Anuario 2008
Bulgaria
"El Gobierno no consigue aprobar la asignatura pendiente de la corrupción"
Carina Verdú

A pesar de que ya lleva casi dos años en la Unión Europea, Bulgaria no consigue adaptarse a lo que ello implica. A los repetidos avisos por parte de la UE para que disminuya los niveles de corrupción y del crimen organizado, hay que sumarle la incapacidad del país para adoptar el euro. Todo ello dificulta su plena integración en el marco europeo y disminuye la confianza de posibles inversores extranjeros. Este retraso en las relaciones con el resto de Europa y las constantes acusaciones de corrupción por parte de la UE provocan también desavenencias en la política búlgara. El Gobierno tripartito búlgaro, formado por el Partido Socialista búlgaro, el Movimiento Nacional Simeón II (partido monárquico) y el Movimiento por Derechos y Libertades (de la minoría turca), tuvo que enfrentarse en abril a una nueva moción de censura. La oposición de derechas acusaba al Gobierno de mantener relaciones con las bandas de crimen organizado.
El Gobierno superó la moción pero volvió a quedar reflejado el largo trabajo que queda por delante para conseguir un consenso en la vida política del país, al ser ésta la quinta moción de censura que se presentó contra el Gobierno del primer ministro, Sergey Stanishev.
Cansado de tantas acusaciones, el ministro del Interior, Rumen Petkov, anunciaba su dimisión tan sólo dos días después. “Esto no es una expresión de debilidad y resultado de la presión exterior, sino un acto para respaldar el desarrollo del Estado y sus instituciones”, aseguraba Petkov al hacer pública su renuncia.
Petkov, uno de los políticos más veteranos del Partido Socialista, recibió duras críticas cuando dos ex generales de los servicios policiales especiales revelaron que el ministro mantuvo varios encuentros con hombres de negocios de dudosa reputación. Las acusaciones vertidas sobre el Ministerio del Interior a raíz de los dos asesinatos del mes de abril avivaron el escándalo, lo que conllevó una drástica caída de la confianza de la opinión pública en el ministro.
La UE lleva tiempo advirtiendo al país de sus altos índices de corrupción y crimen organizado, y de que sus dirigentes deben llevar a cabo “medidas urgentes” para solucionarlo. Al igual que Rumanía, Bulgaria no ha conseguido mantener los mínimos exigidos para poder recibir todas las ayudas económicas de la Comisión Europea.
Las palabras del ministro de Asuntos Exteriores búlgaro, Ivailo Kalfin, cada vez que recibían un aviso, “Queda mucho trabajo por hacer pero no estamos intentando escapar de él, nos hemos comprometido con la causa”, no se han transformado en hechos concretos.
El asesinato de dos personajes importantes de la esfera pública en el mes de abril fue la gota que colmó el vaso. El primero de ellos era el director de la empresa energética que se está encargando de construir la planta nuclear de Belene. Un día después, el autor de libros sobre la mafia búlgara, Gueorgui Stoev, fue acribillado a tiros cuando salía de su casa.
Desde entonces, la Unión Europea ha examinado con lupa cada uno de los movimientos que realiza Bulgaria. Sus exigencias han llegado a tal extremo que el pasado 26 de noviembre la Comisión Europea decidió retirarle 220 millones de euros en ayudas comunitarias por no haber actuado con firmeza para combatir la corrupción. Esta cifra se suma a los 500 millones en subvenciones que congeló en julio, una decisión sin precedentes en el seno de la Unión Europea. “Se han trazado planes y se ha revisado la ley, pero son sólo promesas que no se han traducido en hechos”, lamentó el comisario de Ampliación de la UE, Olli Rehn.

