Anuario 2003
Nepal
"Nepal atraviesa el período más crudo de su guerra civil tras el fracaso del alto al fuego"
Susanna González

Cuando el12 de febrero de 2004 se cumplirán ocho años desde el inicio del levantamiento maoísta en Nepal, el reino del Himalaya atraviesa el periodo más sangriento de esta guerra civil. Más de 1.500 personas han muerto desde que el 27 de agosto los maoístas abandonaron las negociaciones de paz. El alto al fuego acordado el 29 de enero de 2003 se interrumpió siete meses después, porque el Gobierno se negaba a introducir los cambios constitucionales y legales que demandaban los maoístas, que persiguen abolir la monarquía y establecer una república de corte maoísta. Entre las peticiones habían incluido la celebración de elecciones a una asamblea constituyente, para redactar una nueva Constitución, y la instauración de un gobierno provisional. La lucha que mantienen con el Gobierno del rey se ha cobrado ya 9.000 vidas, la mayoría de rebeldes.
Nepal ha fallado en su intento de poner fin a siete años de guerra civil. Cuando se acordó el alto al fuego en enero de 2003, Comrade Parada, jefe de los maoístas, ordenó a los guerrilleros que dejasen las armas y les pidió que confiasen en el diálogo para conseguir sus propósitos. Y el presidente del Comité Central del Partido Comunista de Nepal (Maoísta), Prachanda, declaró en un “llamamiento a las masas” que “el frente de las charlas de paz” era “otro frente de guerra de forma distinta” y añadió “unámonos para transformar el proceso del diálogo en un proceso para construir un Nepal progresista que unifique el país entero”. Sin embargo, un año después, el “frente de guerra” del que hablaba Prachanda vuelve a ser un frente armado.

La levantamiento maoísta convive en Nepal con un marco político que lleva desmoronándose desde octubre de 2002 cuando el rey Gyanendra (coronado en junio de 2001 tras el asesinato de su hermano, el rey Birendra, y parte de la familia real a manos del príncipe Dipendra, que también murió) destituyó al Gabinete de la mayoría parlamentaria, disolvió el legislativo y pospuso indefinidamente las elecciones, que aún no se han convocado.

Al día siguiente de la celebración del 50 aniversario de la conquista del Everest, el 30 de mayo de 2003, el primer ministro de Nepal, Lokendra Bahadur Chand, presentó su dimisión al rey Gyanendra. El monarca había nombrado a Chand tras cesar, el 4 de octubre de 2002, al jefe de Gobierno electo, Sher Bahadur Deuba. Los partidos de la oposición (el Partido Comunista de Nepal (Maoísta), el Partido Comunista de Nepal-Unión de Marxistas-Leninistas, el Frente Popular Nacional, el Partido de los Trabajadores y Agricultores de Nepal, y el Partido Sadbhawana de Nepal) consideraban a Chand “una marioneta del rey”. Se quejaban de que el monarca reinaba de manera absolutista y cuestionaban la legitimidad del primer ministro. El descontento también se expresó en la calle. El 4 de mayo, más de 20.000 personas participaron en la mayor manifestación que se ha producido contra el rey Gyanendra. Y la dimisión de Chand llegó tras siete meses de protestas.

Sin embargo, bajo el mandato del nuevo primer ministro la situación no ha variado mucho. El veterano Surya Bahadur Thapa, del Partido Rastriya Prajatantra, ocupa el cargo de primer ministro por cuarta vez desde que el rey Gyanendra le volvió a nombró el el 4 de junio.

Thapa se encuentra amenazado de expulsión por su propio grupo político. Le piden la dimisión porque no ha cumplido ninguno de los objetivos para los que fue nombrado: retomar el proceso de paz con los maoístas, formar un gobierno de unidad nacional y convocar elecciones. Los cinco partidos principales de la oposición claman el retorno de la democracia. Su indignación crece ante la escalada represiva del Ejército y las detenciones de miles de activistas. El 12 de noviembre de 2003, la ONU publicó un comunicado de prensa en el que el relator especial sobre la cuestión de la tortura, el relator especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión y el presidente/relator del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria expresaron su profunda preocupación por los informes sobre detenciones que se están llevando a cabo en secreto en Nepla y sobre el peligro que corren los detenidos de sufrir tortutas y malos tratos.

Ante tal situación, los partidos políticos amenazan con boicotear cualquier elección que convoque Thapa, un primer ministro que llegó al poder sin respaldo de la representación popular y al que acusan de encabezar un gabinete “ilegal e inconstitucional”. El 28 de mayo, conocida ya la dimisión de Chand, aunque todavía no materializada ni nombrado aún Thapa, 5.000 manifestantes pidieron en las calles de Katmandú la normalización democrática. El Partido Comunista de Nepal (Maoísta), el brazo político de los maoístas (o el partido político del que los maoístas son el brazo armado) ha convocado huelgas generales que han conseguido desestabilizar al Gobierno (la del sector del transporte público llegó a paralizar el país durante nueve días). Los nepalíes siguen exigiendo al rey que forme un gobierno de la mayoría para que se convoquen elecciones inmediatamente. La población de uno de los países más pobres del mundo convive con el control al que les someten las guerrillas y con los ataques del Ejército.

