Anuario 2004
China
"Transformaciones legales y más apertura económica"
María Gómez Yáñez

En 2004, China ha vivido un período muy importante de transformaciones legales. El 13 de marzo, el Congreso Nacional del Pueblo (Parlamento chino) terminó su sesión anual en Pekín con la aprobación de cambios constitucionales históricos que, por primera vez, reconocen el derecho a la propiedad privada (la medida derriba uno de los pilares fundamentales de la revolución maoísta de 1949, cuando el gobierno comunista asumió el poder).
A partir de ahora, la Constitución china recoge cláusulas que protegen la propiedad privada, principio básico del capitalismo, y los derechos humanos. La nueva cláusula sobre la propiedad privada señala: “La propiedad privada obtenida legalmente es inviolable”; y el artículo 13 de la Constitución estipula que “los bienes privados legales de los ciudadanos son inalienables”. Estas enmiendas fueron aprobadas por el 99% de los cerca de 3.000 delegados que forman la Asamblea Nacional Popular, ANP (legislativo). A diferencia del sistema de autonomía y separación de tres poderes de Occidente, la Constitución de China consagra a la APN como el máximo organismo del poder del Estado. La decisión de la APN de legalizar la propiedad privada constituye una decisión histórica en un país que aún se debate entre la herencia marxista-leninista y la economía de mercado.

La protección de los derechos humanos también figurará a partir de este momento en la Constitución china, en el artículo 33, que afirma: “el Estado respeta y protege los derechos humanos”. La Carta Magna de China ya enumeraba un conjunto de libertades como la libertad de discurso, de prensa, de reunión, de manifestación y de culto religioso. Pero el Gobierno chino no ha adoptado las medidas necesarias para cumplir las disposiciones y, en la práctica, estas libertades son coartadas en todo el país. La cooperación de las autoridades chinas con los mecanismos internacionales de observación e investigación sobre derechos humanos ha sido muy limitada.

La nueva reforma constitucional incluye garantías en derechos humanos, pero no hace mención a libertades políticas. Esta es la cuarta reforma de la Constitución china, que fue aprobada en 1982, y constituye la cuarta Carta Magna en la historia de la República Popular (1949). Las anteriores reformas tuvieron lugar en 1988, 1993 y 1999.

El presidente chino, Hu Jintao, pretende que la Carta Magna y la ley guíen el comportamiento de los dirigentes chinos. Con la introducción de estos cambios constitucionales, el Gobierno de China muestra que considera que la protección de las empresas y las de viviendas privadas constituye un factor esencial para el crecimiento continuo del país. Las reformas fueron elogiadas por los inversores privados, ya que las consideran como una prueba de que China está cumpliendo con los compromisos suscritos ante la Organización Mundial del Comercio.

Además de la transformaciones legales, este año China ha experimentado una importante apertura económica al exterior, de la mano de Hu Jintao, jefe de Estado desde el 15 de marzo de 2003, líder del Partido Comunista Chino (PCCH) y máxima autoridad militar. El PCCH es el partido único y dirige el país desde 1949, cuando Mao Zedong proclamó la República Popular China. El presidente chino ha fomentado el comercio exterior, principalmente, para poder abastecer de materias primas a su país y continuar su desarrollo.

El Gobierno de Pekín está llevando a cabo una acción global de expansión del comercio chino. Una de las iniciativas es el acuerdo que China y la Asociación de Países del Sudeste Asiático (Asean) firmaron el 29 de noviembre en Laos, un acuerdo de libre comercio que establece la supresión de los aranceles que se aplican a sus mercancías. Esto significa que dan luz verde a la creación del área de libre comercio más grande del mundo. Esta área comercial tendrá alrededor de 1.800 millones de consumidores y un PIB de entre 1,5 y 2 billones de dólares. La supresión de aranceles comenzará a aplicarse a partir del próximo año y culminará en 2010; el objetivo final es crear un espacio común de libre circulación de mercancías, capitales y personas: la Comunidad Económica del Sureste Asiático, en 2020. La Asean está formada por Brunei, Camboya, Laos, Vietnam, Indonesia, Singapur, Myanmar, Malasia y Tailandia y, supone un 11% o 850.000 millones de dólares del total del comercio exterior de China. Además, el acuerdo incluye la creación de un mecanismo de resolución de disputas similar al que tiene en la actualidad la OMC en Ginebra y en el que los distintos países dirimen sus conflictos en materia comercial. Este acuerdo es consecuencia del aumento de los flujos comerciales y de inversión entre China y los países miembros de Asean.

