Anuario 2001
Australia
"La derecha vuelve a ganar gracias a su dura política de inmigración"
Begoña Esquibil

El primer ministro australiano es por tercera vez consecutiva el conservador John Howard. Algunos analistas afirman que este nuevo triunfo de la derecha liberal, en las pasadas elecciones del 10 de noviembre, ha sido posible gracias a su política de inmigración. Precisamente, por la postura Howard de mantener firme su decisión de evitar la entrada de los más de 1000 inmigrantes que, durante todo el año, han pedido asilo en tierras australianas.
El “Tampa”, un barco carguero indonesio con bandera noruega que transportaba alrededor de 450 inmigrantes, en su mayoría afganos que pedían asilo político, se vio anclado a unas 17 millas al noroeste de Christmas Island, al sur de Indonesia y bajo los dominios de Australia. Se hundía. Un barco australiano los rescató el pasado 26 de agosto a puertas de un naufragio, y se inició el tira y afloja diplomático que provocaría la atención internacional y que envolvió a Australia, Indonesia, Noruega y las Naciones Unidas en duras negociaciones sobre el futuro de los “sin papeles”:

Desde el principio, el primer ministro australiano dejó clara su postura. No permitiría la entrada del barco en Australia. Según Howard, “para dar una lección a las mafias que organizan el desplazamiento de exiliados”.

Así que el Gobierno australiano llegó a un acuerdo con Nueva Zelanda y la pequeña nación del Pacífico Sur de Naurú, para que los “sin papeles” pudieran ser procesados en estos países sin tener que pasar por territorio australiano. Sin embargo, un tribunal federal australiano decidió que el Gobierno de este país debía acoger a los ilegales.

La Corte Suprema de Australia consideró que las autoridades australianas habían retenido de forma ilegal a los refugiados mientras se negociaba el acuerdo y se les exigía el cumplimiento de la orden de aceptación.

Por su parte, las autoridades australianas apelaron a la decisión del tribunal que, finalmente, falló a su favor. Y es que el tribunal federal consideró finalmente que las autoridades autóctonas sí tenían autoridad ejecutiva para prohibir la entrada de los inmigrantes a su país. Así pues Australia repartió a los más de 400 inmigrantes entre Nueva Zelanda, que acogió a 150 personas, y Naurú, que acogió al resto .

Sin embargo, no fueron sólo los afganos del “Tampa” quienes pidieron asilo político en tierras australians, sinó muchos más.

Pocos días después, a bordo de un barco, interceptado en las costas del suroeste de Australia, decenas de refugiados se lanzaban al agua, tras ser avistados por la Marina australiana, según informó el ministro de inmigración, Philip Ruddock. Ruddock aseguró también que aunque “la gente de a bordo no entraría nunca al continente”, serían atentidos en la Isla de Navidad, uno de los territorios australianos, hasta que se decidiera el futuro de los más de 300 refugiados.

Tras las declaraciones de Ruddock, el ministro de Exteriores, Alexander Dorener, viajó a Naurú, para asegurarse que la pequeña nación del pacífico continuaba prestándole el máximo apoyo en su política de inmigración y asegurarse, también, que acogería a la mayoría de los refugiados interceptados por la Manina. Así lo hizo y Naurú, que cuenta ya con un colectivo importante de regugiados contabilzados en más de 700, acogió a la mayoría de los inmigrandes. Los restantes fueron acogidos por Papua Nueva Guinea.

Reivindicación aborígen

Las políticas de Australia respecto a su comunidad aborígen sigue siendo un tema candente.

Australia, que cuenta con un colectivo de más de 353.000 aborígenes, de entre una población de 19 millones de habitantes, sigue recibiendo año tras año denuncias por el tratato que reciben las comunidades indígenas de la isla continente.

Esta vez han sido los propios indígenas quienes han explicado a la Confederación Mundial Contra el Racismo, que se celebró en Duban, Sudáfrica, el pasado 6 de setiembre, que el Gobierno australiano “intenta cometer genocidio”.

Según Mónica Morgan, portavoz de los indígenas en la Confederación Mundial Contra el Racismo, afirma que el Gobierno australiano sigue sin poner en marcha políticas de desarrollo para estas comunidades, que viven en la más extrema pobreza. Morgan aseguró, también, que la falta de acciones del Gobierno de Australia están acabando con la identidad estas comunidades, con lo que en la práctica, dice, se está cometiendo genocidio.

Además, los aborígenes aseguran que los derechos de los pueblos indígenas australianos continuan siendo violados y recuerdan aquel estudio que el Organismo de Estadísticas del Gobierno sacó a la luz el pasado 2000, en el que se constataba que los aborígenes australianos son el grupo minoritario más pobre y con los peores índices de salud, junto con los promedios de vida más bajos y las tasas de mortalidad infantil más altas. Por todo esto y también para atraer la atención internacional, las comunidades indígenas se organizaron en Alice Springs, Australia, el pasado 8 de septiembre para exhibir al público en general “la más gran corroboree”, o que es lo mismo, toda una serie de cerimonias, donde se incluyen representaciones de danza y cantos, sobre la vida social, legal, económica, política y religiosa propios de cada clan australiano.



Cronologia año  2001
1 de enero de 2001. Debate en Australia para hacer de la isla un continente no subordinado a la Corona británica. Celebración del centenario de la inauguración de la Federación de Australia, dondes se ofrecieron numerosas ofertas culturales y de ocio que contaron con una participación masiva de público.

7 de marzo de 2001. El primer ministro australiano, John Howard, anuncia que el Banco de Australia ha bajado los tipos de interés al 5,5%, medio punto menos respecto al año pasado, como reacción al decrecimiento del producto interior bruto (PIB) en el último trimestre del 2000.

1 de septiembre de 2001. El Gobierno australiano llega a un acuerdo con Nueva Zelanda y Naurú para que los refugiados del “Tampa” sean procesados sin pasar por tierras australianas.

6 de septiembre de 2001. Los aborígenes australianos denucian ante la Conferencia Mundial Contra el Racismo que el gobierno sigue atentando contra sus derechos.

10 de noviembre de 2001. El conservador John Howard se proclama por tercera vez primer ministro, puesto que según los analistas consigue gracias a una dura poltíca de inmigración.

 


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