Anuario 2005
Sudáfrica
"Los escándalos acaban con la carrera política de un posible sucesor de Mbeki"
Marta Cuatrecasas

El día nueve de diciembre de 2005, se celebró en Sudáfrica y en todo el mundo el Día Internacional contra la Corrupción. Los analistas evaluaron Sudáfrica como un país que ha hecho importantes progresos en la lucha contra la corrupción pero que debe redoblar los esfuerzos para erradicar esta situación. El vicepresidente sudafricano, Jacob Zuma, posible sucesor del presidente sudafricano, Thabo Mbeki, se vio implicado hace seis meses, junto con su consejero financiero, Shabir Shaik, en un escándalo de corrupción. Durante el juicio de Shaik se presentaron pruebas de que éste se beneficiaba de su relación con Zuma para sus negocios privados. Por su parte, el entonces vicepresidente sudafricano obtenía de su consejero financiero ingresos adicionales para financiar un tren de vida que su sueldo de funcionario no le permitía. El escándalo obligó a Mbeki a destituir a Zuma el 14 de junio y seis días después la Fiscalía Nacional decidió levantar cargos judiciales contra el ex vicepresidente. El partido gobernante, el Congreso Nacional Africano (ANC), sin embargo, lo apoyó y lo mantuvo como vicepresidente del partido, con la esperanza de que volviera a ocupar la posición de posible sucesor del presidente Mbeki. Cuando parecía que el carismático y emprendedor Jacob Zuma volvía a recuperar la confianza de su partido y de sus seguidores, se le volvió a acusar, pero está vez, de algo aún peor: de violar a una mujer de 31 años.
Aunque todavía cuenta con el apoyo de sectores de la coalición gobernante, el respaldo político de Zuma, que se ha declarado inocente en todo momento, ya no es tan público como era antes de que surgieran las denuncias sobre la supuesta violación de la que se le acusa. El portavoz de la coalición declaraba que el partido suspendía a Zuma de la ejecutiva. También el presidente Mbeki subrayaba sentirse entristecido por los cargos de violación contra Zuma.

Jacob Zuma, ex vicepresidente del Gobierno y amigo íntimo de Mbeki, primero cesado por corrupto y ahora repudiado por violador, tiene pocos números de convertirse en el sucesor del presidente tras su prevista retirada en el 2009.

Mbeki ha prometido siempre luchar contra la corrupción, desde que, en 1999, siendo vicepresidente, la Asamblea Nacional Sudafricana le eligió jefe de Estado en las segundas elecciones democráticas del país. Ser el sucesor de Mandela no fue tarea fácil pero, aunque le fue imposible igualar la reputación de su predecesor, logró presentarse como un gestor eficaz, intelectual, pragmático y con experiencia internacional. Sudáfrica estaba lejos de ser un país modélico cuando el Congreso Nacional Africano ascendió al poder. El PIB caía, la inflación era superior al 15 por ciento, los inversores extranjeros huían del país y el gasto en policía y defensa, necesario para luchar contra la cada vez más intensa resistencia de los negros, había generado una gran deuda. Mbeki dio garantías a los inversores comprometiéndose a pagar la deuda exterior e impuso una estricta disciplina fiscal para complacer a las instituciones financieras mundiales, como el Fondo Monetario Internacional. De todos modos, fue inevitable que surgiera cierta desconfianza en torno a su persona y a lo que sería su gestión.

A Mbeki se le reprocha su ignorancia frente a la epidemia del sida, su ambigüedad ante la minoría blanca sudafricana y su postura “demasiado diplomática” frente a la crisis de Zimbabue. La inmensa catástrofe del sida es un tema que se debe comentar aparte por sus dimensiones destructivas. Según un informe realizado en mayo de este año por el Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica, el sida es la principal causa de muerte en el país. Los últimos datos del Programa de la ONU contra el Sida (Onusida) indican que existen más de seis millones de personas infectadas por el VIH, lo que constituye un incremento en el número de contagiados, respecto a los años anteriores. De los infectados, tan sólo 78.000 reciben los fármacos a través de programas financiados por el Gobierno, que comenzaron el pasado año después de que las autoridades recibieran una avalancha de críticas por su lenta respuesta.

