Anuario 2004
Bosnia-Herzegovina
"Las autoridades internacionales incrementan su presión sobre los serbobosnios en busca de la consolidación de un verdadero Estado"
Francesc Viver

El año 2004 ha estado marcado por las tensas relaciones entre la Administración Internacional que controla Bosnia y el Gobierno central de este país balcánico (donde están representados las tres comunidades que allí viven: serbios, musulmanes y croatas), sobre todo con las autoridades de la República Srpska (RS), acusadas de poca colaboración con el Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia (TPIY). Estas tensas relaciones han agravado la crisis institucional que enfrenta a la administración internacional de Bosnia con los serbobosnios.
La última crisis se desató en diciembre de este año cuando el ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno central Bosnia, el serbiobosnio Mladen Ivanic, anunció su dimisión, dos días después de la adopción de nuevas sanciones por la comunidad internacional contra las autoridades de la República Srpska por su falta de cooperación con el Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia (TPIY). Ivanic es el presidente del Partido del Progreso Democrático (PDP), aliado al poder en la RS del Partido Democrático Serbio (SDS).

La comunidad internacional había adoptado pocos días antes nuevas sanciones contra las autoridades serbobosnias, a las que acusa de proteger a criminales de guerra, sobre todo al ex presidente de la República Srpska (RS), Radován Karadzic, y a su mano derecha, el general Ratko Mladic. El alto representante de la Administración internacional en Bosnia, Paddy Ashdown, cesó a seis comisarios de policía y a tres responsables del Gobierno local serbobosnio por mostrar poca ayuda en la detención de estos prófugos. Por su parte, Estados Unidos decidió, como medida de presión a las autoridades serbiobosnias, denegar el visado a los dirigentes de los nacionalistas serbios del Partido Democrático Serbio (SDS) y del Partido del Progreso Democrático (PDP).

La renuncia al cargo de Mladen Ivanic se produce a raíz de la dimisión, por los mismos motivos, de Dragan Mikerevic, miembro del PDP y primer ministro de la Republika Srpska (RS), entidad serbia que forma, junto a la Federación Croato-musulmana, la actual Bosnia-Herzegovina. Según la Constitución bosnia, el Gobierno debe estar formado obligatoriamente por representantes de las tres comunidades: musulmanes, serbios y croatas. En ese momento, y después de las distintas dimisiones, sólo quedaba un ministro serbiobosnio en el gobierno central, el de Defensa, Nikola Radovanovic, que no pertenece a ninguna formación política.

En Banja Luka, capital de la RS, al término de una reunión de la dirección del PDP, Ivanic anunció que otros miembros de su partido que están en el Gobierno central también iban a dimitir: se trata del ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Branko Dokic, y del ministro adjunto de Asuntos Civiles, Zoran Tesanovic.

Ante el aluvión de dimisiones dentro de su equipo de gobierno, el presidente de la república serbia en Bosnia, Dragan Cavic, anunció que iba a consultar a todas las fuerzas políticas serbobosnias para analizar la situación mientras que la oposición pedía elecciones anticipadas para resolver la crisis.

Al anunciar su dimisión, el primer ministro de la RS, Dragan Mikerevic, subrayó que rechaza "aceptar la ejecución de las amenazas y demandas imperativas de la Administración internacional en el país balcánico, sobre la cambios que violan de manera flagrante la Constitución de la RS y de Bosnia". Mikerevic se refería a las presiones de Paddy Ashdown para llevar a cabo las reformas en el área de la defensa hasta la abolición en 2005 de los dos ministerios de Defensa, tanto de la Federación de Bosnia-Herzegovina como de la República de Srpska . En general, las autoridades serbobosnias se oponen firmemente a las reformas dirigidas a reforzar el poder central, que califican de intento de minar la autonomía de su entidad.

