Anuario 2008
Angola
"Unas polémicas elecciones mantienen a Dos Santos en el poder"
Laura Diéguez

Angola celebró en el mes de septiembre las segundas elecciones generales en la historia del país, las primeras en 16 años. El líder del partido de tendencia marxista Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), José Dos Santos, volvió a ganar a pesar de la indiferencia con la que actuó la comunidad internacional respecto las diversas irregularidades que se produjeron durante el proceso electoral. Un mes antes de que se celebrasen las elecciones y, ante el temor de que se volviesen a cometer actos violentos como los que tuvieron lugar durante las recientes  elecciones de Kenia y Zimbabue, celebradas durante los meses de diciembre de 2007 y febrero de 2008 y los meses de febrero y marzo de 2008, respectivamente, varios países desplegaron observadores por todo el territorio angoleño para que examinasen la situación antes y después de las votaciones. La Unión Europea (UE) envió a 40 expertos electorales; la Unión Africana (UA), a otros ocho expertos a la capital angoleña, Luanda; y la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC, en inglés), organismo internacional formado por 15 países africanos cuyo objetivo es procurar el desarrollo económico de los Estados miembro, a 200 observadores más.
Pero de nada sirvió equipar el país de tanto control. El día de los comicios legislativos, unos 320 colegios electorales no abrieron sus puertas a primera hora de la mañana por  la falta de papeletas en muchas de las 14.000 mesas electorales. El principal partido de la oposición, la Unión Nacional por la Total Independencia de Angola (UNITA), alegó, además, que la gente podía votar sin identificarse. Los retrasos en la apertura de los colegios y los problemas logísticos hicieron que tres de los partidos de la oposición pidiesen que se repitiesen las elecciones por los problemas logísticos registrados durante las votaciones, aunque, como respuesta a la petición, la Comisión Electoral únicamente decidió ampliar un día más la jornada electoral. No sólo se cometieron desórdenes durante el día de las elecciones. UNITA denunció la intimidación que llevaron a cabo miembros del MPLA durante los días de campaña electoral. La organización internacional para la defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) alarmó sobre diversos “asaltos violentos por parte de militantes del MPLA contra miembros del principal partido de la oposición y sus propiedades y símbolos”. El director de HRW en África, Georgette Gagnon, para demostrar las amenazas a las que se habían tenido que enfrentar miembros del partido opositor, puso como ejemplo el último acto de violencia: el 30 de mayo un grupo de 30 seguidores de Dos Santos golpearon al líder UNITA Pedro Pomba junto a otros cinco miembros del partido. Pero, según Gagnon, fue en la provincia de Cabinda, zona donde se extrae la mayor cantidad de petróleo de Angola, donde la situación fue más tensa. A pesar de que en 2006 se firmase un acuerdo de paz con el grupo separatista Frente Liberal de Cabinda (FLC), según HRW, aún hoy el Gobierno continúa llevando a cabo intimidaciones, detenciones militares y restricciones para impedir la celebración de unas elecciones “justas y libres”.
Aunque la comunidad internacional se quejó de la desorganización de la votación, acabó aceptando finalmente la victoria del MPLA en las urnas, sosteniendo, incluso, que las elecciones angoleñas podrían servir como modelo para otros países africanos.
    Se trata de los segundos comicios legislativos del país desde su independencia de Portugal en 1975.  Ese año, el MPLA proclamó la independencia de Luanda y, tras la retirada de las tropas portuguesas, se creó un Gobierno unipartidista que fue reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) un año después. En 1992, tras los cambios realizados por el MPLA bajo la mediación internacional, se celebraron los primeros comicios legislativos, que dieron la victoria del partido de Dos Santos frente al líder de UNITA, Jonás Savimbi. Éste no aceptó la derrota y se reanudó una guerra civil en la que murieron en torno a medio millón de personas. El conflicto, considerado uno de los más largos de África por los 27 años que duró, acabó en 2002 con la muerte de Savimbi en una emboscada. Poco después, se llegó a un acuerdo de paz entre los dos bandos.  
El país africano vive ahora un boom económico impulsado por el vertiginoso crecimiento de la producción de petróleo. Angola, que destronó a Nigeria en septiembre como mayor exportador de crudo de África, espera potenciar ahora sus recursos naturales para obtener miles de millones de euros en inversión extranjera para financiar la reconstrucción del país.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que la economía angoleña acabará creciendo un 31,4% este año y que la inflación –de tres dígitos en 2003-- caerá hasta el 8%. Se prevé que este auge económico se produzca, sobre todo, gracias a las exportaciones de crudo a sus principales compradores, EE.UU., Europa y China.  
Multinacionales del petróleo como las americanas ExxonMobil y Chevron, la francesa Total y la británica BP se han llevado gran parte del pastel. La hispano-argentina Repsol-YPF tiene una presencia discreta en este auge económico, ya que posee una participación del 25% en un consorcio de exploración en la provincia de Cabinda, con la petrolera norteamericana Devon Energy como socio líder. Por su parte, Angola es el principal abastecedor de petróleo de China, superando ya a Arabia Saudí.
La segunda fuente de divisas de Angola, la producción de diamantes, se ha recuperado tras la vuelta al control gubernamental de las zonas productoras, tradicionalmente dominadas por la guerrilla. Angola es en la actualidad el cuarto productor del mundo de este producto.
Con el dinero que obtiene de la venta de sus recursos naturales, el país africano está haciendo posible que uno de los países más endeudados del mundo (9.400 millones de dólares en 2005) ponga sus cuentas en orden. En el mes de septiembre, el ministro de Economía, José Pedro de Morais, comunicó en la radio del Gobierno que tenían  suficiente dinero para pagar todas las deudas externas. Dos Santos también está apostando por invertir el dinero que gana el país en nuevas infraestructuras. La capital de Angola dibuja un perfil cosmopolita donde se pueden encontrar modernos y grandes rascacielos. La mayor parte de Luanda está bien preparada para acoger a turistas y, por eso, en 2006 visitaron el país unos 121.500 extranjeros, mientras que en 2007 la cifra pasó a ser de casi 200.000, según declaró la portavoz del Ministerio angoleño de Hostelería y Turismo, Rosa Cruz, al periódico ‘Jornal’.
    Todo indica, pero, que “pocos angoleños han recibido beneficios tangibles de este crecimiento económico”, según publicó ‘El País’. Por ese motivo, se intuye que el boom económico marque aún más la distancia entre ricos y pobres, ya que todo el dinero que obtenga el país puede acabar beneficiando únicamente a unos pocos. De esta forma, el 70% de los 16 millones de habitantes de Angola continuará viviendo con menos de dos dólares al día, según estimó Naciones Unidas.
El país africano figura en el puesto 161 de 177 en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU. La mortalidad infantil es escalofriante: 260 niños mueren por cada mil que nacen. La tasa de natalidad es de seis niños por mujer, una de las más altas del mundo, y a duras penas se hace posible poder alimentar a todos. Las carreteras y los puentes están destrozados, las escuelas no tienen libros, los hospitales necesitan medicinas, menos del 40 por ciento de la población tiene acceso a agua potable y los funcionarios carecen del material necesario para ejercer sus funciones, según Unicef. Apenas hay 500 kilómetros de carreteras en condiciones y, para hacerse la idea, se puede tardar 12 horas en recorrer en coche una distancia de 200 kilómetros.

