Anuario 2008
Siria
"Siria vuelve a la escena internacional"
Paula de Senillosa

Siria empieza a emerger de su aislamiento internacional gracias al papel que ha desempeñado en Líbano, así como por la reanudación de las negociaciones para llegar a un acuerdo de paz con Israel. Estas acciones han sido bien valoradas por la comunidad internacional, con excepción de Estados Unidos, que acusa a Siria de colaborar en las crisis libanesa e iraquí, entre otras cuestiones. Por otro lado, la política interna del régimen unipartidista de Bashad al Assad ha mantenido los controles estrictos de libertad de expresión y las detenciones arbitrarias de los activistas sirios que luchan por una reforma democrática.
El ostracismo al que estaba sometida Siria se vio intensificado a principios de 2008 cuando el presidente francés, Nicolás Sarkozy, anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas franco-sirias al no conseguir un acuerdo diplomático para encontrar una solución a la crisis libanesa.

Además, el aislamiento internacional quedaba patente cuando en la cumbre de la Liga Árabe, celebrada en el mes de marzo en Damasco, Arabia Saudí, Egipto y Jordania enviaban delegaciones de bajo rango. Asimismo, Líbano tampoco asistía, tras acusar a Siria de estar bloqueando la reconciliación entre los miembros del Parlamento libanés
--acusaciones que repetían Francia y Estados Unidos--. Líbano boicoteaba así una cumbre que estaba enfocada a tratar la crisis que estaba viviendo en ese momento.

El arrinconamiento internacional de Damasco empezó a disiparse tras los acuerdos de Doha, firmados en mayo, en Qatar. En ellos se establecía un gobierno de unidad para Líbano, lo que ponía fin a la etapa de crisis que estaba viviendo el país desde hacía seis meses --después de que expirara la presidencia del anterior presidente, Emile Lahoud, el 24 de noviembre de 2007--.

Lahoud, un prosirio muy influyente en la clase política libanesa, no nombró a ningún sucesor debido al desacuerdo político que vivía su país en ese momento, lo que provocó un vacío que estuvo a punto de llevar al país a una guerra civil. En mayo, en virtud de los acuerdos de Doha auspiciados por la Liga Árabe, se llegó a un consenso en el que todas las partes estuvieron de acuerdo en crear un gobierno de unidad. En Doha se eligió al comandante de las fuerzas libanesas, Michel Sleiman, para que ejerciera de presidente del país hasta las próximas elecciones legislativas, previstas para mayo de 2009.

La falta de intervención de Siria frente a la crisis que estuvo viviendo su país vecino, tras seis meses acéfalos, reavivó las acusaciones de su responsabilidad en la crisis libanesa; además, la publicación de un informe de la ONU que denunciaba que Siria aún interviene en la política de Líbano, a pesar de su retirada militar en 2005, confirmaba las sospechas.

Siria ha sido acusada en repetidas ocasiones por Naciones Unidas de intrometerse en la política libanesa desde que entró en Líbano, en 1976, para ofrecer apoyo militar en la guerra civil que vivió su país vecino hasta 1990. Aunque hasta el momento Siria nunca había reconocido oficialmente a Líbano como entidad soberana, en agosto sorprendió a la comunidad internacional con el establecimiento de lazos diplomáticos entre ambos países. Por primera vez iba a ser posible realizar un intercambio de embajadores, lo que significaba que el presidente sirio, Bashar Al-Assad, reconocía la soberanía del país vecino. A principios de diciembre, Líbano enviaba tres diplomáticos a la capital siria.
 

Se inicia el camino de apertura internacional
 
En mayo de 2008, el cambio sirio, en lo que a sus relaciones internacionales se refiere, empezó  a surtir efecto cuando el presidente Sarkozy reanudó los contactos con su homólogo sirio Al-Assad, después de la elección de Suleiman como presidente de Líbano.

La apertura internacional quedó plasmada, en julio, cuando Al-Assad fue invitado a participar en la cumbre de la Unión por el Mediterráneo en París. Era la primera visita del presidente sirio a un país occidental desde hacía siete años. Al asistir a la cumbre, el presidente sirio regresaba al escenario diplomático internacional.

Siria aprovechó para nombrar a su embajador en Francia, un puesto vacío desde hacía dos años debido a las tensiones existentes entre ambos países. Francia había hecho lo propio desde la salida de la última embajadora gala de Damasco, Siba Nasser. Hacía 18 meses que París no había enviado a ningún diplomático para ocupar su cargo.

