Anuario 2005
Indonesia
"La tragedia del tsunami lleva a la desmovilización de la guerrilla independentista de Aceh"
Joan Colàs

El 15 de agosto de 2005 fue la fecha en la que el Movimiento por la Liberación de Aceh (GAM, en sus siglas en el idioma indonesio) decidió poner fin a la lucha armada para la defensa de la independencia de esta provincia de Indonesia. Ese día, en Helsinki, el ministro de Justicia indonesio, Hamid Awaladiin; el líder del grupo independentista, Malik Mahmud, y ex el presidente de Finlandia Martii Ahitsaari (quien colaboró para llegar al acuerdo), firmaron el tratado de paz que acordaron el mes anterior.
En este documento, llamado “Memorándum de Entendimiento”, ambas partes se comprometían a poner fin a las hostilidades que han asolado la provincia de Aceh y han causado la muerte de más de 15.000 personas en 30 años. El documento establece que Indonesia concede una amplia autonomía a Aceh, que contará con un Gobierno regional, una bandera y un himno. Además, el Gobierno de Yakarta también permitirá la miembros relacionados con el grupo independentista puedan entrar en política formando parte de algún partido, de manera que podrán participar en las próximas elecciones legislativas de abril de 2006. El GAM renunció, por su parte, a su objetivo de independizarse de Indonesia y de establecer un Aceh independiente. En este pacto se establecía que todos los presos políticos del GAM se beneficiarán de una amnistía general; así, los guerrilleros podrán integrarse en la vida ciudadana e incluso el Gobierno se comprometió a entregarles tierras de cultivo y otras ayudas especiales.

En el ámbito económico, el GAM ha logrado bastantes más libertades para Aceh, ya que esta provincia del sur del país podrá establecer y gestionar las diferentes modalidades de impuestos. Y a partir de 2009 Aceh pasará a controlar la mayoría de sus recursos naturales y podrá administrar el 70% de los beneficios generados por el gas natural y el petróleo (en la actualidad, tan sólo controla un 55% del gas natural y se beneficia de un 40% de sus reservas de petróleo). Aceh también podrá pedir préstamos extranjeros así como atraer inversiones de fuera del país, siempre y cuando se establezcan dentro de los parámetros dictados por el Banco Central Indonesio. Incluso el Estado cederá a miembros del GAM tierras de cultivo para que puedan iniciar una nueva vida alejados de las armas.

Pero el Gobierno no puede dejar impunes a todos aquellos que han participado en este conflicto nacional, de modo que, según el acuerdo firmado en Helsinki, para que éste se cumpla es necesario que en Aceh se establezca un tribunal especial para juzgar posibles violaciones de los derechos humanos, así como una Comisión para la Verdad y la Reconciliación. Esta comisión contará con un tribunal de apelación en la misma provincia. Del mismo modo, Yakarta pasará a ser la responsable de la seguridad nacional, de las relaciones internacionales y del sistema monetario y fiscal de Aceh. Mientras, los cuerpos de seguridad dejarán de perseguir a los miembros del GAM, excepto a aquellos que aún continúen en posesión de armas cuando se acabe el proceso de desarme, antes de que finalice el 2005.

El acuerdo más importante al que se ha llegado gracias a este Memorando es el compromiso que ha adquirido el GAM de iniciar un proceso de desarme de sus 3.000 miembros, que empezaron a entregar las armas el 15 de septiembre. Para asegurarse de que este desarme se lleva a cabo cumpliendo todas las condiciones exigidas, Naciones Unidas envió a principios de septiembre a entre unos 200 y 250 militares a Aceh, así como a varios observadores procedentes de cinco países asiáticos distintos, cuya misión era comprobar que el desarme se producía sin ningún tipo de incidentes.

Tres días después de la firma del acuerdo de paz, el Ejército indonesio empezó a retirar a parte de los 30.000 soldados que estaban destinados en Aceh para luchar contra el GAM, comprometiéndose a que la presencia de militares se reduciría notablemente. El Gobierno prometió que, por motivos de seguridad, mantendría en la provincia a 5.000 hombres.

Este acuerdo de paz llegó después de seis meses de negociaciones, iniciada poco después del paso del tsunami que destruyó las zonas más turísticas del país, entre ellas Aceh. El 26 de diciembre de 2004 el GAM declaró una tregua y se comprometió a ayudar en la reconstrucción de la provincia.

