Anuario 2006
Sudáfrica
"Reafirmación de la democracia, inserción en los mercados internacionales"
Martí Cortadellas

El último día de octubre, Pieter Willem Botha, símbolo del apartheid de los años 80, moría sin que la inmensa mayoría de los sudafricanos derramaran ni una sola lágrima. El actual presidente del país, Thabo Mbeki, dio las condolencias a la familia, que rechazó un entierro estatal pagado por un Estado de mayoría de color. Doce años después de la desaparición del régimen racista, pues, Sudáfrica continúa haciendo camino lentamente pero dando pruebas constantes de su vibrante sistema democrático. Gradualmente, el Gobierno del Congreso Nacional Africano (CNA), que esta en el poder desde las primeras elecciones multirraciales del año 1994, va eliminando todos los símbolos de la era del apartheid. El 30 de octubre, por ejemplo, se anunció que el aeropuerto de Johannesburg pasaría a llevar el nombre de Olivo Tambo, líder del CNA a la clandestinidad entre los años 1967 y 1991 y todo un símbolo de la lucha contra el antiguo gobierno de segregación racial.
Otro de los símbolos de la resistencia en contra de las políticas del apartheid es el expresidente sudafricano Nelson Mandela. Precisamente el pasado 19 de septiembre, Amnistía Internacional (AI) concedió el premio de Embajador de Conciencia del año al expresidente por su lucha para la libertad y la justicia en todo el mundo. A pesar que desde el año 1999 Mandela no ejerce en política, continúa siendo toda una institución y aparece puntualmente para hacer declaraciones ante los medios de comunicación. En enero del 2006, por ejemplo, admitió en público que su hijo mayor había muerto de sida e instó que la única manera de combatir el virus era hablar abiertamente.

De hecho, la pandemia de sida fue uno de los principales problemas que Thabo Mbeki se encontró cuando llegó al poder, el año 1999. Sudáfrica es el país del mundo que tiene más personas infectadas por una enfermedad que se ha convertido en un pesado inconveniente social y económico y que, junto con la baja tasa de natalidad (inferior al 20% y muy baja teniendo en cuenta los estándares africanos), ha hecho disminuir notablemente la población. Prácticamente uno de cada seis adultos es seropositivo y el pasado 7 de septiembre la agencia nacional de estadísticas del país presentó unas cifras bastante poco optimistas sobre la esperanza de vida de la población. En sólo siete años, se ha doblado el índice de mortalidad de los sudafricanos jóvenes y de mediana edad.

Mbeki, que consiguió un segundo mandato el año 2004 con prácticamente el 70% de los votos, también se encontró otros problemas, como por ejemplo la coexistencia de dos naciones sudafricanas: una blanca y rica, y una negra y pobre.

Por este motivo, el Gobierno decidió llevar a cabo una reforma agraria con el fin de aliviar las tensiones sociales y las diferencias raciales. Esta reforma, que consiste en la devolución de todas tierras que los blancos arrebataron a los negros, no avanza y ni siquiera se han devuelto un 10%.

La economía de Sudáfrica, además, todavía sufre ciertos problemas heredados de la época del apartheid, sobre todo pobreza en los grupos desaventajados. El país ha optado por una política económica muy pragmática y no ha sabido hacer frente al alto índice de desempleo, que al principio de agosto era del 26%. De hecho, el informe anual que publica el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo incluyó Sudáfrica entre los países que tienen un índice de desarrollo humano medio tirando a bajo (0'653). El PIB por cápita, por otra parte, es de 5.411 dólares y sitúa en Sudáfrica por detrás de otros países africanos como Botswana o Guinea Ecuatorial.

A pesar de estos datos, sin embargo, el pasado 5 de enero el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un informe donde se destacaba el impresionante crecimiento económico del país. Desde 1994, después de muchos años de aislamiento, Sudáfrica ha conseguido integrarse en los mercados internacionales con una fuerza y una rapidez inimaginable durante el régimen de segregación racial.

En el informe, el FMI también apuntó que Sudáfrica se había convertido en un importante motor de la región y que era el mercado mayor del África sub-sahariana con diferencia, ya que representaba el 40% del PIB de la región y cada vez era más importante como fuente de inversiones en la zona.

El pasado 14 de septiembre, el canciller brasileño, Celso Amorim, comparó el caso de Brasil con el de Sudáfrica y la India. Estas tres economías emergentes, de hecho, hace tres años formaron una alianza trilátera con la intención de adquirir más presencia en la escena internacional.

Todas las políticas que está llevando a cabo el CNA quieren afianzar la condición de economía emergente y demostrar que Sudáfrica ahora es un país adelantado y abierto a los cambios. El 14 de noviembre, por ejemplo, el Parlamento aprobó el matrimonio entre homosexuales y el país se convirtió en el quinto del mundo al permitir las uniones legales entre personas del mismo sexo.

