Anuario 2003
México
"El financiamiento ilegal salpica a Fox, que llega al ecuador de su mandato con duras críticas a su gestión económica"
Alèxia Peláez

2003 fue el año en que se celebraron elecciones legislativas en el país. También fue el año de las elecciones en el estado más grande de México, Estado de México, y el año en que Fox llegaba al ecuador de su mandato. Tres puntos clave que marcaron la política interior del país. Tres puntos clave con un denominador común: el declive del llamado “efecto Fox” que, tres años después de alcanzar la presidencia, seguía sin conseguir aplicar las reformas para México que había prometido durante la campaña. El país siguió ancorado en las viejas estructuras del PRI (Partido Revolucionario Institucional), arraigadas de lleno en el sistema social y político del país después de haber gobernado 71 años sin interrupción, hasta el 2000. Además la pobreza siguió golpeando a la población. Ante esto, los analistas empezaron a hablar de “bluf” del líder indiscutible del PAN (Partido de Acción Nacional), Vicente Fox, que, con todo, siguió teniendo una alta popularidad entre los mexicanos. En 2003 y con tres años de acción del Gobierno del PAN, las voces que apuntan a un posible nuevo vencedor en los comicios generales previstos para 2006 tomaron más fuerza que nunca.
La primera vez que saltó la alarma que apuntaba que las cosas no iban demasiado bien para el Gobierno del PAN y en especial para Fox fue en enero, cuando, el día 10, el líder del partido confirmaba la renuncia del hasta entonces ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda, que puso punto y final a su mandato como consecuencia de las discrepancias entre él y Fox, con quien topó al intentar promover reformas de carácter estructural. Castañeda, hombre de izquierdas que no era miembro del partido, impulsó durante el tiempo que estuvo al frente de la cartera de Exteriores la candidatura de México en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que finalmente se resolvió el 8 de octubre de 2001 con la entrada como miembro no permanente del período 2002-2003, cuando la Asamblea General de la ONU escogió a México por delante de la República Dominicana. Se hicieron dos rondas de votaciones pero finalmente México fue el país elegido para representar a América Latina, con un total de 138 votos a favor. Sustituía así a Jamaica. Contrariamente, Castañeda abandonaba el cargo sin haber conseguido un acuerdo migratorio entre México y EUA, que seguía estancado desde los atentados del 11 de septiembre y que era uno de los puntos más importantes en el ámbito de las relaciones internacionales del país. El segundo revés para Vicente Fox llegó poco después, en el mes de marzo. Fue entonces cuando aparecieron los rumores que lo acusaban de haber financiado de forma ilegal su campaña en el año 2000. Los partidos de la oposición PRD (Partido de la Revolución Democrática) y PRI (Partido Revolucionario Institucional) denunciaron el conocido como caso “de los amigos de Fox”, en referencia a aquéllos de quien supuestamente había recibido dinero para financiar la campaña. En medio del escándalo, el PRI acusó a Fox de gastarse durante la campaña unos diez millones de