Anuario 2004
Canadá
"El Partido Liberal de Paul Martin gana las elecciones celebradas en junio aunque deberá gobernar en minoría"
Enric Tomàs

Paul Martin, del Partido Liberal, fue reelegido primer ministro de Canadá en las elecciones celebradas el pasado 28 de junio, aunque su pírrica victoria le obliga a formar un gobierno en minoría. Este hecho no puede considerase baladí, puesto que históricamente los ejecutivos canadienses (bien sean liberales o conservadores) han gobernado desde la mayoría parlamentaria sin necesidad de pactar alianzas con otras formaciones políticas. A partir de los comicios de junio de 2004, Martin preside un Gobierno en minoría, el décimo de este tipo en la historia de Canadá, y cuya duración media suele ser inferior a 24 meses.
Como rivales del Partido Liberal de Paul Martin, se presentaron Stephen Harper, del Partido Conservador (PC), y Jack Layton, del Nuevo Partido Demócratico (NPD). Y ante estos tres partidos de alcance nacional, estaba Gilles Duceppe, del Bloque Quebequés, que sólo se presenta en las elecciones federales y en la provincia del Québec.

En los días anteriores, los sondeos realizados por varios periódicos y televisiones locales pronosticaban un gobierno minoritario, el color del cual aún estaba por confirmar. A los otros partidos más pequeños se les intuía un importante incremento: el NPD iba a situarse previsiblemente sobre los 20 escaños, dado el flujo de votos recibido por el descontento ante la gestión liberal. El Bloque Quebequés se situaba sobre los 60 escaños, con los que, de confirmarse, iba a desempeñar un papel clave en tanto en cuanto su apoyo sería básico para formar gobierno.

Los sondeos en Canadá se acercaron bastante a los resultados finales. Lo que no pronosticaron fue el alto índice de abstención, que alcanzó el 39,5%, marcando un nuevo máximo en una tendencia que se mantiene al alza en los últimos 20 años.

¿Pero quién ganó las elecciones? Como pasa en muchos otros países, todos se adjudicaron la victoria, aunque con los datos en la mano quien salió más beneficiado fue el Bloque Quebequés, con sus 55 escaños. El Partido Liberal obtuvo 135, el Conservador 99, y el NPD 19. Vistos así, el éxito parece del Partido Liberal de Paul Martin, pero los números demuestran que hay que buscar algunos matices. En el país vecino de EE UU se necesitan 155 escaños para obtener la mayoría parlamentaria y evitar así la poca estabilidad del Gobierno minoritario. Martin perdió veinte asientos, hecho que demuestra que pese a la victoria liberal, sus números pueden calificarse de batacazo electoral.

Basta comparar los escaños de 2004 con los obtenidos en 2000: el PL, 172 escaños; el PC (formado por los conservadores progresistas y la Alianza Canadiense), 99; el NPD, 13; y el BQ, 37. Con estos datos encima de la mesa vemos cómo el Partido Liberal perdió 37 escaños, debido a los problemas de corrupción y a que Paul Martin es un político al que pocos veían carisma alguno. Por esto muchos liberales le acusaron de haber dilapidado el legado político del ex primer ministro Jean Chrétien. Por otro lado, tenemos a los conservadores, cuya alianza sumó 20 escaños más. No son malos números a simple vista, aunque en los sondeos previos el PC aspiraba a meterse en el gobierno de la mano de casi 120 asientos en la Cámara de los Comunes. En el electorado pesó sobre todo la desconfianza frente a la nueva alianza entre partidos de derechas, y en el Québec concretamente, los temores a un gobierno conservador llevaron a la población a ejercer el voto útil en favor de los liberales. De ahí que los resultados del BQ (que sólo se presenta en Québec) no fueran todo lo aplastantes que se esperaba. Aun así, el partido soberanista sumó 18 escaños más que en 2000, hecho que le permite pensar en un nuevo referéndum para la independencia de la provincia. El éxito de la consulta pasaría por alcanzar un 60% de votos a favor de la segregación. Por último, el NPD obtuvo 6 escaños más, que se antojan pocos teniendo en cuenta el declive liberal, de cuyos votantes descontentos recogen gran parte de su masa electoral.

Con todos estos datos llegó el momento de coger calculadora y hacer números para llegar a los 155 escaños. Con los 135 del PL, más los 19 del NPD se alcanzaba 154, uno por debajo de la mayoría. La solución que se planteó fue la de cortejar al representante de la Columbia Británica, Chuck Cadman, quien se presentaba como candidato independiente.

