Anuario 2005
Sudán
"La paz comienza a cimentarse tras la firma del armisticio entre el Gobierno y los rebeldes del sur"
Marta Cuatrecasas

Un largo conflicto se cierra en un año que ha sido crucial para Sudán. El gran Estado africano, atormentado desde hace más de veinte años por una guerra civil entre el Norte y el Sur, tiene ahora en sus manos quizá la ocasión de encontrar la paz o bien de hundirse aún más en el abismo. El 9 de enero de 2005, en la capital de Kenia, Nairobi, el grupo separatista del sur de Sudán, Movimiento Popular de Liberación de Sudán (MPLS), y el Gobierno de Jartum, capital de Sudán, firmaron un acuerdo para poner fin a un conflicto que ha causado unos dos millones de muertos y casi cinco millones de refugiados. Este acuerdo, perseguido desde hace mucho tiempo por la comunidad internacional, especialmente la ONU y la Unión Africana, confirma la división de Sudán en dos áreas geopolíticas, norte y sur, que tendrán dos gobiernos distintos, dos ejércitos distintos, pero seguirán formando parte de la misma nación. Esto será así durante un período de transición de seis años, después del cual los sureños decidirán si se independizan del norte.
El acuerdo de paz firmado este año ha sido el resultado de dos años ininterrumpidos de negociaciones en Kenia. En mayo de 2004 se daban nuevos pasos hacia el definitivo cese de la violencia en el país eliminando en un nuevo acuerdo los últimos obstáculos. El pacto garantizaba que Gobierno e independentistas del sur compartiesen el poder político y resolvía el estatus y la administración de las montañas de Nuba, el Nilo Azul y Abyei: tres regiones disputadas por sus yacimientos petrolíferos y sus tierras fértiles. El último día del año de 2004 se dieron por terminadas las negociaciones y el 9 de enero de 2005 la paz asomaba oficialmente en el país para poner fin a uno de los conflictos más largos y sangrientos de África. El nuevo acuerdo de paz es extraordinario en la historia africana, dado que abre la posibilidad de que el sur de Sudán sea independiente. Se garantiza ahora al sur de Sudán la autonomía de Jartum, mientras que el MPLS contará con representación gubernamental en Jartum.

El 8 de julio la Asamblea Nacional de Sudán y el consejo legislativo del MLPS ratificaron la constitución transitoria que nació fruto de la firma del histórico armisticio. El texto incluía, además del reparto del poder, el fin de la lucha armada, la excepción de la aplicación de la Sharia (Ley Coránica) en la región sureña, un referéndum para dentro de seis años para la región del sur en el que la población podrá decidir si quiere la independencia, y lo más importante, la distribución equitativa entre ambas comunidades de las crecientes ganancias petroleras. La nueva Constitución tendrá vigencia durante los seis años que dure el período de transición según lo establecido por el acuerdo.

Pocos días después de la firma de la nueva constitución, el 1 de agosto, se extendía como un reguero de pólvora por todo Sudán la peor noticia que en esos momentos podía recibir la población. John Garang, líder del MPLS, vicepresidente primero de Sudán y presidente del Gobierno autónomo del Sur de Sudán, había muerto dos días antes (30 de julio) en un accidente de helicóptero cuando volvía de reunirse con el presidente ugandés. Su muerte provocó que se reavivara el odio que enfrentó a sudaneses musulmanes y cristianos, y suscitó nuevos estallidos de violencia en las calles de Jartum. La ira de los sureños, que pensaban que Garang había sido asesinado, dejó 84 muertos en sólo tres días.

Hacía tan sólo tres semanas que John Garang, que encarnaba como nadie los anhelos y aspiraciones de la mayoría de los 12 millones de habitantes negroafricanos del sur de Sudán, había sido investido como vicepresidente primero del Gobierno de Jartum en cumplimiento del acuerdo de paz que el MLPS había firmado con el Gobierno árabe de Jartum. En virtud de ese mismo acuerdo, Garang había asumido también las funciones de presidente del Gobierno del sur de Sudán y estaba ultimando la composición de su Gabinete. Era la primera vez que un cristiano accedía a tan alto cargo desde la independencia de Sudán.