dólares diarios. Una campaña en que el PAN promovía la idea de acabar con la conocida corrupción del partido antecesor en el Gobierno, el PRI, que el 11 de marzo recibía una multa de 90 millones de dólares por parte del IFE (Instituto Federal Electoral) por haber desviado recursos públicos para los comicios del 2000. Como consecuencia de la investigtación del financiamiento ilegal, el IFE impuso también una multa al PAN. De esta manera, quedaba confirmado que, tanto el PRI como el PAN se habían servido de forma ilegal de los recursos para impulsar sus respectivas campañas. En el caso del PAN, el IFE lo acusaba de haber aceptado dinero procedente del extranjero y de empresas mercantiles, así como también de haber permitido que particulares pagasen la publicidad de la campaña a diferentes medios de comunicación. Quedaba intacta la legitimidad del Gobierno de Fox después de verificarse el caso de corrupción? Según declaró Luis Felipe Bravo Mena, dirigente nacional del partido, “la legitimidad del Gobierno del presidente Vicente Fox no está en duda, porque se sustenta en los millones de mexicanos que votaron en unas elecciones democráticas y transparentes”. Por su parte, desde las filas priistas se pidió que se aplicaran sanciones al PAN, no sólo económicas sino también legales, ya que consideraban que Fox se había convertido en una caricatura de si mismo, acusado de financiamiento ilegal después de que la lucha contra la corrupción hubiera sido el puntal básico de su campaña. A pesar de mantenerse su popularidad, próxima al 60%, Fox y su “efecto” se vieron castigados por el electorado en las elecciones celebradas en el estado con más población de México, Estado de México, que siempre se contemplan como las más significativas de lo que pasará en los comicios generales. A corto plazo se apreciaban como una previa de las elecciones al Congreso que se habían de celebrar el 6 de julio de 2003. Durante los comicios de marzo el electorado expresó su opinión frente a un Gobierno rodeado por el escándalo de corrupción. Gran parte de la población considera que la gestión del Gobierno no muestra resultados y que la gente no se ve favorecida por las políticas aplicadas sino que los únicos beneficiarios continúan siendo los miembros de la misma Administración. Los resultados de las elecciones son consecuencia de esta percepción: el PAN perdió la importante cantidad de un millón de votos respecto a la última vez que se habían celebrado elecciones en este estado, el año 2000. Si entonces recibía 1.800.000 votos, este último año la cifra se situaba en 800.000 votos. Con todo, uno de los aspectos más importantes –además de la elevada abstención, situada en un 64%- fue el avance de López Obrador, alcalde de Ciudad de México, donde tiene una popularidad altísima y donde su gestión está muy bien valorada por la población. Ocho de cada diez habitantes de la capital del país aprueban su gestión política. De esta manera, empezaron a oírse voces que apuntan a López Obrador como uno de los posibles ganadores de las elecciones de 2006. El incipiente “efecto Obrador” empezaba a tomar forma ante el decadente “efecto Fox” y pronto se bautizó a López Obrador como“el Lula de Mexico”.