Para poder llevar a cabo estas conversaciones y llegar a un proceso de paz, en el acuerdo se estableció la mediación del Grupo de Gestión de Crisis, una organización internacional que se dedica a intentar resolver conflictos en diferentes países y cuya dirección corre a cargo del ex presidente finlandés Martii Ahitsaari. Este organismo se comprometió a ser el puente de unión y comunicación entre el Gobierno indonesio y los miembros del GAM. Por esta razón, la mayor parte de negociaciones re realizaron en Finlandia, donde finalmente se firmó la paz.

En estas negociaciones también participó uno de los líderes más relevantes del movimiento separatista de Aceh y portavoz del mismo, Bakhtir Abdullah, exiliado desde hace años en Suecia y que, tras la firma del Memorando del Entendimiento, pudo regresar a su país tras 25 años sin pisar su tierra natal. Tras el acuerdo, Abdullah reconoció que se trataba de un momento histórico para Indonesia y que espera que esta paz dure siempre.



Golpe a Al Qaeda

Otra noticia que ha permitido a los habitantes de Indonesia sentirse menos amenazados por los conflictos en los que estaba envuelto su país fue la muerte a manos de la policía de Azahari bin Husin, líder de la rama Al Qaeda en el sureste asiático, Jemaah Islamiya,. El terrorista era uno de los más buscados en el país y uno de los criminales más sangrientos y peligrosos de Al Qaeda en Indonesia. A Azahari se le atribuyen los atentados de Bali de 2002, la colocación de explosivos delante de la embajada australiana en Yakarta, este 2005. La policía también mantiene que Azahari participó en doble atentado de Bali en un restaurante y un hotel de octubre de 2005, que provocó la muerte de decenas de personas y centenares heridos y que hizo revivir a los indonesios situaciones de rabia y temor que ya habían sentido en 2002.

La policía detuvo al líder de la organización terrorista en la ciudad de Batu, situada a 660 kilómetros de Yakarta. Azahari en esos momentos se encontraba en su residencia con otros dos miembros del entramado terrorista cuando la policía llegó. En ese instante, se inició un tiroteo entre la policía y los islamistas que acabó con la muerte del líder de la Jemaah Islamiyah en Indonesia así como la de otro de sus compañeros, conocido como Arman, que se inmoló al activar los explosivos que llevaba alrededor de su cuerpo antes de ser detenido por la policía. El tercer terrorista pudo escapar de la policía.

Azahari era perseguido desde que se le identificó como uno de los terroristas que llevaron a cabo los atentados de Bali de 2002. Desde esos hechos, los cuerpos de seguridad y los investigadores de las redes del terrorismo internacional han estado tras su pista. Después de este ataque a uno de los centros más turísticos de Indonesia, parecía que Azahari había abandonado el país, encontrando refugio en países de tradición musulmana como Malasia, donde pudo establecer su base y empezar a preparar más de atentados. Además, según fuentes de las fuerzas de seguridad indonesias, la labor de Azahari fuera del país consistía en captar a jóvenes musulmanes para que participaran en las actividades de estos grupos terroristas del islamismo radical.

Pero Azahari volvió a aparecer cuando, el primero de octubre de 2005, se encargó de preparar y llevar a cabo una nueva serie de atentados que volvieron a conmocionar a Bali. Ese día, en las zonas costeras de Yimabraán y Kuta, dos de los lugares turísticos más conocidos de la isla de Bali, se produjeron tres explosiones que causaron la muerte a 22 personas y centenares de heridos. Las fuerzas de seguridad de Indonesia actuaron con rapidez y a los pocos días se produjo la primera detención de uno de los presuntos artífices del atentado, Hasan S., de 45 años, procedente de la isla de Java y que posiblemente pudo revelar información útil a la policía para poder localizar a Azahari y llevar a cabo su detención.

De todos modos, esta no ha sido la única operación antiterrorista llevada a cabo este año por las fuerzas de seguridad de Indonesia. Una de estas actuaciones policiales fue la que tuvo lugar durante el proceso de reconstrucción de las zonas más afectadas por el paso del tsunami Allí, donde las victimas de esta catástrofe sufrían las peores consecuencias del maremoto, varios grupos islámicos se dirigían a hablar con la población más afectada por la catástrofe con la intención de convencerles de que este desastre natural se debía a un castigo enviado por Alá contra aquellos que rechazaban el islam. De modo que el Ejército y el Gobierno decidieron enviar más tropas y miembros de los cuerpos de seguridad para mantener alejados a estos grupos de los habitantes que intentaba rehacer su vida.

Además, este año la justicia indonesia condenó al clérigo radical islámico Purnomo Yusgiantoro a dos años y medio de prisión por no condenar los atentados de Bali de 2002 e incitar a sus seguidores a participar en ellos. La pena, de todos modos, fue más reducida de lo que se esperaba. ya que el juez no pudo establecer su implicación en la explosión de dos bombas frente al hotel Marriot que se produjo en 2002 en Bali.