El MPLS actuó con rapidez para llenar el vacío de poder que había generado el inesperado fallecimiento de su presidente. El mismo día 1 de agosto por la tarde, un portavoz oficial del movimiento comunicaba que los 21 dirigentes políticos y militares del MPLS habían nombrado presidente, de la rama política, y comandante en jefe, de la rama militar, al general Salva Kiir Mayardit. El nuevo líder, hasta entonces vicepresidente tanto del MPLS como del Gobierno Autónomo del Sur, asumió oficialmente, el 11 de agosto, todos los cargos que habían quedado vacantes con la muerte de Garang: presidencia del MLPS y del Gobierno de Sudán Meridional y vicepresidencia primera del Gobierno nacional.

La repentina muerte de Garang también causó dolor y preocupación fuera de Sudán. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, calificaba la muerte de Garang como "una terrible pérdida para Sudán". La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, describió a Garang como "un hombre de gran intelecto y energía”. Rice declaró que Garang aplicó estas cualidades para alcanzar una paz justa para el pueblo de Sudán. La representante de la diplomacia de EE.UU. instó a las partes envueltas en el conflicto sudanés a trabajar por la visión de Garang de un Sudán unificado, próspero y pacífico. Lo cierto es que uno de los mayores riesgos que se perciben es que sin la figura del carismático John Garang, quien logró cierto grado de cohesión, los antiguos rebeldes se hundan en luchas internas. En tal caso, correría grave peligro el funcionamiento del acuerdo de paz firmado este año.

El 11 y 12 de abril se celebró la Conferencia Internacional de Donantes a Sudán en un momento en que parecía que el mundo se hubiera olvidado de la dramática situación que vivía el pueblo de este país. Representantes de más de sesenta países y ONG se reunieron en Oslo, Noruega, para demostrar el apoyo internacional a la implementación del acuerdo de paz en Sudán. Los participantes recaudaron más de 4.500 millones de dólares para 2005-2007, que serán destinados al desarrollo y la reconstrucción de un país azotado por la guerra. En cuanto a cifras, la reconstrucción total del país se estima en unos 7.900 millones de dólares, de los cuales 5.300 millones procederán de Sudán, especialmente de su producción petrolífera.

El punto más crucial del acuerdo de paz es el referente al reparto de los beneficios del petróleo y demás recursos naturales extraídos del sur del Sudán. El acuerdo prevé el reparto de los beneficios al 50 por ciento entre el norte y el sur, lo que es un avance extraordinario porque anteriormente todo iba a parar al primero. Hay que señalar que, a pesar de la guerra y de ser un país de alto riesgo, Sudán ha sido un lugar muy atractivo para las compañías petroleras. Sin embargo, existe un serio problema. El tratado deja en el aire quién tendrá la autoridad para negociar con las compañías petroleras extranjeras las concesiones de explotaciones en el sur. Por ejemplo, la Total francesa ha estado 25 años en el país y negoció hace tiempo con el Gobierno central una serie de concesiones. Ahora, las autoridades de la región del Nilo Blanco argumentan que los viejos acuerdos concernientes a los yacimientos en el Sudán meridional han caducado y tendrán que ser fijados por el Gobierno autónomo que se está constituyendo. Algo parecido sucede con otras compañías que llevan tiempo operando en el país, como China National Petroleum, Oil and Natural Gas Corporation de India o Petronas, la corporación estatal de Malasia.

Salva Kiir tendrá que negociar tranquilamente con el Gobierno central, del que él mismo forma parte, la solución a esta polémica antes de poner en marcha el proceso de reconstrucción del sur. Resulta paradójico ver a un Salva Kiir que habla de promover la paz y de unificar Sudán cuando ha sido soldado prácticamente toda su vida y ha luchado siempre para que el sur sea independiente. Con tan sólo 19 años, se unió a los guerrilleros Anya Nya, la primera guerrilla que luchaba por la independencia del sur antes de pasar a llamarse MPLS. Junto con John Garang fundaron el MPLS pero la fuerte personalidad de Garang lo mantuvo siempre en la sombra. Sin embargo, Kiir no se limitó a ser la voz de su jefe. En numerosas ocasiones ha mostrado su preocupación y disgusto por el excesivo personalismo del fallecido ex presidente del Sudán Meridional y ha criticado la falta de democracia y de transparencia financiera en el movimiento. Garang no siempre aceptó de buen grado sus críticas e, incluso, estuvo a punto de relevarle del mando militar del movimiento pero finalmente le nombró vicepresidente del MPLS. Este nombramiento les sirvió a Garang para callar los reproches que salían de la boca de su correligionario Salva Kiir.

