Anuario 2006
Taiwán
"El presidente de Taiwán supera tres mociones de censura en un año, a pesar de las reiteradas acusaciones de corrupción"
Anna Bernadó

El presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, ha superado en un año tres mociones de censura que lo han intentado apartar del Ejecutivo taiwanés que preside desde el año 2000 como líder del Partido Democrático Progresista (PDP). Las mociones, presentadas por los partidos opositores Kuomintang (KMT) y Partido Primero el Pueblo (PPP), no prosperaron en ninguno de los casos porque faltaron votos para sumar los dos tercios del Parlamento que son necesarios para aprobar la destitución. Los intentos de forzar la dimisión del líder taiwanés tienen su origen en los escándalos de corrupción que han afectado a lo largo del año al entorno familiar de Chen, hasta acusar a su mujer de aceptar sobornos. Chen, de marcado carácter independentista, no puede ser juzgado mientras sea presidente ya que goza de inmunidad hasta que abandone el cargo en mayo de 2008. 
A principios de noviembre, la mujer del líder taiwanés, Wu Shu-chen, fue acusada, junto con otros tres sospechosos, de aceptar sobornos. La acusación que se le hizo a Wu fue cobrar 450.000 dólares con un supuesto presupuesto presidencial para diplomacia secreta entre julio de 2002 y marzo de 2006. Si la esposa del presidente es condenada, se enfrentará a una demanda de más de siete años de cárcel. En el momento de anunciar los cargos entra la primera dama, la fiscalía declaró que el mismo Chen era sospechoso de corrupción, ya que podría haber obtenido ganancias financieras ilegales gracias a su posición. Según informaron los fiscales taiwaneses, el único motivo por el que no presentaron una acusación contra el líder del país es que dispone de inmunidad presidencial. Por este motivo, el poder judicial no podrá perseguir al presidente mientras dure su mandato, que finalizará en 2008, si la oposición no es capaz de forzar su dimisión.

Los rumores de corrupción han perseguido al presidente Chen a lo largo de todo año. Antes de las acusaciones más recientes, la mujer del presidente había sido exculpada por falta de pruebas a principios de septiembre de los cargos de corrupción que afrontaba por recibir bonos de unos grandes almacenes a cambio de ejercer su influencia. En mayo, el yerno del presidente, Chao Chien-ming, fue detenido bajo acusaciones de fraude fiscal por haber obtenido información privilegiada que le había permitido hacerse con sustanciosos beneficios con la compra de las acciones de la compañía estatal Taiwan Development Corporation. Finalmente, a finales de año, Chao fue juzgado y condenado a seis años de prisión. El padre de Chao también fue condenado a cinco años y medio de prisión por el mismo caso y a tres años más por el desvío de 330.000 dólares en donaciones privadas a un club de tenis.

Dadas las numerosas críticas que recibió a raíz de la detención de su yerno, el presidente delegó parte de sus funciones a finales de mayo para intentar rebajar la tensión. Chen mantuvo el poder que dicta la Constitución, que le permite manejar la seguridad nacional –y que también implica las relaciones entre China y Taiwán–, y dejó en manos del primer ministro, Su Tseng-chang, la administración del Gobierno. Sin embargo, el gesto no fue suficiente para el principal partido de la oposición, el Kuomintang, que presentó la que fue la primera moción de censura del año. Aunque el Kuomintang controla la mayoría del Parlamento taiwanés –114 escaños de los 225 que tiene la Cámara gracias al apoyo del Partido Primero del Pueblo– no logró sacar adelante el intento de forzar la dimisión del presidente ya que no reunió los dos tercios de los votos que necesitaba. Chen cuenta con los 101 escaños del PDP y con el apoyo de otros grupos independentistas minoritarios.

