Anuario 2001
Filipinas
"La maltrecha economía y las guerrillas retan a Arroyo en su primer mandato"
Begoña Esquibil

La devastadora crisis económica que golpeó el sudeste asiático en 1997 parece quedar sólo en el recuerdo. Filipinas fue uno de los países más afectados y, sin embargo, su recuperación fue lenta pero constante. De aquella funesta bajada del producto interior bruto (PIB), que rondaba el -0,5% en 1998, se alcanzó un crecimiento del 5% en 1999. La inflación respondió también a cifras esperanzadoras y registró descensos importantes, situándose en el 6,7% en 1999.
Sin embargo, pese a que la frágil economía filipina estaba en puertas de recuparse, los atentados del 11 de septiembre provocaron que la bolsa del archipiélago volviera a decaer.

Los atentados terroristas en Nueva York, donde miles de personas perecieron al derrumbarse las Torres Gemelas, hicieron estragos en la Bolsa de Wall Street, que sufrió una de las peores caídas de su historia. Al derrumbarse la bolsa norteamericana, las Bolsas mundiales cayeron también, y las asiáticas con ellas. De hecho, las secuelas del atentanto llegaron a registrar en la bolsa filipina un descenso que alcanzó el - 3.38 %. No obstante, fueron las bolsas asiáticas quienes mejor resistieron la confusión derivada de los atentados.

Pese a todo, Filipinas no sólo tuvo que hacer frente al descenso económico sinó también a un cambio en la presidencia, después de que el presidente Manuel Estrada fuera destituído tras ser llevado a juicio ante el Senado.

Estrada fue acusado de corrupción y de desviar fondos por valor de casi 15.000 millones de pesetas de las arcas públicas , además, de haber recibido sobornos de las mafias y del juego ilegal.

Arroyo asume la presidencia

Tras el juicio de Estrada, que acabó con la destitución del presidente, fue la propia vicepresidenta y ministra de Asuntos Sociales de Estrada, Gloria Macanal Arroyo, quien asumió el cargo el padado 20 de enero.

Arroyo, que dimitió como vicepresidenta para liderar un grupo de denuncia a Estrada, debía, además, retomar las negociaciones con los grupos armados que operan en Filipinas.

Filipinas es conocido a escala mundial con el calificativo de “el país de los raptos”, ya que el archipiélago cuenta con toda índole de grupos guerrilleros y mafiosos que practican la extorsión, el asesinato y el rapto.

El grupo islámico de Abú Sayyaf es un ejemplo de estos grupos paramilitares que actuan en el archipiélado. Surgió en 1991 como una escisión del Frente Moro de Liberación Nacional (el más grande y operativo de los grupos separatistas islámicos que actuan en Filipinas) y se dió a conocer internacionalmente tras secuestrar el pasado año 2000 a 21 personas, entre ellas diez turistas, en la de Sipadan. Desde entonces Abú Sayyaf, del que se desconoce el número exacto de combatientes, aunque se estiman unos 500 o 600, se ha convertido en una de la guerrillas más sangrientas de Filipinas.

Bajo el liderazgo de Abdurajik Abubakar Janjalani, sustituído por su hermano tras ser asesinado durante un tiroteo por la policia filipina en diciembre de 1998, Abú Sayyaf reclama la creación de un estado islámico en el archipiélago de Sulu, formado por las islas de Basilán, Tawitawi y Sulú.

Basilán es una pequeña isla al sur de Mindanao, situada a más de 900 kilómetros de Manila, donde está concentrada la mayor comunidad musulmana del archipiélago.

Aunque Filipinas es mayoritariament cristiana, como consecuencia de la evangelización del asentamiento español en el siglo XIV, una importante minoría islámica se concentra al sur del país, principalmente, en la zona de Mindanao. Desde la conquista española, la comunidad islámica ha ido cosechando un resentimiento hacia la mayoría cristiana porque considera que se le ha marginado. De hecho, la población cristiana concentra la mayor parte de la riqueza de Filipinas, mientras que la minoría islámica vive en condiciones de precariedad.

Ofensiva militar contra Abú Sayyaf

Desde que la presidenta Arroyo tomara investidura del cargo, el Gobierno de Manila ha puesto en manifiesto que quiere acabar con los grupos paramilitares en Filipinas. De hecho, Arroyo afirmó que a partir de entonces toda acción terrorista “sería perseguida y erradicada” y aseguró que “consiguiría el alto al fuego” de Abú Sayayf, el grupos paramilitar que más ha actuado en los últimos años. “Hasta ahora las acciones adoptadas iban destinadas a liberar a los cautivos y a detener a los secuestradores, pero ahora el objetivo es detener a todos los colaboradores”, explicó Arroyo en una rueda de prensa en Manila.