El descenso de Fox y el ascenso de López Obrador, pero también del PRI, se volvieron a poner en evidencia en las elecciones legislativas del 6 de julio, que de nuevo estuvieron marcadas por la abstención. En estas elecciones se escogieron a 500 diputados de la Cámara Baja. El PRI, que tenía el mayor número de escaños, 207, consiguió un 36,32% de los votos y pasó a tener 224 escaños. El PAN, la segunda fuerza, obtuvo un 30,63% y unos 152 escaños, un descenso importante en relación a los 202 escaños que tenía hasta entonces. Por su partel el PRD se situó con un 17,8% de los votos y aumentó sus escaños, de 47 a 95, gracias al apoyo obtenido en la capital.

Cuáles son las causas que llevaron a la población a manifestar su desacuerdo con Fox cuando este llegó a la mitad de su mandato? Las causas son diversas pero lo que los ciudadanos apuntaban con más fuerza es la falta de cambios tangibles y apreciables en beneficio de la población y de la erradicación de la pobreza, contrariamente al beneficio que obtienen los dirigentes del país, cosa que hace que los mexicanos miren con recelo hacia las instituciones. En este sentido, se destaca la pobreza como uno de los principales problemas de México; una pobreza que ha crecido de forma desmesurada estos últimos veinte años. Durante el mandato de Vicente Fox no ha habido el crecimiento económico previsto del 5% sino un estancamiento de la economía, junto con unos salarios que tampoco no han mejorado. También es bajo el valor de la moneda nacional, el peso mexicano. La gente pasa hambre pero el Informe sobre la Inflación de 2003 hecho por el Banco de México sitúa la inflación anual en el 3%, una cifra muy baja que se contrapone a la realidad de las calles del país. Según preveía el informe el primer trimestre del año, se esperaba que “una recuperación de la economía y la intensificación preventiva de la restricción monetaria, previsiblemente, conseguirían contener las presiones inflacionistas”. A finales de septiembre, apunta el informe, y con un contexto internacional más favorable que en los primeros meses del año –cuando la economía de EUA se presentaba más débil, y había poca demanda en los principales mercados financieros internacionales- “la inflación registró un nuevo descenso” y “la economía presentó un crecimiento moderado”. A pesar de que estos datos podrían hacer pensar en un cambio de tendencia y en una recuperación económica, la pobreza y la exclusión social continúan su camino y las protestas en contra de la gestión de Fox van en aumento. El 27 de noviembre una importante protesta reunía más de 100.000 personas en las calles de la capital, desde campesinos, profesores, electricistas, gente de izquierdas y partidarios el PRI, para protestar contra la ineficacia del presidente en materia de política económica. Una de las principales protestas se hizo en contra de la aplicación de un IVA del 10% sobre los alimentos y los medicamentos, propuesta por el presidente. Para aprobar esta reforma fiscal, que pretendía aplicar impuestos sobre estos productos, el PAN necesitaba llegar a un acuerdo con el principal partido de la oposición (PRI), dado que es éste quien tiene mayoría en el Congreso. En un primer momento el PRI se mostró receptivo a esta iniciativa del partido gobernante pero las voces disonantes dentro del mismo partido –dividido entre los que apoyan al presidente del partido, Roberto Madrazo, y sus detractores, que han creado una nueva corriente dentro del partido llamada “Fuerza Renovadora”, después de que la diputada del partido Elba Esther Gordillo fuera substituida como coordinadora en el Congreso- hicieron que se rechazara la propuesta y se evitara hacer más grande la brecha que afecta al PRI. Así pues, la medida de Fox no prosperó.

