Anuario 2007
Corea del Norte
"Pyongyang pone punto final a su programa nuclear"
Júlia Alsina

Ha sido un largo camino pero finalmente Corea del Norte ha aceptado desmantelar su programa nuclear. Desde que en octubre de 2002 Washington anunciara que Corea del Norte había admitido poseer un programa nuclear secreto, la comunidad internacional ha estado en alerta. Las negociaciones con el Gobierno de Pyongyang  para el desmantelamiento de su programa nuclear se han llevado a cabo por la comisión a seis bandas integrada por EE.UU., Rusia, China, Japón, Corea del Sur y Corea del Norte. Después de muchos desencuentros, esta comisión ha sido la encargada de llegar a los acuerdos que han permitido que a principios de noviembre de este año se empezara con la inhabilitación de tres de las mayores instalaciones nucleares norcoreanas. Según el calendario acordado en las negociaciones, la inhabilitación debería estar terminada a finales de 2007 para dar paso a la etapa de desmantelamiento que hará inutilizables todas las plantas de producción nuclear. 
Estos acuerdos, que terminarán con más de cinco años de tensiones, no habrían sido posibles si EE.UU. no hubiera dado el visto bueno al pacto. Las concesiones estadounidenses a Pyongyang y, sobre todo, el aislamiento internacional que viene sufriendo Corea del Norte han hecho que, por fin, las negociaciones lleguen a buen puerto. La inutilización del mayor reactor norcoreano en Yongbyon será supervisada y financiada en su parte inicial por EE.UU. Estos acuerdos se ven desde Washington como un triunfo de la vía diplomática en su cruzada contra los países que, como Irán, están desarrollando energía nuclear. Aunque sean casos distintos y Pyongyang no supusiera una amenaza real para EE.UU., el desmantelamiento pacífico en Corea del Norte ha servido para lavar la cara a Washington después de sus políticas intervencionistas en Irak o Afganistán.   
Por otro lado, China, rompiendo con su pasividad diplomática, se ha involucrado activamente para interrumpir el plan nuclear del régimen norcoreano. Según estrategas chinos, la estabilidad en el entorno regional es un requisito esencial para el ascenso del gigante asiático. Es por eso que, desde Pekín, se ha hecho todo lo posible para evitar un enfrentamiento directo entre Washington y Pyongyang y frenar la ascensión nuclear en la zona.
Pero Corea del Norte no ha aceptado acabar con su programa de armas atómicas sin recibir nada a cambio. Pyongyang se beneficiará política y económicamente de los acuerdos firmados por las seis naciones. Desde Corea del Norte se ha utilizado la desnuclearización como moneda de cambio para conseguir beneficios energéticos y económicos.
Uno de los puntos clave para que el Gobierno de Kim Jong Il, presidente norcoreano, diera el sí para desactivar sus reactores nucleares ha sido el envío de ayuda energética a Corea del Norte. El primer acuerdo al que se llegó en esta materia fue el de proporcionar a Corea del Norte 50.000 toneladas de combustible a cambio de la desarticulación del reactor de Yongbyon, que el Gobierno de Pyongyang ya ha recibido. En principio, los acuerdos prevén la entrega a Corea del Norte de un total de 1 millón de toneladas de petróleo y 450.000 barriles de combustible pesado si desarticula totalmente su programa nuclear. Según Lim Sung Nam, “número dos” de la delegación surcoreana en las negociaciones, Corea del Norte recibirá 50.000 toneladas de petróleo cada mes. Por otra parte, Estados Unidos financiará y supervisará el cierre total del programa nuclear.
Otro de los puntos clave para que Pyongyang accediera al desmantelamiento completo de su maquinaria nuclear ha sido el desbloqueo de los fondos que Corea del Norte tenía en Macao (China). Los 25 millones de dólares pertenecientes a Pyongyang permanecían en la ciudad china desde que EE.UU. decidió congelarlos en 2005, cuando acusó a este país de lavado de dinero y de contrabando. Uno de los acuerdos a los que se llegó en las reuniones a seis bandas fue que el desbloqueo de estos fondos se haría efectivo si Corea del Norte confirmaba el desmantelamiento de su principal reactor nuclear situado en Yongbyon.  En abril de este año, Corea del Norte venció el plazo acordado para cerrar y sellar este rector nuclear alegando que no había recibido los fondos congelados en la ciudad china. EE.UU. ha facilitado todo lo posible el desbloqueo de esos fondos para que, finalmente, el 25 de junio Corea del Norte confirmara que había recibido el dinero de la discordia. Pocos días después de este anuncio, inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) llegaron al país: era la primera vez que se les permitía la entrada desde 2002. El 16 de julio, Mohammed El Baradei, director general de la IAEA, confirmaba el desmantelamiento del mayor reactor nuclear norcoreano.
