Anuario 2004
Birmania
"Birmania da un paso atrás en su camino hacia la democracia"
Noelia Vida

En 2004, las pocas esperanzas que el país había puesto en conseguir una transición democrática han desaparecido con el cese de Khin Nyunt, el primer ministro, que tenía fama de ser uno de los miembros más abiertos del régimen y que parecía estar dispuesto a iniciar el tan soñado salto hacia la democracia. De todas formas, aunque era el único miembro de la Junta que daba la sensación de que podía dejar atrás la dictadura militar, Nyunt fue durante 20 años el máximo responsable de la Oficina Nacional de Inteligencia, que tenía entre sus funciones la persecución de todos los opositores políticos.
El camino hacia la democracia se ha visto cortado, ya que Than Shwe, el jefe del Estado Mayor (asume los máximos puestos del Estado, el Gobierno y la institución armada: presidente de la junta militar, ministro de Defensa, jefe del Estado Mayor del Ejército y comandante en jefe de los Servicios de Defensa), ha nombrado como substituto de Nyunt a Soe Win, un miembro de la línea dura del Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado (SPDC), como se hace llamar la Junta Militar desde 1997. En agosto de 2003 la Junta anunció que convocaría una convención nacional, lo que ellos llamaron “hoja de ruta”, para convocar unas elecciones justas y libres en el país.

Pero en unas declaraciones posteriores al anuncio de la convención nacional, Khin Nyunt no hizo ninguna referencia a la liberación de Aung San Suu Kyi, ni a que los militares estuviesen dispuestos a entregar el poder, lo que hacía suponer que la convocatoria de la convención sólo era una estrategia para ganarse la simpatía internacional.

Finalmente, el SPDC decidió convocar, el 17 de mayo, la reunión nacional sobre la Constitución que debería regir el país cuando la dictadura militar, que impuso el general Ne Win en 1962, dé paso a una democracia. Para ese acto la junta convocó a todos los partidos de la oposición, aunque algunos de ellos boicotearon las conversaciones y decidieron no asistir, como fue el caso de algunos partidos que representan a minorías étnicas y, sobre todo, de la Liga Nacional de la Democracia (LND), el partido que dirige Suu Kyi.

Este último caso muestra una de las muchas contradicciones del régimen, ya que el SPDC invitó a Aung San Suu Kyi a la reunión, probablemente por las presiones internacionales, pero no le levantaron el arresto domiciliario que se le impuso en mayo de 2003, por lo que, obviamente, no pudo asistir.

Suu Kyi, Premio Nobel de la Paz 1991, es la líder de la LND y es una gran activista a favor de la democracia. En 1990, cuando la Junta decidió convocar elecciones con la certeza de que las ganarían, Suu Kyi fue la vencedora de los comicios electorales con un 80% de los votos, aunque la Junta Militar decidió impugnar los resultados al considerar que “algunos votantes se equivocaron al emitir el voto”, según publicó el diario “La luz de Myanmar”. Desde entonces, ha pasado gran parte del tiempo bajo arresto domiciliario, situación en la que se encuentra actualmente, después de que el SPCD decidiese prorrogar el arresto el pasado mes de noviembre.



El “Proceso de Bangkok”

Para los días 29 y 30 de abril de 2004 estaba previsto que tuviese lugar el “Proceso de Bangkok”, una reunión en la que iban a participar 17 países y que pretendía ayudar al país en su democratización. Pero como la convención nacional no se celebró hasta mayo, el “proceso” se suspendió. Entre los países que iban a participar había representantes asiáticos, europeos y la ONU, aunque todos ellos exigían como primer paso para iniciar las conversaciones la liberación de Suu Kyi, que no se produjo. Finalmente y pese a las presiones tailandesas que demandaban una nueva fecha para la reunión internacional, la Junta parece haber pospuesto indefinidamente este acto, ya que no se ha vuelto a pronunciar sobre el tema.