A pesar de todo, sin embargo, las clases sociales sudafricanas cada vez están más diferenciadas y se ha disparado el nivel de criminalidad del país. Sudáfrica ha entrado en el grupo de países incapaces de controlar los crímenes graves que se cometen, como por ejemplo asesinatos, atracos a mano armada o violaciones. A pesar de que el Gobierno hace tiempo que también está intentando resolver este problema, la violencia prácticamente no ha disminuido. Los medios de comunicación y la oposición, de hecho, ya hace tiempo que cuestionan la labor de Mbeki en este aspecto y la FIFA ha avisado de que, si no se hace alguna cosa, la falta de seguridad puede pasar factura con una mala asistencia al Mundial de Fútbol del 2010 de Sudáfrica.

La decisión de que Sudáfrica se convirtiera en el primer país del continente que acoge un Mundial de Fútbol se hizo pública en mayo del año 2004 y provocó una alegría generalizada en todo el país. Desde un principio, este hecho ha sido visto como un premio para los avances democráticos que, desde el final del apartheid, se han conseguido llevar a cabo.

Acoger uno de los compromisos deportivos más espectaculares del mundo es sinónimo de turismo y Sudáfrica sabe que este hecho todavía potenciará más su crecimiento económico. El ministro de Finanzas, Trevor Manuel, anunció que el país había planeado gastar 2.000 dólares para la organización del torneo. La mayor parte de este dinero irá destinada a la construcción de nuevos estadios de fútbol y a la renovación de los ya existentes. Por otra parte, sin embargo, Manuel también explicó que el Gobierno reclutaría a 8.000 policías extras y a 2.000 civiles para que colaboraran con temas de seguridad y lucharan contra la delincuencia.



El ex vicepresidente sudafricano siembra confusión en torno al VIH

Otro de los puntos débiles de Sudáfrica es su política. A pesar de todos los avances, la

primera economía del África, el principal exportador de oro y diamantes del mundo, todavía ofrece oscuros episodios políticos parecidos a los de sus vecinos. El pasado mes de mayo, Jacob Zuma, el exvicepresidente de Sudáfrica, era absuelto de un juicio por violación. Hay que recordar que Zuma se perfilaba como el sustituto de Mbeki a la presidencia del país pero que fue destituido de su cargo político el año pasado acusado de soborno y corrupción, concretamente de recibir dinero a cambio de desviar una investigación sobre una compra ilegal de armas y de una compra de barcos, submarinos, helicópteros y aviones de caza por un total de 7.100 dólares.

Por otra parte, el representante especial del secretario general de la ONU para el sida, Stephen Lewis, se mostró indignado y recordó que las declaraciones de Zuma durante el proceso judicial eran "inaceptables y completamente ignorantes". Se refería a las declaraciones que Zuma hizo a mediados de abril en las que decía que había tomado una ducha después de mantener relaciones sexuales sin preservativo con una mujer zeropositiva con el fin de reducir el riesgo de contagio de la enfermedad. Lewis considera que con estas palabras Zuma confundió a los ciudadanos y los incitó a pensar que no es necesario utilizar preservativos si se toma una ducha después del acto sexual.

Pero el caso de Zuma no fue el único caso conflictivo entorno a las políticas que el Gobierno está llevando a cabo con el fin de combatir la enfermedad. El día 6 de septiembre más de 80 expertos mundiales en sida firmaron conjuntamente una carta dirigida al presidente sudafricano, Thabo Mbeki, pidiéndole el inmediato cese de la ministra de Sanidad, Tshabalala-Msimang. Los expertos acusaban a la ministra de promover el curanderismo, haciendo uso de unas políticas completamente inmorales que amenazan las vidas de los pacientes.


El apogeo del cinema sudafricano

Día tras día, la industria cinematográfica sudafricana demuestra que atraviesa uno de sus mejores momentos. Si bien el año 2005 la producción sudafricana Yesterday se quedó en las puertas de obtener el Óscar en la mejor película extranjera, éste 2006 el país ha conseguido el galardón de la Academia de Cine de Hollywood con Tsotsi, una película no ambientada ni más ni menos que en la época de segregación racial del apartheid. De todas formas, éste no fue el último capítulo de la buena trayectoria cinematográfica del país durante el año 2006. El 25 de mayo el Gobierno del Reino Unido confió en los numerosos y recientes éxitos del cine sudafricano en el mercado internacional para firmar un acuerdo de coproducción que beneficiará los dos países tan económicamente como culturalmente.

