reconocimiento de la RASD, no lo hizo por el temor a un levantamiento de las poblaciones del Norte y de los sectores del Ejército cercanos a los saharauis, decisión que provocó la quiebra de las relaciones con Marruecos el 9 de abril de 1989. Tres años después estalló uno de los conflictos más graves que ha venido sufriendo Mauritania en los últimos años: el enfrentamiento entre árabes y bereberes del norte con poblaciones negroafricanas del sur. En 1989, graves disturbios fueron registrados tanto en Mauritana, contra negroafricanos, como en Senegal, contra mauritanos arabobereberes. Esto acabó por provocar un cese en las relaciones diplomáticas entre Senegal y Mauritania durante tres años. A partir de este momento, Uld Taya se alejó del país alauí, aproximándose a otros países árabes como Irak (apoyó a Sadam Husein en la primera guerra del Golfo, presionado en parte por la actitud propalestina de los ciudadanos). El presidente pasó poco después a establecer relaciones diplomáticas con Israel, en octubre de 1999 (tercer país árabe que tomaba esta iniciativa, después de Egipto y Jordania), y a romper semanas después con Bagdad, decisión aplaudida con entusiasmo por Washington, y que favoreció su aproximación a Estados Unidos. Sin embargo, con la muerte del rey alauí Hassan II Mauritania y Marruecos han retomado las relaciones, aunque este hecho no ha supuesto una disminución de las relaciones políticas y económicas que Mauritania mantiene con Argelia. A lo largo de la última década las denuncias por represión y por fraude electoral se han repetido periódicamente y varios intentos de golpe de Estado han sacudido el país, el último de los cuales tuvo lugar en junio del 2003. Paralelamente, la presión popular para democratizar el régimen fue aumentando a lo largo de los años ochenta y principios de los noventa. Finalmente, en 1992, Taya convocó las primeras elecciones multipartidistas, que ganó su partido con un 63% de los votos, frente al partido del primer presidente del país, Mokthar Ould Daddah.

Mauritania, un mosaico social

La población mauritana, que no alcanza los tres millones de habitantes, es casi totalmente islámica y está dividida en dos etnias diferentes: Los moros, que son la etnia mayoritaria, un 80 por ciento de la población, y que se encuentra a su vez fragmentada por la pertenencia a distintas tribus (el factor tribal sigue siendo importante en la actualidad en este país); y los mauritanos de raza negra, que son el 20 por ciento restante de la población y habitan sobre todo el sur del país. En el norte del país, los moros se encontraban en condición de esclavos hasta que se abolió la esclavitud en Mauritania en 1980, aun que en la práctica no ha desaparecido completamente. En Mauritania, la esclavitud se practica desde tiempos muy remotos, especialmente entre las poblaciones de criadores de ganado nómadas o seminómadas. "Los cinturones de pobreza" de las ciudades están constituidos por numerosos ex esclavos llegados en masa del campo. Aparte de las dos etnias que componen la población mauritana, también habita el país un grupo reducido de refugiados saharauis, que se encuentran concentrados en la capital económica y pesquera de Nuadibú y en la ciudad minera de Zuerat.


Cronologia año  2003
13 de enero. Mauritania y los Estados colaboradores no han movilizado las ayudas necesarias contra el hambre. El llamamiento realizado por el Gobierno mauritano, el 1 de septiembre de 2002, tan sólo sirvió para suscitar tímidas reacciones por parte de los habituales Estados que colaboran en el desarrollo del país africano.

23 de enero. La Unión Europea concede a Mauritania un lote de material de nivelación, obras públicas y estaciones móviles de telecomunicaciones, valorada en 5,3 millones de euros.

24 de enero. Mientras que las agencias humanitarias envían desesperadamente ayudas para poder alimentar a las víctimas de la sequía, se hace público que el Gobierno de Mauritania dedica sólo un 0,4% de su PIB para esta causa.

29 de enero. Unas 580.000 personas en el Sahel africano se ven amenazadas por una crisis alimentaria de emergencia.

10 de febrero. El Departamento británico para el Desarrollo Internacional decide otorgar 1 millón de libras (1,5 millones de euros) para la Operación de Emergencia del Programa Mundial de Alimentación para Mauritania.

18 de febrero. El Fondo Internacional para el Desarrollo de la OPEP ha decidido colaborar con el llamamiento lanzado por Mauritania ante su grave situación alimentaria a través de la aportación de 280.000 euros.