En la campaña de las elecciones legislativas de 2004, la postura frente al sida de Mbeki suscitó un aluvión de críticas por parte de la comunidad internacional. La verdadera polvareda se levantó en marzo de 2000, cuando Mbeki sostuvo que el sida podría no ser causado por el VIH, hipótesis que, según parece, conoció en el curso de una navegación por Internet. El presidente no sólo cuestionaba la relación entre el VIH y el sida, sino que también dudaba de la eficacia de los anti-retrovirales empleados para mejorar la calidad de vida de los enfermos de sida. “Se está echando la culpa de los síntomas clínicos de enfermedades tradicionalmente causadas por la pobreza, malnutrición, falta de higiene e infecciones parasitarias a un virus, y se les está dando un nuevo nombre: sida. Hay miles de millones de dólares disponibles para AZT (nombre comercial de los anti-retrovirales que se usan para combatir el SIDA) y condones, pero casi ni un penique para alimentos, escuelas, educación, agua limpia y puestos de trabajo”, declaraba públicamente el presidente. En su lugar, Mbeki y el ministro de Salud, Tshabalala-Msimang, propusieron una dieta de patatas dulces y ajo para combatir la enfermedad. Después de la Conferencia de Durban de 2000, que reunió a más de 11.000 científicos y expertos del tema, Mbeki y el Gobierno sudafricano introdujeron algún matiz a su postura y, discretamente, fueron acercándose a la ortodoxia médica que sostenían organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Onusida, aunque aún les costó tres años dar luz verde a los AZT.



Sudáfrica aprueba el matrimonio gay

En 2005, sin duda, la reforma más progresista que se ha llevado a cabo en Sudáfrica ha sido la aprobación de la ley que permite el matrimonio entre homosexuales. El 1 de diciembre, el Tribunal Constitucional de Sudáfrica se pronunció a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, e instó al Parlamento a que incluya a las parejas homosexuales en la definición legal del matrimonio. Si el Parlamento no lo hace en el plazo de un año, al cabo de ese periodo la sentencia surtirá efecto por sí sola. Con esta decisión, Sudáfrica se convierte en el quinto país -después de Holanda, Bélgica, España y Canadá- que aprueba el matrimonio entre homosexuales. Sudáfrica es también la primera nación africana que permite el matrimonio entre homosexuales en un momento en que muchos otros Estados africanos _notablemente en África Austral y del Este_ están decretando leyes que prohíben las uniones de este tipo. La nueva decisión judicial incluye el derecho a adoptar niños por las parejas de gays y de lesbianas. La única restricción reconocida por el tribunal es que se permite a los funcionarios rechazar casar a parejas homosexuales si ello está va en contra de su ideología. La Constitución sudafricana es una de las más progresistas del mundo ya que incluye la no discriminación de las minorías homosexuales.



El turismo genera más dinero que el oro

El balance económico de 2005 ha sido positivo con una demanda interna creciente y una inflación en niveles históricamente bajos. De acuerdo con el informe anual del Banco Central, Sudáfrica atraviesa por su periodo más largo de crecimiento económico en toda su historia, que inició en septiembre de 1999. La industria manufacturera, el comercio a pequeña y gran escala, los servicios financieros, el sector inmobiliario y hotelero, así como los transportes, la agricultura y la pesca contribuyeron al crecimiento. El alentador panorama económico de Sudáfrica se ve empañado por el aún elevado nivel de desempleo, superior al 26 por ciento. En Sudáfrica habitan más de cuatro millones de desocupados y 28 millones de personas viven con menos de dos dólares al día.

El turismo es ahora la industria que más dinero genera en Sudáfrica, 8.300 millones de dólares, frente a la industria del oro que genera 6.600 millones de dólares al año. En un momento en que el oro ha alcanzado un nuevo máximo en 18 años, 500 dólares por onza, la producción de oro de Sudáfrica, el primer productor mundial de este material precioso, ha bajado un 15,4 por ciento debido a los cierres de pozos y a que las minas más importantes se están agotando y las empresas tienen que adentrarse cada vez más para encontrar nuevos depósitos.