Victoria sorprendente
Pocos preveían que el partido del Gobierno obtuviese un resultado tan decididamente favorable en las últimas elecciones. Con más de ocho millones de votantes y con un 89% de participación total, el MPLA consiguió el 81,64% de los votos, 27,94% más que en las últimas elecciones de 1992.  Por el contrario, destacó la abultada derrota y escasa presencia parlamentaria de UNITA y del partido Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA), los dos partidos opositores al MPLA desde la independencia. El primero obtuvo el 10,39% de los votos –un 23,71% menos que en las últimas elecciones—, y el FNLA consiguió el 3,13% de los votos, un 0,83% más respecto el 1992.
Varios analistas atribuyeron la victoria de Dos Santos al crecimiento acelerado del PIB –23% en 2007 y cifras en torno al 20% los últimos años-- y a la campaña electoral basada en restablecer la situación en la que se encontraba Angola tras la guerra civil, cosa que hizo ganarse la confianza del electorado. En junio, el Gobierno aprobó el proyecto de construir 4.000 kilómetros de carreteras para establecer la conexión entre las principales capitales provinciales. Al mes siguiente, se inició un nuevo programa de ayuda humanitaria que consistía en distribuir herramientas de labranza, semillas y ganado a 242 ex combatientes de la provincia de Huambo para que, poco a poco, pudiesen salir de las calamidades en que les había dejado la guerra civil. En agosto, Dos Santos inició una campaña de recogida de armas. El Gobierno se encargó de que los militares del país entregasen todas las armas que guardaban en casa para garantizar así, la estabilidad durante las elecciones. Pero, además, otro factor que influyó en la contundente victoria del MPLA fue que contaba con el valor añadido de ser el partido que proclamó la independencia de Portugal en 1975 y el partido de la integración de Angola en el mundo posterior a la división en bloques, con la Constitución de 1991 y el último vencedor desde las únicas elecciones generales realizadas desde entonces, en 1992.
En cambio, UNITA, como partido político, no supo superar su imagen de movimiento armado, ya que durante su campaña utilizó extensamente la imagen del que fue su líder político entre los años 1966 y 2002, Jonás Savimbi. Además, el presidente actual del partido, Isaías Samakuva, residió en Londres durante todos los años que duró la guerra civil en Angola. Este hecho pudo provocar que los angoleños viesen al líder de UNITA como un hombre del exterior, poco conocedor del sufrimiento que pasó el país.   
 