Desde el punto de vista político, Corea del Norte también se beneficiará de su desmantelamiento nuclear. Esta decisión podría alejar a Pyongyang del “eje del mal” ideado por Estados Unidos del que forma parte, entre otros países, Irán. El 13 de febrero de este año, las seis naciones firmaron un documento en el que EE.UU. se comprometía a dejar de considerar a Corea del Norte como integrante del “eje del mal” y de calificarlo como “Estado defensor del terrorismo” a finales de este año, así como dar por terminadas las sanciones comerciales si Corea del Norte desactiva totalmente su programa nuclear, según fuentes de Washington y Pyongyang. En este documento EE.UU también afirma que se “incrementarán los intercambios bilaterales y la confianza mutua”. Veremos en qué queda este pacto porque aún hay mucho trabajo por hacer para que el desarme nuclear sea completo y desde Washington no se ha confirmado, todavía, la retirada de Corea del Norte de la lista de países que EE.UU. considera una amenaza para la comunidad internacional. Washington tan sólo dice que cumplirá sus compromisos para iniciar este proceso en paralelo a las acciones que acometa el Norte.  De momento, la relación entre ambos países parece que va mejorado lentamente. Desde que en 2002 George W. Bush anunciara en su discurso del estado de la unión que “Corea del Norte es un régimen que se está armando con misiles y armas de destrucción masiva mientras mata de hambre a sus ciudadanos”, las relaciones entre los dos países, ya debilitadas de por sí, quedaron muy maltrechas.
La ambición nuclear de Pyongyang se ha convertido en la mayor amenaza del Extremo Oriente. El hecho de que Corea del Norte posea armas nucleares podría acelerar la carrera de armamentos por parte de países como Japón y Corea del Sur. Es por eso que China se ha volcado en el desmantelamiento nuclear norcoreano para evitar que los países vecinos inicien sus carreras nucleares. Pero aunque los acuerdos han avanzado mucho este año, hay todavía cuestiones por resolver. Por ejemplo, si Corea del Norte posee un programa nuclear no declarado o la existencia de armas nucleares ya finalizadas. Según la CIA, el programa de enriquecimiento de uranio de Pyongyang podría producir “dos o más” bombas por año a mediados de esta década. Algunos expertos creen que Corea del Norte ha extraído suficiente plutonio para un pequeño número de bombas, pero, de momento Pyongyang no estaría preparada para usar sus armas nucleares por falta de la tecnología necesaria. Analistas en materia de seguridad han declarado que aunque Corea del Norte haya hecho pruebas con su bomba atómica, no creen que haya creado un dispositivo lo suficientemente pequeño para usarlo en un misil. Por lo tanto, si Corea del Norte usara su bomba tendría que hacerlo por medio de aviones que EE.UU. sería capaz de controlar y vigilar.
Por otro lado, parece que el Gobierno de Kim Jong-il, el último de los regímenes estalinistas, empieza a entreabrir la puerta. Aparte de los logros alcanzados para acabar con su programa nuclear, Pyongyang y Corea del Sur han firmado este octubre una declaración en la que se comprometen a poner fin a la hostilidad militar entre los dos países y negociar un tratado de paz permanente que acabe definitivamente con la guerra que tuvo lugar entre ambos países entre 1950 y 1953. La guerra entre las dos Coreas seguía técnicamente abierta desde ese año. En esa época se firmó un armisticio que no se ha materializado en tratado de paz permanente en más de cincuenta años. Las relaciones han ido mejorando a lo largo del tiempo pero la frontera entre estos dos países sigue siendo una de las más militarizadas del mundo.  
La situación económica de Corea del Norte ha sido otro de los factores por los que la dictadura estalinista de Kim Jong-il ha tenido que ceder ante las presiones internacionales. Este país padece un fuerte problema de hambruna a causa de sus condiciones meteorológicas, la escasez de tierras para el cultivo, la poca inversión en infraestructuras y la agricultura centralizada, totalmente controlada por el estricto Gobierno de Pyongyang. Aunque el Ejecutivo norcoreano abriese de manera experimental la agricultura al sector privado en 2004, al año siguiente restableció el sistema de racionamiento de alimentos y la prohibición de la venta privada de cereales. Por todas estas razones, Corea del Norte depende totalmente de las ayudas alimentarias que recibe del exterior. Estas ayudas han permitido al país escapar de la hambruna masiva pero la población sigue sufriendo malnutrición. Los datos facilitados por el Gobierno, en el año 2007 aseguran que Corea del Norte tiene una población de 23.300.000 habitantes y según la estimación de la CIA, el PIB de Corea del Norte es de 40 mil millones de dólares, aunque es difícil saberlo con seguridad ya que el Gobierno no publica ningún dato sobre su Renta Nacional.
Este año, las inundaciones de agosto han dejado centenares de muertos y las infraestructuras, ya débiles de por sí, se han visto muy afectadas.
 Por otra parte, la ONU ha retirado en marzo de este año su programa de desarrollo para este país después de que se abriera una investigación para saber si este organismo internacional habría donado 150 millones de dólares a Pyongyang sin controlar a qué iban destinados. El Programa de Desarrollo de la ONU suspendió su actividad en Corea del Norte, porque, según dijo, no ha cumplido varias condiciones fijadas por la dirección del organismo, después de que EE.UU. asegurara que el dinero de la organización estaba siendo desviado por el Gobierno de Kim Jong-il para 'propósitos ilícitos', incluido el desarrollo de armas atómicas.