Olvidar el episodio bélico, los crímenes y las divisiones étnicas que vivió el país entre 1992 y 1995, no es tarea fácil. En octubre, el Gobierno serbiobosnio dio un paso importante para pasar página a este episodio de la historia de Bosnia al reconocer el genocidio de Srebenika de 1995, en el que fueron asesinados más de 7.000 musulmanes. Era la primera vez desde el final de la guerra que los serbiobosnios reconocían públicamente estos crímenes, aunque los dos máximos responsables de aquellos sucesos, Radovan Karadzic, ex presidente de la República serbia de Bosnia, y el general Ratko Mladic siguen escondidos y muy buscados por el Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia (TPIY).

Para comprobar que las divisiones étnicas no están del todo cerradas sólo hay que fijarse en la reapertura, en julio, del puente de la ciudad de Mostar, un hecho de doble simbolismo. El puente de Mostar, destruido en 1993 durante la guerra, volvía a unir los dos lados de la localidad, la serbia con la bosnio-croata. La reapertura del puente simbolizaba el cerrar una página negra de la historia y abrir otra nueva, hacia el futuro. La realidad fue distinta: sólo los bosnios y algunos croatas acudieron a la inauguración, demostrando de esta manera que las viejas heridas no están cerradas.



La Administración internacional en Bosnia

La república balcánica de Bosnia-Herzegovina está bajo mando internacional desde la firma de los Acuerdos de Dayton en 1995. En ese momento se envió un contingente de 60.000 soldados bajo el paraguas de la OTAN para vigilar el cumplimiento stricto senso del tratado y encaminar Bosnia hacia un Estado de derecho y democrático. Las tropas de la IFOR, las Fuerzas de Implementación, así es como se llamaban, dieron paso a la SFOR, fuerzas de Estabilización, viendo reducido su número a 7.000, y en diciembre le darán el relevo a la misión Althea de las tropas EUFOR, fuerza de Estabilización de la UE. Esta será la tercera misión militar de la historia de la Unión, y tiene el objetivo de garantizar la estabilidad del país y luchar contra el crimen organizado, la corrupción e impedir que surjan nuevas hostilidades.

Los Acuerdos de Dayton supusieron la llegada de las tropas de la OTAN, pero también la instauración de facto de un protectorado internacional para Bosnia, que actualmente dirige Paddy Ashdown. Como representante internacional en la zona, el británico Ashdown tiene amplios poderes en el país y puede destituir a representantes políticos bosnios, jueces, imponer o anular leyes, bloquear cuentas bancarias y otras decisiones. En una demostración de poder y, a la vez, del paupérrimo estado de las arcas del Gobierno bosnio, Ashdown redujo a finales del mes de noviembre el sueldo de los jueces y de los fiscales, aduciendo que gran parte del presupuesto del Departamento de Justicia bosnio se destinaba a los sueldos. Hace tres años, el antiguo representante internacional, Wofgang Petritsch, aumentó las pagas de los jueces con el fin de evitar la corrupción generalizada en el ámbito de la judicatura y otros sectores de la Administración bosnia.

Otra de los problemas que arrastra el Ejecutivo de Bosnia es la delincuencia y la corrupción. Para combatirlos, el primer ministro del Gobierno central bosnio, Adnan Terzic, propuso a principios de noviembre un IVA único del 17% para todos los productos, pero el Parlamento redactó una enmienda con un IVA cero para productos de primera necesidad, como el pan y la leche, y del 17% para los demás productos. Al no aprobarse la ley única sobre el IVA propuesta por Terzic, el primer ministro presentó su dimisión y la de todo su gabinete al Gobierno tripartito bosnio, porque consideraba que la enmienda del Parlamento alentaría la corrupción. Finalmente, el presidente de turno del gobierno bosnio, el serbiobosnio Borislav Paravac, desestimó la dimisión del primer ministro Terzic.