Las inversiones extranjeras en México cayeron un 15% durante los nueve primeros meses del 2003, según el Ministerio de Economía. El ingreso por inversiones extranjeras fue de 8.093 millones de dólares, 1.522 millones menos que durante los nueve primeros meses de 2002. Actualmente, la principal inyección de capital proviene del dinero que los emigrantes mexicanos en EUA envían a México. Esta cifra –12.000 millones de euros- supera los ingresos por turismo y por inversión extranjera, con cantidades de 8.500 a 10.000 millones de dólares y de 7.600 millones de dólares, respectivamente. Fox aseguró que la inversión extranjera es mayor que la del Gobierno en agricultura, educación y desarrollo social, que suman 11.394 millones de dólares. También aseguró que gracias a este dinero que los mexicanos envían a su país “se ha reducido en gran medida la pobreza de México”. Unos 25 millones de mexicanos viven –o son descendientes directos de mexicanos- en EUA. Desde México se ha buscado en los últimos tiempos conseguir un acuerdo con su vecino del norte que regule la situación de estos inmigrantes y amplíe, en los casos que convenga, su estancia de carácter temporal. Este acuerdo quedó afectado después de los atentados del 11-S. Pero una semana antes de que se celebrara la cumbre Extraordinaria de las Américas en México los días 12 y 13 de enero de 2004, Bush anunció una medida migratoria consistente en regularizar la situación de los inmigrantes que residen en EUA, principalemten mexicanos. Esta medida llega en pleno año electora en EUA, un año en que Bush tendrá que asegurarse el voto de los hispanos que le facilitaron el acceso a la Casa Blanca en la última candidatura. De los acuerdos entre México y EUA cabe destacar el firmado en 1993 juntamente con Canadá, conocido como el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN). Su objetivo principal es crear una zona de libre comercio en todo el territorio norteamericano que elimine las barreras en el comercio –es decir, eliminación de los aranceles-, y que respalde la cooperación trilateral y las inversiones entre estos países. Cuando se cumplen diez años de firma del Tratado se suceden las valoraciones sobre la primera década de aplicación. Los expertos dicen que cuando México abrió las puertas al mercado internacional la producción aumentó y llegó a sus niveles máximos el año de la firma del tratado con EUA y Canadá. Pero la productividad se ha reducido y mientras en 1993 crecía un 8,2%, en 2003 bajaba 20% y se veía superada por países como China. En un principio las expectativas de la aplicación del TLC eran muy elevadas para México. Hoy por hoy, este tratado está muy presente en la sociedad mexicana y marca la vida de gran parte de su población. La mayor parte de lo que se pretendía conseguir no se cumplido. Mientras que sí que se ha conseguido que México formara parte del mercado internacional, no se han generado más puestos de trabajo y tampoco han mejorado los salarios de los trabajadores. Por extensión, las condiciones de vida continúan siendo precarias, sobre todo para aquellas personas que se dedican a la agricultura. Y es que el TLC está acabando con la agricultura, medio de subsistencia de muchos mexicanos. Las exportaciones de productos la llevan a cabo un reducido grupo de empresas que frecuentemente se ven exentas de pagar impuestos y el mercado interno ha sufrido las consecuencias de una discriminación de la industria nacional, que sí ha de pagar impuestos. Así pues, la liberalización de mercado promovida con este tratado ha hecho aumentar los intercambios pero no ha garantizado la mejora de la situación vital de los mexicanos, sino todo lo contrario. No se resuelven los problemas estructurales del país sino que la consecuencia de esta apuesta por el neoliberalismo supone menos intervención del Estado en beneficio del mercado y, por tanto, un daño para las políticas sociales. Las relaciones que mantienen México y EUA se vieron afectadas este año 2003 por el contexto internacional. La posición de México, miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, en lo que se refiere a la guerra a Irak enfrentó al país con EUA. Fox apostaba por una solución pacífica del conflicto y se mostró contrario a la guerra y a una intervención unilateral de EUA. Este fue el marco de fondo que el presidente del Gobierno español, José María Aznar, en claro apoyo a una intervención armada en Irak, pudo percibir el 21 de febrero cuando llegó a México para reunirse con Fox. El encuentro, que había de servir para debatir las posiciones de estos dos países miembros no permanentes del Consejo, se convirtió, para Aznar, en una muestra de rechazo –por parte de los mexicanos- a su política, partidaria de la guerra. Pero la posición del Gobierno mexicano podía perjudicar a Fox. Las represalias por parte de EUA se podían hacer evidentes. Y así se hicieron. Ante el visible descontento de la Administración norteamericana, Bush anuló la fiesta que se tenía que celebrar el día 5 de mayo en la Casa Blanca, en recuerdo de la victoria de México sobre Francia en 1862 en la conocida como batalla de Puebla. Del inicial “no” rotundo a la guerra, México pasó a una oposición más moderada y finalmente, acabó votando en favor de la intervención en Irak.