Tras el “permiso para jubilarse”, como llaman eufemísticamente a las destituciones en el SPDC, a Khin Nyunt, Soe Win prometió durante el mes de octubre liberar de las cárceles a poco menos de 4.000 presos y, aunque en ningún momento aclaró si serían presos comunes o políticos, desde el exterior se creyó que la mayoría de los liberados corresponderían al segundo grupo. La Junta quiso dar la sensación de estar dispuesta a democratizarse con esta liberación masiva, pero la sorpresa vino cuando se demostró que la mayoría de los liberados eran delincuentes comunes y había muy pocos presos políticos. Entre ellos estaban dos destacadas figuras de la lucha por la democracia, según el movimiento democrático birmano en el exilio. Uno de ellos es Wint Ti, periodista y ex asesor de Suu Kyi, que fue encarcelado en 1989.

El otro liberado fue Min Ko Naing, un reconocido líder estudiantil encarcelado en 1988 tras encabezar las protestas callejeras reprimidas por el Ejército. Min Ko Naing, de 42 años, es junto con Ko Ko Gyi, un líder guerrillero que aún continúa en prisión, una de las figuras más respetadas entre los miles de estudiantes birmanos que entre 1988 y 1989 huyeron de la persecución de los militares y formaron en las junglas la guerrilla Estudiantes de Toda Birmania. En Birmania hay actualmente más de 1.350 presos políticos.

Pero la Junta Militar no quiso perder la oportunidad de congraciarse con los países que le presionan para que deje atrás la época de Gobierno autoritario e intente volver a demostrar que está dispuesta a democratizarse, aunque ese interés por dar un paso hacia la democracia puede que no sea cierto. Por eso, prometió una nueva liberación masiva que afectaría a 5.070 presos y, de nuevo, los disidentes que quedaron libres fueron muy pocos, concretamente sólo tuvieron acceso a esta amnistía dos presos políticos que habían sido detenidos en 1995 por distribuir panfletos.

Esta estrategia de hacer creer que iban a dar un paso hacia la democracia pero sin demostrarlo, ya la han utilizado los militares en otros momentos cuando, para recibir las ayudas que les negaban del exterior, liberaban a algunos opositores como demostración de sus ansias de democratizar el país. Eso fue lo que pasó en 1998 cuando el vicesecretario general de la ONU, Álvaro de Soto, viajó al país para entrevistarse con miembros del SPDC y con Suu Kyi. De Soto ofreció ayuda económica y humanitaria a la Junta si iniciaba el diálogo con la oposición y el SPDC, como respuesta, liberó a varios opositores en meses posteriores, pero eso no supuso ningún cambio en la dureza con la que el régimen siguió tratando al país.

El aislamiento del exterior continúa aumentando y este año la conferencia ASEM (cumbre entre Asia y Europa que tiene como función estrechar los lazos entre los países de ambos continentes), celebrada en octubre en Hanoi, ha estado a punto de no contar con la presencia de los países europeos que demandaban a los países de la ASEAN (Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático, que incluye a Brunei, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia, Vietnam, Birmania y Camboya; sus objetivos son el crecimiento económico y la seguridad en la zona) una condena del régimen militar que gobierna Birmania. La UE incluso llegó a solicitar la expulsión de Myanmar de la asociación, que es el único contacto internacional que mantiene el país, pero esta organización tiene como máxima el no inmiscuirse en los asuntos de política interior de los países miembros. Finalmente, los países de la UE decidieron asistir pero exigieron que la representación birmana fuese de bajo nivel: el único miembro de alto cargo al que le permitían asistir era el primer ministro Khin Nyunt, que no deja de ser una de las máximas autoridades del país pero, no pudieron acudir el resto de ministros por imposición de los países europeos. Los ministros de Exteriores de la Unión Europea propusieron endurecer las sanciones contra el régimen de Yangon (la antigua Rangún) prohibiendo los visados para los militares y sus familias, impidiendo a las empresas europeas que colaboren con el régimen militar y continuando con el bloqueo a Birmania en las instituciones internacionales.