26 de febrero. Una delegación del Consejo de Administración del Programa Mundial de Alimentación (PMA) realiza una visita a Mauritania para comprobar la correcta utilización de la financiación que la organización destina a la gestión de los proyectos.

19 de marzo. Se confirma que las cooperaciones y donaciones de los tradicionales países colaboradores para hacer frente a la crisis alimentaria de Mauritania han llegado a ser sólo la mitad de lo esperado.

2 de abril. La compañía petrolífera inglesa Dana Petroleum Plc anuncia la presencia de un importante potencial de petróleo y gas en las costas de Mauritania.

6 de junio. El Gobierno de Mauritania prohíbe la publicación de un diario islámico. Las autoridades han cerrado sus instalaciones y han arrestado a sus editores.

8 de junio. Intento de golpe de Estado. No se sabe quiénes son los golpistas ni cuáles son sus motivos.

10 de junio. El Gobierno retoma el control después del intento de golpe de Estado. El presidente Maaouya Ould Taya anuncia que ha sobrevivido a la intentona y que las tropas leales han retomado el control de la capital, Nouakchott.

16 de junio. Iniciado el proceso del registro electoral para las presidenciales. El golpe de Estado no altera la fecha de las elecciones presidenciales, que se celebrarán el próximo 7 de noviembre.

8 de julio. El presidente cesa al primer ministro, El Avia Ould Mohamed Khouna, por su supuesta implicación en el intento de golpe de Estado. Taya designa un nuevo primer ministro, el hasta ahora titular de Justicia, Sghaier Ould Mbarek.

14 de julio. El Banco Mundial aprueba conceder 39 millones de dólares a Mauritania para que el país norteafricano pueda mejorar su industria de explotación minera y lucharcontra la propagación del SIDA.

22 de julio. El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprueba un préstamo de 8,8 millones de dólares para la reducción de la pobreza y el crecimiento en Mauritania.

24 de julio. Taya acusa a grupos islamistas de ser los responsables de la tentativa de golpe de Estado y cierra los dos principales centros islámicos en Nouakchott.

28 de julio. Interior censura de nuevo el diario 'Rénovateur'. El motivo es el de la publicación de un artículo en el que se denuncia el valor de la moneda nacional, el ouguiya, en el mercado negro.

29 de julio. El Gobierno ordena una nueva oleada de detenciones de extremistas islámicos.

7 de agosto. Liberados 90 de los 150 detenidos por el intento de golpe de Estado. A los islamistas que continúan en prisión los defenderá el Colectivo Internacional de Abogados.

12 de agosto. Las inundaciones obligan a desplegar fuerzas logísticas en las localidades afectadas. En algunas localidades, infraestructuras e industrias comerciales han quedado devastadas, además de haberse registrado cinco muertes.

15 de agosto. El partido mauritano de la oposición moderada Unión Popular Socialista (UPSD) anuncia que va a dar su apoyo a la candidatura de Taya en las próximas elecciones presidenciales.

29 de septiembre. El Ministerio de Interior confisca el diario 'Essahifa'.

30 de septiembre. La Junta Directiva del Fondo Africano para el Desarrollo (FDA) ha decidido conceder a 3,7 millones de dólares para financiar un proyecto de abastecimiento de agua potable en Nouackchott.

15 de octubre. Taya se disputará la presidencia con otros cinco candidatos. Entre los candidatos se encuentra el anterior jefe de Estado, el militar Mohamed Khouna Ould Haidalla, derrocado por Ould Taya a través de un golpe de Estado hace 19 años.

22 de octubre. Las autoridades mauritanas suspenden al semanario 'Le Calame', por haber debatido en sus páginas asuntos políticos.

6 de noviembre. Mohamed Khouna Ould Haidalla, el principal rival de la oposición para Taya ante las elecciones presidenciales, es arrestado. Según fuentes judiciales, Haidalla y sus colaboradores han sido detenidos bajo la sospecha de perpetrar un golpe de Estado y "amenazar la seguridad del Estado".

7 de noviembre. Acaba la jornada electoral con denuncias de fraude.

8 de noviembre. Nueva mayoría absoluta para el presidente Taya.

19 de diciembre. El reciente brote de langosta experimentado en los últimos meses no cesa, sino todo lo contrario. Según el nuevo informe del grupo de especialistas en langostas de la FAO, la amenaza es cada vez más preocupante para los cultivos.


 


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