Las reformas legales y la apertura económica han contribuido a que China se haya convertido en una de las economías más pujantes del mundo, con un crecimiento anual de alrededor del 10%; lleva creciendo a este ritmo dos décadas, y esto ha hecho de China un gigante económico y el destino de las inversiones de medio mundo. A finales de 2004, el crecimiento de la economía china se situó en el 9,25% y, para 2005, se estima que se sitúe en el 8%, según un informe del Banco Mundial. Para controlar el crecimiento de la economía, en octubre el Banco Popular de China elevó los tipos de interés por primera vez en nueve años. La tasa referencial de préstamos a un año aumentó de 5,31% a 5,8% a partir del día 29 de octubre.

China es la séptima economía del mundo y su crecimiento en los últimos años ha sido tan acelerado que ha causado escasez en energía y materias primas. La economía China está absorbiendo las importaciones del resto del mundo, contribuyendo también al aumento del precio del petróleo y de otras materias primas. Con anterioridad, el Gobierno chino había tomado otras medidas para enfriar la economía, como controlar los préstamos bancarios y poner límites a las inversiones empresariales. Sin embargo, Pekín considera que son necesarias más medidas. El fantasma de la inflación sigue amenazando. Los índices de precios al consumidor se elevaron a 5,2% en septiembre, un poco más bajo que el 5,3% en julio y agosto, la mayor en siete años.

La exportaciones han pasado de 266.200 millones de dólares en 2001 a 438.370 en 2003. En cuanto a las importaciones, han pasado de 243.600 en 2001 a 412.000 millones de dólares en 2003. Otro de los datos económicos a tener en cuenta es el desempleo, que se ha incrementado: ha pasado del 3,6% en 2001 al 4,3% en 2003. La inflación alcanza el 1,2%. El producto interior bruto (PIB) es de 1.409.000 millones de dólares (2003). Todos estos datos proceden de la Oficina Nacional de Estadísticas de China.

Según un índice que publica el semanario británico “The Economist”, China está en el puesto sesenta de la lista de 111 países con mejor calidad de vida. El país asiático está por detrás de países como Ecuador, Colombia y El Salvador. Pero está bastante más arriba que Paraguay, India o República Dominicana. Para elaborar este índice, el semanario ha utilizado los siguientes factores: la salud, el desempleo, el clima, la estabilidad política y la igualdad entre sexos. China ha mejorado su calidad de vida. Actualmente, 22 millones de chinos viajan fuera de su país cada año (un 20% más que en 2002) y podrán ser 100 millones en 2020, según datos de la Organización Mundial de Turismo. La institución afirma que China se convertirá en uno de los mayores emisores de turistas, pero también en el primer receptor.


Pasos hacia un tipo de cambio flexible

Durante 2004, el Gobierno de EE.UU. presionó al Gobierno chino para que establezca un tipo de cambio flexible. La moneda china (el yuan) mantiene un tipo de cambio fijo que, actualmente, se valora en un índice fijo de 8,2770 por dólar. El bajo valor del yuan hace que los productos chinos sean muy baratos en el mercado internacional, de forma que para el resto de los países le es muy difícil competir. Por este motivo, Washington está presionando al país asiático para que lleve a cabo una apreciación de la moneda y establezca un cambio variable, es decir, que el yuan fluctúe libremente en los mercados de cambio. A esta petición de EE.UU. se unieron el resto de los miembros del G7 (Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón). El 1 de octubre, representantes del Gobierno chino se reunieron con el secretario de Tesoro de EE.UU., John Snow, y el jefe de la Reserva Federal, Alan Greenspan, en la capital norteamericana. El Gobierno chino mostró su compromiso de avanzar gradualmente hacia una tipo de cambio flexible frente al dólar, pero no dio una fecha concreta.

China e internet

China es el mercado de internet que más rápido crece en el mundo. Tiene más de 80 millones de usuarios, más que el número de integrantes del partido comunista. En China es posible conectarse a través de banda ancha incluso en la región de Xinjiang (provincia más grande y remota de China), en el noroccidente del país, que está rodeada de montañas y que cuenta con grandes zonas desérticas. Las autoridades chinas mantienen una estricta vigilancia de lo que se puede “bajar” de internet. De hecho, el Gobierno chino tiene uno de los programas más sofisticados del mundo para restringir el acceso a determinados sitios de la red. Según un informe de la Fundación Auna (Grupo Auna, Operadores de Telecomunicaciones S.A.), cuyo objetivo es contribuir al desarrollo de la Sociedad de la Información, China se presenta como el motor futuro del desarrollo de la Sociedad de la Información. Esto se debe a que cuenta con un mercado de 300 millones de consumidores de productos de TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) que no para de crecer. En el uso de internet, ha pasado de un millón de internautas en 1998 a 90 millones en 2003, y con una previsión de alcanzar los 150 millones en 2006. En telefonía móvil ya duplican, con sus 300 millones de usuarios, a EE.UU., según el informe de la Fundación Auna.