Lo mismo pasó con la segunda moción de censura contra el líder taiwanés, que los opositores presentaron a finales de septiembre y que se debatió en el Parlamento a principios de octubre. La oposición detectó la posibilidad de que algunos miembros del PDP optaran por votar en contra de su líder e intentaron dejar en evidencia la pérdida de apoyo del presidente. Pero, finalmente, los opositores a Chen sólo pudieron sumar 116 de los 147 votos que se necesitaban para echar al líder del poder.
Una de las contraofensivas que, según miembros del Kuomintang, el PDP utilizó para desviar la atención de las fuertes críticas que recibió el presidente Chen fue la de acusar a Ma Ying-jeou, alcalde de Taipei y presidente del KMT desde julio de 2005, de desviar la mitad de unos fondos públicos especiales para cobrar una asignación mensual en su cuenta privada. El alcalde de la capital de Taiwán pidió perdón, pero atribuyó la malversación a un error de su ayudante.
La última moción tampoco progresó gracias a los diputados del Partido Democrático Progresista, que secundaron una vez más a su presidente, a pesar de la situación de aislamiento que padece Chen, tanto dentro de la isla como respecto a China, que le ignora por sus posiciones independentistas. Después de reunirse de forma extraordinaria el miércoles 8 de noviembre para analizar la mayor crisis desatada en sus 20 años de historia, el PDP anunció que apoyaría al presidente el día 24 de noviembre, cuando se debatió la moción, y que expulsaría a los diputados que no respetaran la disciplina parlamentaria.

Sin embargo, las voces críticas que piden la dimisión de Chen Shui-bian se hacen cada vez más visibles dentro del Gobierno. El gesto más significativo de protesta contra el presidente desde las filas de su propio partido lo protagonizaron los diputados Lee Wen-chung y Lin Cho-shui, que abandonaron el 12 de noviembre sus funciones parlamentarias. Lee y Lin afirmaron que no compartían la actitud ni las acciones del partido ante los escándalos que se han ido acercando al presidente hasta la imputación de su esposa. Los dos diputados no fueron los únicos miembros del PDP que expresaron su disconformidad con el presidente y con la decisión del partido de respaldarle en la tercera moción de censura. El ex secretario general de la Oficina Presidencial, Chen Shih-meng, pidió al presidente que abandonara sus funciones durante un tiempo, en el que la vicepresidenta Annette Lu dirigiría el Ejecutivo, para permitir que la justicia investigara su caso. La misma opinión han expresado varios miembros del partido, cuyos diputados no han podido votar en contra de la moción ya que estaban amenazados de enfrentarse a un expediente disciplinario si desafiaban al presidente.

La popularidad de Chen Shui-bian ha ido descendiendo en los últimos 12 meses, tanto dentro como fuera del partido. Ya no sólo por los escándalos de corrupción, sino también por los malos resultados electorales del pasado año, que llevaron al presidente a hacer algunos cambios en su Ejecutivo. El PDP sufrió una aplastante derrota en las elecciones locales celebradas el 3 de diciembre del 2005. El partido gobernante perdió el control de la mayoría de alcaldías y distritos de la isla de Taiwán, que pasaron a manos del partido de la oposición, el Kuomintang.

Para intentar recuperar el terreno perdido, Chen Shui-bian logró impulsar a principios de año la elección de un aliado, Yu Shyi-kun, ex primer ministro del país, a la cabeza de su partido. Yu ganó los comicios internos que se celebraron en 25 ciudades del país por más de 25.000 votos frente a los 17.000 que obtuvo Trong Chai, su rival menor situado. Sin embargo, sólo el 19,9% de los militantes del partido tomaron parte de estas elecciones, hecho que, según varios analistas, mostraba la frustración de los seguidores del partido después de la derrota en las legislativas de diciembre. Yu tenía como objetivo recuperar la credibilidad de la formación después de las elecciones. Otra de las consecuencias de los resultados electorales fue la dimisión del primer ministro y miembro del PDP, Frank Heish, que renunció al cargo a principios de este año (el 16 de enero) con el fin de que el presidente pudiera llevar a cabo una remodelación del Gobierno. Según la Central News Agency (CNE, la agencia central de noticias del Gobierno), Heish afirmó que no sólo abandonó el cargo para asumir la derrota electoral de su partido, sino también porque “sentía un distanciamiento con el pueblo en el año que llevaba en el cargo” (que ocupó en febrero de 2005). Dos días más tarde, el 18 de enero, Chen nombraba primer ministro a Su Tseng-Chang, un ex abogado especializado en la defensa de los derechos humanos y cofundador del PDP. El nuevo “premier” taiwanés, al igual que Heish, se enfrenta al reto de dirigir un Parlamento controlado por la oposición nacionalista desde hace cincuenta años (las últimas elecciones legislativas se celebraron en 2004).

La opinión pública taiwanesa es también cada vez más crítica con su presidente. Las manifestaciones en contra de la corrupción que envuelve al Gobierno de Chen han sido reiteradas a lo largo del año, la mayoría convocadas por el KMT. Una de las más numerosas fue la del día 10 de octubre, Día Nacional de Taiwán, cuando miles de personas se manifestaron en los alrededores del Palacio Presidencial.
Sin embargo, las elecciones municipales que se celebraron el 9 de diciembre de este año en las dos principales ciudades del país, Taipei y Kaohsiung, no fueron duras con el PDP como se esperaba. Los expertos consideraban estos comicios como un referéndum público al Gobierno de Chen, y auguraban una clara derrota del partido gobernante por los rumores de corrupción que atañen a su líder. Aún así, Chen logró mantener el poder en la ciudad portuaria de Kaohsiung, la segunda ciudad del país después de la capital. El KMT, nada contento con los comicios, pidió un recuento de votos. En Taipei, aunque el PDP no consiguió la alcaldía, mejoró notablemente los resultados respecto al 2004. El diputado del Kuomintang, Hau Long-bin, ex ministro de Medio Ambiente, fue elegido alcalde de la capital al ganar al candidato del PDP por poco más de un 10%.
Relaciones con China
Las relaciones entre China y Taiwán han sufrido un duro revés este año a raíz del cierre de la principal institución de la isla creada para estudiar una eventual reunificación con el continente (Consejo de Reunificación Nacional). El presidente Chen advirtió a finales de enero de la intención de acabar con el organismo, a pesar de la clara oposición de EE.UU, tradicional aliado de la isla, y bajo la amenaza militar de Pequín, que alertó de la crisis que podía desatar una decisión así. Un mes después, el líder taiwanés cerraba el Consejo de Reunificación Nacional amparándose en el principio democrático de que la soberanía de las naciones reside en el pueblo. Una decisión que, según Pequín, pone en peligro la estabilidad de toda la región.
La contraofensiva de la República Popular a lo largo del año se ha traducido en intentar aislar a Taipei y establecer y fortalecer relaciones diplomáticas y económicas con aliados tradicionales de la isla. En abril, Pequín exigió al Vaticano –el único país europeo que reconoce Taiwán como Estado– que rompiera las relaciones con Taiwán para poder reestablecer relaciones diplomáticas entre la República Popular y la Santa Sede, rotas desde 1951. China también ofreció una colaboración estratégica a las islas del Pacífico basada en ayudas al desarrollo económico a cambio de energía y de que rompieran toda relación con Taiwán.
En los últimos años, y conforme ha ido aumentando el poder económico, social y militar de China, ésta se ha convertido en una potencia emergente difícil de ignorar y a la que es cada vez más complicado enfrentarse. La República Popular lo está aprovechando para intensificar las presiones sobre Taiwán para intentar forzar una reunificación. El último movimiento fue la proclamación el 14 de marzo de 2005 de la llamada Ley Anti-Secesión, que autoriza de forma explícita el uso de la fuerza para recuperar el control de un territorio sublevado. Una ley hecha “a la medida” del caso de Taiwán, considerado como un territorio rebelde desde su separación del continente en 1949.
Actualmente hay 24 países que reconocen a Taiwán como Estado independiente. Estos Estados no tienen relaciones diplomáticas con la República Popular China, que se niega a aceptar tales relaciones con aquellos países que reconocen al régimen de Taiwán. Entre ellos se encuentran países africanos como Burkina Faso, Gambia o Malawi, centro y suramericanos, como Costa Rica, El Salvador, Guatemala o Haití, y algunos pequeños países de Oceanía.
El último país que ha transferido este año el reconocimiento diplomático a China en detrimento de Taiwán ha sido Chad. El Ministerio de Asuntos Exteriores de la isla recibió información de que el ministro de Exteriores del país centroafricano se encontraba en Pequín con el fin de establecer relaciones diplomáticas con China. Taiwán anunció el 6 de agosto la ruptura de relaciones con Chad, y se anticipó así al propio anuncio de los ministros de Exteriores de la República Popular y de la República de Chad, quienes el 7 de agosto hicieron pública, en Pequín, la reanudación de relaciones entre los dos países, que ya habían mantenido entre los años 1972 y 1997.
Las tensiones entre la isla y el continente vienen de lejos, aunque la hostilidad de la Republica Popular hacia la isla se acentuó sobre todo cuando, en 2004, en vísperas de las elecciones presidenciales, Chen anunció la posibilidad de convocar un referéndum sobre defensa nacional, calificado por el presidente como “Referéndum para la Paz”. En las dos preguntas que contenía el referéndum, a los votantes se les preguntó si Taiwán debería o no reforzar su sistema de defensa antimisiles ante la amenaza militar de China continental, y si el Gobierno debería o no sostener negociaciones con Pekín para establecer un mecanismo tendiente a reestablecer las interacciones pacíficas entre los dos lados del Estrecho. Un total de 45,17% de los votantes calificados emitieron sus votos a la primera pregunta, y un 45,12% dieron sus votos a la segunda pregunta. Ambas no lograron alcanzar el umbral requerido del 50 % del total de los votantes. A partir de ese momento, China ha intentado debilitar políticamente a Chen cuestionando se palabra y movilizando toda su influencia para tratar de bloquear sus proyectos. La República Popular ha incrementado sus compras de armas en Rusia, en especial de submarinos y de aviones de combate, dotaciones materiales que combina con iniciativas legislativas como la Ley Anti-Secesión.
La posición de EE.UU. al respecto es interesadamente ambigua. A finales de enero de este año, Washington lanzó un toque de atención sin precedentes a Chen Shui-bian después que éste propusiera eliminar el Consejo de Reunificación con el Continente. El Departamento de Estado norteamericano alertó al presidente taiwanés de que, aunque siempre ha apoyado el statu quo de la isla respecto a China, en ningún caso significa que apoye la independencia de la isla. Si China lograra imponer su poder a Taiwán, la República Popular fortalecería su hegemonía en la zona, hecho que reduciría la influencia de Washington en la región. Sin embargo, EE.UU., que no quiere empeorar las delicadas relaciones que tiene con Pequín, también es consciente de que como consecuencia de los procesos de integración económica en curso, Taipei acabará por ser absorbido por China.
Pequín esta potenciando otras salidas al conflicto, como la apuesta comercial. En 2004, el comercio entre Taiwán y China en fue de 63,48 millones de dólares, con un crecimiento del 36,2% en un año. De los casi 23 millones de taiwaneses que tiene la isla, cerca de un millón residen en el continente y entre dos y tres millones van y vienen a China cada año. Por este motivo, los lazos aéreos directos que se han instaurado durante tres semanas y con motivo del año nuevo lunar para facilitar la reagrupación familiar por tercer año consecutivo han sido muy bien recibidos. Además, en junio de este año, las dos partes llegaron al acuerdo de incrementar la conexión aérea entre el continente y la isla mediante vuelos chárter a un total de cuatro fiestas nacionales. Aunque los aviones no pueden volar directamente entre la República Popular y Taiwán (tienen que hacer escala en un tercer país o en Hong Kong o Macao), el acuerdo es un paso adelante para establecer enlaces aéreos fijos. Las relaciones económicas forzaron en julio, y después de 57 años, que entrara en funcionamiento el primer vuelo de carga directo entre ambas regiones.
Una de las zonas con potencial económico y con un gran interés estratégico por parte de las dos potencias es el Estrecho de Taiwán. China aprobó en marzo de este año una propuesta para crear la denominada “Zona Económica de la Ribera Occidental del Estrecho de Taiwán”, una zona de libre comercio en la región del Xiamen para desarrollar la provincia de Fujian con el objetivo de que pueda competir con los deltas de los ríos Yangtze y de las Perlas, y con Taiwán. El proyecto significa un movimiento claro hacia un proceso de reunificación pacífico entre la isla y el continente. El primer ministro taiwanés, Su Tseng-chang, afirmó a finales de noviembre que los lazos entre los dos lados del Estrecho de Taiwán beneficiarían la isla y se comprometió a incrementarlos y a fortalecerlos. Su admitió también que, en vista del rápido crecimiento económico de Hong Kong y de Singapur, Taiwán debía considerar si adoptar o no una política más abierta para aumentar los lazos del Estrecho. Sin embargo, el presidente Chen Shui-bian se ha mostrado reticente a liberalizar las relaciones económicas con China argumentando que la economía de la isla empieza a depender en exceso de su vecina.

La economía de Taiwán crece aproximadamente a un ritmo de 10.000 millones anuales, lo que en los últimos años ha supuesto para la isla un aumento anual de entre un 3 y un 6% del PIB. La Institución para la Investigación Económica Chung Hua (CHIER, en sus siglas en inglés), una institución que busca ofrecer consejos para la toma de decisiones gubernamentales, anunció a finales de noviembre que había reajustado hacia arriba el índice de crecimiento económico de Taiwán para este año, del 4,11% al 4,23%, gracias a las exportaciones del país. El grupo de expertos también reajustó su pronóstico para el crecimiento económico de la isla para el año 2007 del 4,10% al 4,13%. Chou Chi, un investigador de la institución, dijo que se estima que el consumo doméstico de este año crezca en un 1,51% con respecto al año pasado, mientras que las exportaciones de mercancías y servicios aumentarán en un 10,44% y que el promedio del índice de desempleo será de 3,88%.



Cronologia año  2006
15 de enero. Yu Shyi-kun es elegido como nuevo presidente del partido gobernante, el Partido Democrático Progresista (PDP).

16 de enero. El primer ministro de Taiwán, Frank Hsieh, presenta su dimisión por el fracaso electoral del PDP en las elecciones locales del 3 de diciembre de 2005.

18 de enero. El presidente, Chen Shui-bian, nombra primer ministro a Su Tseng-chang, un ex abogado especializado en la defensa de los derechos humanos y cofundador del PDP.

20 de enero. Por tercer año consecutivo, la China y Taiwán reanudan los vuelos directos entre ambos países para facilitar la reagrupación familiar para las fiestas del nuevo año chino.

25 de enero. Chen Sui-bian presenta de manera oficial el nuevo Gabinete de gobierno. Su Tseng-chang toma posesión del cargo de primer ministro.

30 de enero. El Departamento de Estado norteamericano emite un comunicado donde alerta al presidente taiwanés de que Washington no apoya la independencia de la isla.

27 de febrero. El presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, anuncia que cerrará la principal institución creada para estudiar una eventual reunificación con China (el Consejo de Unificación Nacional).

7 de marzo. China aprueba el plan de desarrollo de la costa occidental del estrecho de Taiwán en la Asamblea Nacional. La propuesta incluye potenciar una zona de libre comercio a en Xiamen, la denominada “Zona Económica de la Ribera Occidental del Estrecho de Taiwán”.

9 de marzo. El ministro de Exteriores japonés, Taro Aso, cualifica Taiwán de “país” y asegura que su democracia ha alcanzado un alto grado de madurez.

12 de marzo. 50.000 personas se manifiestan en Taipei contra el presidente Chen por los escándalos de corrupción.

3 de abril. China exige al Vaticano que rompa las relaciones con Taiwán para poder reestablecer relaciones diplomáticas entre la República Popular y la Santa Sede.

5 de abril. Pequín ofrece una colaboración estratégica a les islas del Pacífico basada en ayudas al desarrollo económico a cambio de energía y de que rompan toda relación con Taiwán.

24 de mayo. El yerno del presidente taiwanés es detenido bajo acusaciones de fraude fiscal.

31 de mayo. Chen Shui-bian delega parte de sus funciones al Gobierno después del escándalo de corrupción que afecta al su entorno familiar.
6 de junio. El Kuomintang anuncia que presentará una moción de censura contra el presidente, Chen Shui-bian, a raíz de los escándalos de corrupción que afectan a su yerno.

11 de junio. El Parlamento de Taiwán aprueba debatir la primera moción de censura contra el presidente Chen.

13 de junio. China y Taiwán acuerdan incrementar la conexión aérea entre ambos países a través de vuelos charter en las cuatro principales fiestas del año y en casos especiales.

26 de junio. Chen Shui-bian supera la primera moción de censura.

11 de julio. La fiscaliza de Taiwán acusa al yerno del presidente por un delito de fraude fiscal por utilizar información privilegiada.

19 de julio. Entra en funcionamiento el primer vuelo de carga directo en 57 años entre China y Taiwán.

7 de agosto. El ministre de Asuntos Exteriores, James Huang, manifiesta la indignación del Ejecutivo de Taipei ante la noticia de que China ha retomado las relaciones diplomáticas con Chad.

2 de septiembre. La mujer del presidente de Taiwán, Wu Shu-chen, es exculpada de los cargos de corrupción a los que se enfrentaba después de ser acusada de recibir bonos de unos grandes almacenes a cambio de ejercer su influencia.

10 de octubre. Miles de personas se manifiestan alrededor del Palacio Presidencial exigiendo la dimisión de Chen Shui-bian por los escándalos de corrupción, coincidiendo con la celebración del Día Nacional.

12 de octubre. Chen Shui-bian supera la segunda moción de censura del año.

3 de noviembre. La mujer del líder taiwanés, Wu Shu-chen, es acusada, junto con otros tres sospechosos, de aceptar sobornos. La fiscalía declara que el mismo Chen es sospechoso de corrupción, pero que no puede presentar una acusación contra el líder del país porque este dispone de inmunidad presidencial.

6 de noviembre. El Kuomintang presenta la tercera moción de censura del año contra el presidente, y el Comité de Procedimiento de Taiwán acepta tramitarla.

8 de noviembre. El PDP se reúne de forma extraordinaria y anuncia que apoyará al presidente en la tercera moción de censura del año.

12 de noviembre. Los diputados del PDP Lee Wen-chung y Lin Cho-shui abandonan el sus funciones parlamentarias porque no comparten la actitud ni las acciones del partido ante los escándalos que envuelven al presidente.

14 de noviembre. Ma Ying-jeou, alcalde de Taipei y miembro del Kuomintang, es denunciado por varios diputados de PDP por una presunta desviación de fondos públicos y malversación.

24 de noviembre. El presidente, Chen Shui-bian, supera la tercera moción de censura del año.

9 de diciembre. Celebración de elecciones municipales en las dos principales ciudades del país, Taipei y Kaohsiung. El PDP logra mantener el poder en la ciudad portuaria de Kaohsiung y el Kuomintang se hace con la capital del país.

 


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