Anuario 2005
Kenia
"Kibaki fracasa en el referéndum convocado para aprobar una nueva Constitución"
Marta Cuatrecasas

El 21 de noviembre de 2005 tuvo lugar en Kenia un referéndum sobre el proyecto de Constitución propuesto por el presidente keniano, Mwai Kibaki, junto con sus aliados del Partido Alianza Nacional de Kenia. De los once millones de kenianos que acudieron a las urnas, un 57 por ciento rechazó el proyecto de Kibaki, que pretendía reformar la vigente Carta Magna, redactada tras la independencia de Kenia en 1963. El texto pretendía acabar, según el mandatario, con décadas de abuso de poder y él mismo se había comprometido a reducir sus poderes delegando parte de sus tareas al primer ministro. Sin embargo, El Partido Democrático Liberal (el segundo grupo político de la gobernante Coalición Nacional Arco Iris), se unió a la principal fuerza de oposición, la Unión Nacional Africana de Kenia, para conducir la campaña contra el texto. Antes de la victoria electoral de Kibaki, cuando forjó una coalición de distintos partidos de la oposición para derrotar en 2002 a la formación que gobernaba desde la independencia, había un consenso sobre la necesidad de reducir los poderes del presidente. Con ello se pretendía evitar los desmanes, la corrupción y los favores políticos que caracterizaron el corrupto sistema que el ex presidente Daniel Arap Moi mantuvo durante sus los 24 años que estuvo en el poder.
Los oponentes del texto constitucional aseguraron que el propósito del presidente con el nuevo borrador de Constitución, era afianzar aún más su poder y muchos aprovecharon la ocasión para descargar su frustración ante un Gobierno que no cumple las promesas de crear puestos de trabajo o de acabar con la corrupción. Muchos de los detractores del texto eran integrantes del Gabinete de Kibaki. Las discrepancias por la aprobación y redacción de la nueva Carta Magna han provocado una fuerte división en el Gabinete de Kibaki y, posteriormente, la destitución de los ministros que no apoyaban el texto. La humillante derrota llevó a Kibaki a disolver todo su Gabinete y dar dos semanas para el nombramiento de uno nuevo. Fue la primera vez, en 42 años de independencia, que un gabinete entero es destituido.

Se esperaba que en este período de tiempo el presidente consultaría con miembros de la oposición a la Constitución, el Partido Democrático Liberal y la Unión Nacional Africana de Kenia (ahora llamado Movimiento Democrático Naranja) e intentaría formar un Gobierno de unidad nacional, pero esto no sucedió. El día 7 de diciembre, Kibaki anunció la composición del nuevo Gobierno. Fue un gran jarro de agua fría para los que esperaban algunos cambios, ya que volvía a nombrar a bastantes antiguos ministros. Kibaki había recurrido a sus afiliados más leales, de su misma étnia, kikuyu, y había dejado de lado otras opciones más representativas. Aparte de destituir a los ministros “rebeldes” (los detractores del texto), Kibaki aprovechó la ocasión para despedir al ministro de Transportes, Chris Murungaru, que este año ha estado en el punto de mira de las instituciones internacionales, debido a acusaciones de corrupción, hasta tal punto que, tanto Estados Unidos como Gran Bretaña han prohibido su entrada en sus respectivos territorios. No había pasado ni una hora del nombramiento del nuevo Gabinete, cuando Kibaki comenzó a recibir un aluvión de comunicados en los cuales siete ministros y 17 viceministros renunciaban al nombramiento gubernamental, muchos de ellos pertenecientes al Partido Democrático Liberal.

Este fracaso total del proyecto presentado por Kibaki refleja una población que no está de acuerdo con la política del presidente, una política que prometía grandes cambios, entre ellos, levantar una economía aplastada por la corrupción, y repartir el poder del presidente con el primer ministro. Ninguna de las dos promesas se ha cumplido. Hasta los miembros del Gabinete de Kibaki reconocen que la lucha contra la corrupción no ha obtenido los resultados deseados. A principios de febrero, el Secretario Permanente para Gobernanza y Etica en la Oficina de Kibaki y máximo responsable de la lucha contra la corrupción dentro del Gobierno, John Githongo, presentó su dimisión. Antes de ocupar este cargo institucional, Githongo era el responsable de la sección keniana de Transparency Internacional, una ONG dedicada a denunciar la corrupción en todo el mundo. Su dimisión se producía días después de que un alto representante del Gobierno del Reino Unido en Kenia, sir Edward Clay, acusara al Gobierno por no haber atajado la corrupción y entregase a Kibaki una lista de 20 sospechosos de cometer cohecho (la mayoría de ellos ministros). Githongo no dio muchas explicaciones acerca de su renuncia. Simplemente, aseguró que no podía seguir sirviendo al Gobierno y, añadía, que sus esfuerzos por combatir la corrupción eran bloqueados por elementos de un Gobierno que, paradójicamente, fue elegido sobre la base de una plataforma anticorrupción en 2002.

La dimisión de Githongo volvía a poner en evidencia ese mal endémico que impide el resurgir de África: la corrupción. A raíz de la renuncia de Githongo, el embajador de Estados Unidos en Kenia, William Bellamy, anunció que su país suspendía la ayuda dedicada a la lucha contra la corrupción. El vicepresidente keniano, Moody Awori, admitía la existencia de masiva corrupción en los altos niveles de la Administración. La ministra de Sanidad, Charity Ngilu, y el ministro de Planificación, Peter Anyang' Nyong'o, amenazaban con dimitir si la situación no se solucionaba y los donantes internacionales tiraban al Gobierno de las orejas para que explicara qué había pasado con los cuatro mil millones que el Estado se ha tragado desde 2003. Kibaki respondió a la crisis nombrando una comisión especial de investigación formada por doce magistrados para vigilar la corrupción.


