Anuario 2003
Kazajstán
"El petróleo garantiza un futuro prometedor para Kazajstan"
Montse Bofill

La economía de Kazajstan está creciendo exponencialmente a merced de sus ricas y inexplorades reservas de petróleo. Se calcula que en el año 2015 su producción de crudo aumentará hasta tres millones al día, convirtiéndolo en uno de los diez mayores productores de petróleo del mundo. En realidad, este crecimiento frenético apenas lo acaba de empezar. El año pasado Kazajstan produjo 47 millones de toneladas de crudo; este año se calcula que la cifra ha aumentado a 52 millones y si todo va bien, el año que viene ya se producirán 56 .
Y es que, hoy por hoy, la economía de Kazajstan es la que está creciendo más de toda la zona de Asia Central. El interés de rusos y norteamericanos por los pozos de petróleo del país aumenta a diario. Por el momento, compañías como las rusas Rosneft y Tengizchevroil, la norteamericna Texaco o la inglesa Brititsh Petroleum ya tienen un pacto con el Gobierno del presidente Nursultan Narzarbayev para extraer petróleo de los pozos del país. Igual que la compañía rusa KazMunaiGaz que tiene un pacto con el presidente kazajo para explotar los pozos de gas.

Las enormes espectatives sobre el volumen de los pozos petrolíferos de Kazajstan explican los intereses norteamericanos para ganarse el favor de una zona que ha estado tradicionalmente vinculada a Moscú. Por lo tanto, no es de extrañar que EE.UU. invierta tanto dinero para el desarrollo de Kazajstan y que, a la vez, silencie las constantes vulneraciones a los derechos humanos que protagoniza el presidente Nazarbayev. Sobre todo con respecto a la llibetat de prensa, la represión a los partidos de la oposición o la voluntad poco democrática del presidente de ser substituido por su hija mayor en las elecciones del 2005.

Paradójicamente, Nazarbayev, todo y vulnerar constanment los derechos de su pueblo, no destaca por ser el presidente más tiránico de Asia Central, sino que al contrario, su régimen es un de los más permisivos de la zona. El abuso de poder, la tortura y la vulneración de los derechos humanos son realidades que forman parte de la dinámica de gobierno de estos países, la mayoría de los cuales todavía están gobernados por antiguos mandatarios de la Unión Soviética.

A principios de los 90, cuando Kazajstan nacía como Estado independiente, parecía que el nuevo Gobierno apostaría claramente hacia un régimen democrático; pero desgraciadamente no fue así. Poco a poco, el país se ha desviado de este camino, y ahora está inmerso en un régimen semi-tiránico que se aleja día a día de aquel ideal democrático de antaño. Según Martha Brill Olcott, autora del libro “Kazajstan: la promesa incumplida”, esta evolución responde a la pérdida de influencia de los EE.UU. sobre el Gobierno kazajo. Y es que con los años, Nazarbayev ha ido adoptando una talante antiamericano que lo ha alejado de las infuéncias que este país podía aplicar sobre su política interna. Hasta el punto que las relaciones de EE.UU. con Kazajstan están derivando hacia un intercambio puramente económico: dinero a cambio de privilegios en la extracción del petróleo.

Sin ir más lejos, con los atentados del 11 de septiembre del 2001, el único privilegio que consiguió EE.UU. del Gobierno de Nazarbayev fue el permiso para sobrevolar sobre su territorio. Aparte de Turkmenistán y Kazajstan, los demás países de Asia Central acogen alguna base aérea norteamericana dentro de su territorio. El gobierno de Nazarbayev continúa siendo el punto débil de EE.UU. para consolidar su inserción a la estepa asiática.



 


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