Anuario 2004
India
"El Partido del Congreso de Sonia Gandhi derrota a la derecha nacionalista"
Eva Álvarez

Las elecciones parlamentarias indias de 2004, que se celebraron en cinco fases, entre finales de abril y principios de mayo, dieron una inesperada victoria a la candidata del Partido del Congreso indio (PC), Sonia Gandhi. El sorprendente resultado mantuvo en tensión al país debido a las reacciones, tanto de los ganadores como de los vencidos, hasta la formación de Gobierno, ya que Gandhi renunció a su cargo aduciendo “presiones familiares”.
El partido nacionalista, Partido Bharatiya Janata (BJP), del primer ministro, Athal Behari Vajpayee, hasta ese momento en el poder, perdió casi un tercio de sus escaños parlamentarios. Los “congresistas” (del PC) representan desde la independencia de 1947 una vía ideológica de centro-izquierda no confesional, y su antagonista, el BJP, a las fuerzas fundamentalistas hindúes, que buscan transformar a la India en un estado puramente hindú o Hindutva.

Aunque los responsables del PC, partido que ha encabezado la mayoría de los Gobiernos indios desde la independencia, dimitieron de sus cargos en bloque para reclamar a Gandhi la reconsideración de su postura (el apellido Gandhi todavía es reverenciado en India), y algunos de sus partidarios amenazaron con suicidarse, quien finalmente tomaría el relevo como primer ministro sería el anterior ministro de Economía y asesor de la propia Gandhi, Manmohan Singh, que se convertiría además, en el primer sij que asume dicho cargo. La religión sij, minoritaria en India, se asocia a la ola de violencia desatada en 1984 entre los sijs secesionistas del Punjab y los hindúes de extrema derecha. La represión de ambos bandos por parte del Gobierno creó un clima de venganza que le costó la vida a la entonces primera ministra, Indira Ghandi, a manos de dos sijs, miembros de su escolta personal.

La controversia suscitada tras la elección de Sonia Gandhi se agravó con los feroces ataques desde el BJP, que calificaban de “vergüenza nacional” el hecho de que una extranjera -Ghandi es de origen italiano- pudiera convertirse en primera ministra. Además, tanto los rumores sobre la posibilidad de que asumiera el cargo (no en vano logró en las urnas el respaldo de más de 300 diputados, 28 más de los que necesitaba para convertirse en jefa de Gobierno), como de que tiraría la toalla (su marido, el ex primer ministro Rajiv Gandhi fue asesinado en 1991) convulsionaron al país.

Salvo el primer ministro saliente, Athal Behari Vajpayee, los diputados opositores ultranacionalista planearon boicotear el relevo democrático anunciando que no asistirían a la toma de posesión del cargo.

El BJP, a través de su presidente, Venkaiah Naidu, llegó a amenazar con “dar vía libre a la ira de millones de indios patriotas y por la lucha de una nueva libertad”, y Gandhi decidió finalmente rechazar el puesto de primera ministra, señalando que nunca había sido su meta lograrlo.

Los ejes centrales de la campaña electoral del BJP -que partía como claro favorito-, bajo el eslogan “India está brillando”, habían consistido en un alejamiento del extremismo nacionalista hindú y el impulso de la nación en un periodo de prosperidad, basándose en los datos del crecimiento del PIB, de casi un 6% en 2003, y del 8,2 % en 2004. La economía india alcanzó el índice de crecimiento más alto de los últimos quince años.

Desde 1991, con la izquierda de los congresistas en el poder, la política liberal que éstos aplicaron impuso un programa de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional (FMI): se desmantelaron los subsidios y se redujeron los impuestos a los más ricos. El actual primer ministro, Manmohan Singh -entonces ministro de Finanzas-, promovió la liberalización económica frente a las políticas proteccionistas existentes, y según él, responsables de la caída del índice de crecimiento.

Además, el intento de Vajpayee de calmar la tensión en Cachemira, produjo el rechazo de los sectores más radicales del partido y la inestabilidad aumentó la violencia en el disputado territorio de mayoría musulmana.

Si bien los buenos resultados de los anteriores comicios pudieron dar al BJP cierta confianza, lo cierto es que resultó ficticia y el país, con más del 25% de población viviendo bajo el umbral de la pobreza y unos niveles de corrupción política altísimos, eligió un cambio de gobierno.