Bosnia-Herzegovina busca consolidarse como un verdadero Estado, y un paso clave para conseguirlo es el ingreso en la UE, aun en un futuro lejano ya que no se ha publicado un calendario oficial para estudiar su entrada. Para que ello se lleve a cabo, la pacificación y la estabilización en la zona son un paso sine qua non. La misión de la EUFOR comparte estas prioridades, en una misión que supera el objetivo meramente militar, ya que también incluye tareas de reforma y formación de futuros cargos de la Administración bosnia. A pesar del relevo de sus fuerzas, la OTAN mantendrá unos 150 efectivos para perseguir a los criminales de guerra reclamados por el TPIY y asesorar al Ministerio de Defensa bosnio en sus reformas.

El deseo de acercarse al Parlamento europeo es compartido por ambas partes ya que a la UE también le interesa integrar a Bosnia en su seno para, como ellos mismos han declarado públicamente, “no tener un agujero negro en el corazón de Europa”. Así lo apuntó ante el Consejo de Seguridad de la ONU el ministro de Relaciones Exteriores de Bosnia, Mladen Ivanic, quien destacó que “hemos pasado de un sistema económico propio del viejo estilo socialista a una economía de libre mercado, de un régimen comunista a una democracia de estilo europeo y de una guerra a una fase de estabilización en la región“.

Para el representante internacional en Bosnia, Paddy Ashdown, la pasividad de los serbios y del Gobierno de la República de Srpska para con los criminales de guerra fugitivos es la lacra que arrastra Bosnia, y que le impide, por el momento, mirar hacia Bruselas y dejar atrás el pasado de guerras, muertos y refugiados. El mismo representante internacional no excluye la abolición, en caso extremo, de la República serbiobosnia si su Gobierno no coopera más con el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Asdown tampoco olvida la necesidad de reformas en el campo económico. De este modo lo expuso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, a primeros de noviembre, argumentando que el país entra ahora en una nueva fase de transición hacia una economía de libre mercado y hacia una democracia moderna y estable. A pesar de estas mejoras, el representante internacional resaltó que el lento crecimiento económico bosnio no es suficiente para afrontar las demandas crecientes de la población, y la estructura de un Estado demasiado complejo, con los gastos que esto conlleva. Para Ashdown, la solución pasa por aplicar un plan de reformas en la Administración para hacerla más funcional y barata.

El representante internacional destacó también los avances que había hecho Bosnia: las reformas legislativas ( en el ámbito militar y la administración) gracias a una estrecha cooperación con los expertos del Consejo de Europa y de la OSCE, los cambios que se han emprendido para agilizar las relaciones comerciales (existen acuerdos de libre comercio firmados con Macedonia, Eslovenia, Serbia y Montenegro y Croacia; así como un acuerdo con la UE, que permite la entrada de productos bosnios en los países miembros de la Unión). Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, realzó los progresos realizados en Bosnia pero alertó que queda mucho camino por recorrer.