Las circunstancias políticas perjudican el desarrollo económico

En el plano económico, la situación de Birmania no ha mejorado en los últimos años. Los pequeños pasos que se dieron para intentar la liberalización que se inició a principios de los años 90 no han servido para sacar al país de la crisis económica que provocaron las casi tres décadas del sistema de “La vía socialista birmana” que impuso Ne Win, y Birmania todavía es incapaz de mantener una estabilidad monetaria o fiscal. La inflación del país llegó a ser del 49,7% en el año 2003, siendo incluso superior a la que se dio tras la crisis de los tigres asiáticos en los años 1997 y 1998, y la moneda ha padecido una gran devaluación. Oficialmente, en el año 2003, un dólar norteamericano costaba 6,0764 kyats, que es la moneda birmana. El cambio extraoficial era muy diferente y un dólar norteamericano costaba, durante el mismo año, entre 100 y 1.000 kyats. Además, el país cuenta con un 25% de la población que se sitúa por debajo de la línea de pobreza.

El sistema político dictatorial en el que se encuentra el país ha provocado que países como EE.UU., algunos miembros de la Unión Europea y Japón tomasen medidas contra Birmania que junto con la crisis que vivió el sector bancario en el año 2003, debilitaron aún más la economía birmana.

Durante el año pasado, las casas de inversión -empresas que se dedican a invertir el dinero de sus clientes y comparten con ellos los beneficios- concedían un 50% de intereses a los ciudadanos birmanos que depositasen sus ahorros en ellas. De esta manera, los birmanos ganaban más dinero y las casas de inversiones podían disponer de más liquidez para invertir en las empresas de su propiedad que se dedican a otros negocios. La ley birmana permite a los bancos dar un máximo del 10% anual de interés en las cuentas y este tipo de interés puede llegar a ser de hasta un 15% en el caso de los préstamos. La Ley de las Instituciones Financieras estipula que los bancos sólo están obligados a tener un 20% del dinero depositado en efectivo y el 80% restante para poder negociar con él.

Cuando las casas de inversión empezaron a ofrecer unos intereses tan altos, los birmanos acudieron en masa a retirar su dinero de los bancos para llevarlo a las casas de inversión lo que provocó un gran problema a las entidades bancarias, que tuvieron que empezar a poner límites al dinero que podía sacar del banco cada birmano en un día. Primero porque no tenían todo ese dinero en efectivo y segundo, porque si se quedan sin capital se iban a la quiebra. Estos hechos provocaron una importante crisis en el sector.

Además, el sector bancario birmano está puesto en entredicho debido a que se considera que tiene como uno de sus objetivos principales blanquear el dinero que proviene del tráfico de drogas.

Según datos de organizaciones no gubernamentales, una fuente importante de ingresos para el Gobierno birmano es el tráfico de drogas, ya que Birmania es el segundo país productor de opio del mundo, por detrás de Afganistán. El país del sudeste asiático forma parte del conocido “Triángulo de oro” junto con sus vecinos de Tailandia y Laos.

De todas formas, cabe aclarar que el cultivo de opio está descendiendo en territorio birmano, ya que ha pasado de 160.000 hectáreas cultivadas a mediados de los 90 hasta 44.200 en 2004, según indica el estudio “Myanmar Opium Survey” realizado por la oficina de Estupefacientes y Criminalidad de las Naciones Unidas (ONU). Aproximadamente, un 73% menos en siete o ocho años. La ONU y los EE.UU decidieron tomar medidas para hacer descender la producción de opio mediante un programa que propone a los agricultores dejar de cultivar opio para sembrar maíz, arroz y trigo. Mientras que el Gobierno birmano afirma estar ayudando a la ONU con su programa para eliminar las plantaciones de opio del país, los granjeros afirman que los militares de las patrullas locales los animan a seguir con la producción e incluso, les indican donde deben plantarlo para que no se detecten los cultivos.

Además, la heroína está provocando estragos en la sociedad birmana, ya que se calcula que hay unos 500.000 heroinómanos entre la población del país y la falta de prevención sanitaria conlleva el contagio del virus del sida a través de las jeringuillas infectadas.



Cronologia año  2004
5 de abril. El gobierno birmano convoca a Aung San Suu Kyi, a una conferencia sobre la constitución pero no se pronuncia sobre su liberación. Suu Kyi es Premio Nobel de la Paz y líder del partido opositor a la dictadura militar birmana, Liga Nacional por la Democracia. Actualmente está en arresto domiciliario.