Una nueva etapa de resistencia zapatista

El 17 de noviembre de 1983, hace ahora veinte años, se fundaba en Chiapas el conocido como Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Unos diez años más tarde, el 1 de enero de 1994, el EZLN se daba a conocer en México. Para conmemorar estas dos fechas, desde el 10 de noviembre de 2003 y hasta el 12 de enero de 2004, se celebran diferentes actividades, desde mesas redondas para debatir la situación del país y la actuación de la guerrilla, hasta exposiciones, presentaciones de libros o vídeos del EZLN. Durante el 2003 llegaba la propuesta zapatista de crear nuevos gobiernos autónomos en las comunidades indígenas. Una propuesta que pretende fortalecer la autoorganización de estas comunidades indígenas después de que, en julio, se suspendiera cualquier contacto de la guerrilla con el Gobierno. Con su aparición, el ejército zapatista, encabezado por el subcomandante Marcos –que ahora sigue asentado en el corazón de la selva de Chiapas- pedía una mejora de los derechos de los pueblos indígenas. Desde las filas zapatistas se pedía que los pueblos indígenas “pudieran escoger libre y democráticamente sus propias autoridades administrativas”. Los municipios indígenas, agrupados según las costumbres de sus pueblos, empezaron a formarse el mismo año 1994. En 2003 se ha querido formalizar la autonomía de estas comunidades y se han creado los llamados Caracoles (antes conocidos como Aguascalientes) i las Juntas de Buen Gobierno, unas nuevas estructuras de gobierno indígenas distribuidas en las cinco zonas según la geografía de los pueblos indígenas de Chiapas: el Norte (chol), Altamirano (tzeltal-tojolabal), selva tzeltal, selva tojolabal y Altos (ztotzil). Hasta las negociaciones de paz con el Gobierno y el proceso de paz, los rebeldes zapatistas aumentaron su presencia en 38 de los 110 municipios de Chiapas con el objetivo de que los pueblos indígenas escogieran sus propias autoridades. Fruto de las negociaciones de paz, el 16 de febrero de 1996 se firmaron los conocidos como Acuerdos de San Andrés que intentavan conseguir una “nueva relación de los pueblos indígenas y el Estado”. El documento de estos acuerdos firmados en San Andrés, Chiapas, reconocía la desigualdad de los pueblos indígenas y los abusos a que habían sido sometidos, las tierras que se les había confiscado y la discriminación cultural y social que sufrían. Además, el Gobierno hacía suyo el problema indígena y, al mismo tiempo que reconocía la situación de pobreza y miseria a que estaban relegados estos pueblos, expresaba su voluntad de hacer frente a un problema que era “nacional” y que hacía falta resolver con la participación de todos los mexicanos. En este sentido, el Gobierno federal mexicano se comprometía a reconocer a los pueblos indígenas en la Constitución y a garantizar el derecho a la libre determinación de estos pueblos, es decir, a determinar libremente su condición política; garantizar el acceso a la justicia; promover manifestaciones culturales; asegurar la educación y las necesidades básicas; impulsar la producción y los puestos de trabajo y, por último, proteger a los indígenas de dentro o fuera de las fronteras. Pero la autonomía reclamada por el EZLN no llegaba y los zapatistas decidieron sacar adelante su propuesta y declararon sus municipios autónomos dentro de las comunidades indígenas, que se mantienen gracias a la autoorganización. Esto ha provocado el constante ataque por parte del Gobierno, que los acusa de disgregar la unidad nacional. La propuesta anunciada en 2003 por el subcomandante Marcos pretende fortalecer la autonomía indígena en un contexto de celebración de los diez años de irrupción en México. Por su parte, el Gobierno de Vicente Fox anunció, ante los cambios promovidos por los zapatistar en 2003, que se encargaría de que estos estuvieran dentro del marco de la Constitución. Santiago Creel, ministro de Gobernación, manifestó la voluntad del Gobierno de reemprender las negociaciones de paz con el EZLN que se rompieron en el año 1996. Desde la Administración se apunta que han cumplido las promesas hechas en los acuerdos de paz – retirada de militares de la zona de conflicto, libertad para los zapatistas presos, presentación de una ley indígena al Congreso y respetar la Ley de Amnistía-. Por su parte, el EZLN niega rotundamente que los acuerdos se hayan respetado y se aferra a la iniciativa de aumentar la independencia de los municipios autónomos bajo el control del EZLN del estado de Chiapas. “¿Dónde está la paz? No te importa dañar el esfuerzo de aquéllos que te hicieron presidente?” Con estas palabras se expresaba la comandante Esther el primer día de enero de 2003 cuando más de 20.000 indígenas se concentraron en Sant Cristóbal de las Casas para manifestar su apoyo al EZLN. Esta concentración de campesinos e indígenas coincidía con el aniversario del levantamiento zapatista y cobraba especial importancia ya que el Gobierno federal, en una acción conjunta con el gobierno de Chiapas, estaba forzando los desalojos de indígenas en la zona de los Montes Azules. Fuentes gubernamentales aseguraban que el desalojo respondía a la necesidad de preservar los recursos naturales de la zona pero desde el EZLN se apuntaba que lo único que se pretendía era echar a los indígenas y apropiarse del territoro, pasando por alto el derecho de los indígenas a decidir sobre su territorio. Según manifestaron un grupo de ONG mexicanas y de toda Latinoamérica, la iniciativa del Gobierno pretendía “hacer desaparecer a los campesinos para convertirlo en mano de obra barata explotable en maquiladoras, mientras se venden las riquezas nacionales más valiosas a las poderosas empresas multinacionales”.

