Anuario 2004
Indonesia
"Un terrible maremoto cierra un año marcado por las luchas separatistas"
Noelia Vida

El año ya parecía finalizado y la actualidad de 2004 zanjada, cuando el 26 de diciembre llegó la noticia de la tragedia. Un maremoto con el epicentro muy próximo a la indonesia región de Aceh, en la isla de Sumatra, había arrasado las costas de la zona y de diversos países de los alrededores: Tailandia, Birmania, Bangladesh, Sri Lanka, India, e incluso había llegado a las lejanas Somalia y Kenia.
Los datos oficiales advierten de que hay unos 100.000 muertos en Indonesia aunque el número de damnificados -los que han perdido sus casas y no poseen alimentos- es muy superior. Aún a día de hoy, no se saben las consecuencias que puede tener este fenómeno meteorológico aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha advertido que el número de muertos por epidemias en los días posteriores al tsunami puede ser superior al de las víctimas provocadas directamente por éste. Por otra parte, los expertos anuncian que la economía del país no se verá excesivamente afectada, aunque parece que los ciudadanos de Aceh van a tardar unos siete años, aproximadamente, en volver a reconstruir la zona.

De todas formas, 2004 ha sido un año dramático para la estabilidad de un país como Indonesia que continúa mostrando lo difícil que es mantener la soberanía sobre un territorio tan amplio, con más de 13.000 islas, y en el que se han vivido diversas convocatorias de comicios electorales.

Desde la caída del régimen de Suharto, que gobernó desde 1966 hasta 1998, las reformas en las leyes electorales del país se han ido sucediendo y, por ejemplo, han servido para ir restando importancia al papel de los militares en la Asamblea Nacional, donde tenían unos escaños reservados que han decrecido poco a poco hasta desaparecer. Desde 1998, Indonesia ha tenido un régimen constitucional en el que el presidente era elegido por un periodo de 5 años, tenía amplios poderes y formaba el Gabinete de 17 ministros que lo ayudarían a gobernar. El cargo de presidente lo elegía la Asamblea Nacional, al igual que el de vicepresidente. Pero en el año 2002 la Asamblea decidió aprobar otras leyes que reformaban el sistema electoral del país y lo llevaron hacia una democracia directa, en la que el pueblo goza de la potestad de elegir al presidente y al vicepresidente sin intermediarios.

Estos cambios electorales han provocado que Indonesia haya vivido durante este año un fenómeno clave en su historia y que ha tenido lugar por primera vez el 5 de julio: la posibilidad de elegir por sufragio universal directo al presidente de la República. Por eso, los indonesios han tenido que acudir a votar en tres ocasiones durante este año: una para elegir a los miembros que componen la Asamblea Nacional y dos para elegir al presidente del país.

La primera de ellas fue la convocatoria de las elecciones legislativas, y tuvo lugar el 5 de abril, cuando cerca de 147 millones de indonesios fueron llamados a las urnas para determinar quiénes serían los 550 diputados de la Asamblea Nacional. Otra novedad, de las aprobadas durante el 2002, del sistema electoral indonesio se plasmó en estas elecciones, ya que, por primera vez en la historia democrática del país, las listas iban a ser abiertas.

El vencedor de estas elecciones fue el partido del Golkar (federación de “grupos funcionales”, muy apegado a los militares), la formación del ex dictador Suharto, que gobernó el país durante 32 años, que consiguió un 21,6% de los votos, lo que se traduce en 127 escaños. Tras él se situó el Partido Democrático de Indonesia-Lucha (PDI-P, partido de tendencia nacionalista y laico), con el 18,6% de los votos y 109 asientos en el Parlamento. La tercera fuerza fue el Partido del Despertar Nacional (PKB, partido musulmán conservador), con el 10,6% de los votos y 52 escaños. La cuarta fuerza fue el Partido del Desarrollo Unificado (PPP, coalición musulmana) con el 8,2% de los votos y 58 asientos parlamentarios y, finalmente, en quinto lugar se posicionó el Partido Democrático (PD, de tendencia nacionalista), un partido con apenas tres años de historia, que consiguió el 7,5% de los votos y posee 56 escaños.

Para el PDI-P, el partido de la que en ese momento era presidenta del país, Megawati Sukarnoputri, los resultados fueron muy negativos, ya que en las anteriores elecciones, en 1999, llegó a conseguir el doble de votos.

