Anuario 2004
Azerbaiyán
"Ilham Aliev se afianza en el poder con el aval de la comunidad internacional y las perspectivas de negocio del petróleo"
Ana Navarro

Los partidos de la oposición, que apoyaron la candidatura de Isa Gambar (líder del Musavat), han tenido que aceptar los resultados de las elecciones presidenciales de 2003 después de que la comunidad internacional avalara la victoria de Ilham Aliev, hijo del anterior presidente, que murió a finales del año pasado. Desde ese momento, la principal batalla de Nuestra Azerbaiyán, la coalición de una treintena de grupos políticos que se unieron para apoyar a Gambar, ha sido que el Gobierno deje en libertad a los detenidos tras las revueltas populares en contra del nuevo presidente.
Ilham Aliev consiguió la presidencia del país gracias a una meditada estrategia de su padre, Heidar Aliev, que manipuló los resultados de un referéndum constitucional celebrado en agosto de 2003 para trasmitir los poderes presidenciales al jefe del Gobierno. Días antes de la consulta popular, Ilham Aliev fue investido primer ministro. De esta manera quedaba asegurada la sucesión dinástica. Para consolidar su liderazgo al frente del país en las urnas, a finales de 2003 se celebraron los comicios presidenciales, que también fueron considerados irregulares por la oposición.

Esta situación impulsó a los detractores del nuevo presidente a movilizarse en octubre y las protestas populares causaron enfrentamientos violentos entre la policía y los manifestantes. Estas acciones de protesta provocaron que unas 700 personas fueran encarceladas y otras 1.000 resultaran heridas, entre las que se encontraban responsables de medios de comunicación, ciudadanos partidarios de Gambar y políticos de la oposición. Aunque algunos de los detenidos fueron puestos en libertad durante las semanas posteriores, las autoridades azerbaiyanas liberaron a muchos otros como consecuencia de las críticas recibidas por ONG e instituciones internacionales, como la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE), o la Secretaría de Estado de Estados Unidos. Sin embargo, se han negado a conceder la libertad a una decena de políticos y militantes de varios partidos de la oposición que fueron condenados en octubre a penas de entre dos y seis años y medio, por ser considerados los responsables directos de provocar la crispación entre los ciudadanos azeríes durante los días posteriores a las elecciones presidenciales. Una de la detenciones que ha causado más agitación fue la de Ilgar Ibrahimoglu, el joven imán de la mezquita de Juma (situada en el casco antiguo de Bakú). La policía azerí justificó su encarcelamiento en octubre y la posterior sentencia a cuatro años y medio de prisión al considerarle “un peligro para la sociedad”, por su presunta vinculación a grupos terroristas radicales que operan en la frontera con Irán. Lo cierto es que las ONG lo consideran un preso político ya que durante la campaña electoral de la elecciones presidenciales el imán Ibrahimoglu se mostró partidario de la victoria del candidato de la oposición Isa Gambar y, tras conocerse los resultados, acusó a Aliev de hacerse con la presidencia a través de prácticas irregulares. La detención del imán provocó que, a principios de marzo, un tribunal de la capital azerí lanzara un ultimátum para que se desalojara la mezquita de Juma, pero unos días después las autoridades judiciales decidieron revocar su decisión como consecuencia de la presión de importantes líderes espirituales.

Durante los primeros meses de 2004 los partidos de la oposición intentaron en varias ocasiones convocar manifestaciones para pedir la libertad de los detenidos, pero el gobierno municipal de Bakú les ha denegado el permiso. Tanto los manifestantes como ONG han denunciado que el régimen de Aliev ha intensificado las prácticas de persecución y acoso contra los políticos de la oposición. Ante esta situación, los principales aliados de Azerbaiyán (Estados Unidos, Irán, Turquía, Rusia y algunos países europeos como Francia y Alemania) se niegan a condenar los métodos represivos de las autoridades azeríes y la violación sistemática de los derechos humanos. Todo apunta a que estos países están más interesados en los beneficios que les puede aportar la buena relación con las autoridades azeríes que en la democratización del país.