Las muertas de Ciudad Juárez

Las muertas de Ciudad Juárez En 1993 apareció la primera mujer muerta en Ciudad Juárez, un municipio de 1.200.000 habitantes del estado de Chihuahua. Desde entonces, los crímenes y las desapariciones de mujeres de esta población se han sucedido sin pausa hasta conseguir extender el miedo y el pánico entre sus habitantes. Nadie da explicaciones de por qué tanta brutalidad. Sólo hay silencio, impunidad para los secuestradores y pasividad por parte del Gobierno. Una pasividad que los familiares de las víctimas, apoyados por distintas organizaciones no gubernamentales, denuncia, tamibén sin pausa. Las palabras de quienes reclaman justicia para sus muertas caen en un saco sin fondo. 326 mujeres muertas, según cifras institucionales, 370, según Amnistía Internacional (AI) y casi 400 desaparecidas. La única respuesta obtenida ante estas escandalosas cifras –detrás de las cuales hay centenares de vidas perdidas- fue la agitación provocada por la poca compenetración entre el Gobierno central y la Administración del Estado de Chihuahua, que se dedicaron a disputarse competencias, o más bien, a rechazarlas. Mientas nadie asumía la gestión, las muertes han continuado hasta hoy, ante una opinión pública que empieza a desconfiar de tanta pasividad y de tanta voluntad del Gobierno para restarle importancia al problema. El silencio y la falta de explicaciones ha llevado a la población a formular hipótesis de todo tipo para dar sentido a una brutalidad que parece no tenerlo. Se apuntan desde redes de venda de órganos hasta fenómenos de carácter paranormal. Con todo, cada es más fuerte la hipótesis de la violencia instaurada en el centro de las redes del narcotráfico. El narcotráfico tiene, en Ciudad Juárez, una presencia muy importante. Según AI, la buena ubicación del municipio –próximo a la frontera con EUA- ha permitido un buen desarrollo económico pero también “ha atraído al crimen organizado, en particular el narcotráfico, que ha generado altos niveles de violencia”. El aumento de industrialización de Ciudad Juárez ha hecho que muchas personas se instalaran allí, y se han constituido barriadas marginales, en medio de la suciedad y la pobreza más absolutas. En este sentido, la “marginación de esta parte de la población constituye un grave obstáculo para los derechos de las mujeres en Ciudad Juárez, si se tiene en cuenta que las víctimas de la violencia contra la mujer forman parte, en su gran mayoría, de los setores más vulnerables”, según AI. Más allá de ser de famílias con pocos recursos económicos, la mayoría de las chicas que se habían encontrado hasta el 2003 eran adolescentes de unos 15 años, de piel morena y cabello largo. Lo último en saberse en relación a las muertas de Ciudad Juárez llegó a finales de 2003, el 28 de noviembre, con la iniciativa de la Procaduría General de la República de investigar el caso de 11 homicidios, porque existían “sospechas de que estuvieran vinculados a delitos federales”. Finalmente, ante las denúncias y las movilizaciones de los familiares y las ONG –especialmente significativas durante la celebración del Día Internacional contra la Violencia de Género, el 25 de noviembre-, Fox prometió agilizar el proceso y esclarecer el origen de las muertes y las desapariciones. De esta forma se pondría punto y final a diez años de silencio e impunidad ante el crimen.