Cronologia año  2007
17 de enero. Corea del Norte y el enviado de EE.UU.,Christopher Hill, se reúnen en Berlín en una reunión bilateral para hablar del programa nuclear.

20 de enero. El Programa de la ONU para el Desarrollo efectuará una auditoria y modificará la manera en que opera en Corea del Norte tras denuncias por parte de EE.UU. de que millones de dólares de este programa fueron a parar al Gobierno de Pyongyang.

26 de enero. La ONU detiene las ayudas de 1,7 millones de dólares y los proyectos que tenía previstos para Corea del Norte.

8 de febrero. En Pekín se reanudan las conversaciones sobre el conflicto nuclear a seis bandas entre Corea del Norte, Corea del Sur, China, Rusia, Japón y EE.UU.

13 de febrero. Corea del Norte acepta dar el primer paso para el desarme nuclear como parte del acuerdo alcanzado durante las charlas de Pekín.

3 de marzo. Corea del Norte y Corea del Sur acuerdan reunir a las familias separadas por la guerra de Corea y probar un tren que cruce las fronteras en la primera mitad de este año.
    
18 de marzo. Corea del Norte anuncia que está preparando el desmantelamiento de su plan nuclear pero se hará efectivo cuando reciba el dinero que le retienen congelado en Macao (China).

10 de abril. Macao descongela los fondos de Corea del Norte, anuncia un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Sean McCormack.

14 de abril. Corea del Norte vence el plazo para cerrar y sellar su reactor de Yongbyon a cambio de ayuda energética. Alega que primero se debe resolver la cuestión del banco de Macao.

25 de abril. EE.UU. anuncia que este año Corea del Norte será retirada de la lista de países que comercian armas con países peligrosos como Irán o Siria.

25 de mayo. Corea del Norte lanza varios proyectiles de corto alcance sobre el mar de Japón.

25 de junio. Corea del Norte confirma que ha recibido los fondos de Macao.

26 de junio. Inspectores de la AIEA llegan a Corea del Norte. Es la primera vez que se les permite desde 2002.

12 de julio. Un envío de 6.200 toneladas de crudo sale de Corea del Sur para llegar a un puerto norcoreano. Se trata de la primera fase del acuerdo internacional para cerrar las centrales nucleares.

16 de julio. Los inspectores internacionales confirman el desmantelamiento de Yongbyon.

3 de septiembre. Corea del Norte acuerda poner fin a su programa nuclear a finales de este año.

14 de septiembre. EE.UU. está preparando el envío de 25 millones de dólares en petróleo a Corea del Norte como parte de los acuerdos de desnuclearización.

2 de octubre. Los líderes de Corea del Norte y Corea del Sur se reúnen en Pyongyang., en el segundo encuentro de este tipo en medio siglo.

4 de octubre. Los líderes de Corea del Norte y Corea del Sur han firmado una declaración llamando a una paz permanente en la península.

29 de octubre. Corea del Norte comenzará a desmantelar sus tres mayores instalaciones nucleares a partir del 1 de noviembre. 

 


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