Anuario 2000
Burundi
"La firma del acuerdo de paz no logra poner fin a la guerra civil en Burundi"
Amaia Torrealday

Burundi, además de ser uno de los países más pobres y poblados de África, vive sumido desde hace cinco siglos en conflictos étnicos y político-económicos entre la mayoría hutu (85%) y la minoría gobernante tutsi (14%). Desde 1993 Burundi es un país en guerra civil, con continuos enfrentamientos entre el Ejército tutsi y los grupos rebeldes hutus, que han provocado 200.000 muertos y más de un millón de desplazados.
En 1993, se celebraron las primeras elecciones multipartidistas y democráticas, en las que se proclamó vencedor Melchior Ndadaye, convirtiendose en el primer hutu que accedía a la presindencia del país en toda la historia. Tan solo tres meses después, fue asesinado en un Golpe de Estado perpetrado por militares tutsis. El actual presidente de Burundi, Pierre Buyoya, se alzó al poder en 1996, después de asestar otro Golpe de Estado, implantando el régimen militar que hoy día permanece como sistema político del país.

Problemático proceso de paz

El acuerdo de paz firmado el 28 de agosto en Arusha, Tanzania, es el hecho más importante que ha marcado la actualidad de Burundi en el año 2000. Las negociaciones de Arusha, comenzaron en junio de 1998 impulsadas por la ONU y la OUA, Organización de la Unidad Africana. En diciembre de 1999, el ex presidente de Sudáfrica y Premio Nobel de la Paz, Nelson Mandela, fue nombrado mediador de dichas negociaciones, reemplazando así al fallecido Julius Nyerere, anterior mediador y ex presidente de Tanzania.

Pero en los meses anteriores a la firma del acuerdo, la violencia por parte de los hutus y la represión de las fuerzas gubernamentales tutsis, no cesaron. Las semanas que precedieron al acuerdo, se convirtieron así en una continua escalada de violencia y en un tenso periodo político.

Para el acuerdo de Arusha, se pidió al presidente de EEUU, Bill Clinton, y a 12 líderes de naciones africanas que fueran testigos en la ceremonia de firma del tratado. Días antes de firmar el acuerdo, ambas partes del conflicto se mostraban reacias a ciertos aspectos del plan. Nelson Mandela intentó modificarlo para aproximar su contenido a lo exigido por las diferentes partes. Los tutsis aseguraban que necesitaban más tiempo para llegar a un acuerdo con sus “enemigos históricos”, mientras que los principales grupos rebeldes hutus, FNL (Fuerzas Nacionales de Liberación) y FDD (Fuerzas para la Defensa de la Democrácia), brazo armado del CNND (Consejo Nacional para la Defensa de la Democrácia), no participaban en las negociaciones.

Entre los puntos de desencuentro, estaban las fechas del cese el fuego, a quién correspondería el gobierno del país durante el periodo de transición y la integración de los hutus en el Ejército.

Así y todo, el 28 de agosto se firmó el acuerdo de paz entre el Gobierno, 17 partidos políticos locales y algunos grupos armados de la oposición. Entre los mandatarios internacionales que se desplazaron a Arusha, además de Bill Clinton, se encontraban los presidentes de Tanzania, Uganda y Ruanda.

Pero, las negociaciones de paz no llegaron a su fin, ya que los ataques de los grupos disidentes hutus se intensificaron a comienzos de septiembre.

Por esta razón, las negociaciones se trasladaron de Arusha a Nairobi, Kenya, con la intención de encontrar una última solución al conflicto. Dicho encuentro se celebró el 11 de septiembre y entre las expectativas principaleas se encontraba la discusión de la aplicación del alto el fuego. Los líderes reunidos en Nairobi, dieron un ultimatum de 30 días a los grupos FNL y CNND-FDD, aunque las luchas no cesaron.

En noviembre, Nelson Mandela dió más tiempo a los rebeldes para que reconsideraran la propuesta de alto el fuego, manteniendo conversaciones con los líderes de ambos grupos en Sudáfrica.

El 28 de noviembre, volvió a celebrarse un nuevo encuentro en Arusha, con la intención de cerrar las cuestiones pendientes para acabar con la guerra civil. En este último encuentro se introdujo el llamamiento hecho por Nelson Mandela de poner en práctica el Implementation and Monitoring Committee (IMC), el cual estaría representado por los partidos firmantes del acuerdo de Arusha, la ONU, la OUA e iniciativas regionales, cuya función consistiría en supervisar, controlar y coordinar el acuerdo de Arusha. Pero el año concluyó en Burundi con nuevos ataques de los rebeldes, convirtiendo el acuerdo de paz de Arusha en un ciclo sin fin de negociaciones y debatiendose el país entre la guerra y la paz.



Cronologia año  2000
19 de agosto. Las fuerzas gubernamentales militares llevan a cabo una matanza en la capital, Bujumbura, con un saldo de 35 víctimas mortales.

23 de agosto. Mueren 3 personas y al menos 20 resultan heridas al explotar una granada en un mercado de Bujmbura.

28 de agosto. Se firma en Arusha, Tanzania, el acuerdo de paz mediado por Nelson Mandela; acuerdo en cuyas negociaciones no participan las dos facciones de rebeldes hutus que más ataques causan.

11 de septiembre. Las negociaciones de paz se trasladan a Nairobi, Kenya, donde se intenta dar salida a los problemas no resueltos en el acuerdo de Arusha.

12 de septiembre. El Ejército y los grupos rebeldes se acusan unos a otros de lanzar ofensivas.

28 de noviembre. Vuelve a celebrarse un nuevo encuentro en Arusha en un último intento de poner fin a la guerra.

29 de diciembre. 20 pasajeros de un autobús son masacrados por los rebeldes hutus.

 


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