Aunque no es un intelectual, el nuevo vicepresidente primero de Sudán participó también en la fase inicial de las negociaciones que han concluido con la firma de la paz entre el norte y el sur. En las conversaciones con el norte se mostró como un hombre tranquilo, pragmático y capaz de forjar acuerdos. Este hecho y su prestigio militar le garantizan el respeto del Gobierno de Jartum. Kiir es considerado como un líder más democrático que Garang y, también, más ferviente partidario de la secesión del sur que su antecesor, aunque en sus primeras intervenciones públicas no ha dejado de hacer referencia a la unidad de Sudán. En su discurso durante los funerales de Garang, citó esa unidad, junto con la democratización y el desarrollo de Sudán, como sus objetivos. También hizo un duro alegato contra la corrupción.

La paz en Sudán todavía debe echar raíces en el país, tanto porque ha de aguantar un Gobierno formado por personajes que antes se mataban, como porque al oeste del país, en la región de Darfur, ha estallado un conflicto no menos sangriento que el del norte contra el sur. En definitiva, los acuerdos de Nairobi son quizá un punto de partida más que de llegada, pero en todo caso es un buen comienzo.


La dos caras de Sudán

Sudán, uno de los gigantes de África, con tan sólo una población de 30 millones de habitantes, ha padecido guerras civiles intermitentes desde 1956, año en que se independizó de Gran Bretaña. Los enfrentamientos encuentran su origen en décadas de enorme desproporción entre las dos caras de Sudán: el desarrollado norte, árabe e islamista, y las comunidades negras del sur, cristianas y animistas. La comunidad negra ha sufrido un permanente sometimiento a la población árabe y ha vivido en gran desigualdad. Una desigualdad alimentada primero por las fuerzas coloniales británicas y después por los gobiernos musulmanes de Jartum, capital de Sudán situada en el norte del país. Sin embargo, esta guerra no ha sido sólo un enfrentamiento religioso entre musulmanes y cristianos, sino también una lucha por el control de los recursos naturales. En el norte se concentra la actividad comercial y agrícola, las redes de transporte terrestre y marítimo, mientras que el sur alberga las fértiles tierras de Renk, la zona petrolífera de Bentiu y los yacimientos de níquel y uranio. El conflicto étnico, poco a poco, fue adquiriendo la forma de una verdadera guerra civil. Los grupos fundamentalistas se empeñaron en transformar el país en un estado islámico y esta presión adquirió su máxima expresión con la llegada en 1983 del dictador Yaafar el Numeiri, que impuso la Sharia - ley musulmana- en todo Sudán. La población negra, situada en el sur, perdió entonces la limitada autonomía que había logrado en 1972 tras la primera guerra civil para ser de nuevo sometida por los árabes del norte. Como respuesta nació la principal organización rebelde, el Movimiento de Liberación Popular de Sudán (MLPS), liderada y creada por John Garang.