En septiembre todavía llegaron tiempos mejores. Sarkozy visitaba Damasco con el objetivo de sellar la normalización de las relaciones entre ambos países, así como para negociar acuerdos comerciales.
La visita de Sarkozy es la primera visita de un jefe de Estado occidental desde 2005. Las relaciones franco-sirias empezaron a deteriorarse tras el asesinato, en febrero de 2005, del ex ministro libanés Rafik Hariri, prooccidental y amigo personal del entonces presidente francés, Jacques Chirac. Durante treinta años, Siria tuvo presencia militar en Líbano hasta que sus tropas se vieron obligadas a salir del país, en junio de 2005, después de una serie de manifestaciones que atribuyeran a los servicios secretos sirios la responsabilidad del asesinato de Hariri. Sin embargo, Siria había negado en reiteradas ocasiones cualquier responsabilidad.

A raíz del caso Hariri, se implantaron una serie de sanciones económicas, promovidas por Estados Unidos y Francia, quienes instaron a la ONU a crear un tribunal que juzgara a los sospechosos del caso Hariri.


Estados Unidos endurece las sanciones

Así como Sarkozy manifestaba su nueva política de colaboración con Siria, por el contrario, el presidente norteamericano, George W. Bush, insistía en aislar al régimen de Al Assad. En febrero, Estados Unidos, como viene haciendo desde hace algún tiempo, anunciaba nuevas sanciones contra el país. Primero, acusaba a los funcionarios sirios de corrupción pública. Según el Departamento del Tesoro norteamericano, Rami Makhluf, un primo del presidente sirio Assad y dueño de un operador sirio de teléfonos celulares y una cadena de tiendas libres de derechos, estaba usando sus contactos del gobierno “para enriquecerse a expensas del pueblo sirio”.

Dos meses más tarde, Estados Unidos anunciaba que extendía las sanciones después de que la Administración Bush acusara a Siria de desarrollar armas de destrucción masiva así como de proporcionar asilo a terroristas --Estados Unidos se ha quejado en reiteradas ocasiones de que Siria apoya a grupos como Hamás de Palestina y Hezbolá de Líbano, considerados terroristas a nivel internacional--. La nueva disposición de sanciones endurecía las impuestas en 2004, por las que se prohibían todas las exportaciones estadounidenses a Siria, a excepción de las alimentarías y las farmacológicas; también prohibía los vuelos a y desde Estados Unidos y autorizaba al Departamento del Tesoro a congelar bienes de sirios residentes en Norteamérica.

Estados Unidos también acusa a Siria de estar desarrollando un programa nuclear. En septiembre de 2007, una misión secreta enviada por el Gobierno israelí invadió el espacio aéreo sirio para atacar una fábrica militar donde supuestamente se estaba llevando a cabo la construcción de una planta nuclear. En abril de este año, la CIA norteamericana expuso, por primera vez, las imágenes de las instalaciones demolidas y datos que demostraban que Siria estaba construyendo un reactor nuclear no declarado antes de que el Ejército israelí lo bombardeara. Asimismo, la CIA presentó pruebas sobre la supuesta ayuda de Corea del Norte a Siria en el desarrollo de dicho programa.

En su defensa, las autoridades de Damasco acusaron a Estados Unidos de utilizar pruebas falsas alegando que el objetivo bombardeado se trataba de un complejo militar abandonado. La construcción de un reactor secreto, supondría, entre otras cosas, una violación del Tratado Internacional de No Proliferación Nuclear, según el cual todos los reactores que se construyan deben ser declarados ante la Agencia Internacional de Energía Atómica.


Tímido acercamiento entre Siria e Israel

Otra de las sorpresas de la política siria fue el anuncio de la reanudación de las conversaciones de paz con Israel bajo mediación turca. Hacía ocho años que las negociaciones entre ambos países habían quedado estancadas al llegar al punto de la retirada de tropas israelíes de los Altos del Golán, invadidos en 1967 por Israel. A finales de mayo, ambos Gobiernos reconocieron que habían decidido proseguir el diálogo a fin de lograr una paz completa, según el marco fijado en la Conferencia de Madrid, en 1991. Asimismo, Assad anunció que estaba dispuesto al intercambio de embajadores y a un tratado bilateral de paz.

Israel tiene dos intereses fundamentales en la meseta de los Altos del Golán. Por un lado, es un emplazamiento estratégico esencial para evitar que los sirios puedan bombardear el Estado hebreo. Por otro lado, está la cuestión del agua: en la altiplanicie de los Altos se centra el control de los recursos acuíferos que alimentan algunos afluentes del río Jordán. Estos dos puntos son los más controvertidos y han sido motivo de estancamiento en anteriores negociaciones.