Los comicios se celebraron en dos vueltas, la primera tuvo lugar el 5 de julio y la segunda el 20 de septiembre. La segunda vuelta se convocó porque en la primera ninguno de los candidatos logró el 50% de los votos, el mínimo necesario para erigirse presidente del país. Los candidatos que se enfrentaron el 5 de julio fueron Susilo Bambang Yudhoyono por el PD, la que era presidenta del país, Megawati Sukarnoputri, por el PDI-P y el general Wiranto, por el Golkar.

Tras la primera ronda, los resultados electorales dieron el triunfo a Yudhoyono con un 33,6% de los votos, seguido, en segundo lugar, por Megawati, con un 26,6% de los votos. En tercer lugar se posicionó el general Wiranto, con un 22,2%. Como ninguno de los tres candidatos alcanzó al 50% de los votos, se convocó una segunda ronda en la que sólo se enfrentarían Yudhoyono y Megawati. Esta segunda ronda tuvo lugar el 20 de septiembre y el vencedor final fue Yudhoyono, con un 60,6% de los votos, mientras que Megawati consiguió, tan sólo, el 39,4% del escrutinio. Esto supone que la pareja formada por Susilo Bambang Yudhoyono y su vicepresidente, Yusuf Kalla, consiguió 24 millones de votos más que la formada por Megawati Sukarnoputri y Hasyim Muzadi.

Estos resultados ponen a Yudhoyono en una situación complicada, ya que tendrá que demostrar su buen hacer como político y su preparación para gobernar un país en el que su partido está en minoría en el Parlamento. Esto le supondrá tener que mostrar un gran talante negociador para llegar a acuerdos con otros partidos que tengan más escaños que el PD para conseguir aprobar las leyes con las que Yudhoyono considere que se debe gobernar el país.

En los comicios se dio un hecho muy singular para el archipiélago más grande del mundo, y es que ninguno de los tres candidatos era de orientación islamista, sino que eran nacionalistas indonesios, aunque sus segundos eran todos islamistas. Este hecho es muy significativo, ya que ayuda a equilibrar la pareja gobernante y da a entender a los indonesios que el presidente que elijan tendrá una sensibilidad especial de cara a su fe religiosa porque el vicepresidente además de profesarla -cosa que también puede hacer el presidente-, también la defiende.

Hay otros datos que también son sorprendentes y que indican el cambio de mentalidad que está sufriendo el pueblo indonesio. Estos hechos son la alta participación en los comicios y la ausencia de violencia durante los tres periodos electorales que ha vivido el archipiélago. El primer caso es destacable por las dimensiones de este país, que tenía 585.000 centros de voto repartidos por todo el archipiélago. El segundo es muy valioso, ya que la violencia durante la campaña electoral era una de las características de las elecciones en el período en el que Suharto estuvo en el poder. Por ejemplo, en las elecciones de 1997 la campaña de las legislativas se saldó con la muerte de 400 personas.

Los ciudadanos indonesios esperan que su nuevo presidente, Susilo Bambang Yudhoyono, tenga más suerte que su predecesora, Megawati Sukarnoputri, al intentar solucionar los problemas de un país que tiene como máxima prioridad mantener la cohesión y acabar con los conflictos separatistas que, tras la independencia de Timor en 1999, se han empezado a suceder sobre todo en la región de Aceh, en el norte de la isla de Sumatra. Durante este año, el conflicto que se vive en esta región le ha causado muchos problemas a Sukarnoputri, ya que se están produciendo enfrentamientos entre los independentistas y los militares enviados desde Yakarta, por causas territoriales y económicas. Aunque como trasfondo también hay motivos religiosos.

La región de Aceh tiene unos 4,5 millones de habitantes y es una zona que destaca en la producción de petróleo y gas; además, controla la entrada a la zona de tránsito marítimo más importante del mundo, el estrecho de Malaca. El trasfondo religioso también es muy relevante y en la zona existe una concepción de la religión islámica diferente a la del resto del país.

En Aceh, los máximos activistas en la lucha por la independencia son los miembros del Movimiento por un Aceh Libre (GAM), una organización que se fundó en 1976 y que cuenta en su haber con unos 5.000 activistas. Este movimiento exige la independencia de su territorio porque se consideran maltratados por el Gobierno central. Los habitantes de la zona creen que Yakarta expolia los beneficios derivados de la extracción de sus recursos naturales y que, además, las ganancias de estas extracciones no revierten en la población de la región.