No obstante, el vencedor, Paul Martin, decidió empezar el viaje solo, sin necesidad de pactos con otros partidos. Al conocer el resultado electoral, aseguró que “los liberales harán funcionar un gobierno minoritario” a pesar de ser el primero en estas circunstancias en los últimos 25 años. En su toma de posesión ante la gobernadora de Canadá (representante de la Reina Isabell II, con un papel eminentemente simbólico), Adrienne Clarkson, Martin prometió “reforzar los programas sociales y continuar una política social responsable”. Además, dijo “haber comprendido el mensaje” por la pérdida de la mayoría parlamentaria y aprovechó para recordar su propósito de “hacer un país aún más grande”.

Con su confirmación como primer ministro, Martin quiso poner tierra de por medio y marcar la diferencia con su antecesor. Para ello, mantuvo sólo a 16 cargos afines a Chrétien dentro de las 38 carteras en juego.

Uno de los temas a los que dedicará mas esfuerzo es el de la sanidad, acallando así los rumores, surgidos durante la campaña, de que los liberales querían privatizar la sanidad pública. En contra de esto, Martin afirmó que mejoraría el sistema sanitario público sin que eso implicase un aumento de los impuestos. También aseguró que iba a reducir el tiempo de espera para afianzar uno de los mejores programas de atención médica del mundo. Para ello prometió dotar al sistema con 9.000 millones de dólares canadienses. Asimismo se comprometió a permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, alegando que no puede prohibirlos porque los autorizan la Carta de Derechos Humanos. Sin esperar a que la Corte Suprema se pronuncie sobre la constitucionalidad de un proyecto de ley ya presentado, siete de las diez provincias canadienses han aceptado ya este tipo de uniones. Respecto a la relación de Ottawa con el resto de provincias canadienses, Martin apostó por el federalismo propio del país, aunque respetando a cada una de ellas. En este sentido, nombró como viceprimer ministra a Anne McLellan, oriunda de la provincia de Alberta, históricamente muy conservadora, y un tanto reacia a Ottawa.

Precisamente en la provincia de Alberta, situada en el medio oeste, se celebraron elecciones el pasado noviembre. El vencedor fue, por cuarta vez consecutiva, Ralph Klein, del Partido Conservador Progresista. En total obtuvo 61 escaños de un total de 83. El representante del Partido Liberal, David Swann, logró 17 escaños, 10 más que en los últimos comicios.

Por otro lado, Paul Martin aprovechó su visita a Brasil, a finales de noviembre, para anunciar una reforma constitucional que permitiera a los territorios de Yukon, Northwest Territories y Nunavut adquirir el rango de provincias. Con esta medida, a la que rehusó poner fecha, los territorios podrán tener autonomía en aspectos como la salud, educación o recursos naturales, desvinculándose de este modo del Gobierno de Ottawa. Martin justificó su decisión para “demostrar al mundo que el Ártico es territorio canadiense”.

En la vertiente internacional, Martin decidió mantener la decisión de su predecesor, Jean Chrétien, de no participar en la guerra de Irak por no haber estado amparada por Naciones Unidas. Tal decisión supuso un enfriamiento de las relaciones entre Canadá y su vecina EE UU. No obstante, Paul Martin se reunió con su homólogo norteamericano, George W. Bush, con el que pactó marcar una nueva época en sus relaciones bilaterales. El punto álgido del desencuentro entre ambos países se produjo durante el mandato de Chrétien, quien mantuvo profundas divergencias políticas con Bush sobre todo a raíz de la invasión de Irak. Estos puntos de vista opuestos llevaron al presidente norteamericano a excluir al Canadá de Chretien de la lista de 63 países con derecho a una parte de la reconstrucción de Irak. Sin embargo, y con motivo de la Cumbre Extraordinaria de las Américas en Monterrey, Bush exoneró a Canadá y le invitó a intervenir en las tareas de reconstrucción.

Aparte de esta reconciliación con su vecino del sur, ejemplificada en la reunión entre Bush y Martin a finales de noviembre, Canadá destacó en el plano internacional por mantener presencia militar en Afganistán, Haití y Bosnia. En marzo pasado, se añadieron 152 millones de euros al presupuesto de las tropas canadienses en Afganistán, donde los vecinos de EE UU disponen de 2.000 efectivos dedicados a la misión de mantener la paz. Para el contingente de Haití, se añadieron 30 millones de euros, donde hay 450 soldados canadienses que integran la fuerza de estabilización nacional.