La riqueza del suelo azerbaiyano y su situación estratégica hace que este país surcaucásico se haya convertido en los últimos años en el centro de interés de estas potencias económicas y políticas internacionales. Uno de los proyectos más ambiciosos es el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC), que llevará el petróleo azerbaiyano hasta Turquía. El BTC, que fue una iniciativa de la Administración de Clinton y estará controlado por la empresa angloamericana British Petrolium (BP), se empezó a construir en 2002 y empezará a funcionar en junio del año que viene. El Ejecutivo azerbaiyano confía en que los beneficios del BTC les permita mejorar la débil economía del país. Durante los últimos años los resultados económicos van mejorando y, en 2003, creció un 10 por ciento gracias a las inversiones extranjeras y a los sectores del petróleo y del gas. Sin embargo, casi la mitad de la población vive bajo el umbral de la pobreza y la riqueza del país está controlada por una minoría.



Estados Unidos y Turquia, aliados clave para Azerbaiyán

Los conflictos territoriales y la inestabilidad política de dos de los países por los que pasa el BTC, Azerbaiyán y Georgia, ha provocado que Estados Unidos y Turquía hayan aumentado sus inversiones para garantizar la seguridad del BTC. En consecuencia, los intercambios diplomáticos también se han ampliado y el Gobierno de Aliev mantiene unas excelentes relaciones con el Ejecutivo estadounidense y con el turco. Aunque el Gobierno azerí es de tendencia prooccidental, el presidente azerí evita el enfrentamiento con Moscú, ya que las relaciones comerciales con Rusia son vitales para la economía azerí. Un ejemplo de ello fue el espectacular crecimiento en el precio de los bienes de consumo en Azerbaiyán, tras el cierre de la frontera rusa con los países vecinos durante un mes a raíz del atentado terrorista chechenio en una escuela de Beslan, en Osetia del Norte. Para la economía rusa, el nuevo oleoducto provocará la disminución de la cantidad de crudo que hasta ahora circulaba por su territorio. Sin embargo, en el encuentro entre Aliev y Putin en Moscú, el pasado mes de febrero, el presidente azerí reafirmó su intención de mantener la exportación de petróleo por el oleoducto ruso de Novorossiisk, pero muchos analistas mantienen que Azerbaiyán dejará de enviar crudo a Rusia cuando el BTC empiece a funcionar. Además, tanto Rusia como Irán temen que las estrechas relaciones entre Azerbaiyán y Estados Unidos provoquen la instalación de una base militar estadounidense en territorio azerbaiyano con el pretexto de garantizar la seguridad del BTC. Sin embargo, tanto el anterior presidente como su sucesor se han mostrado reacios a permitir la presencia de fuerzas extranjeras en Azerbaiyán.

Aunque el régimen de Aliev goza del reconocimiento internacional y recibe ayudas económicas de importantes países, lo cierto es que no ha obtenido el respaldo que esperaba de sus aliados en el conflicto de Nagorno-Karabaj, un enclave situado en territorio azerbaiyano controlado y habitado por armenios. La disputa de este enclave enfrenta a Azerbaiyán y a Armenia desde hace más de una década. Durante este año, las negociaciones para llegar a un acuerdo de paz entre las dos partes han permanecido estancadas a causa de los problemas internos de los dos países. No obstante, se han celebrado varios encuentros entre sus ministros de Asuntos Exteriores con el Grupo de Minsk de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo de Europa (OSCE), formado por un representante francés, un ruso y un estadounidense, que se encargan de mediar entre las dos republicas ex soviéticas para llegar a un acuerdo. El presidente Aliev manifestó a finales de año su decisión de retomar las negociaciones para hacerse con el control de la región, mientras que el presidente Robert Kocharyan, de Armenia, se niega a otorgar la soberanía del Alto Karabaj a las autoridades de Azerbaiyán.

En esta disputa territorial, Rusia ha sido el único país que se ha mostrado abiertamente a favor de Armenia, país con el que mantiene unas excelentes relaciones bilaterales. Además, Rusia y Armenia se asemejan culturalmente ya que tanto los ciudadanos armenios como los rusos son cristianos ortodoxos, mientras que los azeríes profesan la religión musulmana. Por otra parte, las autoridades de Azerbaiyán han mostrado su preocupación ante la posibilidad de que Turquía, su mayor aliado en este conflicto, abra su frontera con Armenia, que permanece cerrada desde la ocupación armenia de Nagorno-Karabaj. Esta es una de las condiciones que la Unión Europea exige a Turquía para negociar su entrada en esta institución.

Las relaciones bilaterales entre Bakú y Teherán han mejorado durante este año, como lo demuestra el encuentro del presidente de Irán con su homólogo azerí en agosto. La visita de las autoridades iraníes, que no se producían desde hacía una década, dieron como resultado la firma de una decena de acuerdos bilaterales en materias de cooperación económica, y en materia de energía, como la exportación de gas iraní a la región azerbaiyana de Najichevan. Además, los presidentes Aliev y Jatamí también comentaron el estado de las negociaciones sobre el reparto territorial del mar Caspio. Esta cuestión no se ha podido resolver tras la caída de la URSS ya que los cinco estados que rodean el Caspio (Azerbaiyán, Irán, Rusia, Turkmenistán y Kazajstán) han sido incapaces de llegar a un acuerdo sobre la división del mar, rico en gas y petróleo. La postura de Azerbaiyán coincide con la rusa y la kazaka, ya que los tres estados son partidarios de que cada país controle la parte que le corresponde a su costa (Rusia obtendría el 19 por ciento, Kazajstán el 27 por ciento, Azerbaiyán el 18 por ciento, Irán el 13 por ciento y Turkmenistán el 23 por ciento). Hasta el momento las autoridades iraníes han optado por el reparto equitativo, que prevé que cada uno de los estados domine un 20 por ciento de la costa.

Los recursos naturales del suelo de Azerbaiyán y su posición geoestratégica favorecen los intereses de las autoridades azeríes en su conflicto con Armenia. Sin embargo, la OTAN decidió en septiembre cancelar los ejercicios militares previstos para finales de año en Azerbaiyán porque tanto las autoridades de Bakú como un sector de la población se posicionaron en contra de la presencia de personal de Armenia en las maniobras militares. En junio, la Organización para la Liberación de Karabaj, que lucha para que Azerbaiyán recupere la soberanía en este territorio, emprendió acciones de protesta para evitar que los altos mandos armenios pudieran entrar al país. Estas manifestaciones provocaron la detención de cinco personas tras un enfrentamiento violento con la policía azerí, cuando los manifestantes intentaron entrar utilizando la fuerza en el hotel donde se celebraba una reunión entre representantes de la OTAN y del Ejecutivo azerí. Además, la embajada azerbaijana en Ereván, la capital de Armenia, negó los visados a la delegación armenia para esa reunión. Analistas políticos señalan que esta decisión de la OTAN ha podido perjudicar la imagen de Azerbaiyán.



Cronologia año  2004
6 de enero. Azerbaiyán recibe 198 millones de dólares del FMI.

8 de enero. La Organización para la Liberación de Karabaj y el partido de la oposición, el Partido Nacional de la Independencia de Azerbaiján, se muestran en contra de que Armenia participe en unos ejercicios de la OTAN en territorio azerbaiyano

21 de enero. Un juzgado de Bakú anuncia que cinco miembros del partido de la oposición Musavat han sido condenados penas de 12 a 18 meses, acusados de obstruir el trabajo de las comisiones electorales.

22- 23 de enero. Ilham Aliev visita Francia en su prime viaje oficial como presidente de Azerbaiyán. La policía de Bakú detiene a 23 miembros del Partido Democrático de Azerbaiyán cuando intentaban efectuar una protesta desautorizada ante la oficina del fiscal general para pedir la libertad de los detenidos el 15 de octubre.

23 de febrero. Aliev declara a Le Figaro que no debería haber bases militares extranjeras en el sur del Caucaso, y que Rusia debería cerrar las que todavía tiene en Armenia y en Georgia. Desmintió que Estados Unidos haya propuesto al Gobierno azerbaiyano la instalación de una base militar en su territorio.