La aparente democracia siria

El pasado mes de enero, varios activistas fueron detenidos tras participar en una reunión no autorizada de la coalición conocida como el Bloque de la Declaración de Damasco por el Cambio Nacional Democrático. Una coalición fundada en 2005 que agrupa partidos políticos, organizaciones de derechos humanos y activistas prodemocráticos. Desde su creación, este grupo viene pidiendo al Gobierno una reforma democrática y la suspensión del estado de emergencia, que está en vigor desde 1963.
En virtud del estado de excepción, la policía, entre otras cosas, tiene derecho a detener a los activistas. Por ejemplo, en diciembre de 2007, los candidatos escogidos para la junta directiva del Bloque de la Declaración de Damasco fueron detenidos y acusados de “debilitar el sentimiento nacional” y “difundir noticias falsas o exageradas que pueden afectar a la moral del país”, por lo que fueron sentenciados a dos años de cárcel. Además, Amnistía Internacional calcula que, durante 2008, se realizaron alrededor de 1.500 detenciones arbitrarias. Asimismo, la libertad de expresión sigue sometida a controles estrictos.

Aparentemente, Siria tiene una democracia multipartidista, pero, en realidad, la oposición está ilegalizada. En marzo de 2007 se celebró un segundo referéndum para ratificar la permanencia del presidente Bashar al Asad quien había llegado a la jefatura del Estado en el año 2000, después de que muriera el anterior presidente, Hafez Al Assad, quien también era su padre. Las organizaciones de la oposición no autorizada –compuesta por la Coalición Democrática Siria (CDS) y el Bloque de la Declaración de Damasco-- pidieron el boicot a la consulta a fin de reivindicar un proyecto de reforma democrática en la que se incluyera la legalización de partidos políticos. Durante esos días el Gobierno de Bashar controló la difusión de información y prohibió las críticas al Ejecutivo y la discusión de temas religiosos. El gobierno censuró Internet y restringió los medios electrónicos mediante sus leyes de prensa, el código penal y la Ley de Emergencia. Además, se hostigó a activistas pro derechos humanos y se les impuso vigilancia permanente. También hubo detenciones y palizas por expresiones individuales de opinión que según el Ejecutivo violaban las restricciones.

Como era de esperar, tras el referéndum para la presidencia, Bashar al Assad salió de nuevo elegido. Según la agencia oficial de noticias del país, SANA, de los 12 millones de ciudadanos que tenían derecho a voto alrededor de 8 adquirieron su tarjeta de votante. De todos ellos, el Gobierno denegó el derecho a voto a unos 4 millones de ciudadanos, por lo que al final, acudieron a votar 4 millones de personas. Aunque las cifras son polémicas: el Gobierno hablaba de una participación del 56,12% y la oposición de un 7%.

Es bastante peculiar el sistema de voto sirio. Entre otras particularidades, por ejemplo, en las elecciones municipales celebradas cada cuatro años, el votante debe escribir a mano el nombre de tantos candidatos como escaños tenga asignados la circunscripción, pero si las papeletas no se leen claramente se anulan, por lo que es muy fácil el fraude, según acusan diferentes organizaciones. Además, sea cual sea el resultado, como mínimo, 2/3 de los diputados pertenecerán al Frente Nacional Progresista (FNP), integrado por siete partidos fieles al régimen (los únicos autorizados para expresar las ideas políticas de los ciudadanos), y el mayoritario Partido Socialista Baaz, que preside el jefe de Estado del país, Bashar al Assad.

El Parlamento sirio está compuesto por 250 diputados de los cuales 172 pertenecen al Partido Socialista Baaz y al Frente Nacional Progresista, y 78 a candidatos independientes que no conforman una oposición real porque son representantes afines al régimen que disponen de un gran poder adquisitivo.


Una economía en transformación

Según la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, la economía siria creció por un 2.4 % en 2008 gracias a los sectores agrícolas y petrolíferos, que conforman la mitad del Producto Interior Bruto del país. En los últimos años Damasco ha estado trabajando en reformas económicas incluyendo el recorte préstamos, la apertura de bancos privados y el aumento de los precios de algunos artículos subvencionados, como el de la gasolina y el cemento. En octubre de 2007, por ejemplo, Damasco aumentó el precio de la gasolina subvencionada en un 20 % e instituyó un sistema de racionamiento en 2008.

Por otro lado, el presidente Bashad al Assad firmó varios decretos legislativos para alentar una reforma de propiedad corporativa y permitir al Banco Central de Damasco emitir leyes para inspeccionar la deuda del Gobierno, aún así la economía permanece sumamente controlada por el Ejecutivo. Asimismo, la deuda externa calculada en diciembre de 2008 asciende a 6,72 millones de dólares.

A largo plazo, las restricciones económicas que más preocupan en el país son la disminución de la producción del petróleo, el alto paro (9%), la inflación (14,9%) y el déficit presupuestario. Asimismo, a lo largo de 2008 han aumentado la presión y la preocupación sobre las provisiones de agua causadas por el rápido aumento de la población, la extensión industrial, y la contaminación del agua. 



Cronologia año  2008

 


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