Desde el punto de vista económico, la situación canadiense que hereda Martin, y que tan bien conoce por haber sido ministro de Finanzas, se mantiene bastante en sintonía con años anteriores aunque quizás presente un ligero retroceso. En el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, el baremo para calibrar la calidad de vida, Canadá se mantiene desde hace años en los primeros lugares de la lista. A este dato debe sumarse que el índice del paro se ha mantenido en el 7,4%, a pesar de las sensibles pérdidas económicas registradas en los sectores industrial, sanitario y de asistencia social, que, salvo el primero, son de carácter público.

Uno de los casos que más importancia ha tenido en Canadá el último año fue el de Air Canadá. Esta aerolínea se acogió en marzo a la ley de quiebras, que le fue prorrogada por el Tribunal Supremo de Ontario. Después de presentar unas pérdidas de más de 1.000 millones de euros, Trinity Times Investment, empresa designada judicialmente por la Corte canadiense para comprar la compañía de aviación, se retiró de la puja. En mayo, el banco teutón Deutsche Bank puso como condición para extender un préstamo por 640 millones de dólares que Air Canada redujera en 200 millones de dólares el coste salarial de la plantilla. Finalmente, los representantes sindicales pactaron con la compañía la reducción salarial de sus trabajadores, con lo que Air Canada pudo obtener el préstamo alemán. A eso se le suma una inyección de 190 millones procedentes del fondo norteamericano Cerberus. Con estos dos ingresos, la aerolínea obtuvo los 825 millones necesarios para financiar su reestructuración.

Casi al mismo tiempo, Paul Martin firmó un acuerdo de colaboración con representantes de la Unión Europea, en el marco de la cumbre euro-canadiense celebrada a mediados de marzo. Según lo pactado, Europa incrementará con el país norteamericano las relaciones bilaterales, sobre todo en el ámbito del comercio y de las inversiones.


Tres alternativas para sustituir a los liberales

Tres fueron los rivales de Paul Martin en las elecciones de 2004: Stephen Harper fue el candidato del Partido Conservador. Los comicios de finales de junio fueron los primeros desde 1993 en que se presentaba el Partido Conservador, puesto que se fundó en octubre de 2003 a resultas de la fusión entre el Partido Conservador Progresista (los llamados conservadores rojos) y Alianza Canadiense, que en las elecciones de 2000 sumaron por separado 69 escaños. En 1993, el Partido Reformista (predecesor de la Alianza Canadiense) rompió con el Partido Conservador Progresista cuando éste estaba en el poder. A raíz de esta separación, Chrétien no tuvo excesivas dificultades para imponerse en las elecciones del 93. El liderazgo del partido, próximo a los tories ingleses, quedaba en manos de Stephen Harper (Toronto, 1959), un hombre al que muchos han visto en la estela de Bush y al que se ha tachado de neocon canadiense. Harper, al igual que su homólogo del sur, mezcla en sus discursos frases bíblicas y durante la campaña se mostró crítico con el primer ministro, Jean Chrétien, por no acompañar a EE UU y a Gran Bretaña en la guerra de Irak. Tal es el parecido que ambos tienen que el propio Michael Moore (con sus vicios y defectos tan genuinamente norteamericanos) hizo campaña en Canadá en contra de una posible victoria de Harper, alegando que “vamos en una dirección y vosotros no deberíais ir en dirección contraria”. Por parte del Nuevo Partido Democrático (NPD) se presentó Jack Layton. Con un punto de partida modesto, Layton supo atraer la atención de los medios hacia su partido con estratagemas harto originales como llevar siempre corbatas naranjas (los colores de su partido), o rogar a las Barenaked Ladies, grupo de moda en Canadá, que actuaran en su campaña para optar así al valioso botín del voto joven. Su programa apostaba por un mayor distanciamiento de EE UU y si fuera necesario una revisión del Tratado de Libre Comercio con sus vecinos del sur. Pese a todo, los detractores le han tachado de frívolo y poco adecuado para la política internacional, y situado a la izquierda del Partido Liberal, con una tendencia afín al laborismo inglés. Desde Québec y sólo en Québec se presentó Giles Duccepe, del Bloque Quebequés. Este líder independentista procede del marxismo-leninismo. En más de una ocasión ha afirmado que desde joven ya le daban asco los anglófonos. Su objetivo, lograr unos resultados óptimos para legitimar un nuevo referéndum sobre la soberanía de la provincia francófona.