Los habitantes de la zona tienen una visión del islamismo muy diferente a la que pueden tener los de Java, lo que supone una constante fuente de conflicto. Aceh fue la primera zona de Indonesia que se convirtió al islamismo en el siglo XIII. Por un lado, está el islamismo de Java, que es más heterodoxo y flexible y, por otro, encontramos el de Aceh, que es más ortodoxo y riguroso, hasta tal punto que uno de sus requisitos para firmar la paz es que les permitan aplicar la sharia (ley islámica) en sus territorios.

Las políticas militares del Gobierno de Yakarta no han ayudado a atenuar el conflicto, ya que las autoridades declararon la zona, desde 1990 hasta 1998, como “área de operaciones militares” con un resultado de 1.100 personas asesinadas, entre ellas 470 civiles; además, tanto el GAM como el Gobierno han sido acusados de ejecuciones extrajudiciales -incluso de niños-, detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones y violaciones, según informes de la ONG Amnistía Internacional. En 1999 las autoridades indonesias volvían a declarar el territorio como “área de operaciones militares” pero lo hicieron de manera extraoficial para evitar el escándalo que podía provocar esta decisión.

El 19 de mayo de 2003 se decretó la ley marcial en la región tras la ruptura de las negociaciones que se estaban manteniendo en Tokio entre los dos bandos en conflicto. Los términos del acuerdo establecían que el GAM entregaría las armas y renunciaría a la independencia de la provincia. Mientras, el Ejército tenía el compromiso de replegarse a posiciones defensivas y el Gobierno de Yakarta convocaría elecciones durante este año. El equipo de gobierno que saliese elegido en los comicios recibiría el 70% de los beneficios generados por el petróleo y el resto de recursos naturales que se extraen en la región.

La ley marcial estuvo vigente durante un año, hasta el 19 de mayo de 2004. A partir de ese momento, la zona volvió a estar gobernada por leyes civiles, aunque el Gobierno central mantenía el estado de emergencia. Esta situación se rompió en el mes de noviembre de 2004 cuando se decretó una prórroga de seis meses de la ley marcial, ya que la espiral de violencia en la zona seguía aumentando.

Para este país del sudeste asiático, la herida que produjo la independencia de Timor Oriental aún no se ha cerrado y las consecuencias que produjo la separación siguen aún vigentes, por eso las autoridades intentan evitar cualquier otro intento de segregación del país. Además, el año 2004 se ha encargado de volver a recordar al Gobierno lo que supuso este proceso de separación, ya que el general Wiranto, candidato a las elecciones presidenciales, ha sido acusado de crímenes contra la humanidad por el tribunal especial de Derechos Humanos de las Naciones Unidas por su actuación tras el referéndum que dictaminó la independencia de la antigua región indonesia.



La lucha contra el terrorismo

El terrorismo es una de las máximas preocupaciones que deben asaltar a Yudhoyono, ya que las amenazas de atentados en el país musulmán no cesan. La Jemaah Islamiyah es una organización terrorista considerada como el brazo de Al-Qaeda en el sudeste asiático. Entre otros atentados, el más sangriento que ha realizado el grupo fue el que tuvo lugar el 12 de octubre de 2002 contra intereses turísticos indonesios en la isla de Bali, y en el que murieron 202 personas, gran parte de ellos turistas australianos.

La fundación de Jemaah Islamiyah tuvo lugar en 1995, aunque sus orígenes ideológicos son muy anteriores y se encuentren en la fundación de la escuela islámica Pondok Ngruki en el año 1971. Los fundadores de la Jemaah fueron Abdullah Sungkar, que murió en 1999, y Abú Bakar Bashir, que es considerado como el ideólogo actual de la organización. Principalmente, la Jemaah reclama un Estado musulmán en el sudeste asiático que englobe Indonesia, Brunei, Malasia y el sur de Filipinas. De aquí que mantenga conexiones con grupos armados que solicitan lo mismo que ellos, sobre todo con grupos de Malasia y con el Frente Moro de Liberación filipino.