Movimientos para la privatización de grandes empresas públicas
A pesar de que los dirigentes del país digan que no hay crisis, Bulgaria, como no podía ser de otra manera, también la sufre. El ministro de Asuntos Exteriores, Ivailo Kalfin, asegura que “en Bulgaria no hay crisis financiera, la economía es estable y no es conveniente hablar de crisis en un ambiente en que los ciudadanos experimentan inseguridad”. Pero la economía del país no es todavía suficientemente fuerte y ello provoca que la crisis global le afecte en mayor medida.
El alto índice de inflación (11’2% en el tercer trimestre de 2008, según Eurostat) impide a Bulgaria entrar en la zona euro, ya que rebasa el límite máximo permitido, condición clave para poder formar parte de ella. La UE establece que este límite es la media de la inflación de los tres países con los índices menores de inflación incrementada en 1’5%. Aun así, otros datos económicos son más positivos, como el alto crecimiento de su PIB (en el segundo trimestre de 2008 se situaba en 7’1% de aumento interanual) o el bajo índice de paro, que en octubre de 2008 era tan solo de 5’6%.
Desde 1997, cuando el país sufrió una gran crisis económica, Bulgaria está experimentado un notable crecimiento económico. Quizás no de forma tan rápida como sus vecinos rumanos, pero poco a poco se está haciendo un lugar en la economía europea.  Después de la crisis, tuvo que adoptar reformas agrarias, sociales y de mercado. Gracias a ellas se transformó la economía búlgara, bajó la inflación y aumentó con ello la confianza de los inversores.
Pero con la crisis financiera global, Bulgaria vuelve a las andadas y empieza a notar un menor crecimiento de su economía.
A pesar de que pueda parecer que no es el momento adecuado dada la posible dificultad de encontrar inversores interesados debido a la falta de crédito en general, el Gobierno continúa con sus planes de privatización de las grandes empresas públicas. Su finalidad no es otra que seguir con la estrategia de modernización de la economía búlgara y acercarla a los países más desarrollados, deshaciéndose de sus ineficientes y burocratizadas empresas públicas.
Un claro ejemplo ha sido la puesta en venta este año del 49% de la planta nuclear que se está construyendo en la ciudad búlgara de  Belene.
Después de un duelo muy reñido con la belga Electrabel, la alemana RWE será finalmente la que se haga con el paquete de acciones que el Gobierno privatizará con el fin de asegurar el futuro de la planta nuclear. Con una inversión de más de 5.000 millones de dólares, RWE tiene intención de convertirla en la exportadora líder del sudeste europeo.
Kremikovtzi, la principal empresa pública metalúrgica de Bulgaria, produce grandes pérdidas desde el año pasado. El Gobierno búlgaro mostró su preocupación por la mala gestión de la compañía y su deficitaria  situación financiera. Por ello, anunció en febrero su intención de buscar un socio que gestione y reflote la metalúrgica. El Gobierno ha negociado con grandes empresas internacionales el traspaso de Kremikovtzi, pero el que parece estar mejor posicionado en la carrera por hacerse con ella es el magnate indio de la metalurgia Lakshmi Mittal, propietario de la mayor productora de acero a nivel mundial (Arcelor Mittal). La ucraniana Vorskla Steel también se mostró interesada, pero parece que Mittal se acabará haciendo con el control total de Kremikotvzi.



Cronologia año  2008
21 de enero. Los médicos de Bulgaria han empezado una semana de huelgas, en la que dejarán de trabajar una hora al día para protestar por la mala financiación que recibe el sector médico.

4 de febrero. La Unión Europea presiona a Bulgaria y a Rumania para que luchar con más intensidad contra el crimen organizado y la corrupción. La UE les ha dado seis meses para que bajen estas cifras o quedaran suspendidos de la justicia europea y las políticas interiores.

22 de febrero. Los Bancos Aliados Irlandeses han hecho público que han adquirido el 49’9% del Bulgarian-American Credit Bank por 216 millones de euros.

16 de marzo. El magnate del acero L.Mittal se muestra interesado en comprar la empresa Kremitkovtzi.