Para acabar con los actos terroristas en Filipinas, Arroyo declaró el “estado de anarquía”, que permite a las Fuerzas Armadas asumir funciones propias de la Policia Nacional, como practicar detenciones.

La ofensiva gobernamental se puso en práctica cuando el pasado 22 de mayo, Abú Sayyaf secuestró a 20 personas, en su mayoría turistas, en el complejo hotelero Dos Palmas, en la isla de Palawan.

El móvil del secuestro fue la recaudación de dinero. Un método que habitualmente utiliza el grupo paramilitar para financiar sus actos, además de practicar el asesinato, la extorsión y la colocación de explosivos.

Así pues la primera incursión del Ejército filipino, ordenada por la presidenta, entre la medianoche y el alba del pasado 7 de septiembre, se saldó el arresto de 32 personas, entre las que se encontraban no sólo combatientes, sinó también colaboradores de Abú Sayyaf, que suministraban alimento y armas a los guerrilleros.

De esta manera, centenares de soldados y policías registraron viviendas, confiscaron armas y llevaron a cabo arrestos en la capital de Basilán, Isabela, y en las islas de Tabuk y Malmawi, territores del extremo sur de Filipinas, donde habitualmente actua la guerrilla.

“El destino de los arrestados será la pena de muerte”, sentenció la presidenta. Poco después, el comandante en jefe de la Flota del Pacífico de EE UU, Dennis Blair, viajó a Manila para tratar con las autoridades locales sobre las relaciones militares entre ambos países.

Presencia norteamericana en Filipinas

Estados Unidos pone la mira en el archipiélago filipino,después de que el Pentágono denunciara la existencia de campos de entrenamiento terrorista en Filipinas.

El Gobierno de Bush cree que Abú Sayyaf recibe apoyo financiero del hombre más buscado hasta el momento, el terrorista y supuesto autor a la cabeza de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York, Osama Bin Laden.

“Filipinas se ha convertido en un núcleo de operación terrorista. Hay gente vinculada a Bin Laden no sólo en Manila, sinó en todo el país” aseguró una fuente del Gobierno estadounidense a Europa Press.

Por otra parte, el embajador de EE.UU. ante la ONU, John Negroponte, envió una carta de su Gobierno al organismo internacional, en la que se anunciaba posibles ataques fuera de Afganistán y sobre aquellos países donde se detectasen células terroristas. Aseguró, también, tener constancia de que algunas de las acciones terroristas emprendidas contra EE.UU. en los últimos años se han planificado en Filipinas.

Para acabar con dichos campamentos, el Pentágono envió armamento militar a Filipinas, con el propósito de ayudar a Arroyo en su ofensiva antiterrorista.

El pasado 11 de octubre, el diputado y presidente del comité de Defensa Nacional del Congreso filipino, Próspero Pichay, anunció que el Ejército norteamericano había confirmado el envío de armamento por Washington. Un armamento entre los que se encuentran más de 20.000 rifles de asalto M-16 último modelo, dos aviones cargo C-130 y cinco helicópteros Huey. Además, anunció que un grupo de consejeros militares norteamericanos se desplazaría a Manila para apoyar al ejército filipino, principalmente en las islas de Jolo y Basilán.

La noticia de la presencia norteamericana en Filipinas, no gustó a muchos. El consejero de Seguridad Nacional de Filipinas, Riolo Golez, afirmó que su Gobierno no permitiría las operaciones militares de Estados Unidos. “Queremos aclarar que no hay posibilidad alguna de que los estadounidenses puedan llevar a cabo acciones militares aquí con sus tropas, puesto que la lucha antiterrorista sólo se hará con soldados filipinos”, afirmó el mandatario; sin embargo, Arroyo aseguró que “cualquier ayuda para luchar contra el terrorismo por parte de Wahington sería bienvenida”.

Finalmente, el pasado 9 de diciembre una unidad del ejército norteamericano, compuesta por diecinueve soldados, acabó estableciendo su base militar en Zamboanga, con el objetivo de entrenar a las fuerzas locales, también conocidas como Light Reaction Company (LRC), o fuerzas de contrataque al terrorismo.

Las formaciones actuaron, por primera vez, el pasado 9 de diciembre en el sur de Basilán, al localizar a las afueras de Isabela, la capital, a algunos miembros de Abú Sayyaf.

