Anuario 2001
Uzbekistán
"Karimov ofrece Uzbekistán a Estados Unidos como plataforma de la campaña norteamericana en Afganistán"
Montse Ruiz

Uzbekistán fue uno de los primeros países que condenaron los ataques contra Estados Unidos el 11-S y ofreció los 50.000 hombres que forman su fuerza armada y su territorio como centro de operaciones. El 27 de septiembre, una semana antes del inicio de los bombardeos contra Afganistán, fuerzas especiales aliadas llegaban a Uzbekistán.
La intención declarada por parte de Uzbekistán de colaborar (facilitando la logística del conflicto) con Estados Unidos y la comunidad internacional es especialmente valiosa si se tiene en cuenta que su Gobierno ha tratado de mantener una pulcra neutralidad y evitar alianzas militares desde que se independizó de la extinguida Unión Soviética. La cronología de los hechos significativos, ocurridos antes de que Moscú planteara su posición, indican que Rusia tomó sus decisiones cuando Uzbekistán ya había llegado a un acuerdo con los estadounidenses.
Uzbekistán, situado en el corazón de Asia, es el país más poblado de las ex repúblicas soviéticas de Asia central, con 24’3 millones de habitantes. El 80% de la población es de etnia uzbeka mientras que el resto de grupos son muy minoritarios. Se trata de un país donde la inmigración es casi inexistente debido a las medidas proteccionistas del presidente Karimov. Con 3.500 refugiados, Uzbekistán es el segundo país con menos refugiados de Asia central.
Desde hace un año, se vive en Uzbekistán una amenaza que está debilitando al país. Los rebeldes islámicos (la mayoría forman parte del Movimiento Islámico de Uzbekistán (MIU), con base en Afganistán y Tayikistán) empezaron a infiltrarse en el interior del país provocando serias pérdidas al Ejército. Uno de los momentos clave se produjo durante el último mes de mayo, cuando la oposición uzbeka se radicalizó contra el régimen del presidente Islam Karimov. La presión de la oposición y “la amenaza islámica” han permitido al presidente Karimov reforzar su régimen autoritario, al mismo tiempo que Uzbekistán se ha aislado rompiendo relaciones tanto con sus países vecinos como a nivel internacional.
En principio, Karimov se manifestó, públicamente, comunista y contrario a la independencia de la URSS. Por esto, el presidente uzbeko decidió no distanciarse demasiado del modelo de país que había sido hasta 1991, y optó por enfoques más proteccionistas de cara a la reforma interna que vivía el Uzbekistán. Pero, posteriormente, Karimov ha intentado modificar la política económica durante los últimos años, privatizando empresas o promocionando pequeños negocios, debido a la pérdida de valor de la moneda uzbeka (som). Además, ha rechazado la libre convertibilidad de su moneda, lo que supuso el cierre de la oficina del FMI (en marzo de 2001), y abrió una crisis de confianza por parte de los inversores extranjeros (que han caído, progresivamente, desde 1997). La crisis económica ha hecho que Uzbekistán tuviera que romper con su aislamiento y haya abierto sus puertas al mundo. Por el momento, el principal mercado de Uzbekistán sigue siendo Rusia, seguido de Corea.
(Texto traducido del catalán y corregido por Juan Salvador Martínez)


Dostum vuelve a Afganistán tras el asesinato del general Masud

El general afgano de etnia uzbeka Rachid Dostum volvió a Afganistán para reincorporarse a la oposición armada contra los talibán tras el asesinato, el pasado 10 de septiembre, del comandante Ahmed Shah Masud, también conocido como “el león de Panchir”. El ataque estadounidense sobre Afganistán ha sido la excusa perfecta para que Dostum volviera al país afgano, huérfano de uno de los principales líderes antitalibán. El pasado mas de abril, la agencia rusa de noticias ITAR-TASS aseguraba que el general Dostum había mantenido contactos con la Alianza del Norte afgana (liderada por Masud) para volver a luchar contra el régimen talibán. Con la muerte de Masud, y el apoyo de Rusia a Estados Unidos, Dostum ve una nueva oportunidad para controlar Afganistán. Masud y Dostum han sido dos figuras claves en la lucha antitalibán. La rivalidad entre Masud y Dostum (que siempre disputó el poder al primero) se inició tras la retirada del Ejército soviético de Afganistán, en 1989. A partir de entonces, el territorio afgano fue el escenario de enfrentamientos civiles entre las diferentes etnias que configuraban Afganistán. Durante seis años, los muyahidín (guerreros que luchan en la yihad o guerra santa) provocaron el caos dentro de un territorio que, en 1996, interpretó la entrada de los talibán como la solución a la situación que vivían. Más tarde comprobaron el régimen de terror que aplicaba el mulá Omar sobre los ciudadanos afganos y, sobre todo, a las mujeres. El presidente afgano y líder tayiko, Rabbani, el integrista pastún Hikhmetyar, y el uzbeko Dostum fueron los protagonistas durante los seis años de conflictos internos en Afganistán. El control del 90% del territorio afgano por parte de los talibán provocó que, en 1999, la oposición se intentara unificar bajo la dirección de Masud, que seguía controlando un 10% del territorio. Masud ofreció el cargo de primer ministro a Dostum, quien lo rehusó por ser el nuevo ministro de Defensa. La negativa del general tayiko de crear un ejército común de las diferentes etnias que configuraban la oposición talibán fue lo que motivó el regreso de Dostum a su país de origen, Uzbekistán. Hasta este año, el general uzbeko no había vuelto de forma oficial a Afganistán.


Cronologia año  2001
27 de febrero. El presidente, Islam Karimov, comienza un mes lleno de cambios dentro la cúpula del Gobierno de Uzbekistán.



8 de abril. El líder uzbeko Abdul Rashid Dostum podría haber mantenido contactos con la Alianza del Norte para reincorporarse a la oposición armada contra los talibán, según la agencia rusa ITAR-TASS.



10 de mayo. La lucha contra el Movimiento Islámico de Uzbekistán (MIU) crea tensiones regionales y provoca una radicalización de la oposición uzbeka al régimen del presidente Islam Karimov.



11 de mayo. El ciudadano uzbeko exiliado en Moscú Bahram Muminakhunov ha presentado un informe en el que acusa al presidente Karimov de elaborar un plan para asesinar a Mohammad Salikh, líder exiliado del partido de la oposición Erk. El mismo día y desde Oslo (Noruega), Muminakhunov corrobora el informe presentado.



27 de mayo. Un informe elaborado por un equipo defensor de los derechos humanos denuncia que el ministerio de Educación uzbeko ha ordenado la inmediata destrucción de libros escritos en tayiko. Esta ley fue aprobada por el Consejo de Ministros en 1998, y en ella se decretaba la destrucción de todos los libros publicados antes de 1993 que no propagaran la ideología nacional.



27 de septiembre. Tropas norteamericanas llegan a Uzbekistán para preparar el ataque contra Afganistán.

 


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull