Anuario 2004
Kosovo
"Rugova es reelegido presidente con la esperanza de encontrar una solución a la dependencia con Belgrado"
Francesc Viver

El devenir político de Kosovo este año ha estado marcado por las elecciones presidenciales celebradas el 23 de octubre, que terminaron con la reelección de Ibrahim Rugova, del LDK (Liga Democrática de Kosovo, representante de la mayoría albanesa), pero sin alcanzar la mayoría absoluta, al quedarse en un 47% de los votos. En segundo lugar quedó el Partido Democrático de Kosovo (PDK), del antiguo líder guerrillero albanés Hashim Thaçi y del primer ministro, Bajram Rexhepi, con un 27% de los votos. El tercer partido parlamentario sigue siendo la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK), del también ex guerrillero Ramush Haradinaj, que logró nueve escaños. Los partidos albaneses prometían, en su campaña electoral, negociar la independencia de Kosovo respecto a Serbia.
En los primeros días de diciembre, el nuevo Parlamento de Kosovo, ante la atenta mirada del jefe de la UNMIK, Jessen-Pattersen, reeligió a Ibrahim Rugova como presidente, y ratificó el nuevo Gobierno de coalición, nacido de las elecciones de octubre, encabezado por Ramush Haradinaj, ignorando las advertencias de los Gobiernos de Occidente, que están temerosos de la reacción serbia ante la designación de un ex guerrillero como primer ministro. En la oposición al Gobierno quedó el PDK de Hashim Thaci.

Más allá de los resultados, los comicios, vigilados por casi 20.000 soldados internacionales, fueron importantes por el alto índice de abstención de la minoría serbia llamada a las urnas. Desde Belgrado, el primer ministro Kostunica había pedido un boicot electoral de los serbios residentes en Kosovo advirtiendo que no debían votar mientras su supervivencia esté en peligro, y se convocaron manifestaciones de apoyo en Serbia al boicot que pedía el primer ministro. En el polo opuesto, el presidente serbio, Boris Tadic, animaba a los serbios a acudir a las urnas aunque se mostraba contrario a la independencia kosovar por miedo a una nueva guerra. La iniciativa de Tadic fue considerada una violación de la Constitución por miembros del antiguo régimen de Milosevic y del Partido Radical serbio, del ultranacionalista Tomislav Nikolic, que presentaron una iniciativa para destituir al presidente Tadic, acusándolo de traidor y desleal al pueblo serbio. A pesar del boicot, la minoría serbia podrá ocupar los diez escaños que le están reservados por ley en el Parlamento de Kosovo. Belgrado condiciona la participación de los serbios en las instituciones kosovares a unas garantías de seguridad para la minoría serbia.

El nuevo Gobierno y el Parlamento deberán llevar a cabo el proceso de reformas democráticas que exige la comunidad internacional, como condición para el inicio de las negociaciones sobre el estatuto definitivo de la provincia, para la gradual transferencia de las competencias a las instituciones kosovares, y para el aumento de la seguridad en la zona que posibilite la vuelta de más de 220.000 refugiados serbios.

Las relaciones entre la provincia de Kosovo y Serbia no han estado exentas de incidentes: intento de atentado en la puerta del domicilio en Pristina del presidente de Kosovo, el albanés Ibrahim Rugova; estallido de un violento conflicto en marzo entre los serbios y los kosovares con el balance de 19 muertos, mayoría serbios, 1.600 heridos en solo dos días. El desencadenante fue el ahogamiento de tres niños albaneses cuando intentaban cruzar el río Ibar en la región de Mitrovica, muertes de las que se culparon a los serbios. El conflicto, las manifestaciones y los enfrentamientos entre serbios y albanokosovares se trasladaron durante unas semanas de Kosovo a la capital serbia, Belgrado, con una brutalidad no vista desde la guerra de 1999.

Estas muertes abrieron, de nuevo, el debate internacional sobre “el protectorado” de la ONU y la seguridad que otorgan las fuerzas de la KFOR, y una llamada en favor de la necesidad de reuniones entre autoridades serbias y albanesas para dirimir qué hacer con Kosovo.

Las fuerzas de la ONU sospechan que detrás de “la semana trágica” del mes de marzo se esconde una trama de radicales de ambos bandos, tanto serbios como albaneses, que alimentaron este brote de violencia. Según miembros de la ONU, hay intereses políticos y económicos en juego. Por el lado albanés, hay una parte de la población kosovar que no quieren la estabilidad y buscan la pureza étnica en la provincia, expulsando a los serbios del terriotorio.

Los disturbios del mes de marzo también pusieron bajo el foco público a las fuerzas de ocupación de la OTAN, acusadas de lentitud a la hora de responder al conflicto y de dar poca seguridad en la zona. La respuesta de la OTAN tardó tres días en llegar, y fue reforzar las tropas de la KFOR con 1.000 soldados, primero, y 2.000 más después.

La diplomacia europea considera la estabilidad en Kosovo como una prioridad en su programa, puesto que se trata de un conflicto que hace años que colea. La UE reafirma su respaldo a la resolución 1.244 del Consejo de Seguridad de la ONU, según la cual la provincia continúa formando parte de la ex república Federal de Yugoslavia, que pasó a denominarse Unión de Serbia y Montenegro en 2003. Las autoridades europeas no quieren doblegarse a la división en cantones, como pretende Serbia, ni ante la independencia que se reclama desde Albania y desde Kosovo, ya que significaría una nueva alteración de fronteras en una zona muy sensible, y podría ser caldo de cultivo para otras regiones en estado político de excepción, y con minorías y mayorías étnicas con mala relación, como en la vecina Macedonia.