Jartum vuelve a rechazar el envío de “cascos azules” a Darfur

El Gobierno de Sudán rechazó por segunda vez el despliegue de fuerzas de paz de la ONU a Darfur, una propuesta presentada por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en 2005. El canciller sudanés, Lam Akol, dijo que los 7.000 soldados de la Unión Africana que se encuentran allí son competentes. Los planes presentados por Annan contemplan el envío de una fuerza de reacción rápida con apoyo aéreo y equipos sofisticados para reemplazar a los soldados de la UA, que llevan tres años intentando solucionar el conflicto. Por el contrario, los grupos que combaten contra el gobierno en Darfur aplaudieron la propuesta de la ONU y pidieron una fuerza internacional para proteger a la población de los ataques de las milicias Janjaweed. Tras la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno de Jartum y los separatistas del sur de Sudán, no hay sin embargo planes de arreglo a la vista para el conflicto en Darfur. Las atrocidades continúan en la región occidental de Darfur. Darfur, la tierra de los fur, es también el hogar de unas treinta tribus y de grupos de agricultores, ganaderos y nómadas. Años atrás, era una región prácticamente desconocida, pero en 2003 pasó a ocupar los titulares de los medios internacionales. El conflicto de Darfur estalló cuando el Movimiento de Liberación de Sudán (MLS) y el Movimiento de la Justicia e Igualdad (MJI) se alzaron en armas contra el gobierno central en protesta por la pobreza y la marginación de las comunidades negras de la región. Estos grupos acusan a las autoridades de Jartum de favorecer económicamente a las comunidades árabes del norte (islamistas), en detrimento de esta desértica región habitada por numerosas comunidades negras (animistas o cristianas). Para responder a estos ataques, el Gobierno decidió armar a los Janjawid (hombres a caballo) y les dio libertad absoluta para actuar contra los civiles “rebeldes”. En los últimos meses, las milicias árabes Janjawid, han asesinado, según cálculos recientes, a unas 70.000 personas y han obligado a 1,2 millones de sudaneses a desplazarse, 200.000 de los cuales se han alojado en campos de refugiados en Chad. Según Cruz Roja, sólo la mitad se han refugiado en los campamentos de ACNUR. El resto están diseminados a lo largo de los 600 kilómetros de frontera, en condiciones extremas. Las ONG, que llevan meses pidiendo ayuda para los civiles, acusan a estas milicias Janjaweed de quemar aldeas, de cometer violaciones en masa, asesinatos indiscriminados y otros atentados contra los derechos humanos. El coordinador de Asuntos humanitarios de la ONU en Sudán, Mukes Kapila, no ha dudado en comparar la limpieza étnica que sufre esta región africana, con el genocidio ocurrido hace diez años en Ruanda. El MLS y MJI reclaman para Darfur una parte proporcional de la tarta de beneficios de un país en el que los ingresos del petróleo suponen el 75% de las exportaciones. También quieren una reforma política que otorgue mayor protagonismo y autonomía a la región y participar en el proceso de paz del que han quedado totalmente aislados. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el secretario general de EEUU, Colin Powell, han anunciado que el Consejo de Seguridad adoptará medidas sancionadoras contra Sudán si no acaba con esta situación.


Cronologia año  2005
9 de enero. El Gobierno de Jartum y los rebeldes del sur de Sudán firman un acuerdo de paz en Naivasha, Kenia.

21 de enero. El enviado por el secretario de las Naciones Unidas, Jan Ponk, se reúne con funcionarios del MPLS en Rumbek para discutir las preparaciones del despliegue de las misiones de paz en la región

21 de enero. Cien personas resultan heridas cuando un avión del Gobierno sudanés bombardea ocho poblados del norte de Darfur.

1 de febrero. Al menos 25 personas han muerto y 100 han resultado heridas después de que la policía disparara en el transcurso de las protestas del grupo étnico Beja durante los dos días de disturbios en el Mar Rojo del puerto de Sudán.

21 de febrero. Miles de desplazados sudaneses han vuelto al sur siguiendo la firma del acuerdo de paz pero la región carece de las infraestructuras básicas.

23 de febrero. Por lo menos 16 personas han sido asesinadas por rebeldes no identificados en el estado del sur de Darfur.

14 de marzo. La Unión africana ha mandado una delegación a la región sudanesa de Darfur en una misión de 10 días para valorar la política, la seguridad y las necesidades humanitarias en la región.

15 de marzo. Los dos grupos rebeldes principales en el conflicto de la región occidental de Darfur han dicho que no reabrirán el diálogo con el Gobierno de Jartúm hasta que no se procesen los criminales de guerra.

21 de marzo. Naciones Unidas acusa al Gobierno de Sudán de violar los derechos humanos de los refugiados tras demoler un campo a las afueras de Jartúm.

22 de marzo. 11.000 desplazados aproximadamente se han tenido que mover tras la demolición de Shikan, 18 kilómetros al norte de Jartúm. Ahora los refugiados están viviendo en las áridas tierras del desierto de EL Fateh, al norte de la capital.