Campaña contra el sida

En el mes de diciembre de 2005, Kibaki aparcó la crisis que sufre su Gabinete y se enfrentó a otro gran problema de Kenia y de toda África: el sida. El presidente lanzó en diciembre una nueva campaña contra el sida con el fin de conseguir que el índice de infección descienda de un 6,1% hasta un 5,5 % en 2009. El número de personas portadoras del virus del sida en Kenia ha disminuido un 4% en los últimos dos años, pasando de un 10% en 2003 a un 6,1% en 2005. Kibaki basó su campaña en concienciar a la población del peligro que supone la enfermedad y de cómo remediarla o prevenirla. Pero las ONG se quejaron y declararon que el Gobierno debería permitir el acceso a medicamentos antirretrovirales a más gente, ya que por el momento, sólo se benefician 54.000 personas. En concreto, el representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Nairobi, André de la Porte, afirmó que el éxito podría ser todavía más significativo si la campaña contra el sida se concentrara en particular en las mujeres de entre 15 y 24 años, la categoría más afectada. De cara al resto de Estados africanos, Kenia se muestra como una mediadora excelente de los conflictos y ha recibido múltiples elogios por parte de la comunidad internacional por el papel que está desempeñando en los procesos de paz de Sudán y Somalia. Kenia ha sido la cuna de las negociaciones de paz para Somalia, un país destrozado por años de guerra civil y anarquía. En enero de 2005, Kenia acogía al Gobierno Federal de Transición de Somalia, creado a finales del 2004 y condenado al exilio por razones de seguridad. Kibaki obtuvo su premio por el esfuerzo el 15 de febrero, al firmar un acuerdo con Somalia para explotar áreas de potencial desarrollo económico en la nación del Cuerno de África. Por otro lado, también tuvo que padecer las consecuencias negativas: cerca de 150.000 refugiados somalíes y 22 muertos, en marzo de 2005, por una disputa entre clanes somalíes que habitan en la frontera entre Kenia y Somalia. Esos choques armados se sumaron a una serie de refriegas tribales en otras cuatro regiones del país, que causaron cerca de 50 muertos, convirtiendo a marzo en uno de los peores meses de violencia que Kenia ha vivido en varios años. Kenia también ha desempeñado un papel importantísimo en el proceso de paz de Sudán. El 18 de abril llegaba la delegación de Sudán a Nairobi para mantener conversaciones de paz con los líderes de grupos rebeldes del sur de Sudán. En 2004, el Gobierno de Jartum y los rebeldes del Movimiento/Armada de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLM/A) en el sur de Sudán, firmaron la paz en Kenia tras 21 años de guerra. Kenia ha acogido las negociaciones desde que comenzaron en 1997.


Cronologia año  2005
12 de enero. Gran Bretaña incrementa su ayuda económica a Kenia de 37 a 50 millones de libras, tras la visita de Gordon Brown.

22 de enero. Kenia recibirá 150 millones de dólares del Banco Mundial

1 de febrero. Hombres armados en Somalia han matado a cinco oficiales de seguridad en una nueva oleada de ataques a funcionarios que cooperan con la recién establecida autoridad basada en Nairobi.

23 de febrero . El responsable del Departamento para el Buen Gobierno y la Ética dentro de laOoficina de la Presidencia de Kenia, John Githongo, considerado el máximo responsable de la lucha contra la corrupción dentro del Gobierno de Mwai Kibaki, presenta su dimisión

19 de marzo. Kibaki y el vicepresidente cubano, Esteban Juan Lazo Hernandez, se han reunido para mejorar las relaciones.

23 de marzo. La policía de Kenia es la institución más corrupta de Kenia, según las investigaciones de Transparency Internacional.

24 de marzo. El Banco Mundial congelará millones de dólares para el desarrollo de Kenia a no ser que el Gobierno intensifique la lucha contra la corrupción.

31 de marzo. Soldados británicos son acusados de violar a 600 mujeres Samburu.

24 de mayo. Cuatro personas mueren y centenares pierden sus hogares tras las inundaciones en el oeste de Kenia.

8 de junio. Legisladores somalíes y funcionarios al servicio del Gobierno Nacional de Transición somalí situado en Nairobi han empezado a abandonar los hoteles de la capital preparándose para la recolocación en Somalia.

8 de julio. El presidente Kibaki vuela a Jartum para asistir a la ceremonia de la firma de la nueva Constitución.

12 de junio . 75 personas, incluyendo 16 alumnos, han sido asesinadas por un clan rival que atacó unas instalaciones en Marsabit, en el norte de Kenia (frontera con Etiopía)

30 de agosto. La Comunidad de Estados del Este de África, Kenia, Uganda y Tanzania lanzan un Fondo de Desarrollo para facilitar la puesta en marcha de proyectos regionales.

21 de noviembre. Los kenianos acuden a las urnas para votar la nueva Constitución.

23 de noviembre. Kibaki disuelve el Ejecutivo tras su derrota en el referendo constitucional.

 


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