Gira latinoamericana

Durante 2004, Hu también buscó aumentar el comercio con América Latina. Hu desembarcó en América para realizar una gira por Latinoamérica, que inició el día 11 de noviembre y concluyó el día 23 de noviembre. El líder chino, acompañado de 200 empresarios chinos, visitó Argentina, Chile, Cuba y Brasil. El principal objetivo del viaje de Hu Jintao fue asegurar para su país el suministro de materias primas, que resultan indispensables para sostener su acelerado desarrollo. La primera escala de la gira fue Brasil. El presidente chino permaneció cinco días y visitó las ciudades de Brasilia y Sao Paulo. Hu Jintao prometió al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inversiones de hasta 6.000 millones de euros a medio plazo y acordaron la fabricación de un satélite. En Argentina, el dignatario chino se reunió con el presidente, Néstor Kirchner, en la Casa Rosada (Buenos Aires). Antes de la llegada de Hu Jintao, la prensa argentina anunció que China invertiría 20.000 millones de dólares (unos 15.000 millones de euros). Este acuerdo fue desmentido por el viceministro chino de Información, Li Bing. Finalmente, aunque no dieron a conocer los detalles, los presidentes de China y Argentina firmaron diversos acuerdos bilaterales sobre temas como el uso pacífico de la tecnología espacial, educación y salud. En Chile, Hu Jintao asistió al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Esta cumbre se celebró los días 20 y 21 de noviembre en la capital chilena, Santiago de Chile. La última etapa de la gira latinoamericana fue la isla de Cuba. Hu Jintao se reunió con el presidente cubano, Fidel Castro. El mandatario chino firmó acuerdos de valor estratégico para Pekín, en especial el que facilita la participación china en la industria cubana de níquel. Además, China decidió aplazar por 10 años, libre de intereses, la amortización de cuatro créditos que concedió a Cuba entre 1990 y 1994. Las empresas chinas suscribieron un memorando de entendimiento con La Habana para producir, comprar y exportar nuevos depósitos de níquel, el principal producto de exportación cubano. El Gobierno de la isla firmó con la corporación estatal china Minmetals el mayor compromiso de inversión realizado en la industria cubana de níquel, el cual servirá para la construcción de una refinería y para seguir las obras de una planta de ferro-níquel que se paralizaron tras el derrumbe de la Unión Soviética. Tanto China como Cuba mantienen un rígido sistema de partido único y reprimen cualquier disidencia, pero en el campo económico siguen caminos muy divergentes. China, que presenta el mayor crecimiento del mundo, privatiza su economía y permite la inversión de grupos nacionales y extranjeros. Por su parte, Cuba reduce cada vez más sus limitadas experiencias de mercado. China y Cuba mantuvieron unas relaciones tensas durante tres décadas debido a la lucha chino-soviética y a la alianza de La Habana con Moscú, pero tras la desaparición de la URSS, en el año 1991, empezó el acercamiento de La Habana a Pekín. El presidente Hu Jintao aprovechó la visita a países latinoamericanos para exigir que reconozcan a China como economía de mercado; a cambio, ofreció una mayor apertura a las exportaciones de estos estados en el mercado del gigante asiático. Reconocer el estatus de economía de mercado supone participar en la política de defensa comercial, que implica ser sancionado en caso de “dumping” (venta de productos a precios inferiores al de coste). Este reconocimiento implica la apertura del mercado chino a otros países. Los presidentes de Brasil y Argentina, dos de los principales miembros del Mercosur, reconocieron a China como economía de mercado y aprovecharon la oportunidad de hacer negocios con China. El país asiático fue admitido en 2001 en la Organización Mundial del Comercio (OMC), aunque este organismo lo considera como una “economía en transición” y no la reconocerá como economía de mercado hasta 2016, dándole así un período para que el Gobierno comunista chino adapte sus políticas al modelo capitalista. Algunos de los asuntos por los que el modelo económico de China es cuestionado son la práctica del “dumping” y la violación de patentes. Durante la gira, Hu Jintao no visitó a los países latinoamericanos que reconocen a Taiwán como país. Este es el caso de Honduras, que recibe ayuda económica de Taiwán. China considera a la isla de Taiwán como una provincia disidente que debe unirse al país, por la fuerza si es necesario.