El activismo político de Sungkar y Bashir se había iniciado mucho antes de la fundación de la Jemaah. Probablemente la actividad más importante que llevaron a cabo en el periodo anterior a la creación de la organización, fue la supervisión del envío, durante los años 80 y 90, de voluntarios mujaidines desde Malasia a Afganistán. Se cree que el envío estuvo motivado por la voluntad de conseguir fondos y tropas bien entrenadas para luchar contra el régimen del general Suharto en Indonesia. En total se calcula que unos 300 voluntarios, en su mayoría indonesios, fueron a Afganistán y permanecieron allí durante estancias de tres años.

La Jemaah Islamiyah ha salido este año a la palestra informativa debido a las numerosas detenciones y liberaciones que ha vivido su presunto líder espiritual, el clérigo Abú Bakar Bashir. Bashir ganó en marzo la apelación presentada ante el Tribunal Supremo de Indonesia para reducir la pena de prisión que estaba cumpliendo de tres años a 18 meses. La fiscalía intentó demostrar que era el responsable y organizador del atentado de Bali y uno de los líderes más influyentes del grupo terrorista, pero no lo consiguió, así que sólo lo pudieron acusar de infringir leyes de inmigración y de falsificación.

En mayo y durante el juicio en Australia de Jack Roche, acusado de varios intentos de atentado contra intereses israelíes y occidentales, el nombre de Bashir volvió a relacionarse con el terrorismo internacional. Roche reconoció que Bashir era el líder espiritual de Jemaah Islamiyah y, además, añadió que el clérigo había abortado un atentado contra la embajada israelí en Canberra y el consulado de esa nación en Sidney, en el año 2002, según informa el diario australiano “The Age”, pero no aclaró el porqué de la decisión.

Entre tanto, los tribunales no aceptaron las penas impuestas a los imputados por el atentado de Bali, ya que se consideró que las leyes antiterroristas -que fueron aprobadas tras el atentado- se habían aplicado con retroactividad y eso es algo que está prohibido según la Constitución del país. La decisión tomada por las instancias judiciales no afectó a Bashir, que siguió en prisión.

Finalmente, a mediados de octubre, la fiscalía se decidió a presentar nuevos cargos de terrorismo contra el clérigo, que a día de hoy aún continúa encarcelado.





Crecimiento económico estancado

La economía indonesia no ha pasado en los últimos años por sus mejores momentos. Además de ser uno de los países a los que más les está costando recuperarse de la crisis económica de 1997 y 1998, el terrorismo y las epidemias que han llegado al país han impedido que la economía crezca al mismo nivel que en otros países de la zona.

Tras la crisis asiática que afectó al sudeste asiático entre 1997 y 1998, el crecimiento del país se dividió por la mitad, en comparación con el que había en los últimos años del régimen de Suharto (1966-1998). Durante el año 2003, el crecimiento económico del país alcanzó el 4,1% y la inflación cayó respecto al año 2002, de un 11,9% a un 6,6%.

Por otra parte, una de las mayores fuentes de ingresos del país es el turismo, sector que se ha visto afectado por los acontecimientos de los últimos años: atentados terroristas y epidemias. Aunque durante el año 2004 -antes del maremoto que ha azotado el país- los resultados publicados parecían dar esperanzas. El turismo subió un 28% en relación a los últimos tres meses de 2003 y un 21% en relación al primer trimestre de ese mismo año.

Además, la escalada de precios del petróleo que se ha vivido este año ha beneficiado a un país que posee crudo y que gran parte de sus ingresos provienen de la exportación de este preciado recurso. En diciembre, Indonesia solicitó a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que el barril de petróleo subiese aún más para ajustarlo a la inflación y a la apreciación de la rupia, la moneda del país, frente al dólar.

Los mayores problemas a los que se enfrenta el país para conseguir un crecimiento económico adecuado son la deuda exterior y su dependencia de la ayuda internacional, un sector bancario todavía frágil tras la crisis de hace siete años, unos niveles de pobreza elevados (cerca del 27%), la corrupción y la inestabilidad social causada por el terrorismo y los conflictos independentistas que hacen que los inversores extranjeros prefieran no hacer negocios en el país.

En referencia a la corrupción, Indonesia intenta superar el período vivido bajo el mandato de Suharto. El general que gobernó el país durante 32 años encabeza la lista de líderes corruptos que ha elaborado la ONG Transparencia Internacional, al haberse apropiado de entre 15.000 y 35.000 millones de dólares.