Así pues las tropas antiterroristas entraron en Isabela y tras un tiroteo de 15 minutos, 11 miembros de la guerrilla murieron y otros tantos fueron detenidos. Consiguieron , también, rescatar a los dos misioneros norteamericanos, Gracia y Martin Burnham, y a la enfermera filipina, que permanecían secuestrados por la guerrilla desde hacía más de 6 meses.

Asimismo, el Gobierno de Manila ha retomado las negociaciones con el Frente Democrático Nacional (FDN), un partido de izquierdas que congrega a diversas organizaciones de masas (de trabajadores, campesinos, jóvenes y mujeres) y portavoz ante el Gobierno del Nuevo Ejército del Pueblo, guerrilla que reclama la plena autonomía para el norte del país.

Proceso truncado

El proceso de negociación se vió truncado por el asesinato de dos parlamentarios en los meses de mayo y junio. Tras el atentado, la presidenta Arroyo condicionó la reanudación del diálo a un compromiso por parte de la guerrilla de no asesinar a más políticos.

Finalmente, el pasado 10 de diciembre, el Frente Democrático Nacional acordó con el Gobierno el cese de la violencia para iniciar una tregua que se extendería desde el 15 de diciembre al 15 de enero, con motivo de la Navidad, periodo sagrado religioso para los católicos, que son mayoritarios en Filipinas. Asimismo, el FDN aseguró que el Nuevo Ejército del Pueblo sólo atacaría a las fuerzas gobernamentales, si éstas lo hacían y aseguró que si todo seguía adelante, establecerían las bases para un acuerdo de paz definitivo.



Cronologia año  2001
17 de enero. Estrada deja la presidencia tras revueltas populares.

20 de enero. Gloria Macanal Arroyo toma juramento como presidenta de Filipinas.

9 de febrero Arroyo da por finalizada la ofensiva contra el Frente Moro de Liberación Islámica y comienzan las negociaciones con el grupo radical.

1 de mayo. 50.000 seguidores de Estrada se manifiestan en las calles de Manila, la capital de filipinas. Como respuesta, Arroyo declara el estado de emergencia.

27 de mayo. Abú Sayyaf, un grupo extremista que lucha por la creación de un estado islámico en la isla de Basilán, secuestra a 20 personas, la mayoría turistas.

7 de agosto. El Gobierno filipino firma un acuerdo de alto el fuego con el Frente Moro de Liberación Islámica.Un haz de esperanza para Mindanao, una isla al sur de Filipinas que lleva tres décadas de rebelión.

1 de octubre. La violencia azota de nuevo a Mindanao y el resultado es de 44 muertos en los enfrentamientos entre el Ejército regular y el Frente Moro de Liberación Islámico.

1 de octubre. Primera audiencia del juicio a Estrada. Los abogados del ex presidente filipino boicotean la primera sesión del procesamiento al considerarlo ilegal por haberse preparado con “demasiado apresuramiento”.

7 de octubre. 15 miembros de Abú Sayyaf son asesinados y 10 soldados heridos en un enfrentamiento en Lantawan, en la isla de Basilán, al sur de Filipinas.

8 de octubre. La presidenta de Filipinas, Gloria Arroyo, expresa su apoyo a los ataques de Estados Unidos contra Afganistan calificándolos de “justos y beneficiosos” y abre su espacio aéreo a las fuerzas militares estadounidenses y a sus aliados. Manila les autoriza también a utilizar los aeropuertos del país para realizar escalas y repostar.

8 de octubre. Se registran dos atentados con bomba contra hoteles filipinos atribuidos al grupo extremista de Abú Sayyaf. No causa víctimas mortales.

11 de octubre. Bush estudia atacar campos de entrenamiento supuestamente terroristas, asociados a Bin Laden en Indonesia y Filipinas.

25 de octubre. Sale a la luz que un alto dirigente de Al Qaeda confesó en 1999 ante un tribunal egipcio que hace dos años Osama Bin Laden compró esporas de ántrax (carbunco) por correo al Frente Moro de Liberación Islámcia , según el diario the Mirrow.

28 de octubre. 11 muertos y numerosos heridos al estallar una bomba en Zamboanga, en el sur del país.

7 de diciembre. El ejército filipino mata a 11 miembros de Abú Sayyaf en Basilán y rescata a los dos misioneros norteamericanos y a la enferma, secuestrados por el grupo extremista desde hacía más de 6 meses.

10 de diciembre. El gobierno filipino y el Frente Democrático Nacional declaran el cese de las hostilidades con motivo de las fiestas navideñas.

10 de diciembre. Estados Unidos elabora una lista de grupos terroristas, entre los que se encuentran varias guerrillas filipinas como el Frente Democrático Nacional y el grupo extremista islámico, Abú Sayyaf.

 


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