Cronologia año  2004
1 de enero. Miles de residentes de Hong Kong participaron en una marcha para exigir al gobierno reformas y políticas más sensibles en el ámbito económico.

20 de enero. China anuncia que su economía creció un 9,1% en 2003, la tasa más alta que ha registrado en los últimos seis años.

3 de febrero. El presidente de Taiwán pide a China establecer una zona desmilitarizada aunque no da detalles del lugar donde debe ponerse.

12 de febrero. China respalda el llamamiento del presidente de EE.UU. para frenar la producción de armas nucleares.

28 de febrero. Más de un millón de personas forman una cadena humana a lo largo de Taiwán en una manifestación en contra de China por el despliegue de misiles apuntando hacia Taiwán.

5 de marzo. El primer ministro chino inaugura la sesión anual de la Asamblea Nacional Popular con la promesa de resolver la pobreza rural.

6 de marzo. El gasto público en China aumentará 7% este año y los principales beneficiarios serán el sector militar, los servicios de salud y la agricultura.

14 de marzo. El parlamento chino (Congreso Nacional del Pueblo) aprueba cambios constitucionales históricos que por primera vez reconocen el derecho a la propiedad privada.

16 de marzo. La mayor confederación sindical de Estados Unidos decide establecer una demanda comercial sin precedentes contra China por violar los derechos de los trabajadores.

19 de marzo. El presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, y la vicepresidenta, Annette Lu, fueron heridos por disparos en la ciudad sureña de Tainan.

21 de marzo. La Suprema Corte de Taiwán ordena que todas las urnas electorales sean selladas después de que el presidente Chen Shui-bian resultara reelecto por un margen inferior al 1%.

22 de marzo. Miles de taiwaneses protestan para exigir el recuento de la votación que reeligió por estrecho margen al presidente Chen Shui-bian (las elecciones hicieron que la bolsa cayera).

27 de marzo. Centenares de miles de personas participan en manifestaciones en Taiwán para protestar por los resultados de las elecciones presidenciales.

31 de marzo. El presidente reelecto de Taiwán, Chen Shui-bian, promete seguir con los planes para reformar la constitución, comentarios que seguramente generarán malestar en China.

1 de abril. China solicita a Estados Unidos que no venda armamento sofisticado a Taiwán para evitar el deterioro de la ya difícil situación en el estrecho.

6 de abril. La principal junta legislativa de China decide que tiene la última palabra sobre cómo se deberá elegir un líder y una legislatura para Hong Kong.

13 de abril. El vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, comienza en Pekín una visita de tres días.



14 de abril. China presiona a Estados Unidos para que se adhiera a su política contra la independencia de Taiwán.

15 de abril. China creció casi un 10% en los primeros tres meses del año pero temen recesión.

24 de abril. China y Chile podrían firmar un Tratado de Libre Comercio. Chile se convertiría en el primer signatario de un TLC desde que la nación asiática ingresó en la Organización Mundial del Comercio (OMC) hace tres años.

26 de abril. China descarta que la elección del próximo líder en Hong Kong en 2007 se realice a través de elecciones directas.

20 de mayo. Chen Shui-bian presta juramento como presidente de Taiwán por un segundo período de cuatro años.

23 de mayo. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, realiza una visita de Estado de seis días a China acompañado de una delegación integrada por funcionarios de su gobierno y cerca de 400 empresarios.

24 de mayo. Pekín, en respuesta al presidente de Taiwán, se muestra desafiante y advierte que la paz entre China y la isla está en peligro.

9 de junio. Un informe del Instituto de Estocolmo de Investigaciones para la Paz indica que en 2003, después de Estados Unidos, los que más incurren en gastos militares son China, Europa y Rusia.

24 de junio. El presidente de Argentina, Néstor Kirchner, viaja a China acompañado de 270 empresarios. Objetivo: buscar negocios.

16 de julio. Pekín anuncia que el crecimiento económico de China se desacelera más de lo esperado en el segundo trimestre del año.

13 de agosto. Un tifón provoca 115 muertos y más de 1.800 heridos en el este de China.

6 de septiembre. China aprueba nuevas sanciones para los que difundan pornografía a través de la red y de los teléfonos móviles.

22 de septiembre. Chile podría obtener 20 millones de dólares cada año a partir de la firma de un acuerdo que permitiría a los turistas chinos visitar el país latinoamericano.

1 de octubre. El Gobierno de China reitera su compromiso de avanzar gradualmente hacia una tasa de cambio flexible frente al dólar, aunque no da todavía una fecha precisa.

 


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