9 de abril. Bulgaria se ha comprometido a hacer más a favor de la lucha contra el crimen organizado. Estas declaraciones las ha hecho el ministro de Asuntos Exteriores después de que la UE haya presionado al país tras el asesinato de dos figuras relevantes en la sociedad. Uno de ellos es un autor de libros sobre la mafia búlgara, al que le dispararon un día después de que mataran al director de una empresa energética que repara la planta nuclear búlgara.

10 de abril. Los trabajadores de la empresa distribuidora de electricidad en Bulgaria, perteneciente a la checa CEZ, han organizado una huelga para protestar por cómo piensan distribuir las subidas salariales. Después de dos semanas negociando no han logrado llegar a un acuerdo.

11 de abril. El Partido Socialista (en el Gobierno) se libra de los cargos de corrupción que se le imputaban en una moción votada en el Parlamento. El partido de la oposición les acusó de tener relaciones con las bandas de crimen organizado. Esta es la quinta moción de confianza que se le aplica al Primer Ministro Sergei Stanishev.

13 de abril. El ministro del Interior búlgaro, Rumen Petkov, ha dimitido por las acusaciones al Gobierno de estar relacionado con el crimen organizado en Bulgaria. Dichas acusaciones podrían costar la permanencia de su partido en el poder y la pérdida de las ayudas de la Unión Europea.

28 de mayo. Los camioneros búlgaros se han manifestado por el alza del precio de la gasolina.

17 de junio. Centenares de trabajadores de la metalúrgica Kremikovtzi piden al Gobierno que salga en su ayuda. Instan al Gobierno a que venda la planta endeudada para garantizar su futuro desarrollo y evitar que tenga que cerrar.

18 de julio. Bulgaria corre el riesgo de perder los fondos de la Unión Europea. La organización podría congelar 1.000 millones de euros en ayudas para Bulgaria ya que se acusa a Sofía de haber perdido dinero por culpa de la corrupción, el crimen organizado y la incompetencia.

23 de julio. La Unión Europea ha decidido finalmente congelar las ayudas destinadas a Bulgaria.

23 de julio. El primer ministro, Sergei Stanishev, ha ordenado tomar medidas urgentes para contrarrestar la decisión de la UE de retirar las ayudas a Bulgaria debido a sus altos niveles de corrupción y el crimen organizado. Los socialistas están trabajando en un plan que se espera que esté finalizado a finales de semana.

24 de septiembre. Un periodista búlgaro, en estado grave después de ser atacado por cuatro hombres encapuchados. Se cree que ha sido agredido por su supuesta participación en unas publicaciones sobre la Agencia Nacional de Seguridad. Su compañero, que también fue agredido, ha dicho que ellos no tuvieron nada que ver.

3 de octubre. La empresa alemana RWE ha sido la elegida para quedarse con el 49% de la planta nuclear que se está construyendo en Belene. Con una inversión de más de 5.000  millones de dólares, RWE se encargará de convertirla en la exportadora líder del sudeste europeo.

15 de octubre. El déficit de la cuenta corriente de Bulgaria de los ocho primeros meses del año asciende a 4.770 millones de euros. La cifra ha aumentado un 14% desde el mismo período en 2007.

22 de octubre. Bulgaria le ha ofrecido a Arcelor Mittal, la mayor productora de acero del mundo, que administre la compañía insolvente Kremikovtzi. Desde hace tiempo sufre pérdidas. Arcelor está interesada en la empresa pero sólo si el Gobierno búlgara asegura que será un proceso seguro para ellos.

28 de octubre. El Gobierno búlgaro destinará 200 millones de euros a revitalizar la economía. La nueva medida se encuentra dentro del programa de inversiones que será aplicado en 2009. Según el primer ministro, Sergei Stanishev, el programa consistirá en inversiones para mejorar las infraestructuras y está destinado a apoyar la economía real.


 


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