Cronologia año  2003
10 de enero. El presidente mexicano, Vicente Fox, confirma la renuncia del titular de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda y afronta la primera crisis de gobierno.

24 de enero. Curas católicos de México y EEUU envían una carta al presidente mexicano Vicente Fox y al máximo mandatario norteamericano, George W. Bush, donde les instan a retomar las conversaciones sobre inmigración rotas después de los atentados del 11-S, y a respetar la dignidad de los inmigrantes.

31 de enero. Miles de agricultores empobrecidos marchan a la capital para exigir la renegociación del capítulo agropecuario del TLC de América del Norte firmado por EEUU, Canadá y México.

21 de febrero. Aznar viaja a México para reunirse con Fox y debatir la posición de ambos partidos en la guerra de Irak. Mientras que España se manifiesta a favor de una intervención armada, México se opone.

1 de marzo. México espera la retirada de la segunda resolución de la ONU sobre la toma de Irak y dice no entender el “simplismo” de Aznar.

9 de marzo. Aparece por primera vez el escándalo que afecta a Fox sobre una posible financiación ilegal de su campaña.

11 de marzo. Los electores castigan a Fox en el mayor estado de México, que perdió votos, alcaldías y su mayoría parlamentaria, en unos resultados determinantes para anticipar la tendencia en las elecciones al Congreso del próximo 6 de julio. Se cuestiona un posible descenso del efecto Fox.

13 de marzo. Las autoridades electorales multan al PRI con 90 millones de dólares por desviar recursos públicos para los comicios de 2000.

13 de marzo. México y Chile rechazan el nuevo borrador británico sobre el conflicto en Irak por no dar suficiente tiempo a los inspectores desplazados a la zona.

22 de marzo. Críticos de la NAFTA advierten que el pacto no ha mejorado la vida de la mayoría empobrecida.

27 de marzo. México busca la reconciliación con EEUU tras el distanciamiento causado por las divergencias sobre la guerra de Irak.

5 de mayo. Conmemoración de la victoria de México frente a Francia, en 1862, en la batalla de Puebla. La Casa Blanca cancela los actos preparados como castigo a la posición de México en el conflicto de Irak, según fuentes mexicanas.

11 de mayo. Despunta la figura de López Obrador como un posible candidato presidencial en 2006. Su gestión es aprobada por 8 de cada 10 vecinos de la capital, Ciudad de México, donde es alcalde.

11 de mayo. El Gobierno federal comienza a investigar el caso de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, después de que el caso siga sin esclarecerse, a pesar de que en 2001 el gobierno del estado de Chihuahua se comprometiera a investigarlo.

26 de mayo. Fox pide a EEUU un acuerdo sobre inmigración.

1 de julio. Fox teme perder terreno en el Parlamento ante el avance del PRI en los sondeos. Las elecciones legislativas pondrán a prueba su Gobierno.

6 de julio. Elecciones legislativas. El PAN pasa de 202 a 152 diputados, el PRI de 207 a 224 y el PDR de 47 a 95. El partido de Fox es castigado por no apreciarse las reformas prometidas.

11 de agosto. Amnistía Internacional presenta un informe donde afirma que la policía de México utilizó pruebas falsas en la investigación de los asesinatos y violaciones de las mujeres de Ciudad Juárez. También denuncia la lentitud de las investigaciones por parte la policía del Estado de Chihuahua.

12 de agosto. El Gobierno convoca a los zapatistas para retomar el diálogo.

2 de septiembre. Fox exige al Congreso reformas para modernizar el país y llama a un gran pacto fiscal para salir de la crisis, convocando a los gobernadores a una cumbre sobre impuestos. El 60% de la población apoya al presidente.

27 de noviembre. Importante protesta de más de 100.000 personas en Ciudad de México contra la política económica de Fox.

 


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