El futuro político
Después de saberse los resultados electorales, Dos Santos anunció una remodelación ministerial que, con las cifras de las elecciones en la mano, podría acabar en un gobierno monocolor. También está ya sobre el tapete la posibilidad de una renovación constitucional, pero de escala todavía desconocida. En ambos casos, antes de que algunas voces criticasen al Gobierno, el portavoz del MPLA, Norberto dos Santos, se apresuró a comparar la situación con otras similares en Europa, en las que, en sus palabras, “las mayorías absolutas no conducen al regreso de partidos únicos”. Los próximos meses aclararán esta situación.
En el plano internacional, cabe destacar la escasa repercusión de las elecciones angoleñas en las cancillerías europeas y estadounidense. El premier británico, Gordon Brown, se negó a comentarlas, remitiendo a las conclusiones de los observadores internacionales, en una actitud poco acorde con el papel internacional del Reino Unido y la cantidad de inversiones que tiene el país en Angola. En EE.UU. la cobertura tuvo asimismo un perfil muy bajo, y el vespertino ‘New York Times’ anunció suavemente que la falta de sorpresas era una buena razón para tener esperanza en el futuro. Portugal, la antigua metrópoli colonial, por su parte, acogió los resultados con normalidad, sin dar mayor importancia a las irregularidades electorales y, el resto de cancillerías de países vinculados con el país africano salió del paso con comentarios igualmente de escaso relieve.
De todos modos, Angola está inscrito en una dinámica de integración regional, gracias a las buenas relaciones que establece con sus países vecinos, en particular con la potente África del Sur. Además, según fuentes periodísticas, el hecho de haber reducido este año la deuda exterior en un 17% del PIB ha supuesto para el país la posibilidad de reducir también el endeudamiento con las instituciones prestatarias, cosa que le permitirá evitar las condiciones draconianas que conllevan los programas de ajuste estructural que, en el pasado, “con tanta liberalidad se imponían a los países de desarrollo”.  



Cronologia año  2008
3 de abril. La llegada de turistas a Angola creció un 60 por ciento en 2007 respecto el año anterior, según datos oficiales del Gobierno.

5 de junio. El Gobierno anuncia que las primeras elecciones en 16 años se celebrarán el próximo día 5 de septiembre.

24 de junio. Luanda es la capital más cara del mundo para trabajadores extranjeros, según una investigación de la consultora de recursos humanos ECA International.

30 de junio. El Gobierno angoleño firma un proyecto que tiene por objetivo construir 4.000 kilómetros de carreteras.

25 de julio. El Tribunal Constitucional de Angola despejó el camino para que 10 partidos y cuatro alianzas políticas puedan presentarse a las elecciones parlamentarias de septiembre.

29 de julio. La compañía de energía BP y sus socios recibieron hoy luz verde para dar inicio a la mayor inversión en la industria de petróleo y gas en Angola, que asciende a unos 10.000 millones de dólares.

5 de agosto. El presidente angoleño, Jose Eduardo dos Santos, anuncia que las elecciones parlamentarias se celebrarán cada cuatro años después de los comicios de septiembre.

29 de agosto. Más de 400.000 refugiados angoleños han regresado ya a sus casas desde que el pasado 20 de junio de 2003 empezase el proceso de repatriación voluntaria.

5 de septiembre. Celebración de los comicios electorales.

8 de septiembre. Los observadores de la Unión Europea revelan que la manipulación del voto fue muy extendida.

9 de septiembre. A pesar de la manipulación electoral, el partido que lleva gobernadando Angola durante 33 años vuelve a ganar las elecciones presidenciales.

10 de septiembre. El principal partido opositor de Angola, UNITA, reconoce su derrota en las elecciones parlamentarias de la semana pasada, después de denunciar falta de transparencia.  

7 de octubre. El Gobierno de Angola es acusado por un tribunal de París de estar envuelto en un caso relacionado con el tráfico de armas.

24 de octubre. Estados Unidos proporciona a Angola de armamento naval para proteger al país africano de posibles ataques marinos contra sus reservas petroleras.

27 de octubre. El Papa Benedicto XVI anuncia que el próximo año realizará su primera peregrinación papal a Angola.

4 de noviembre. Un informe elaborado por Naciones Unidas muestra que el país africano podría convertirse en motor del crecimiento de África en los próximos años.

14 de noviembre. Las compañías aéreas de Angola aparecen en la lista negra de aerolineas inseguras en el tránsito europeo.

17 de noviembre. Líneas aéreas de Angola (TAAG) pronto iniciará vuelos regulares desde Luanda a la capital de China, Beijing, debido al aumento de empresas chinas en el país africano.

16 de diciembre. Angola y Mozambique suman 18.000 casos de cólera, los cuales tienen su origen en el brote de cólera registrado en Zimbabue.

 


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