Durante los últimos dos años la corrupción le ha costado al país 2.350 millones de dólares, que se materializan en uso indebido de fondos del Estado, o, directamente, en el robo para uso privado del dinero público, según una investigación realizada por las propias autoridades del país.


Los candidatos a la presidencia

Susilo Bambang Yudhoyono es un militar más apreciado por sus capacidades intelectuales que por las de mando. Tras una amplia carrera militar, en 1998 fue elegido diputado dentro del cupo militar que en aquel momento existía en la legislación electoral del país, y fue nombrado jefe de asuntos sociopolíticos de las Fuerzas Armadas indonesias. Fue uno de los miembros del comité especial encargado de estudiar las posibles vías de reforma política que ayudasen al país a salir de la dictadura de Suharto. Tras ser elegido ministro de Minas y Energía por el presidente Wahid en 1998, abandonó la carrera militar, aunque en mayo de 2001 dimitió por desavenencias con el presidente. En agosto de ese mismo año, la presidenta Megawati lo nombró para el mismo cargo, del que no dimitió hasta marzo de 2004, para presentarse a las elecciones presidenciales. Yudhoyono es considerado un hombre que quiere reformar el antiguo sistema que había impuesto Suharto pero desde dentro, sin luchar abiertamente contra él. Megawati Sukarnoputri es la hija del héroe de la independencia del país, Sukarno, que se autoproclamó presidente en 1945 y que desde 1957 a 1967 impuso lo que el denominaba una “democracia guiada”, un eufemismo para denominar su dictadura personal. Megawati quería estar en el mundo de la política al igual que hizo su padre y en el año 2001, después de que obligasen a dimitir al presidente Wahid por un caso de corrupción, fue nombrada presidenta del país. Sukarnoputri era en el momento de su llegada al poder la figura más popular de Indonesia y era el símbolo del espíritu de reforma que logró derrocar a la carismática figura de Suharto en 1998. Pero la presidenta no fue capaz de cumplir las expectativas que el pueblo había depositado en ella y su presidencia ha sido tildada de pasiva e ineficaz, lo que explica los malos resultados logrados en estas últimas elecciones por su formación. El tercer candidato era el general Wiranto, que fue un gran aliado de Suharto. Lo que más pesaba en su expediente eran las acusaciones que las Naciones Unidas hicieron recaer sobre él por crímenes contra la humanidad, ya que él fue uno de los responsables de que en 1999 miles de independentistas timorenses murieran y que 250.000 fueran deportados tras convocarse un referéndum para votar la independencia del país. Su intención era evitar que Timor Oriental se declarase independiente y como no consiguió evitarlo, decidió reprimir a los timorenses que acababan de decidir que querían que su futuro no estuviese ligado al Gobierno de Yakarta.