De la independencia a la cantonalización

La declaración de independencia de Bosnia respecto a la ex Yugoslavia se remonta al 3 de marzo de 1992, y fue reconocida internacionalmente el 6 de abril, después de un referéndum sobre la soberanía del territorio convocado por los miembros musulmanes y croatas del Parlamento Bosnio, boicoteado por los serbios. La independencia fue apoyada por el 99,7% de los votantes, con una participación de casi el 65% de los electores. El resultado obtenido disgustó a los serbios de Bosnia que, con el apoyo de la vecina Serbia y Montenegro, respondieron a la independencia con un levantamiento armado y partiendo la república de Bosnia según las distintas etnias que convivían (bosnios, croatas y serbios) con el objetivo de anexionar el territorio serbio bosnio al proyecto de “la Gran Serbia”. En marzo de 1994, bosnios y croatas firmaron un acuerdo entre los dos grupos creando la Federación de Bosnia-Herzegovina. El 21 de noviembre de 1995, se firmaron los acuerdos de Dayton (Ohio), que ponían fin a tres años de guerra interétnica en Bosnia. La paz definitiva se firmó en Paris en diciembre de 1995, dejando atrás un balance 200.000 muertos y más de un millón de refugiados. Los Acuerdos de Dayton dibujaron las fronteras, internacionalmente reconocidas, de Bosnia-Herzegovina con el objetivo de instaurar un gobierno democrático y multiétnico. En uno de los puntos del plan de paz, se crearon las líneas maestras de la nueva República de Bosnia. El futuro gobierno estaría formado por dos entidades de tamaño muy parejo y cada una con su propia constitución: la Federación de Bosnia-Herzegovina (de bosnios y croatas, dividida en ocho cantones) y la República Serbia de Bosnia, también conocida como Republika Srpska (RS). En esta división territorial quedaba fuera el distrito de Brcko, donde se produjo la matanza de Srebrenica, ya que estaría bajo el mando de las tropas internacionales. Los dos entes pasaban a compartir una presidencia colectiva de tres miembros elegidos por sufragio, un bosnio-musulmán, un croata y un serbio, que se van rotando en la dirección del Gobierno cada ocho meses; y un Parlamento de dos Cámaras, de Representantes y de los Pueblos. El Gobierno central y las dos Cámaras también representarían a las tres etnias que conviven en Bosnia, ya que se componían por dos tercios de miembros bosnios y croatas, y el otro tercio es de representación serbia. Para asegurar el cumplimento de las cláusulas de la paz en Bosnia, se enviaron 60.000 militares de la OTAN, una fuerza internacional de mantenimiento de la paz, también conocida como tropas de la IFOR. Más tarde la IFOR fue relevada por un contingente menor, las fuerzas de estabilización (SFOR), bajo el mando de la OTAN, que han estado desplegados en la zona hasta el 2 de diciembre de este año, fecha en que dieron el relevo a las fuerzas de la Unión Europea, la EUFOR, en la misión “Althea”, a pesar de que la OTAN mantiene un pequeño contingente de tropas en Sarajevo con la misión de presionar a las autoridades serbiobosnias para que agilizen la detención de los criminales de guerra buscados por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), entre los que destacan Radovan Karadzic y el general Ratko Mladic. Otra de las funciones que tendrá este contingente de la OTAN será el de asesorar en la reforma del Departamento de Defensa de Bosnia. El ministro de Defensa del Consejo europeo, Pieter Feith, explicó en Bruselas un día antes de desplegar la nueva misión militar de la UE en la diferencia entre la EUFOR y la SFOR. La primera priorizará el dialogo y las consultas con el Gobierno de Bosnia, con un trato de igual a igual entre las autoridades internacionales y las locales, y, si la estabilidad lo permite, centrarse en la erradicación de la corrupción y el crimen organizado, con operaciones en las zonas fronterizas y la cooperación con la policía serbia. La EUFOR también tiene, entre sus misiones, la ayuda en la formación de las fuerzas policiales bosnias, que les permita encontrar y detener a los prófugos reclamados por el TPIY en el menor tiempo posible. En un plazo de cuatro años, la UE tiene previsto reducir a la mínima expresión su presencia militar en el territorio, ya que calculan que para esa fechas Bosnia tendrá un gobierno estable y democrático que permita la convivencia entre las distintas etnias: los serbios, los bosnios-musulmanes y los croatas, que actualmente engloban el 37, el 48 y el 14,3 por ciento del total de la población bosnia (calculada en 4 millones de habitantes), respectivamente.