Por su parte, los partidos comunistas vieron aumentados sus escaños en estas elecciones parlamentarias, y el Partido Comunista Indio (PCI) y el Partido Comunista Marxista (PCI-M) obtuvieron un significativo crecimiento en los estados donde ya controlaban el gobierno, como Bengala Occidental y Kerala.

Mientras la Bolsa se recuperaba del más significativo derrumbe de la historia india, ¬que cerró con una bajada del 11,13% y llegó a perder más del 15% motivada por la renuncia de Gandhi y los rumores de la entrada de los comunistas en en el Gobierno, Singh intentaba tranquilizar a los inversores prometiendo mantener las reformas económicas -las privatizaciones, sobre todo- , y destinar el 6% del producto interior bruto (PIB) a la educación, el 5% a la sanidad, y abogando por un Gobierno “estable” y “un entorno de paz”. Las primeras declaraciones se centraron en favorecer las inversiones extranjeras y apoyar a las clases más pobres pero tan sólo un día después de jurar su cargo, un atentado con una mina provocó 28 muertos en el estado de Jammu y Cachemira, en la frontera con Pakistán.

El conflicto que enfrenta a India y Pakistán desde hace casi 60 años no vislumbra una solución inmediata.



El conflicto de Cachemira, estancado

A principios de este año, el clima entre India y su vecina Pakistán recuperaba la tibieza con la reanudación de sus relaciones bilaterales, rotas por las disputas fronterizas en el estado de Jammu y Cachemira. Su histórica confrontación, que desde su independencia del Reino Unido les ha llevado tres veces a la guerra, dos por Cachemira, se ha incrementado con los años y con los atentados sufridos, como el que dejó 143 muertos en el centro de Bombay en agosto de 2003.

Como medida para el reestablecimiento de la confianza, ambas potencias aceptaron un alto el fuego a lo largo de la frontera y se recuperaron las vías de comunicación entre los dos países, con lo que se produjo el primer encuentro entre el entonces ministro indio, Athal Behari Vajpayee, y el presidente paquistaní, el general Pervez Musharraf, en Islamabad. A pesar de que los separatistas cachemires aceptaron reunirse con el Gobierno indio para concretar las negociaciones, ese mismo día, los habituales incidentes en Cachemira se saldaron con cuatro muertos.

India y Pakistán mantienen un conflicto por el control de Cachemira desde 1947. India, que controla un 60% de la región, considera al estado de Jammu y Cachemira, único en su territorio de mayoría musulmana, como parte irrenunciable de su país, y Pakistán, que controla una tercera parte, se refiere a ella como “territorio disputado”.

A comienzos de enero de 1990, el ambiente comenzó a convulsionarse nuevamente producto del resurgimiento del fundamentalismo religioso. Durante enero y febrero del mismo año, debido al hostigamiento musulmán, aproximadamente 17.000 familias hindúes abandonaron el valle, dirigiéndose hacia Jammu y otros estados de la India. Estas acciones violentas se fueron intensificando convirtiendo a Cachemira en el escenario de las acciones de grupos armados separatistas cuyos los atentados han causado miles de muertos.

Además, India ha comenzado a construir una valla de separación a lo largo de los 590 kilómetros de la Línea de Control, línea de demarcación establecida originalmente en enero de 1949, tras la primera guerra de Cachemira, para contener los

ataques de los grupos independentistas que operan en la zona, pero también anunció la reducción de efectivos militares en la zona para relajar las tensiones e impulsar el proceso de paz con Pakistán.

En el estado de Jammu y Cachemira, India administra el este y el sur, con una población de aproximadamente nueve millones de personas, mientras que Pakistán administra el norte y el oeste, en lo que llama Cachemira Azad ("Libre"), con unos tres millones de habitantes.

La coalición separatista moderada que opera en la parte india de Cachemira, Hurriyat (libertad), que es el principal bloque de partidos musulmanes de Cachemira, al mismo tiempo que trataba de superar sus divisiones internas, mantuvo a principios de 2004 una reunión con el entonces viceprimer ministro indio y ministro de Interior, Lal Khrisna Advani, en la que se acordó avanzar en la solución de la crisis que viven desde hace medio siglo.