Las dificultades para mantener unido el país

El inmenso tamaño de un país como Indonesia, el archipiélago más grande del mundo, ha provocado diversos problemas para mantener la unión del país y los sigue creando. En un país heterogéneo, como es el caso de éste, la soberanía de determinadas zonas que están alejadas del centro administrativo, la capital Yakarta, se les puede ir de las manos a los gobernantes en cualquier momento. En estos territorios conflictivos hay un enorme resentimiento contra Yakarta por expoliar el país. En la actualidad, además del conflicto de Aceh, hay diversos frentes abiertos como son los de Irian Jaya, las islas Molucas, Sulawesi y Kalimantán. El conflicto de Irian Jaya se inició en 1963 cuando la autoridad de la provincia, que formaba parte de las Indias holandesas, fue transferida a Indonesia. Desde entonces, los enfrentamientos se han sucedido y en los últimos tiempos el mayor problema ha sido el de la tierra y los recursos naturales. En teoría, en Indonesia los bosques y los recursos naturales son controlados por el estado, por lo que los ciudadanos de Irian Jaya no poseen ningún tipo de control sobre su tierra. En realidad, la gestión de los bosques se encuentra en manos de compañías mineras o madereras privadas que prohíben a los indígenas el acceso a sus propias tierras. El conflicto empeoró a raíz de la PT Freeport Indonesia Mine de Tembagapura, de capital norteamericano, que explota la riqueza en recursos naturales de la zona pero que, al igual que en Aceh, las ganancias no revierten en la población local. Desde julio de 1994 la oposición a la mina ha aumentado y se han producido enfrentamientos armados con el ejército indonesio, al que la Comisión Nacional de Derechos Humanos acusó de llevar a cabo ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, torturas y arrestos arbitrarios. A diferencia del conflicto de Aceh, éste es un movimiento mayoritariamente pacífico y civil pero que también exige la independencia de la región. El conflicto de las Molucas ha sido provocado, al igual que el de Aceh, porque tras la descolonización de la zona, Indonesia no aceptó la independencia que el territorio había elegido y decidió anexionarlo al país por la fuerza. El pueblo se resistió a esta decisión y optó por iniciar la lucha armada. Durante los años 50 y 60 hubo disturbios generalizados. A raíz de estos enfrentamientos las autoridades indonesias iniciaron un asentamiento de colonos a gran escala. Las actuales olas de violencia en las Molucas están teniendo como protagonistas a los colonos javaneses (musulmanes) y a los autóctonos (cristianos). Desde febrero de 2003 hay un acuerdo de paz firmado por ambas partes. Recientemente, las autoridades indonesias han quebrantado esa paz al conceder a los javaneses mejores puestos de trabajo y tierras confiscadas a la población autóctona. Hay una tendencia a atacar los lugares de culto de cada religión para exacerbar la violencia comunitaria. Estos enfrentamientos ya se han cobrado más de 10.000 víctimas. El conflicto de las Molucas se ha extendido hasta Sulawesi, en las islas Célebes, a través de las decenas de miles de refugiados cristianos que huyeron de la violencia hasta la isla vecina. Esta situación ha llevado a que en la región haya también enfrentamientos entre musulmanes y cristianos. En diciembre de 2001 se firmó el acuerdo de paz. En Kalimantán, región perteneciente a la isla de Borneo, también se observa un enfrentamiento civil entre dos etnias los madurenses, que profesan la fe musulmana, y los dayaks, que son animistas cristianizados. Los dayaks eran los ciudadanos originarios de la zona, mientras que los madurenses provienen de la Isla de Maduro y fueron llevados a Kalimantán durante el gobierno de Suharto. Los madurenses se adaptaron rápidamente a su nuevo hogar y prosperaron económicamente al dedicarse a actividades comerciales y forestales. Mientras, los dayaks seguían dedicándose a las actividades tradicionales. Así, mientras unos han progresado y se han enriquecido, los otros permanecen sin poder prosperar y con unas pobres condiciones de vida. Los madurenses nunca han respetado las tradiciones de los dayaks y eso creó una animadversión que ha llevado a los ciudadanos autóctonos a atacar a los colonos en lo que algunas ONG describen como una “limpieza étnica”.


Cronologia año  2004
6 de febrero. El ex jefe de las fuerzas armadas en los gobiernos de la transición indonesia, el general Wiranto, testificará por las acusaciones de crímenes de guerra durante el proceso de independencia de Timor Oriental. Estos hechos ocurrieron en 1999 cuando miles de independentistas timoreses murieron y 250.000 fueron deportados al convocarse un referéndum para votar la independencia del país.

9 de marzo. Reducción de la pena, de tres años a 18 meses, para el líder espiritual de Jemaah Islamiyah. Abú Bakar Bashir. Bashir había sido condenado por infringir las leyes sobre inmigración y falsificación.

25 de marzo. Suharto, presidente de Indonesia entre 1967 y 1998, se coloca en la cabeza de la lista de corrupción de Transparencia Internacional. Se apropió de entre 15.000 y 35.000 millones de dólares.

5 de abril. Se celebran las segundas elecciones generales desde la caída de Suharto y se presentan 24 partidos. El Golkar, el partido de Suharto, es el favorito.

16 de abril. Nuevas acusaciones contra el líder espiritual de Jemaah Islamiyah. Aún no se han especificado las acusaciones, la fiscalía ha llamado a declarar al clérigo Abú Bakar Bashir en relación con posibles conexiones con grupos terroristas.

21 de abril. El general Wiranto es elegido candidato a la presidencia de Indonesia por el partido de Suharto (Golkar).

29 de abril. Yakarta se propone volver a detener a Abú Bakar Bashir en cuanto salga libre. Bashir cumple este viernes la condena a la que fue sentenciado por su relación con los atentados contra iglesias cristianas en la Navidad del 2000, un vínculo que no le supuso más que una pena leve.

30 de abril. Yakarta detiene de nuevo al clérigo Abú Bakar Bashir porque le considera el líder de Jemaah Islamiyah, al que consideran el brazo local de Al-Qaeda.