Unas elecciones marcadas por la corrupción

Las elecciones ganadas de forma minoritaria por Paul Martin tenían ciertos visos históricos puesto que eran las primeras en once años a las que no se presentaba el veterano político Jean Chrétien, del Partido Liberal y primer ministro de Canadá desde 1993, hecho que le llevó a ser el presidente más longevo de los países occidentales. Tanto es así, que desde la Administración Bush se le conocía con el sobrenombre de “Dino” (diminutivo de dinosaurio). Sin embargo, la elecciones fueron convocadas el 23 de mayo por el que había sido su delfín, su ministro de Economía y Finanzas y sobre todo su rival por el liderato del Partido Liberal canadiense, Paul Martin (Ontario, 1938). Martin ocupaba el cargo de primer ministro desde diciembre de 2003, cuando dimitió Chrétien. El gesto del entonces jefe del Ejecutivo canadiense de ceder el puesto meses antes de concluir el que era su tercer mandato, se consideró normal en Canadá, ya que el primer ministro del país transfiere su cargo al que será su sucesor para que éste llegue a las siguientes elecciones desde el puesto de mando. Así, Martin llegó a los comicios de junio con el objetivo de reafirmar su mandato (hasta el momento heredado). Sin embargo, la reelección no se presentaba nada asequible sobre todo porque aún coleaba el escándalo de la esponsorización ilegal del Partido Liberal o también llamado “escándalo de los anunciantes”. En la década de los noventa, con Chrétien como presidente y Martin como ministro de Economía y Finanzas, la exaltación nacionalista y soberanista del Québec se hizo cada vez más latente. Para revertir esa tendencia, el Gobierno de Ottawa pagó, entre 1996 y 2002, una cifra cercana a 65 millones de dólares a varias agencias de publicidad afines al Partido Liberal para que trataran de inducir a la población de esta provincia francófona a sentirse más vinculados con Canadá. A esto debe sumarse el referéndum para la independencia del Québec convocado para 1995. Con toda esta polémica aún coleando, el propio candidato de la oposición, el conservador Stephen Harper, consideró que celebrar los comicios a finales de junio era inadecuado ya que “el primer ministro Paul Martin prometió que no habría elecciones hasta que no se resolviera definitivamente el escándalo de la publicidad fraudulenta”. De todos modos, al final sí se celebraron elecciones y el escándalo de las campañas propagandísticas adjudicadas a las agencias publicitarias pro liberales, tendrá un nuevo episodio a principios de 2005, cuando Martin declare ante la Comisión Gomery, encargada de la investigación desde el mes de septiembre. Al caso de la esponsarización se le suma otro caso de corrupción, aún no aclarado. En marzo se supo que el Partido Liberal había entregado a Irving Shipbuilding Inc, conglomerado de empresas propiedad de la familia Irving -una de las más pudientes del país- una cantidad cercana a 55 millones de dólares para crear empleo en la provincia de New Brunswick. La dádiva se hizo sin atender a cómo iba a ser gastado el dinero. Esta donación a los Irving se enlaza con la acusación realizada el año pasado a varios miembros del Gabinete de Chrétien por aceptar regalos y servicios -tales como avionetas o fincas privadas- por parte del poderoso clan.


Cronologia año  2004
13 de enero. Canadá recibe la invitación de Washington a participar en la reconstrucción de Irak.

15 de enero. Canadá se retira del proyecto internacional de reactor de fusión nuclear ITER debido a la falta de financiación federal al proyecto.

23 de enero. Las autoridades canadienses empiezan la clasificación de los viajeros que llegan al país en función del riesgo que supongan para la seguridad.

29 de enero. El ministro de Exteriores, Bill Graham afirma ante el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, que acepta mantener una presencia conjunta de tropas en Afganistán.

20 de febrero. La canadiense Louise Arbour, ex fiscal de los tribunales internacionales para la ex Yugoslavia y Ruanda, toma las riendas del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Sustituye en el cargo al fallecido Sergio Vieira de Mello.

28 de febrero. Canadá envía tres aviones militares a Haití para repatriar a sus ciudadanos, ante el clima de tensión que existe en el país caribeño.

18 de marzo. Cumbre euro-canadiense en Ottawa. El objetivo del encuentro es reforzar el comercio y la inversión bilateral, así como mejorar la seguridad y tomar medidas concretas para cumplir con el protocolo de Kyoto.

28 de marzo. Primer contagio humano con la variante débil de la gripe del pollo. De confirmarse esta infección se trataría del primer caso de esta infección en territorio canadiense.