Algunos analistas han opinado que las operaciones de las fuerzas de seguridad no han hecho sino reforzar el movimiento revolucionario. Desde que finalizó el alto al fuego se han intensificado los combates, sobre todo en las regiones central y del extremo occidental del país. Las organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos denuncian abusos de ambas partes. Ya el 31 de enero, dos días después de que el Gobierno y el Partido Comunista de Nepal anunciasen el alto al fuego, Amnistía Internacional pidió que se promovieran “medidas prácticas para evitar más homicidios, desapariciones, torturas y secuestros”. En un informe que la organización publicó el 19 de diciembre de 2002, se pedía al Gobierno y a los dirigentes del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) que firmasen un acuerdo para que una comisión pueda supervisar, junto con la ONU, el respeto de los derechos humanos.

A la crisis política y al aumento de los enfrentamientos se ha sumado este año el frío. Nepal ha afrontado el peor invierno de los últimos cuarenta años. Las zonas de Banke y Bardia, al pie del Himalaya, han sido las más castigada por las bajas temperaturas. Y las mujeres, los niños y los ancianos son los habitantes que peor las han soportado, porque en muchos casos padecen malnutrición y sus defensas están mermadas. Nepal se encuentra entre los países con un índice de desarrollo más bajo: sólo el 27% de los 25 millones de habitantes de Nepal tiene acceso a servicios de salud. Según el departamento de Educación, una cuarta parte de la niñas en edad de cursar educación primaria no acude nunca a la escuela. No es de extrañar que los nepalíes intenten emigrar y que el turismo haya disminuido desde la ruptura de las negociaciones, aunque los rebeldes hayan repetido que ni montañistas ni visitantes se encuentran entre sus objetivos. Desde el extranjero se conocen los informes estadounidenses sobre derechos humanos, que no dicen mucho a favor de Nepal.

Washington y Pequín siempre han apoyado al Gobierno de Katmandú. El Gobierno de Nepal ha obtenido 20 millones de dólares en ayuda de Estados Unidos, para que modernice el Ejército. Y la reunión, el 16 de diciembre, de la subsecretaria norteamericana de Estado para el sur de Asia, Christina Roca, y el primer ministro nepalí apunta que el Gobierno del monarca Gyarendra va a pedir más ayuda estadounidense para combatir a la guerrilla maoísta. En octubre, Estados Unidos incluyó a los maoístas en su lista de organizaciones a las que se les congela las cuentas por presunta relación con el terrorismo. A partir de entonces, los rebeldes evitan a los grupos de ayuda internacional con sede en Estado Unidos.

Las zonas rurales (el 17% del territorio son tierras de labrantío) están bajo control de los maoístas. Las fuentes oficiales sospechan que los insurgentes obtienen ayuda en India, en la zona fronteriza con Nepal, no muy lejos de Nueva Delhi, e indican que los rebeldes están aumentando ahora los ataques en las ciudades y llanos del sur, en esa zona fronteriza, la más industrial y próspera del país. Durante la primera semana de septiembre murieron decenas de personas en enfrentamientos entre los rebeldes y el Ejército. En un mismo día llegaron a explotar siete bombas. En medio del caos bélico y político, la incertidumbre alimenta especulaciones. Se cree que el rey Gyanendra podría estar planeando otro cambio en su Gobierno.

Aunque el reino del Himalaya no se encuentre en un momento idóneo para poder centrarse en su expansión comercial, ha conseguido el carnet de miembro de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Durante la cumbre de ministros y representantes que se celebró en Cancún en septiembre, se aprobó la incorporación de Nepal y Camboya. Cuando esta decisión entre en vigor, en enero de 2004, la OMC contará con 148 asociados, treinta de los cuales se consideran países “pobres o menos desarrollados”. Precisamente son Camboya y Nepal los que se incorporan con un nivel de desarrollo más bajo. La mayoría de esta treintena de países pobres ingresó en la OMC cuando ésta se fundó en 1995, porque entonces pertenecían al GATT (predecesor de la OMC). Tanto Camboya como Nepal esperan que esta incorporación sea una oportunidad para mejorar su competitividad en el mercado global.





Cronologia año  2003
29 de enero. El gobierno y los maoístas declaran un alto al fuego aunque siguen sin poner fecha a los encuentros para negociar la paz.

30 de enero. Apoyo internacional al alto al fuego.

27 de abril. Primera ronda de negociaciones. Los maoístas presentan propuestas en reformas sociales, políticas y económicas y piden una constitución y un nuevo líder elegido por el gobierno.

4 de mayo. Más de 20.000 personas salen a la calle en la mayor manifestación contra el rey Gyanendra.

28 de mayo. 5.000 personas se manifestan en Katmandú pidiendo la normalización democrática.

29 de mayo. Se cumple el 50 aniversario de la primera subida al Everest. el neocelandés Edmund Hillary vuelve a subir a la cumbre, acompañado de 450 escaladores más.

31 de mayo. Dimite el primer ministro Lokendra Bahadur Chand

4 de junio. El rey Gyanendra nombra a Surya Bahadur Thapa, del Partido Rastriya Prajatantra primer ministro. Protestas en los cinco partidos de la oposición.

1-7 de septiembre. Mueren decenas de personas en enfrentamientos entre rebeldes y el Ejército.

10 al 14 de septiembre. Cumbre de cancún. Se aprueba la incorporación de nepal a la OMC.

18 al 20 de septiembre. Huelga general (bandh) convocada por el partido maoísta.


 


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