En el mes de agosto se nombró un nuevo responsable de la ONU en Kosovo. El danés Sorren Jessen-Patersen asumió el cargo de jefe de la misión administrativa provisional de la ONU en la zona (UNMIK), tras la dimisión del finlandés Harri Holkeri por supuestos motivos de salud, después de sólo un año en el cargo, y tres meses antes de terminar su mandato. Los representantes políticos de los serbios kosovares (8% de la población) se mostraron favorables a la dimisión de Holkery y, más que a problemas de salud, aducen su responsabilidad en los conflictos del mes de marzo en Mitrovica como la razón principal de su renuncia. A principios del 2005 está previsto que la UE y sus fuerzas militares, las EUFOR, releven a la OTAN en la protección de la provincia kosovar.

Uno de los países vecinos implicados, y que defiende la independencia de Kosovo, Albania, cree que el protectorado de la ONU en Kosovo ha dejado de ser un factor de estabilidad para convertirse en una amenaza, ya que no tiene ningún programa de futuro, no aporta seguridad, y no es bien acogida por parte sectores de la población. Esta circunstancia se ve agudizada por el hecho de que, en los años que llevan las tropas de la KFOR en Kosovo, han proliferado las denuncias a sus tropas por pillaje a la población autóctona y por violaciones.


El estatus actual de Kosovo

Desde junio de 1999, fecha del fin de la guerra, la provincia de Kosovo, o Kosova para la mayoría de población albanesa, está bajo el protectorado internacional de la ONU y la protección militar de las fuerzas de la KFOR (Fuerza Internacional de la OTAN). La población en Kosovo es mayoritariamente albanesa, con un 8% de población serbia, que viven en guetos protegidos por la ONU o en algún caso excepcional, integrados con la población albanokosovar. Las heridas de la guerra no han cicatrizado como las autoridades internacionales esperaban, y los planteamientos de futuro para Kosovo son muy distintos para los albanokosovares y para los serbios. Mientras la mayoría albanesa defiende, con el presidente albanés Fatos Nano a la cabeza, la independencia total de Kosovo, el Gobierno de Belgrado reclama la soberanía serbia para la provincia.

Un ex guerrillero será el nuevo primer ministro

El Parlamento kosovar eligió en diciembre a Ramush Haradinaj, de la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK), como nuevo primer ministro. Haradinaj, de 36 años, no siempre estuvo del lado de la ley y de la democracia, ya que es un ex guerrillero albanés del UCK, Ejército de Liberación de Kosovo, por lo cual ha sido interrogado dos veces por el Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia. El Parlamento kosovar ignoró los consejos de Occidente, que teme la reacción de la minoría serbia en el territorio del Gobierno serbio, y que el nuevo primer ministro kosovar, ya en el cargo, pueda ser inculpado por La Haya. La respuesta desde Belgrado no se hizo esperar: las autoridades serbias exigían a Jessen-Petersen que anulase la elección del ex guerrillero como primer ministro. Su homólogo serbio, Vojislav Kostunica, consideró la elección de Haradinaj como un acto “provocativo y arriesgado” que puede poner en serio peligro la estabilidad la región.


Cronologia año  2004
12 de marzo. El presidente de Kosovo, el albanés, Ibrahim Rugova, sale ileso de un atentado. Unos desconocidos lanzaron una granada contra su domicilio en Prístina. Presidente desde el 2002. Kosovo está bajo protectorado internacional desde junio de 1999, fecha del fin de la guerra.

17 de marzo. Se cifran 14 muertos a resultas de enfrentamientos entre serbios y albaneses en la región kosovar de Mitrovica (provincia de Serbia). A parte de estas muertes, también cuentan 300 heridos, y entre ellos militares franceses de las fuerzas KFOR (Fuerza internacional de la OTAN).

18 de marzo. La OTAN envía 1000 soldados a Kosovo. Los enfrentamientos entre albanokosovares y serbios causan 31 muertos y se extienden a Belgrado.

23 de marzo. La UE rechaza dividir Kosovo en cantones como pretende Serbia. El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, se reúne con Prodi y Solana en Bruselas. La UE no alterará la resolución 1.244 de la ONU.

16 de agosto. Nuevo responsable de la ONU en Kosovo. El danés Sorren Jessen-Petersen asume el cargo de jefe de la misión administrativa provisional de la ONU en Kosovo (UNMIK), tras la dimisión del finlandés Harri Holkeri.

29 de septiembre. Albanokosovares y serbios discuten, sin resultados, la descentralización de Kosovo. Las conversaciones se centraron sobretodo en la situación de la minoría serbia en la provincia de mayoría albanesa.

25 de octubre. Rugova declara que su partido, la Liga Democrática de Kosovo (LDK) ha ganado las elecciones en Kosovo con más del 50% de los votos emitidos. Sin embargo, las primeras estimaciones apuntan a que la LDK no había alcanzado la mayoría absoluta ya que solo le otorgaban un 47% de los votos por un 27% del Partido Democrático de Kosovo (PDK) del antiguo líder de la guerrilla albanesa Hashim Thaçi..

2 de diciembre. El Parlamento kosovar albanés elige al ex guerrillero Ramush Haradinaj como nuevo primer ministro a pesar de las presiones serbias para que no se aprobara su nominación.

 


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