Una larga lucha por la igualdad

El país consiguió su independencia de la Gran Bretaña el año 1910. Su porcentaje de negros de origen africano de Sudáfrica es de un 75%, el más bajo de todo el continente y eso siempre ha generado muchos problemas raciales. El año 1922, por ejemplo, algunos propietarios de minas intentaron acabar con las diferencia de condiciones laborales que había entre los trabajadores blancos y los trabajadores negros. Todo acabó, sin embargo, con una serie de manifestaciones de los trabajadores blancos bajo el lema de "Sudáfrica blanca" que tuvieron que ser reprimidas por el Ejército y dejaron el número de 76 trabajadores muertos y más de 5.000 detenidos. Dos años más tarde, este hecho y todas las políticas igualitarias pasaron factura al primer ministro, Jan Smuts, y supusieron su derrota electoral. El nuevo primer ministro, J.B.M Hertzog, tomó rápidamente medidas para proteger la privilegiada posición de trabajo de los blancos. Cuando más se acentuó la privilegiada posición de la minoría blanca fue en el año 1948. El Partido Nacional ganó las elecciones e impuso una serie de duras leyes racistas que segregaron de forma racial el país y que fueron conocidas con el nombre de apartheid. La resistencia negra, formada por el Congreso Nacional Africano (CNA) y el Congreso Pan Africanista (CPA), estuvieron prohibidos y tuvieron que actuar en la clandestinidad. El año 1960, el pueblo sudafricano desfavorecido empezaba a estar cansado de la fuerte represión y un conjunto de movimientos anti-apartheid iniciaron campañas de resistencia, huelgas y todo tipo de protestas con el fin de hacer frente a las políticas de segregación racial. A pesar de todo, la respuesta policial fue muy dura, y detuvieron y sentenciaron a los principales líderes, como por ejemplo Nelson Mandela i John Harris. Más tarde, muchos grupos de estudiantes se añadieron a las revueltas y se manifestaron. La violencia policial, sin embargo, acabó con la vida de algunos jóvenes. Este hecho enfureció a la opinión pública internacional, que cada vez condenaba con más fuerza el régimen del apartheid. La economía del país sufrió las consecuencias y, el año 1979, el Gobierno decidió llevar a cabo una serie de ligeras reformas con el fin de suavizar el régimen de caras en el exterior. Pero la violencia contra los lugares estratégicos y los edificios del Estado no paraba de aumentar y la represión policial cada día causaba más víctimas. Todo, una situación insostenible que acabaría poniendo punto y final al apartheid. El año 1989, con la llegada de Frederik de Klerk al poder, se empezó a realizar el cambio político. El nuevo presidente enseguida mantuvo conversaciones secretas con el encarcelado Nelson Mandela y en febrero de 1990 anunció su liberación, legalizó el CNA y el CPA, e invitó a sus líderes a negociar con el fin de redactar una nueva Constitución. Así pues, la legislación del apartheid fue retirada gradualmente y el año 1994 se celebraron las primeras elecciones multirraciales. El CNA ganó por mayoría absoluta y Mandela se convirtió en el primer presidente negro del país.


Cronologia año  2006
5 de enero. El FMI publica un informe donde destaca el impresionante crecimiento económico de Sudáfrica.

5 de marzo. La película sudafricana Tsotsi obtiene el Oscar a la mejor película extranjera de las manos de la Academia de Cine de Hollywood.

8 de mayo. El exvicepresidente de Sudáfrica Jacob Zuma es absuelto de un juicio de violación.

10 de mayo. La ONU se muestra indignada por unas polémicas declaraciones de Zuma sobre el sida.

25 de mayo. El Reino Unido y Sudáfrica firman un acuerdo de coproducción cinematográfica.

6 de septiembre. Expertos mundiales en sida piden la dimisión de la primer ministro.

7 de septiembre. La agencia nacional de estadísticas del país anuncia que, en sólo siete años, la mortalidad de los sudafricanos jóvenes y de media edad se ha doblado por culpa del sida.

14 de septiembre. El canciller brasileño, Celso Amorim, compara la economía emergente de Sudáfrica con la del Brasil y la de la India.

19 de septiembre. Amnistía Internacional concede su máximo galardón a Nelson Mandela.

30 de octubre. El aeropuerto de Johanesburg pasa a llevar el nombre de Olivo Tambo, líder del Congreso Nacional Africano y un emblema de la lucha contra el régimen del apartheid.

31 de octubre. Muere Pieter Willem Botha, símbolo del apartheid de los años 80.

14 de noviembre. El Parlamento aprueba el matrimonio entre los homosexuales.

30 de noviembre. El embajador de Estados Unidos en Sudáfrica declara que el índice de criminalidad amenaza fuertemente al Mundial de Fútbol del 2010.

 


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