15 de abril. 14 Premios Nobel piden la liberación de Aung San Suu Kyi, que fue detenida en mayo del 2003 y tras sufrir una intervención quirúrgica permanece en arresto domiciliario.

19 de abril. La liberación de Aung San Suu Kyi se puede producir en unos días según el enviado especial de la ONU a Birmania, Razali Ismail.

22 de abril. La ONU condena a Birmania por violación de los derechos humanos y las libertades. La sistemática violación de derechos humanos se materializa en la detención de líderes políticos, malos tratos y torturas a los detenidos, ausencia de libertades y la falta de derechos de la población indígena. Además hay juicios sin garantías procesales.

27 de abril. Birmania aplaza el “Proceso de Bangkok” previsto para el 29 y 30 de abril. Esta reunión tratará sobre el proceso de democratización del régimen. El aplazamiento no aporta ninguna fecha concreta.

14 de mayo. El partido de Aung San Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia (LND), ha anunciado que no asistirá a la convención sobre la constitución organizada por la junta militar, ante el mutismo del gobierno acerca de la liberación de su líder.

17 de mayo. Comienza en Birmania la conferencia sobre la constitución sin la presencia del principal partido de la oposición y de algunos de los líderes de las minorías del país.

1 de junio. La junta militar arresta a siete miembros de la Liga Nacional por la Democracia. Por distribuir panfletos entre la población con los que reclamaban la liberación inmediata de la líder del partido, Aung San Suu kyi, al cumplirse exactamente un año de su último arresto domiciliario.

1 de julio. La ASEAN (Asociación de Países del Sudeste Asiático) evita mostrarse crítica con el régimen birmano.

2 de julio. La UE critica la actitud conciliadora de la ASEAN con Birmania. No quieren que Birmania, Camboya y Laos puedan asistir a la reunión de la ASEM el próximo mes de octubre por no respetar los derechos humanos.

18 de agosto. Kofi Annan exige la liberación inmediata de Aung San Suu Kyi.

6 de septiembre. La UE acuerda participar en la cumbre ASEM (reunión países asiáticos y europeos) a pesar de la presencia de Birmania.

20 de septiembre. Relevo en la junta militar de Birmania, provocado por el cese de cuatro ministros, entre ellos el de Exteriores hasta ahora uno de los hombres fuertes del gobierno y firme defensor del liderazgo del presidente.

7 de octubre. Se inicia la reunión de la ASEM, a la que se incorporarán los 10 nuevos países europeos de la UE y tres países asiáticos, Laos, Camboya y Birmania.

9 de octubre. La ASEM finaliza con la voluntad de fortalecer las relaciones entre Europa y Asia.

11 de octubre. La UE amplia sus sanciones contra Birmania porque no se han producido progresos en el respeto de los derechos humanos.

19 de octubre. Tailandia revela divisiones en la cúpula militar que gobierna Birmania.

20 de octubre. El inmovilista régimen militar birmano cesa al primer ministro aperturista. Según la versión oficial, abandonó el puesto a petición propia y por motivos de salud. Tailandia informa de que Khin Nyunt, el ex presidente birmano, está bajo arresto domiciliario.

25 de octubre. La junta militar de Birmania vuelve a su línea dura al sustituir al jefe de gobierno Khin Nyunt, arrestado y acusado de corrupción, por Soe Win. El antiguo jefe de gobierno buscaba la democracia.

26 de octubre. China y la ASEAN (Brunei, Laos, Camboya, Vietnam, Indonesia, Filipinas, Birmania, Singapur, Malasia y Tailandia) han llegado a un acuerdo para crear la mayor zona de libre comercio del mundo.

19 de noviembre. La Junta anuncia la liberación de 4.000 presos.

20 de noviembre. Liberan al segundo de Aung San Suu Kyi, Min Ko Naing.

25 de noviembre. La Junta anuncia la liberación de más de 5.000 presos, que sumados a los 4.000 que anunció que liberaría el mes pasado, supone un total de más de 9.000 presos en libertad.

13 de diciembre. La Junta libera a Htwe Myint y Thu Wai encarcelados por repartir panfletos en 1995.

26 de diciembre. Un maremoto con epicentro cercano a Indonesia también afecta a las costas birmanas.


 


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