Anuario 2003
Bangladesh
"El desorden sigue reinando en Bangladesh bajo el Gobierno nacionalista de Jaleda Zia"
Susanna González

El Gobierno de la primera ministra, Jaleda Zia, no ha conseguido llevar a cabo las promesas que realizó durante la campaña electoral de 2001 (calificada como la más violenta en la historia de Bangladesh, con 200 muertos y miles de heridos en luchas callejeras), antes de que la Liga Awami fuese derrotada por una coalición liderada por su partido, el BNP o Partido Nacionalista de Bangladesh, en la que figuraban dos partidos islamistas. Durante 2003 el Parlamento ha seguido sin funcionar con regularidad. El partido principal de la oposición, la Liga Awami, ha impulsado huelgas generales, paros laborales y movilizaciones de activistas para protestar contra los altos niveles de corrupción, la politización del sistema judicial y de las administraciones y las irregularidades en el Parlamento. Las huelgas y manifestaciones han detenido la producción de uno de los países más pobres del mundo. Los estudiantes se han sumado a las protestas masivamente y el 1 de agosto declararon el campus de Dhaka en huelga indefinida para quejarse de las agresiones de las fuerzas de seguridad en las manifestaciones.
La tarea primordial propuesta por el Gobierno fue la de mejorar la situación de la ley y el orden. Pero el informe de 2003 de Amnistía Internacional sigue alertando, un año más, del poco respeto a los derechos de los ciudadanos del país. Aparte de que en un año y medio 274 criminales han sido sentenciados a muerte, según la organización, “los sucesivos gobiernos de Bangladesh llevan décadas sin poner freno a las violaciones de derechos humanos, derivadas del uso de la legislación, de prácticas generalizadas en los organismos encargados de hacer cumplir la ley y de un sistema de justicia que viola las normas internacionales de derechos humanos.”

Amnistía Internacional ha seguido denunciando durante 2003 estas violaciones, entre las que figuran “torturas, muertes bajo custodia, detención arbitraria de partidarios de la oposición y de otras personas, uso excesivo de la fuerza (conducente a veces a ejecuciones extrajudiciales), pena de muerte, agresiones a miembros de minorías y actos de violencia contra mujeres”. El estudio de 2003 de otra organización para la defensa de los derechos humanos, Odhikar, con sede en Dhaka (la capital), informa de 436 muertos, 6.281 detenidos y 2.381 detenidos en incidentes de violación de derechos humanos relacionados con la política. La situación de las mujeres bengalíes sigue siendo escandalosamente alarmante. Un total de 876 han sido violadas durante este año, 142 de ellas fueron asesinadas tras la violación y 17 se suicidaron. Y un total de 61 han sido víctimas de agresiones con substancias ácidas: a modo de reprimenda, maridos o familiares varones les arrojan ácido sulfúrico o líquido para las baterías de los coches (igualmente corrosivo y más barato) a la cara, causándoles quemaduras que las dejan desfiguradas y a veces incluso ciegas de por vida.

A estas muertes se suman las causadas por linchamientos populares. El sistema judicial en Bangladesh tarda de cinco a 50 años en resolver un caso. La desconfianza en la justicia es tal que cualquier supuesto ladrón puede ser apaleado por un grupo de vecinos enojados. Nurul Kabir, periodista, recuerda en un artículo del semanario bengalí “Holiday” que el 3 de agosto, en Chittagong, murieron cuatro personas y otras cuatro resultaron heridas tras ser acusadas, en la calle, de robo. El 3 de noviembre, en el pueblo de Mymensingh, tres ciudadanos de Dhaka también murieron a causa de una paliza. Sus cuerpos fueron después descuartizados y arrojados al río Brahmaputra. Y la lista continúa con la muerte de ocho supuestos delincuentes, que fueron linchados en Noakhali a principios de diciembre. Los enfrentamientos en la zona montañosa de Chittagong se han recrudecido este año. El distrito de Chittagong está básicamente habitado por etnias minoritarias encabezadas por dirigentes feudales. Estos grupos se enfrentan a los inmigrantes que llegan de los valles, buscando oportunidades para establecerse y vivir en las montañas.