Sin embargo, el acercamiento por parte de Pakistán a India y el compromiso entre Advani y Hurriyat de poner fin a los métodos violentos, provocaron que varios grupos armados tacharan el gesto de “sumisión a India”. Jammat-e-Islami, el partido islamista más importante de Pakistán, declaraba a la prensa que la reunión entre Advani y Hurriyat era “estéril”, ya que “el grupo que discute con el Gobierno indio no tiene el apoyo de la población de Cachemira”. El presidente del Partido Democrático por la Libertad de Jammu y Cachemira, Shabbir Ahmed, más afín a la línea de Hurriyat, tampoco se mostró optimista al comentar que “muchos preámbulos, pero nada”.

Si bien el diálogo entre India y Pakistán recuperaba la esperanza por la pacificación, la carrera armamentística nuclear que mantienen ambas potencias continúa siendo un recíproco desafío. La mutua desconfianza les impide llegar a un acuerdo y ninguno de los dos se ha comprometido a eliminar sus arsenales aunque ya fueron sancionados por los estadounidenses cuando declararon, en 1998, poseer el arma atómica

Sin embargo, en el marco de la Asian Cooperation Dialogue, un foro de discusión con el que los ministros de Exteriores de los países asiáticos pretenden promover la cooperación entre ellos, India y Pakistán acordaron la instalación de un “teléfono rojo” para mejorar su comunicación y prevenir posibles incidentes.

Al otro extremo del territorio indio, los conflictos étnicos permanecen en al menos cuatro estados del nordeste, Tripura, Assam, Nagaland y Manipur, afectados por la violencia, el paro y la miseria, y con más de 300 comunidades tribales de diferentes etnias. Movimientos independentistas radicales se enfrentan y agravan la situación en las fronteras de forma no menos catastrófica que el azote de las inundaciones monzónicas anuales.



India trata de avanzar económicamente

Aunque India está lejos de convertirse en una superpotencia asiática dados sus problemas internos y el subdesarrollo de casi un tercio de su población, la lucha por la recuperación económica comienza a fructificar. Desde finales de los años 80, India ha comenzado un camino ascendente hacia la modernización. Su clase media está creciendo y las nuevas tecnologías se van adaptando en pos de una recuperación económica que se refleja sobre todo en la exportación de productos informáticos y en una cierta apertura a las inversiones extranjeras.

El ministro de Comercio indio, Kamal Nath, presentó en agosto un programa de comercio exterior del país para los próximos cinco años basado en la creación de puestos de trabajo en el sector agrícola y en la exportación de servicios, y la nueva política comercial permitirá la importación sin aranceles de bienes de capital en el sector de la agricultura, con el fin de lograr un incremento de la producción y mayores niveles de exportación de productos agrícolas. Con estas acciones se espera elevar sus exportaciones a 150.000 millones de dólares anuales antes de 2009, mientras se intentará que la exportación de servicios alcance la misma cifra antes de 2010.

Según el diario Indian Express, el crecimiento económico indio se debe a su ahorro interno, sus fuertes reservas y al avance tecnológico, como indica su proyección en la industria aeroespacial (India ya prepara el lanzamiento del primer astronauta nativo a la Luna).

Si Vajpayee conseguía que Estados Unidos estudiara conceder a India un estatus de aliado no miembro de la OTAN para igualarla con Pakistán, Singh recibió de EE.UU. la supresión del control sobre las importaciones e instalaciones nucleares.

Washington accedió a eliminar los controles a las exportaciones destinadas a instalaciones atómicas en India después de que Nueva Delhi prometiera tomar en cuenta las preocupaciones estadounidenses en materia de no proliferación nuclear.

Además, Estados Unidos ofreció relajar la política de permisos de exportaciones para ampliar la cooperación bilateral durante una reunión entre el ministro de Asuntos Exteriores indio, Shyam Saran, y el subsecretario de Asuntos Políticos estadounidense, Marc Grossman, en Washington.

A pesar de este trato por parte de EE.UU., Singh hizo frente al comienzo de su mandato a la crisis desatada por la guerra de Irak en 2003 y sopesó la posibilidad de evacuar a seis mil ciudadanos indios tras el secuestro de tres camioneros que trabajaban en dicho país. La alianza que une desde los atentados del 11-S a EE.UU. y Pakistán contra el terrorismo, y las ayudas económicas que ello supone, no convencen a India que ya ha denunciado en muchas ocasiones que Pakistán no cumple con dicho compromiso en la zona de Cachemira.