Los serbios admiten el genocidio de Srebrenica

En octubre de este año las autoridades serbobosnias reconocieron, nueve años después de la paz de Dayton, que más de 7.000 musulmanes o bosnios fueron asesinados en Srebrenica, en el este de la República Federal de Bosnia, cuando las tropas serbobosnias atacaron el territorio protegido por la ONU, en julio de 1995, poco antes del fin de la guerra. Así lo ha recogido un informe de la comisión del Gobierno de los serbios de Bosnia. Ha costado mucho tiempo que el Gobierno de la República de Sprska (RS) admitiera el genocidio, probado por infinidad de testimonios, y que ha motivado múltiples tensiones entre los familiares de las victimas, que se agruparon en torno a la Cámara de Bosnia para los Derechos Humanos, y la indignación de las autoridades internacionales. El propio presidente serbio, Boris Tadic, pidió perdón en Sarajevo, en una visita oficial en diciembre, por los crímenes de guerra cometidos por las fuerzas serbias. A finales del 2003 la presión sobre los serbios, tanto en Belgrado como en Sarajevo, y de la OTAN tuvo efecto y los mandatarios de la RS crearon una comisión de investigación, formada por jueces y juristas serbios, a solicitud del Tribunal Constitucional de Bosnia. La Comisión nacía a partir de la petición de búsqueda de bosnios desaparecidos tras el sitio y la matanza de Srebrenica (1995) a manos del Ejército serbio. En abril, la comisión hizo publico un informe preliminar en el que se denunciaban las obstrucciones que llevaron a cabo los ministerios de Defensa e Interior de la República Sprska. En junio, se publicó un informe en el que se especificaban algunas localidades, 34 para ser exactos, en las que se habían cometido matanzas y una descripción de la participación de unidades de la policía y del ejército serbiobosnio en la matanza, y cuatro meses más tarde la comisión divulgó un último informe que cifraba en 7.000 las personas asesinadas, pero esta cifra puede aumentar puesto que se han ido localizando nuevas fosas comunes con víctimas bosnias de la guerra. El TPIY califica la como un genocidio, y uno de sus responsables, Momir Nikolic, ha sido ya condenado. Algunos observadores internacionales vieron el informe no tanto como un signo de cooperación y arrepentimiento, sino como una respuesta a la amenaza internacional de continuar cesando a políticos y jueces, práctica que está llevando a cabo Paddy Ashdown, administrador internacional para Bosnia, a imponer sanciones y llegado el caso, a disolver la autonomía del Gobierno de la República de Sprska

Un año de mucho trabajo para el Tribunal Penal Internacional

El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de La Haya ha llevado a cabo este año una ardua tarea. El tribunal, encabezado por la fiscal Carla del Ponte, persigue a los acusados por los crímenes de guerra cometidos durante el conflicto de los Balcanes, pero halla en muchos casos poca cooperación de los gobiernos y se encuentra con la ayuda de la población a los criminales para que sigan en fuga. El TPIY cree que, gracias a la colaboración de la población serbiobosnia, Radovan Karadzic, ex presidente de la República serbiobosnia, sigue escondido en algún lugar de la geografía bosnia próximo a la frontera con Montenegro, y el general Ratko Mladic se oculta en la frontera entre Bosnia y Serbia. La fiscal Carla del Ponte se ha reunido en 2004 con los presidentes de Serbia, de la república de Srpska, y de la Federación de Bosnia-Herzegovina para encontrar una solución, y para intentar que la cooperación entre los distintos entes sea mucho más fluida y productiva. El punto álgido de esta situación se produjo en julio, momento en que Paddy Ashdown, administrador internacional de Bosnia, despidió a 60 oficiales serbios, incluido Dragan Kalinic, presidente del Parlamento bosnio, y líder del Partido Democrático Serbio, por falta de cooperación con la fiscalía o por supuestas ayudas a los prófugos. Las autoridades gubernamentales y policiales de la República de Srpska son las únicas que no han arrestado a ningún acusado de crímenes de guerra, nueve años después del fin de la contienda. Según diplomáticos europeos, los distintos intentos de capturar, sin éxito, a Karadzic son acciones de cara a la galería, para intentar lavar su imagen. En paralelo, el Tribunal de La Haya ha empezado a juzgar a Naser Oric, comandante de las tropas serbiobosnias, acusado del genocidio de Srebrenica, y ha detenido a Ljubisa Beara, coronel en jefe de las mismas tropas en dicha región.