Economía

Más del 50% de los 135,7 millones de habitantes de Bangladesh vive bajo el umbral de la pobreza. Según un informe de la asociación de consumidores de Bangladesh, el coste de la vida ha aumentado un 10,48 por ciento este año, mientras que el incremento fue del 8,52 por ciento en 2002 y del 5,42 por ciento en 2001. La población de las zonas más pobres, en el norte del país, ha tenido que reducir su alimentación a una comida diaria. El Gobierno del BNP ha repartido, en diciembre, comida gratuita en las áreas más afectadas y ha garantizado que no se han producido muertes por falta de alimentos.

A la inflación se suman el aumento de la corrupción en el sector público y la paralización del proceso de liberalización. El informe del organismo Transparencia Internacional sobre los índices de corrupción en diferentes países, publicado el 7 de octubre, volvía a catalogar este año a Bangladesh como el país más corrupto. Así que el mal gobierno se ha añade a la lista de causas de la pobreza. Aunque cincuenta países han seguido el exitoso sistema de microcréditos originario de Bangladesh, ideado y puesto en práctica por Mahammad Yunus en el Grameen Bank -“banco de los pobres” en bengalí-, su población sigue pasando hambre. El Grameen Bank concede créditos a los más pobres y los convierte en accionistas de la entidad. La institución, sin ánimo de lucro, ha salvado de la miseria a cientos de miles de bengalíes, sobre todo mujeres, y emplea a más de 22.000 personas. Pero según algunos analistas, los planes contra el hambre no surgen efecto entre el 25 por ciento de la población, afectada por unos niveles de pobreza demasiado profundos.

Bangladesh podría incrementar el PIB por habitante notablemente si exportase una parte de sus ricas reservas en gas natural. En el debate sobre la posibilidad de exportación, hay quien cree que no debe llevarse a cabo para poder disponer de ellas cuando el país pueda consumirlas; quien argumenta que vendiendo parte de ellas, la economía mejorará y podrán usarse antes; y también, quien cree que las exportaciones sólo enriquecerían a los políticos y dejarían a la población sin ganancias y sin reservas de gas natural.

Las condiciones climáticas tampoco han ayudado este año al país indostaní. Además de haber sufrido un invierno más frío de lo normal, las tormentas tropicales han provocado varios naufragios de transbordadores fluviales, un medio de transporte frecuente en Bangladesh. En abril se registraron cinco naufragios en veinte días, con 250 muertos y casi 500 desaparecidos. El más grave fue el de “Mitali-3”, con 132 muertos y 200 desaparecidos. El 8 de julio naufragó el “Nasren-1”, de tres pisos, que viajaba con exceso de pasajeros y cargando, además, arroz y verduras. Transportaba 700 personas, de las que 150 consiguieron llegar a nado hasta la orilla o fueron rescatadas por pescadores. Las inundaciones y tornados castigaron el país durante la época húmeda, y el 25 de junio, las lluvias dejaron 23 muertos en Ramargh y Mirarsaria.





Cronologia año  2003
5 de abril. Sesenta muertos al naufragar un transbordador

22 de abril. Cien personas mueren al naufragar 2 transbordadores durante una tormenta en Dhaka. Los naufragios de abril suman 250 muertos y casi 500 desaparecidos.

19 de mayo. La oposición acusa al gobierno de politizar el sistema judicial y no respetar ni el veredicto de la corte suprema.

19 de mayo. Se anuncian movilizaciones si el gobierno decide exportar gas a la India

3 de julio. Un sub-inspector de la policía y otro agente mueren de un disparo en una cafetería

16 de junio. Estudiante de la liga Awami asesinado cerca de Kalyanpur

26 de junio. Las lluvias dejan 23 muertos en Ramgarh y Mirarsaria

2 de agosto. Huelga indefinida en el campus de Dhaka. El ala estudiantil de la Liga Awami protesta así contra las agresiones durante las manifestaciones.

3 de agosto. Mueren cuatro personas y otras cuatro resultaron heridas tras ser acusadas de robo en una calle de Chittagong.

7 de agosto. Huelga en los juzgados. Diez heridos en diferentes enfrentamientos

21 de agosto. Paro de 10 minutos de las actividades comerciales, industriales y de transporte como protesta contra el desorden

3 de noviembre. Mueren 3 ciudadanos apalizados en el pueblo de Mymensingh.


 


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull