Anuario 2004
Israel
"Sharon afronta la retirada de Gaza en medio de una feroz oposición interna"
Miquel Torán

“Espero que llegue el día en que no tengamos que estar en la Franja y en que ustedes se sientan realmente libres de hacer cosas que son más importantes”. Con estas declaraciones, realizadas el 13 de enero por el primer ministro israelí, Ariel Sharon, ante soldados destinados en la Franja, comenzaba el largo viaje hacia la descolonización de los territorios ocupados de Gaza. Sus palabras no pasaron desapercibidas. Los partidos situados aún más a la derecha de Sharon y algunos sectores de su propio partido le criticaron y declararon imposible la evacuación de los 19 asentamientos hebreos situados en la Franja de Gaza. La opinión internacional y los partidos de izquierdas israelíes acogieron la propuesta con escepticismo.
Poco a poco el plan de evacuación se fue fraguando. El 2 de febrero Sharon anunció oficialmente que quería que los colonos residentes en asentamientos en la Franja de Gaza volvieran a territorio israelí. Después de dos meses de intrigas sobre cómo estaría diseñado el plan, el 14 de abril, en una visita del primer ministro israelí al presidente norteamericano, George Bush, Sharon hizo público su plan de separación unilateral de los palestinos. El plan preveía el desmantelamiento de los 19 asentamientos hebreos de la Franja de Gaza y de cuatro enclaves de Cisjordania, en total unos 10.000 civiles y militares en la Franja (que ocupan el 23% del territorio, cuando únicamente representan el 1% de la población), y otras 1.000 personas en Cisjordania. El plan se engloba dentro de uno mayor para dar cobertura legal a los 400.000 judíos que se viven en los 150 asentamientos dentro de los territorios ocupados de Cisjordania, que Israel quiere consolidar.

Sharon alentó durante años a los judíos pobres para que se acomodaran en los territorios ocupados y les prometió que no les abandonaría. Ahora propone la retirada de 7.000 colonos en Gaza para asegurar la continuidad de otros 400.000 en Cisjordania, pero parte de la población israelí ve con desconfianza sus intenciones de repliegue: si ya ha roto una vez la promesa de no dejar tirados a los colonos, ¿que le impediría hacer lo mismo con los israelíes que viven en Cisjordania o en Jerusalén Este?

Bush dio apoyo a este plan de separación unilateral y reconoció las demandas de Israel sobre algunos territorios de Cisjordania. Borraba de un plumazo la resolucion 242 de la ONU, por la que se exigía a Israel su retirada de los territorios conquistados después de la guerra de 1967: la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalen Este, los Altos del Golán y el Sinaí (que fue devuelto a Egipto en 1979, cuando Sharon era ministro de Defensa). Una de las claves era que Bush también reconocía la legitimidad del muro que se está construyendo a lo largo de la frontera de Cisjordania y que se introduce dentro del territorio palestino sin respetar la “línea verde” (fronteras establecidas en 1949). Europa criticó duramente el respaldo de Bush al cambio unilateral de fronteras que provoca el muro, y exigió que toda variación de las líneas de separación anteriores a 1967 fueran aceptadas por las dos partes. El muro dibuja unas nuevas fronteras que serán difíciles de volver a resituar en el futuro: Israel se anexiona de facto todo el territorio que queda en el lado del muro que da a su territorio. No han valido de nada las llamadas de la comunidad internacional para detener su implantación, ni las protestas de parte de la sociedad del interior del país, ni la resolución del Tribunal de la Haya. La excusa de que es una medida de seguridad interior ha sido la respuesta en todas las ocasiones. También ha habido resoluciones judiciales por parte del Tribunal Supremo Israelí, pero las consecuencias que han tenido no van mas allá de la paralización de su construcción durante unas semanas, o del cambio de trazado unos centenares de metros.

Los atentados suicidas palestinos en autobuses o cafeterias han continuado azotando a Israel con el resultado final de casi un centenar de muertos. Aunque la construcción del muro ha hecho disminuir los ataques, no ha conseguido erradicarlos, ya que es muy dificil acabar totalmente con la amenaza de kamikazes, que pueden pasar desapercividos fácilmente si se difrazan, y que no tienen reparos con acabar con su vida.



División interna ante el Plan Sharón LADILLO

Pero aunque el apoyo de Bush dio reconocimiento internacional al plan de evacuación de Gaza, Sharon aún tenía que lidiar con su propio partido, con sus socios de Gobierno y con la sociedad de su país. El primer revés llegó el 2 de mayo. Un referéndum organizado dentro de su partido, el Likud, arrojó unos resultados nada favorables al primer ministro. El 60% se oponía a la evacuación de Gaza y únicamente el 40% la apoyaba. El movimiento colono y los sectores ultraderechistas de su partido desacreditaron las intenciones de Sharon: según ellos, descolonizar la Franja de Gaza era el inicio del fin del sueño del Gran Israel y además avisaron de que Gaza podía servir de “lanzadera” de los grupos terroristas que quisieran atacar Israel. Durante varios días, la convocatoria de elecciones anticipadas planeó sobre la Knesset, el Parlamento israelí. Uno de los socios de Gobierno de Israel, el partido laico Shinui, amenazó con dejar el Ejecutivo si Sharon se doblegaba ante los sectores más radicales de su partido. El Partido Laborista también pidió la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones legislativas, viendo la oportunidad que le brindaba la división que existía en su principal rival político, el Likud. Y los sectores más radicales de este último partido (encabezados por el ex primer ministro y actual ministro de Economía, Benhamin Netanyahu) amenazaron con retirar la confianza a su primer ministro. Sharon siguó con sus intención de evacuar Gaza y anunció que efectuaria modificaciones en el plan y lo volvería a presentar a votación.

Un mes después del referéndum en el Likud, el 4 de junio, Sharon presentó su segundo plan para que lo votara el Consejo de Ministros. Dos días antes de la votación, el primer ministro habia destituido a los responsables de las carteras de Transporte y de Turismo. Los dos ministros radicales del partido de derechas Unión Nacional tenían intención de votar contra el plan de Sharon, y esto le habría hecho perder la votación. Pero una artimaña del primer ministro permitió que la votación saliera adelante: Sharon no nombró a los sustitutos para ocupar las carteras de Turismo y de Transporte, para quedarse en mayoría y así asegurarse ganar la votación por 12 votos a favor y 11 en contra. Pero de igual forma que Sharon aprovechó estas grietas del sistema legal, el ministro Alon hizo lo propio. Según la ley israelí, la destitución sólo entra en vigor 48 horas después de que sea entregada la carta de “despido” y el ministro se escondió para no recibirla y poder asistir así al Consejo de Ministros en el que se votaba el plan. Esta cómica situación alcanzó su apogeo cuando se ordenó al Ejército que buscara a Alon para entregarle la misiva, aunque finalmente el fiscal general del Estado, Mename Mazuz, decretó que la destitución era efectiva.

El plan salió aprobado, pero algunos socios de gobierno de Sharon decidieron romper la coalición. La Knesset está formada por 13 partidos con concepciones políticas y religiosas muy diferentes, y por lo tanto es difícil formar mayorías estables. Por eso todos los ejecutivos, desde la fundación del Estado de Israel en 1948, han estado formados por una coalición de partidos. El Likud cuenta con 38 de los 120 parlamentarios, y gobernaba con el apoyo del partido laico y centrista Shinui (15 diputados), los religiosos de la Unión Nacional (7 diputados) y el partido religioso del Mafdal. El principal partido de la oposición, el Laborista, tiene 19 diputados en la Knesset.

Después de la votación del Consejo de Ministros del 4 de junio, el partido de la Unión Nacional (al cual pertenecían los dos ministros cesados) se retiró del Gobierno y Sharon se vio obligado a buscar nuevos apoyos. Buscó un gobierno de unidad nacional con los laboristas, pero después de muchas negociaciones ninguno de los dos partidos obtuvo el suficiente consenso interno y no se formalizó la entrada en el Gobierno del partido de Simon Peres.

Sharon mantuvo sus intenciones de descolonización aunque le faltavan apoyos para aprobarla en la Knesset. La escisión en el Likud es casi total: el presidente del Parlamento, Reuvlen Rivlin, llegó enviar una carta a los 3.000 miembros del Comité Central del partido en la que decía: “Sharon no es fiel a la tierra de Israel. La evacuación de Gaza es solo el principio, luego vendrán Cisjordania y Jerusalén”, y Sharon no se andó con miramientos, al acusar a los colonos de llevar al país a una guerra civil. La ruptura se evidenció aún más a principios de octubre, cuando Sharon salió derrotado en la votación posterior al discurso sobre el estado de la nación, por culpa de los votos en contra de gran parte de su partido. Era la primera vez en toda la historia de Israel que un primer ministro perdía esta votación.

La siguiente prueba de fuego que Sharon debía superar era la votación en la Knesset. Casi la mitad de sus parlamentarios iban a votar en contra de la retirada, y sólo contaba con los votos asegurados del Shinui. Pero, a ultima hora, las negociaciones fructificaron y, en la votación del 26 de octubre, los laboristas y el partido de izquierdas Meretz votaron afirmativamente. Con 67 votos a favor y 45 en contra, el plan de Gaza continuaba en pie y las estimaciones más optimistas apuntaban a que en julio de 2005 comenzaría la retirada. Una situación chocante: el primer ministro aprobaba una de sus iniciativas con el apoyo de la oposición y su propio partido intentaba vetar la resolución. Pero la realidad es un poco más cruda, Sharon aún tendrá que luchar con su Gobierno para que el primer colono deje un asentamiento: el repliegue se llevará a cabo en cuatro fases y cada una de ellas tendrá que estar aprobada por el Consejo de Ministros.

La coalición de gobierno volvió a romperse el 1 de diciembre en la votación de los presupuestos. El Likud se quedó en minoría después de que el Shinui votara en contra por las concesiones económicas que se hizo a un partido ultraortodoxo para conseguir sus cinco votos. Los cuatro ministros laicos fueron cesados y Sharon se vio obligado a buscar, otra vez, un gobierno de unidad nacional con los laboristas, el Partido del Judaísmo y la Torá (6 diputados) y los ultraortodoxos del Shas (11 diputados). El presidente del Partido Laborista, Simon Peres, ha estado durante toda la legislatura queriendo participar en un gobierno de unidad, pero segmentos de su partido son reacios a ello y buscan la convocatoria de elecciones; es el caso del ex primer ministro Ehud Barak. Otro ex primer ministro, Benhamin Netanyahu (este del Likud), también busca unos comicios adelantados. En la asamblea en la que el Likud decidía si aceptaba pactar con los laboristas ganó el “sí” por una diferencia de 600 votos de un censo de 3.000 delegados. Es difícil prever lo que puede pasar de aquí a la convocatoria de elecciones, a finales de 2006, si es que no son adelantadas. El pacto entre los dos principales partidos depende de los presupuestos que se presenten finalmente, ya que en el tema de la retirada de Gaza están de acuerdo. En el caso de que se alcanzara un gobierno de unidad nacional, el tercero en la historia de Israel, el Likud habría gobernado en diferentes etapas de esta legislatura con todos los partidos grandes y medianos, con el 95% del Parlamento. La fecha límite para lograr aprobar los presupuestos, y por tanto para que no se convoquen comicios anticipados, es el 31 de marzo de 2005.

En el caso de que se convocaran elecciones es difícil saber quién encabezaría las listas de cada partido. La división dentro de las dos principales formaciones es grande, aunque en el Likud se nota más que en el Partido Laborista. Simon Peres ya fue primer ministro en los 80 y Ariel Sharon forma parte de gobiernos israelíes desde 1973. Los dos octogenarios políticos están muy vistos, pero sus relevos (Barak y Netanyahu) han demostrado que tampoco aportan estabilidad.



Un año más sin crecimiento LADILLO

El país se encuentra en una importante crisis económica después de años de intifada, de los desorbitados gastos militares y de la disminución de las exportaciones y de una de las principales fuentes de ingresos, el turismo. En las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre el futuro programa económico hay sobre todo un escollo: el Likud apuesta por recortar los gastos sociales para reducir el déficit y los laboristas quieren disminuir el presupuesto destinado a defensa. El crecimiento oficial del país fue de un 1,3% en 2003 y en el 2004 se ha anunciado un 2,6, por lo que parece que la crisis podría estar amainando. La situación de la población es bastante peor de lo que indican los datos macroeconómicos. El paro es de un 10,8% y el número de israelíes por debajo de la línea de pobreza es de un 18%. Desde el comienzo de la intifada el nivel de vida ha caído un 16%.



Después de Arafat LADILLO

Si la Franja cae en manos de Hamas o de la Yihad Islámica (contrarios al proceso de paz), Israel no podrá vivir seguro nunca porque tendrá en su patio trasero a dos millones de almas hostiles. Después de la muerte de Yassir Arafat en noviembre, la lucha por el poder en Palestina está enfrentando, de momento pacíficamente, al partido del rais fallecido, Al Fatah, con los grupos radicales islámicos. Por eso Sharon decidió dar un voto de confianza al nuevo Ejecutivo palestino laico y a las elecciones del 9 de enero. Las acciones militares represivas fueron suspendidas, se abrieron varios puntos fronterizos que llevaban cerrados meses, y se aceptó que durante las elecciones las tropas israelíes se retiraran de los núcleos urbanos para facilitar el voto y evitar incidentes. En suspense ha quedado si los palestinos residentes en Jerusalén Este (unos 200.000) podrán votar en estas elecciones palestinas, después de no haberlo podido hacer en 1996.

Abu Mazen, el candidato con más números para convertirse en el próximo presidente, está mucho más predispuesto a negociar que Arafat, aunque no cuenta con tantos apoyos dentro de Palestina como tenía él. Pero aunque la nueva clase política palestina es más favorable a caminar hacia la paz, hay obstáculos que será difícil superar. Uno de los más altos es el muro que Israel ha continuado construyendo durante este año.



Casi cien muertos durante este 2004 DESPIECE

Aunque el muro ha reducido los ataques terroristas palestinos contra intereses israelíes, el número de muertos en ataques suicidas o en emboscadas roza el centenar. Diez muertos israelíes en un ataque suicida en un autobus en Jerusalén en enero, 8 más provocados por una mujer bomba en febrero, otros 11 en mayo en Tel Aviv y 16 más en otro atentado en un autobús, son los atentados mas graves que ha sufrido Israel en su territorio durante este año. Pero a ellos hay que sumarles las víctimas causadas por tiroteos, asesinatos de colonos, enfrentamientos de soldados con palestinos o lanzamientos de misiles desde teritorio Libanés. Otro hecho trágico que sumar a los atentados ocurridos en territorio israelí es la muerte de 40 turistas hebreos por la explosión de tres bombas en los complejos turísticos de Taba, en Egipto.

Todos estos atentados han tenido su réplica con las correspondientes acciones de castigo llevadas a cabo por el Ejército de Israel, que han causado casi 750 muertos palestinos. Las acciones más contundentes por parte de Israel han sido los asesinatos de los jefes de Hamas: el jeque Yassin y Abdel Aziz Rantissi. El sur Líbano ha sido otro de los objetivos de Sharon, quien mandó bombardear posiciones de Hezbolá en diversas ocasiones. Hezbolá tiene sus bases en el sur del Líbano, cerca de la frontera israelí, y durante este año ha lanzado, en diversas ocasiones, misiles Kazam-2 contra posiciones del ejercito de Israel.

Aunque las relaciones con sus vecinos han continuado siendo tensas, en enero se realizó un intercambio de prisioneros: Israel cambió a 436 palestinos y libaneses encarcelados en sus prisiones por un empresario secuestrado por Hezbolá y por los cuerpos de tres soldados israelíes. Más tarde, el diario Maariv dio a conocer que el empresario israelí era un viejo amigo de Sharon que financió sus campañas electorales. Las críticas, provinientes de la oposición y de parte de su propio partido, le llovieron al primer ministro durante semanas ya que había antepuesto intereses personales a la seguridad del Estado. Sharón recalcó que, aunque conocía al empresario, hacía tres decadas que no había hablado con él.



Cronologia año  2004
2 de enero. Sharon propone duplicar los colonos en los altos del Golan, cosa que perjudica el acuerdo de paz con Siria.

19 enero. Sharon acepta pequeños cambios en el trazado del muro.

21 de enero. La justicia Israelí investiga a Sharon por un caso de corrupción. La mayoria de Israelies cree que sharon debe dimitir si se demuestra que aceptó sobornos.

29 de enero. Israel y Hezbola se intecambian presos sin precedentes. // 10 israelies muertos en un atentado suicida en Jerusalén

2 de febrero. Sharon acepta un plan para desmantelar todos los asentamientos judíos de Gaza.

11 de febrero. 15 palestinos muertos por el ejercito israelí

19 de febrero. Sharon presetna a EEUU su plan de separación unilateral

22 de febrero. 9 muertos en atentado suicida en Jerusaleén.

29 de febrero. El Supremo Israelí ordena detender la construcción de un tramo del muro.

7 de febrero. 15 palestinos muertos por el ataque del ejército israelí a dos campos de refugiados.

14 de marzo. 15 muertos en atenatdo suicida

21 de marzo. Israel ordena una ofensiva para liquidar a Hamas antes de retirarse de Gaza.

22 de marzo. Asesinado Ahmed Yassin, líder de Hamas. Los fundamentalistas claman venganza. Rantisi nombrado nuevo líder.

2 de abril. Sharon amenaza con matar a Arafat y expulsar a miles de palestinos de Israel.

14 de abril. EEUU apoya la anexión israelí de varios asentamientos judios en Cisjordania.

17 de abril. Asesinado el líder de Hamas: Rantisi.

2 de mayo. El Likud rechaza el plan de Sharon de controlar Cisjordania y retirarse de Gaza. Cerca del 70% de militantes llamados a votar se ha opuesto al plan del primer ministro.

3 de mayo. Sharon descarta las elecciones anticipadas y anuncia un nuevo plan de retirada unilateral de Gaza.

11 de mayo. Militantes palestinos matan y exhiben los restos de once soldados israelíes en Gaza.

14 de mayo. Israel destruye cientos de casas en Gaza para ampliar el corredor Philadelphia e impedir la entrada de armas y terroristas por la frontera con Egipto.

21 de mayo. El ejercito de Israel se retira de Gaza después de derribar unas 80 casas y causar 40 muertos en tres días.

26 de mayo. El único aliado de Israel en Oriente Próximo (Turquía) retira el apoyo a Israel después del cerco a Rafah.

4 de junio. Sharon destituye a dos ministros de esxtrema derecha que no le apoyaban en su plan de retirada de Gaza.

6 de junio. El gobierno israelí aprueba el plan de retirada de Gzza pero lo aplaza hasta el fin de 2005. Israel impone cinco condenas perpetuas al líder de Al Fatah Barguti.

9 de junio. Sharon anuncia que quiere formar gobierno con los laboristas depués de que nueve diputados hayan dejado el ejecutivo por el plan de Gaza

15 de junio. El fiscal general de Israel exculpa a Sharon del delito de corrupción.

9 de julio. La Haya declara ilegal el muro de Israel, el Tribunal Internacional de Justicia pide que se derribe la barrera y se indemnice a los palestinos

10 de julio. Israel rechaza la resolución del tribunal de la Haya y pide a Washington que frene cualquier resolución sobre el muro en el Consejo de Seguridad.

20 de julio. La ONU exige a Israel la paralización de la construcción del muro.

25 de julio. 130.000 israelies convocados por la derecha religiosa y nacionalista forman una cadena humana para rechazar el plan de Sharon.

17 de agosto. Sharon autoriza la construcción de 1.500 nuevas viviendas en asentamientos de Cisjordania.

18 de agosto. El Likud rechaza formar gobierno con los laboristas.

19 de agosto. Sharon mantiene el plan de retirada de Gaza a pesar del rechazo de su partido.

16 de agosto. 16 muertos en un doble atentado suicida de Hamas.

17 de septiembre. 100 muertos palestinos en 16 días de asedio israeli. En los ultimos 4 años han muerto 953 israelies y 3.400 palestinos.

 


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