Cronologia año  2004
3 de febrero. El “número dos” de Karadzic es juzgado en La Haya. Momcilo Krajinicki, que fue presidente del Parlamento serbio bosnio y mano derecha de Radovan Karadzic, comparece ante el TPIY , considerado el cerebro de la limpieza étnica contra la población croata y musulmana durante la guerra de Bosnia (1992-1995).

11 de febrero. La fiscal Carla del Ponte (TPI Y ) asegura que Karadzic esta en Belgrado. La fiscal se reúne con Javier Solana, representante de la UE en política exterior.

13 de marzo. Amplia operación de la policía serbio bosnia para capturar a Karadzic en la ciudad de Bratunac. Esta operación se engloba por la presión del TPIY para que ayuden a capturar a los criminales fugitivos.

16 de marzo. La ciudad de Mostar se reunifica nueve años después. Es la capital de Herzegovina que se dividió en dos partes, una croata y la otra bosnio musulmana. Formación de un gobierno municipal único.

7 de abril. La UE decide que relevara a la OTAN a finales de año con un contingente de 7000 soldados. La OTAN mantendrá un cuartel general en Sarajevo de 200 efectivos.

16 de abril. Destituido el jefe del Estado Mayor del ejército serbio de Bosnia por obstaculizar el trabajo de la comisión especial encargada de investigar la matanza de Srebrenica.

12 de junio. Según un informe de la comisión que examina los desastres europeos después de la II guerra mundial, los oficiales bosnio serbios tenían conocimiento de la masacre de Srebrenica que costó la vida a 8000 musulmanes.

1 de julio. La administración internacional de Bosnia (ONU) despide a 60 oficiales serbios, incluido el jefe del parlamento bosnio serbio y líder del Partido Democrático Serbio, Dragan Kalinic, por cooperar poco o nada en la detención de Radovan Karadjic. Decisión tomada por Paddy Ashdown, alto representante internacional para Bosnia.

24 de julio. Europa intenta cerrar sus heridas en Bosnia con la reconstrucción del puente de Mostar. Musulmanes y pocos croatas (la mayoría dieron la espalda a la inauguración ) inauguran el emblemático monumento destruido en la guerra (1993).

27 de septiembre. La UE y la OTAN comprueban el desarrollo de la transferencia de la misión SFOR, misión internacional de paz, en Bosnia.

6 de octubre. Empieza el juicio del TPIY contra Naser Oric, comandante de las tropas serbias en Bosnia, acusado de permitir, destruir y torturar en la región de Srebrenica.

14 de octubre: El genocidio largamente silenciado. Las autoridades serbio bosnias reconocieron, en el informe de una comisión gubernamental, el asesinato de por lo menos 7.000 musulmanes bosnios en la ciudad de Srebrenica en julio de 1995.

3 de noviembre. El primer ministro del Gobierno central bosnio, Adnan Terzic, propuso un IVA único del 17% para todos los productos, pero el Parlamento redactó una enmienda con un IVA cero para productos de primera necesidad, como el pan y la leche, y del 17% para los demás productos.

2 de diciembre. La Unión Europea pone en marcha la misión Althea, a cargo de las tropas de la EUFOR, en Bosnia. Esta es la tercera misión militar europea de su historia.

18 de diciembre. El ministro bosnio de Asuntos Exteriores, el serbobosnio Mladan Ivanic anuncia su dimisión dos días después de la adopción de nuevas sanciones por parte de la comunidad internacional por la falta de cooperación con el TPIY. La renuncia al cargo de Mladen Ivanic se produce a raíz de la dimisión, por los mismos motivos, de Dragan Mikerevic, miembro del PDP y primer ministro de la Republika Srpska (RS). Ivanic anunció también que otros miembros de su partido que están en el Gobierno central también iban a dimitir: se trata del ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Branko Dokic, y del ministro adjunto de Asuntos Civiles, Zoran Tesanovic.

 


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