Mbeki, líder influyente en el continente africano

A principios de abril de 2005, Mbeki lideraba en la capital de Sudáfrica, Pretoria, las negociaciones de paz entre las partes implicadas en el conflicto de Costa de Marfil. Las reuniones, que duraron cuatro días, fueron un éxito y los representantes firmaron un nuevo acuerdo de paz para poner fin a la guerra que ha azotado Costa de Marfil desde septiembre de 2002. El acuerdo esboza la idea de que "la guerra acabó", obligando así a todas las partes a respetar un alto el fuego a escala nacional. Desafortunadamente, el prestigio del acuerdo dio un vuelco negativo en septiembre, cuando el grupo rebelde Nuevas Fuerzas acusó al presidente sudafricano de parcialidad en favor del Gobierno y de vender armas en Abidjan, capital económica de Costa de Marfil, violando el embargo de la ONU. Los rebeldes reclamaron al actual presidente de la Unión Africana ( organización panafricana dedicada a incrementar la integración económica y política, y a reforzar la cooperación entre los estados africanos), también presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo, que se reanudaran las conversaciones de paz pero sin contar con Sudáfrica. Thabo Mbeki fue nombrado en 2004 por la Unión Africana mediador del conflicto de Costa de Marfil para tratar de superar el estancamiento en el que habían caído las negociaciones de paz entre Nuevas Fuerzas y el Gobierno de Costa de Marfil. Mbeki ha sido el encargado de encontrar una alternativa al antiguo acuerdo de paz impulsado hace dos años por Francia que nunca llegó a ponerse completamente en práctica. La alternativa de Mbeki, que en un principio agradó a ambas partes, ahora parece no cuajar entre los integrantes del grupo rebelde Nuevas Fuerzas.

Sudáfrica también está desempeñando un papel clave en el proceso de democratización que se está llevando a cabo en la República Democrática del Congo. En enero de 2005, Mbeki viajó a Kinshasa, capital del Congo, para mediar las conversaciones entre los líderes políticos del país, que, siguiendo el acuerdo de paz firmado en 2004, están tratando de allanar el terreno para las elecciones previstas para el 2006. Sudáfrica también desempeña un papel clave en los conflictos de los Grandes Lagos, donde los odios étnicos históricos y los importantes intereses económicos han convertido la zona en un campo de batalla sin tregua. Los principales focos de violencia se localizan en las regiones de Ituri y Kivu, en la República Democrática del Congo, donde conviven unas 200 etnias diferentes que forman distintos grupos que se disputan el control de esta zona de abundante riqueza mineral.



Cronologia año  2005
7 de enero. Sudáfrica ha iniciado un periodo de amnistía de tres meses para que todos aquellos que posean armas de fuego ilegales las puedan entregar sin enfrentarse por ello a ningún tipo de castigo.

18 de enero. El Banco Sudafricano ha lanzado una serie de billetes nuevos con características mejoradas para evitar la falsificación, el segundo cambio en el país desde 1992.

21 de enero. El líder del Partido Liberal de Inkatha, Mandla Thomas Tshabalala, ha sido asesinado.

21 de enero. El vicepresidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, viaja a Burundi para reunirse con partidos políticos y otros líderes importantes en el proceso de transición del país.

25 de enero. El presidente Mbeki llega a Davos, Suiza, para el Foro de Economía Mundial que se celebra cada año.

8 de febrero. La oposición de la Alianza Democrática en Sudáfrica se reunirá con el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, para discutir las condiciones de las elecciones parlamentarias de Zimbabue.

16 de marzo. El vicepresidente sudafricano, Jacob Zuma, y el presidente ugandés, Yoweri Museveni, se han reunido en Kampala para discutir el proceso de paz en Burundi.

14 de abril. Alrededor de 200 expertos de la salud del mundo han comenzado las reuniones que durarán tres días en Durban para examinar la relación del sida con la agricultura, la comida y la seguridad nutricional.

16 de mayo Mbeki está en Kinshasa, RDC, para presenciar la adopción de la nueva constitución del país.

31 de mayo. El presidente de Tanzania, Benjamin Mkapa, ha llegado a Sudáfrica para asistir a una reunión de cuatro días donde discutirán los problemas económicos de África.

15 de junio. Un escándalo de corrupción y fraude ha provocado la dimisión del vicepresidente de Sudáfrica, Jacob Zuma

22 de junio. El presidente Mbeki ha nombrado a la ministra de Mineras y Energía, Phumzile Mlambo-Ngcuka, como vicepresidenta.

8 de agosto. Sudáfrica sufre, en el sector del oro, la huelga más larga desde hace 18 años.

17 de agosto. El Congreso de la Unión Comercial de Sudáfrica (COSATU) quiere que el expulsado ex vicepresidente Jacob Zuma vuelva al Gobierno y sus cargos sean retirados.

26 de agosto. Las Fuerzas Nuevas, un grupo de rebeldes de Costa de Marfil, ha criticado la actitud y el comportamiento de Mbeki como mediador del conflicto.

14 de septiembre. El presidente Mbeki se reúne con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, con el presidente de EE.UU, George W.Bush y otros líderes internacionales para dirigir la cumbre que abrirá sus puertas en Nueva York, para revisar la implementación del Desarrollo de las Metas del Milenio de la ONU.

 


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