Progreso y contrastes

Decidida a reafirmar su crecimiento, India continúa aunando esfuerzos junto con Brasil, Alemania y Japón para llevar adelante su candidatura a un puesto permanente y con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU -en igualdad de condiciones con los miembros permantentes actuales-, aprovechando el interés de los expertos designados de reformar dicho organismo. En la actualidad, el Consejo de Seguridad está formado por cinco miembros permanentes con derecho a veto (EE.UU., Francia, Rusia, China y Gran Bretaña), y diez no permanentes que rotan cada dos años.

Por otro lado, durante 2004, India defendió ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) que la agricultura se presente “como un medio de vida en vez de mero comercio”, haciendo hincapié en un sector al que se dedica una cuarta parte de la nación india. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es probable que la liberalización del comercio agrícola repercuta negativamente en la población pobre de las zonas rurales y urbanas, exponiendo a los pequeños agricultores a la competencia de las exportaciones y haciendo subir los precios de los alimentos para lo que se han adoptado medidas de protección social, como programas de empleo y subvenciones a los alimentos.

India intenta compensar sus proporciones geográficas y superar el lastre colonial y su subdesarrollo adaptándose a las exigencias occidentales y descuidando quizá sus prioridades sociales básicas.



Cronologia año  2004
3 de enero. Primera visita de un primer ministro indio a Pakistán en cuatro años.

4 de enero. El primer ministro indio, Athal Behari Vajpayee y el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, se reunen en Islamabad. Un atentado causa cuatro muertos en Cachemira.

18 de enero. Doce muertos en Cachemira por un enfrentamiento entre policías y separatistas.

22 de enero. Conversaciones históricas entre el Gobierno indio y la coalición separatista moderada de cachemira, Hurriyat.

6 de febrero. El pesidente indio, Abdul Khalam disuelve el congreso para adelantar las elecciones a abril.

16 de febrero. Comienza en Islamabad el “diálogo conjunto” entre Pakistán e India en el que se acuerda un calendario de negociaciones sobre Cachemira.

20 de marzo. Nueve muertos en Cachemira por nuevos enfrentamientos.

27 de marzo. Los separatistas de Cachemira se reunen con el Gobierno indio para acercar posiciones.

8 de abril. Muertos 26 policías tras la explosión de una mina en el este de India.

13 de mayo. El Partido del Congreso gana las elecciones parlamentarias indias con Sonia Gandhi como dirigente.

18 de mayo. Sonia Gandhi renuncia al puesto de primera ministra y aduce “presiones familiares”.

19 de mayo. El Partido del Congreso propone a Manmohan Singh como candidato a primer ministro.

22 de mayo. Singh jura su cargo como primer ministro.

23 de mayo. 28 soldados mueren al estallar una mina en Cachemira.

20 de junio. Acuerdo de la instalación de un “teléfono rojo” entre los ministros de exteriores indio y paquistaní en el marco de la Asian Coperation Dialogue que tuvo lugar en China.

26 de junio. Un ataque de rebeldes musulmanes a civiles, deja diez muertos en Cachemira.

28 de junio. Nueva Delhi e Islamabad concluyen su primera ronda de conversaciones sobre Cachemira de forma positiva.

5 de julio. Once muertos en Cachemira tras las tensiones desatadas por el incendio de una madrasa.

16 de julio. Un incendio en una escuela del estado de Tamil Nadu, causa la muerte de 90 niños.

25 de julio. Las lluvias torrenciales del monzón dejan más de 500 muertos en India.

4 de agosto. El presidente indio da paso a la primera ejecución, por pena de muerte, en quince años.

14 de agosto. Ahorcado en Calcuta el preso condenado a muerte por asesinato y violación.

21 de septiembre. India, entre otros países, anuncia su determinación de ser miembro permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

2 de octubre. Un atentado en el estado de Assam se salda con 69 muertos.

19 de octubre. El BJP nombra al ex viceprimer ministro, Khrisna Advani, presidente del partido.

26 de diciembre. Un maremoto asola el sudeste asiático y acaba con la vida de unas 7.000 personas en las islas de Andama y Nicobar.

 


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