Anuario 2001
Tayikistán
"Takiyistán cede una base aérea a EE.UU. al tiempo que mantiene la presencia de tropas rusas en su frontera con Afganistán"
Montse Ruiz

Tayikistán respaldó la lucha antiterrorista emprendida por Estados Unidos con la cesión, tras la confirmación del apoyo ruso, de una de sus bases aéreas al Ejército norteamericano. Esta base resultó ser un punto clave para los ataques del ejército estadounidenses contra Afganistán. Asimismo, Tayikistán es uno de los pocos países de Asia central que todavía cuenta con el apoyo de tropas rusas, unos 25.000 soldados, en la zona fronteriza (a lo largo de más de 1.200 kilómetros) con Afganistán, una ruta clave para los contrabandistas de armas y los narcotraficantes procedentes de este país.
El 11 de septiembre provocó una reacción diferente en los países asiáticos. Mientras Uzbekistán tenía claro que tenía que aliarse con Estados Unidos para mantener y afianzar su influencia económica y militar en Afganistán, el Gobierno tayiko mostró su reticencia a posicionarse en un bando u otro. Fuentes de su Gobierno se justificaban asegurando que su débil economía y la situación política del país no aguantaría el éxodo masivo de los refugiados afganos y que se acabaría produciendo un enfrentamiento interno. Por otro lado, parece ser que Tayikistán se negaba, en un principio, a unirse a los estadounidenses por temor a que el Gobierno norteamericano aprovechara la circunstancia para iniciar un conflicto armado en la zona, una vez que sus tropas estuvieran en su territorio. Tayikistán todavía tiene muy presente que en una década ha visto caer en picado su economía y su estabilidad política, con tres cambios de gobierno y una guerra civil.
El elemento clave que provocó el cambio de opinión en el Gobierno de Tayikistán fue la comunicación oficial del apoyo, por parte de Rusia, a la lucha antiterrorista que lidera Estados Unidos. Esto provocó que el Gobierno tayiko decidiera ceder el uso de una de sus bases aéreas de la capital, Dushanbe, al Ejército norteamericano. Esta base, como la mayoría de las que existen al Tayikistán, fueron utilizadas por la vieja Unión Soviética durante la década de los ochenta, cuando invadió Afganistán. Pero, a pesar de conservarse en muy mal estado, la cesión ha resultado ser esencial en el despliegue de operaciones especiales.
Durante los tres meses de ataques norteamericanos sobre territorio afgano, la frontera tayiko-afgana se ha visto reforzada por 15.000 soldados rusos y tayikos que, bajo la dirección de Moscú, vigilan la frontera con Afganistán, límite sur de la postsoviética Comunidad de Estados Independientes (CEI). La población rusa representa un 6’5% de los seis millones de habitantes que viven en Tayikistán. La independencia de Tayikistán, en 1991, comportó que la economía y la industria del país quedaran totalmente colapsadas. Tras el derribo de la Unión Soviética, el Kremlin se prestó a ofrecer al Gobierno tayiko once mil hombres para controlar su larga frontera con Afganistán. Hoy en día el trato sigue vigente y satisface tanto a Tayikistán, demasiado pobre para vigilar en solitario la frontera, como a Rusia, que de esta manera conserva un pie militar en la última muralla contra los talibán.
Desde hace una década, la situación ha cambiado radicalmente. Afganistán se ha convertido en el mayor productor de opio del mundo, mientras Tayikistán sigue debilitado por los seis años de guerra civil entre el Gobierno procomunista (apoyado por el Kremlin) y la oposición islámica. Una guerra que culminó con un acuerdo de paz en 1997, pero que dejó un balance de 50.000 muertos. Por lo tanto, si en un primer momento se trataba de luchar contra el fundamentalismo, actualmente, las tropas rusas pasan la mayor parte del día deteniendo a traficantes que se encargan de mantener la maquinaria de la guerra afgana. Pero este control no acaba de funcionar. El alto grado de corrupción en el Ejército ruso y en el tayiko explica que la ONU haya estimado en 100 toneladas al año la cantidad de heroína que llega a Occidente procedente de Afganistán. Por lo tanto, los guardias rusos y tayikos, que tendrían que representar la barrera del contrabando de drogas, resultan ser los responsables y los principales interesados. Sin embargo, la economía se ha beneficiado de la relativa estabilidad política de los últimos años, pero, también del importante crecimiento de la economía paralela en la que el tráfico de drogas desarrolla una función esencial.

La muerte del tayiko Masud
Tayikistán, pese a todo, ha vivido varios incidentes armados, pero esto no le ha impedido disponer de un escenario político más abierto que el de sus países vecinos, aun cuando las filiaciones políticas tienen un componente básicamente regionalista y étnico. De hecho, el presidente de Tayikistán, Imamali Rahmanov, ha intentado defender la identidad tayika, que representa el 63’8% de la población, extremadamente antiuzbeka y, al mismo tiempo, antitalibán. Esta concepción había recibido el apoyo del comandante de origen tayiko y líder de la resistencia afgana contra los talibán, Ahmed Shah Masud, conocido como el “el león del Panchir”, que fue asesinado el pasado mas de septiembre y está considerado un héroe por sus compatriotas. Su popularidad surgió por su liderazgo en la lucha contra la ocupación soviética de su país, en los años ochenta. Pasado un tiempo, tras la toma de control talibán de Afganistán, en 1996, Masud se unió de nuevo a las guerrillas que lucharon contra este Gobierno radical islámico.
(Texto traducido del catalán y revisado por Juan Salvador Martínez)



Cronologia año  2001
2 de enero. La agencia de noticias Asia Plus-Blitz anuncia que la Corte Suprema, a petición del ministro de Justicia, ha prohibido toda actividad al partido de la oposición, Adolatkhoh, durante seis meses. Esta suspensión viene dada porque este partido no cumple la normativa que les obliga a mantener una organización en cada región.



5 de abril. Bomba en una librería de Dushanbe. con el resultado de un muerto y nueve heridos.



11 de abril. Asesinado a tiros el viceministro de Interior, Habib Sanginov, cuando se dirigía en coche a sus oficinas de la capital, Dushanbe. La autoría del crimen (ex correligionarios de Sanginov de la Oposición Unida Tayika) apunta hacia un intento de desatibilización política, pero durante el juicio sale a relucir un posible ajuste de cuentas en el tráfico de drogas como motivo del asesinato.



26 de mayo. Nace un nuevo partido: el Taraqqiyot, que tendrá como líder a Sulton Quvvatov. Este partido es una rama del Partido Democrático de Tayikistán que pretende convertirse en la máxima oposición al Gobierno.



22 de septiembre. El presidente ruso, Vladimir Putin, se reúne con los líderes de la Alianza del Norte en Tayikistán.



27 de septiembre. Tropas norteamericanas llegan a Tayikistán para preparar el ataque contra Afganistán.

 


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