Pero estos golpes al entramado de la Yemaah Islamiyah no ha desanimado a este grupo que, además del atentado de Bali del mes de octubre, anteriormente ya había asesinado a otras 25 personas y causado más de 40 heridos tras cometer el 28 de mayo otra acción terrorista en un mercado de la ciudad de Centena, en el este de la isla de Sulawesi y al sur de la ciudad de Poso, donde los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes tienen atemorizada a parte de la población. Así como también se les inculpa de haber enviado varios sobres con sustancias químicas tóxicas a la embajada de Australia en Yakarta.



Difícil estreno en política económica

El estrenado Gobierno de Susilo (que ganó las elecciones presidenciales el pasado 20 de octubre de 2004), las cosas parecen no haber empezado como desearía.

Por otra parte, el precio de la rupia indonesia ha llegado a niveles inferiores a los que se dieron en la última gran crisis económica indonesia en 2001. El Gobierno ya empieza a requerir cambios en algunos ministerios. Y esto tan sólo tras un año desde su elección.

Mientras, Susilo ha seguido buscando nuevos aliados económicos entre los países del sureste asiático, como China, Malasia, Tailandia, con los que ha firmado varios tratados de libre comercio.

A esto, cabe añadir que en el país este año se hallaron nuevos yacimientos de petróleo que pueden hacer crecer la economía del país, ya que se podría ver aumentada la exportación de este producto. Pero esto también tiene su contrapartida, ya que el precio de la gasolina sigue en aumento, con lo que crecería la inflación del país.


Cincuenta años de conflicto

En 1950, cuando finalizó la Guerra Civil de Indonesia, el territorio de Aceh, en el norte de la isla de Sumatra, acabó incorporándose a las fronteras de este país. Pero Aceh, de mayoría musulmana, siempre ha reivindicado su condición diferencial Los enfrentamientos entre los cuerpos de seguridad indonesios y la población de Aceh eran constantes y se radicalizaron aún más cuando, en 1976, se formó el grupo terrorista separatista Movimiento por la Liberación de Aceh (GAM, en las siglas del idioma indonesio). El GAM, que contaba con un gran apoyo en Aceh, empezó su lucha por la independencia con atentados a pequeña escala en su propio terriorio. Pero, poco a poco, el GAM se fue radicalizando. Además, en estos últimos años, varias investigaciones de las fuerzas de seguridad indonesias indicaron que el GAM estaba relacionándose con la Jemaah Islamiyah, el grupo de Al Qaeda en el sureste asiático. Esto hizo que las relaciones entre el Gobierno de Yakarta y el GAM se hicieran más tensas y la presencia de militares en Aceh empezara a aumentar de manera considerable. Pero Indonesia era consciente de que a medida que aumentaba la presencia militar en Aceh estaba poniéndose en su contra a los habitantes de esta provincia, que se mostraban en desacuerdo con la presencia del Ejército en su territorio. Ahora, gracias al acuerdo de paz entre el Gobierno de Indonesia y el GAM, la población se muestra desea que finalmente esta tregua sea la definitiva después de varios anuncios de cese de la violencia por parte de los separatistas.

La amenaza del integrismo islámico en Poso

Si bien la mayoría de la población indonesia se muestra contraria al islamismo radical de Al Qaeda, algunos jóvenes se empiezan a sentir atraídos por su manera de pensar. Hechos como los sucedidos en la ciudad de Poso, en la isla de Sulawesi, hacen temer al Gobierno de Yakarta que los terroristas estén haciendo llegar su mensaje a esta parte de la población. En esta ciudad, tres escolares aparecieron decapitadas a las puertas de su colegio, en plena zona escolar, el 29 de mayo. La policía acusó a cinco jóvenes musulmanes de haber acabado con la vida de estas chicas. Además, justo el mismo día en que se produjo la detención de estos chicos, se conocía el caso de otros dos jóvenes que aparecieron asesinados también tras salir del centro donde estudiaban. Estos sucesos han hecho que la situación en la ciudad de Poso se vuelva muy tensa. En esta ciudad, así como en el resto de la isla de Sulawesi, los grupos musulmanes y cristianos han vivido enfrentados durante largos años. Además, estos crímenes llegan en un momento en que la población parecía vivir un clima de paz después de que, tras el paso del tsunami, en el mes de enero los principales grupos cristianos y musulmanes enfrentados lograron llegar a un acuerdo por el que decidieron respetarse y unirse para poder reconstruir el país.


 


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