4 de mayo. El turismo en Indonesia crece un 21%, tras la crisis provocada por el atentado de Bali en octubre de 2002 y la epidemia de SARS que afectó al sudeste asiático el año pasado.

5 de mayo. El partido de Suharto, Golkar, vence en las elecciones generales. La formación de gobierno dependerá de las alianzas que se pacten entre los principales partidos y las fuerzas minoritarias.

10 de mayo. El tribunal especial de derechos humanos de Timor Oriental lanza una orden de busca y captura contra el general Wiranto, candidato a la presidencia de Indonesia por el Golkar, por crímenes de guerra.

19 de mayo. Indonesia suprime la ley marcial de Aceh que vuelve a estar gobernada por leyes civiles a partir de hoy, cuando se cumple exactamente un año desde que el gobierno indonesio decretara la ley marcial, tras el fracaso del plan de paz con los rebeldes separatistas.

26 de mayo. Según declaraciones de Jack Roche, acusado de varios intentos de atentados contra intereses israelíes y occidentales, el clérigo Bashir ordenó abortar un atentado en Australia. Amnistía Internacional denuncia que la guerra contra el terrorismo ha provocado el recorte de los derechos humanos en Asia. En Indonesia el conflicto armado de Aceh se ha recrudecido después del fracaso de los procesos de paz.

1 de junio. Da comienzo la campaña electoral para las elecciones presidenciales en Indonesia que se celebran el próximo 5 de julio. Los candidatos son el general Susilo Bambang Yudhoyono del Partido Despertar Nacional (PKB), el general Wiranto por el Partido Golkar y la actual presidenta Megawati Sukarnoputri del Partido Demócrata Indonesio Lucha (PDI-P).

18 de junio. La corrupción le ha costado a Indonesia 2.350 millones de dólares en los dos últimos años. De la investigación se desprende que 108 de los casos de corrupción detectados han tenido lugar durante el primer cuatrimestre de 2004. Generalmente se materializa en el uso indebido de fondos del estado o en el robo para uso privado del dinero público.

5 de julio. Indonesia elige por primera vez a su presidente por sufragio universal directo. Los sondeos dan como ganador a Susilo Bambang Yudhoyono, ex ministro de seguridad de la actual presidenta Megawati y general retirado.

7 de julio. Indonesia celebrará una segunda vuelta electoral para elegir presidente, al no alcanzar ninguno de los candidatos la mayoría absoluta para gobernar.

23 de julio. El tribunal constitucional de Indonesia invalida la ley antiterrorista que permitió condenar a los autores del atentado de Bali. El tribunal ha alegado que la constitución indonesa, de 1945, reconoce que las leyes no se pueden aplicar con carácter retroactivo y de esta forma cuestiona todo el proceso judicial.

27 de julio. Megawati y Susilo Bambang Yudhoyono disputarán la segunda vuelta de las presidenciales que se celebrará el 20 de septiembre.

28 de julio. El líder espiritual de Jeemah Islamiyah, Abú Bakar Bashir, permanecerá en prisión.

28 de septiembre. Un informe de la ONG Human Rights Watch denuncia que el ejército indonesio tortura a los detenidos de Aceh.

4 de octubre. Susilo Bambang Yudhoyono, ganador oficial de las elecciones de Indonesia con un 60,6% de los votos. Megawati Sukarnoputri, la actual presidenta, sólo ha conseguido el 39,4%.

7 de octubre. Amnistía Internacional denuncia violaciones de los derechos humanos en la región de Aceh.

15 de octubre. La fiscalía indonesia presenta nuevos cargos de terrorismo contra el líder espiritual de Jemaah Islamiyah, Abu Bakar Bashir, por su presunta implicación en el atentado terrorista contra el hotel Marriott.

18 de octubre. La policía indonesia acusa de conspiración a Abú Bakar Bashir en relación con el atentado de Bali.

20 de octubre. Susilo Bambang Yudhoyono jura el cargo de Presidente de Indonesia.

21 de octubre. Susilo Bambang Yudhoyono forma gobierno con ministros ajenos a la clase política tradicional indonesia y hace un potente departamento de Economía. En el gobierno hay 4 ministras y ningún miembro es del partido PDI-P.

26 de diciembre. Un maremoto con epicentro cercano a la región de Aceh ha afectado a todo el país.


 


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