29 de marzo. Canadá aprueba la investigación con embriones excedentes, aunque rechaza de momento la clonación terapéutica. La justicia canadiense permite a la aerolínea Air Canada continuar bajo la ley de quiebras hasta el próximo 15 de abril, después de un año acogido a ella. La compañía Trinity Equity Investment es la designada judicialmente como compradora de la aerolínea aunque exige una solución consensuada sobre la reestructuración del sistema de pensiones.

2 de abril. El balance de 2003 de Air Canada registra unas pérdidas de 1.173 millones de euros, lo que significa doblar la cantidad del año pasado. Estos datos, publicados por la propia empresa, suponen la retirada de Trinity en la puja por la aerolínea.

3 de abril. Un brote de la gripe del pollo se extiende por la Columbia Británica y amenaza con contagiar a cerca de 16 millones de aves.

5 de abril. El ministro de Agricultura , Bob Speller, anuncia el sacrificio de 19 millones de aves de corral para frenar la propagación de la gripe aviar.

12 de abril. Canadá autoriza la caza de más de 350.000 focas, en la mayor matanza de los últimos 25 años.

14 de abril. El grupo de petróleo y gas EnCana, principal compañía de exportación independiente del sector en Canadá, firma un acuerdo de compra de la petrolera Tom Brown por valor de 2.270 millones de euros.

5 de mayo. La Cámara de los Comunes aprueba un proyecto de ley para permitir el acceso a medicamentos genéricos.

12 de mayo. Detectan una nueva variante de la gripe aviar, en la misma zona donde se sacrificaron 19 millones de aves.

19 de mayo. Las negociaciones entre Air Canada y los sindicatos se rompen al no aceptar éstos sus rebajas de salario tal y como pedía el Deutsche Bank para financiar la salida de la situación de quiebra.

21 de mayo. La Corte Suprema de Ontario autoriza a Air Canada prorrogar su acogimiento a la ley de quiebras hasta septiembre de 2004.

23 de mayo. El primer ministro, Paul Martin, convoca elecciones generales anticipadas para el 28 de junio.

24 de mayo. Air Canada pacta con los sindicatos la reducción salarial de los trabajadores de la compañía.

28 de junio. Elecciones en Canadá. De un total de 308 diputados: Partido Liberal - 135; Partido Conservador - 99; Bloque Quebequés - 55; Nuevo Partido Democrático - 19. El partido liberal, en solitario en el poder desde 1993, se verá obligado a pactar para formar gobierno.

6 de julio. Paul Martin anuncia que Canadá prevé enviar 100 oficiales de policía a Haití en los próximos tres meses así como financiación humanitaria.

20 de julio. El primer ministro Paul Martin remodela el gobierno minoritario nacido de las elecciones de junio. Como novedades, Pierre Pettigrew tomará posesión de la cartera de Asuntos Exteriores, mientras que Bill Graham lo hará de la de Defensa.

22 de agosto. La frontera de Canadá con EE UU blindada por cazas norteamericanos para evitar la inmigración ilegal.

20 de septiembre. El operador de telefonía móvil Rogers lanza una OPA sobre el operador también canadiense Microcell por valor de 1.080 dólares.

14 de octubre. Un avión de carga con destino a Zaragoza se estrella justo después de despegar del aeropuerto de Halifax. En el siniestro fallecen siete personas, cuatro británicos, un alemán y dos zimbabwenses.

19 de octubre. Las autoridades canadienses ofrecen a EE UU sus excedentes de vacunas contra la gripe, debido a la escasez existente en el país vecino.

31 de octubre. El primer ministro Paul Martin afirma que colaborará con el próximo presidente de EE UU, sea quien sea el vencedor.

22 de noviembre. Elecciones en la provincia de Alberta. El vencedor es el representante del Partido Conservador Progresista, Ralph Klein, que obtuvo 61 escaños de un total de 78. son los cuartos comicios vencidos de forma consecutiva por Klein. En segundo lugar quedó el Partido Liberal de David Swann, que obtuvo 17 escaños. El NPD de alcanzó 4 asientos. El ultra conservador Alianza Progresista obtuvo un sólo escaño.

23 de noviembre. Martin asegura que emprenderá una reforma constitucional para convertir los territorios del norte del país (Yukon, Northwest Territories y Nunavut) en provincias. Con esta reforma los territorios podrían tener autonomía en aspectos como la salud, educación o recursos naturales.

30 de noviembre. Paul Martín recibe a Bush, en la que supone la primera visita al extranjero del norteamericano después de ser reelegido el 2 de noviembre.

 


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