5-6 de febrero. El presidente de Azerbaiyán realiza su primera visita oficial a Rusia.

1 de marzo. Un juzgado de Bakú anuncia que la congregación de la histórica mezquita de Juma debe desocupar el edificio inmediatamente. El presidente de Azerbaiyán realiza su primera visita oficial a Kazajstán. En el país centroasiático se reunió con el presidente Nazarbaiev.

5 de marzo. Se celebra un encuentro entre los presidentes de Azerbaiyán y de Georgia, en Bakú.

11 de marzo. Un juzgado de Bakú suspende la decisión de desahuciar y cerrar la mezquita de Juma.

16-17 de marzo. El ministro de Exteriores azerbaiyano participa en una cumbre en la que se trata el estatus y el reparto territorial del mar Caspio.

31 de marzo. Un juez condena a Ilgar Ibrahimoglu, el imán de la mezquita de Juma, a cuatro años y medio de prisión, por su vinculación con los enfrentamientos del 15 de octubre.

28 de abril. Se pospone la manifestación prevista para ese día en la que se iba a pedir la libertad para la personas que fueron detenidas el día de las elecciones porque, según los organizadores, el alcalde de Bakú no les ha concedido el permiso.

3 de mayo. Las autoridades municipales de Bakú rechazan una petición realizada por el partido de la oposición Musavat para que dejen en libertad a los políticos que fueron detenidos durante una manifestación.

19 de mayo. El presidente de Azerbaiyán se reúne en Bruselas con el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer.

7-8 de junio. Las agencias de noticias Interfax y Turan informan de que en los últimos tres días se han producido cuatro enfrentamientos armados entre las tropa de Armenia y Azerbaiyán en la frontera de Nagorno- Karabaj.

10 de junio. Las autoridades municipales de Bakú deniegan el permiso para realizar una manifestación en Bakú, que estaba prevista para el día 12 de junio.

21-22 de junio. Un centenar de personas de la Organización para la Liberación de Karabaj protestan ante las puertas de un hotel en Bakú, donde se celebraba una reunión en la que se preparaba una conferencia de la OTAN. El ministro de Exteriores de Azerbaiyán se reúne con sus homólogos francés, armenio y ruso en Praga, para acercar posiciones entre los representantes de Armenia y Azerbaiyán sobre el conflicto de Karabaj.

29 de junio. El presidente de Azerbaiyán se reúne con George Bush para comentar el conflicto de Karabaj y el estado de la construcción del oleoducto que unirá Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC).

16 de julio. Los tres representantes del Grupo de Minsk de la OSCE se reúnen con el presidente y el ministro de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán para tratar el tema de Nargorno- Karabaj.

25 de agosto. El presidente de Azerbaiyán visita Alemania.

30 de agosto. Los ministros de Exteriores de Armenia y Azerbaiyán se reúnen en Praga para discutir vías de solución sobre el conflicto de Karabaj.

7 de septiembre. El presidente de Azerbaiyán se reúne con su homólogo francés durante una visita de tres días a Paris.

13 de septiembre. Un portavoz de la OTAN anuncia que esta organización ha decidido cancelar los ejercicios programados en Azerbaiyán para ese mes, por la negativa de las autoridades azerbaijanas a conceder visados a los militares que representarían a Armenia y las protesta de ciudadanos del país por la presencia de éstos.

15 de septiembre. Los presidentes de Armenia y de Azerbaiyán, Robert Kocharyan y Ilham Aliev se encuentran durante la reunión la cumbre del CIS en Astana. Los dos presidentes se reunieron el mismo día con los representantes del Grupo de Minsk de la OSCE y con el presidente de Rusia para dialogar sobre el conflicto de Nagorno-Karabaj.

12 de octubre. El fiscal de Bakú condena a una docena de políticos de la oposición a penas de entre dos y siete años de prisión, acusados de conspiración y desorden con el objetivo de revisar forzosamente los resultados de las elecciones presidenciales.


 


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