1 de abril. El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó anoche una resolución en la que dispuso enviar a juicio en la Corte Penal Internacional (CPI) los casos de violación de las leyes de derechos humanos internacionales cometidos en la región sudanesa de Darfur.

2 de abril. 300 estudiantes sudaneses han salido a las calles de Jartúm para protestar contra la resolución de las Naciones Unidas sobre los individuos acusados de cometer crímenes de guerra en Darfur.

11 de abril. Donantes internacionales se reunirán hoy en Oslo para acordar el programa de 4.200 millones de dólares destinados a proveer a la población de agua potable y servicios sanitarios y de educación.

14 de abril. Kofi Annan, ha aplaudido las donaciones para ayudar a Sudán pero alertado de que las promesas se han materializar pronto.

24 de abril. Sudán establece un Comité Constitucional.

27 de mayo. Kofi Annan, llegó hoy a Jartum, en una visita oficial de tres días de duración, durante los cuales conversará con altos funcionarios del Gobierno de Sudán y viajará a la región de Darfur y al sur del país.

31 de mayo. El Gobierno detiene a dos coordinadores de Médicos Sin Fronteras). Jartum acusa a la organización de crímenes contra el Estado.

2 de junio. Las autoridades de Sudán han llegado a un acuerdo con las Naciones Unidas sobre la detención de dos voluntarios de Médicos Sin Fronteras. Ambos quedarán absueltos.

6 de junio. Después de que dos de sus coordinadores fuesen raptados el pasado 2 de junio, la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) ha decidido suspender todas sus actividades en Ituri, excepto las que se llevan a cabo en la ciudad de Bunia.

10 de junio. Los delegados de todos los partidos que participan activamente en el tratado de paz han llegado a la capital de Nigeria para una nueva ronda de negociaciones tras un vacío de seis meses.

13 de junio. Las conversaciones sobre la paz en Nigeria se enfrentan a algunos obstáculos. Entre ellos, los partidos no se ponen de acuerdo con que país debería intervenir en el proceso de la paz en Darfur.

19 de junio. El Gobierno de Sudán firma un acuerdo de reconciliación con el grupo de la oposición más grande del país, Alianza Democrática Nacional, acabado así con 16 años de conflicto, y ayudará a aliviar la guerra en Darfur.

31 de junio. La Asamblea Nacional de Sudán aprueba una Constitución unánimemente que se aleja de la ley islámica y prepara el terreno para que un líder rebelde cristiano se convierta en el primer vicepresidente del país.

9 de julio. John Garang se convierte en el primer vicepresidente tras la aprobación de la nueva Constitución.

18 de julio. El nuevo vice presidente de Sudán establece una administración interina para el sur. Garang disuelve a su grupo rebelde.

24 de julio . El Gobierno se reúne por primera vez en el sur del país, en una reunión simbólica entre el presidente y el vicepresidente.

29 de julio. Garang visita Uganda para dialogar con el presidente Yoweri Musaveni.

31 de julio. Garang muere en un accidente de helicóptero durante su regreso a Sudán.

11 de agosto. Salva Kiir Mayardit, comandate del MPLS, se convierte en vicepresidente primero .

15 de agosto. 3 personas muertas y dos heridas tras una pelea entre la policía y rebeldes en el oeste de Jartum.

28 de agosto. El régimen sudanés y los enemigos rebeldes discuten sobre la creación de un Gobierno unitario para disputarse la cartera crucial del petróleo.

31 de agosto. Se abre el primer Parlamento de la posguerra en Sudán.

4 de septiembre. 1.500 soldados del grupo rebelde del sur de Sudán han llegado a Jartum para formar la primera unidad conjunta con tropas del Gobierno.

14 de septiembre. Los rebeldes ugandeses, Lord Resistance Army, han cruzado el Nilo Blanco por primera vez y atacado una región en la carretera principal que conduce a la capital del sur de Sudán, Juba.

19 de septiembre. Rebeldes ugandeses matan a 14 niños y mujeres tras atacar un autobús escolar en el sur de Sudán.

29 de septiembre. Milicias árabes matan a 29 personas en un ataque a un campamento en Darfur.

 


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