Anuario 2000
Argelia
"Bouteflika intenta reconciliar Argelia marcando una pausa en la guerra"
Berta Mongé

El 13 de enero del 2000 venció el plazo para que los radicales islámicos se acogieran a las medidas del perdón previstas en la llamada Ley de Concordia Civil, ampliamente ratificada en referéndum y que ha significado el eje fundamental de la política de reconciliación del país.
Esta ley, aplicada del 13 de julio de 1999 al 13 de enero del 2000, preveía la amnistía total o parcial de los islamistas no culpables de crímenes de sangre o de violaciones, y que no hubieran colocado bombas en lugares públicos. El presidente argelino, Abdelaziz Boutelika, advirtió que desataría una "guerra sin cuartel" contra quienes se mantuviesen alzados en armas después de que expirara el plazo de la ley. Alrededor de 1.800 islamistas se beneficiaron de esta amnistía, que fue seguida de otra aplicada a cerca de 2.500 combatientes del AIS.

Como prueba de su buena voluntad y a pesar de las reticencias de los partidos y asociaciones que se integran en el movimiento laico-republicano, Bouteflika procedió a la liberalización de otros 10.000 hombres que se hacinaban en las prisiones por procesos estancados.

El país, a pesar de la buena voluntad del presidente, es presa constante de matanzas y asesinatos. Los actos de violencia son atribuidos por la prensa argelina a los Grupos Islámicos Armados (GIA) de Antar Zouabri y a los Grupos Salafistas para la Predicación y el Combate (GSPC) de Hassan Hattab.

Los crímenes continúan amenazando a la población civil que vive en las periferias de las ciudades, especialmente en el campo. Así ocurre en el 'Triángulo del miedo", como llaman los argelinos a la llanura de la Mitidya, entre Blida, Larbaa y Bufarik. Por otro lado, resulta imposible calcular el número de violaciones y secuestros de mujeres. La oposición argumenta que el trabajo de Buteflika se centra en la renovación de la imagen del país mientras abandona la crisis interna de Argelia. La población se plantea otras cuestiones, como las desapariciones de más de 4.000 personas tras ser arrestadas por las fuerzas de seguridad. Un par de datos: tan sólo hace dos años que las autoridades han aceptado registrar a las familias de los desaparecidos, y hasta ahora ninguno de ellos ha vuelto. Según “The Economist”, un prominente abogado en Alger, que ha estudiado 200 casos de desaparecidos sin lograr ningún éxito, cree que la mayoría de los desaparecidos han sido asesinados. El sobrino de Buteflika está desaparecido también, y el único mensaje del presidente a las madres de los desaparecidos, que cada miércoles se manifiestan en la capital, no es otro que "pasar página", en palabras del propio Bouteflika.


Clandestinos en España

El coronel Baali Alí, portavoz de la disidencia militar argelina, miembro del MAOL (Movimiento Argelino de los Oficiales Libres) y jefe de los desertores en el exilio, vive clandestinamente en España, junto con cinco desertores argelinos más. Todos se encuentran en situación de clandestinidad, excepto el teniente Alili Messaud, que huyó con su helicóptero desde Argelia hasta Ibiza en 1998 y ha obtenido el estatuto de asilado político. Alí aseguró el pasado febrero que al menos un 10% de las 100.000 víctimas que se ha cobrado la guerra durante los últimos ocho años son desaparecidos a manos de militares o paramilitares. "Para derrotar a la amenaza del Estado islámico acabaron implantando el Estado del terror", asegura el desertor. La intención de la disidencia militar es acusar a una decena de generales de "detención ilegal, secuestro, torturas y ejecución extrajudicial". El caso del general Pinochet y el de los militares argentinos procesados por el juez Baltasar Garzón incitan a los desertores, testigos de que sus generales ordenaron 1.700 desapariciones, a ser optimistas sobre la suerte de su iniciativa. Las desapariciones no son más que, según Baali, "una de las facetas de la violencia perpetrada por los generales argelinos". "El poder ha instrumentalizado al islamismo para sabotear el proceso democrático de Argelia y para atemorizar a los argelinos", añade. El MAOL no se cansa de denunciar que el Grupo Islámico (GIA), el más extremista de todos, está parcialmente infiltrado por el servicio de información militar (DRS), al igual que el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, una escisión del anterior. Alí asegura que “los islamistas profesan una ideología que puede empujarles a perpetrar crímenes, pero el que los planifica ha sido frecuentemente la DRS”.


Cronologia año  2000
5 de enero. El AIS (Islamic salvation Army), ala militar del FIS, anuncia que está de acuerdo en disolverse.

14 de enero. Un líder del islamismo radical, Hassan Hattab, anuncia su rendición. Hattab fue líder del GSPC (Grupo Salafista de Predicación y Combate).

26 de enero. Muere asesinado el jefe radical argelino hassan hattab, a manos de tres de sus comandantes, opuestos a su política de neghociar la rendición.

4 de mayo. Presuntos integristas asesinan a 19 personas en el sur de Argelia (Hamdania) mientras viajaban en autobús, en un falso control de carretera.

4 de junio. Empieza la visita de cuatro días del presidente Bouteflika a Francia en busca de apoyo financiero. Esta es la segunda vez que un líder argelino visita Francia desde la Independencia de 1966.

16 de junio. Bouteflika normaliza las relaciones con Francia y obtiene un acuerdo con París para reconvertir en inversiones una parte de la deuda externa del país.

16 de julio. Human Rights denuncia las desapariciones masivas en Argelia.

17 de julio. Visita de Aznar a Argelia para discutir temas de cooperación económica. Esta es la primera visita de un líder europeo después de los disturbios de 1992. Aznar concluye las reuniones con un préstamo de 500 millones de dólares.

19 de julio. En lo que lleva de mes, más de 50 campesinos han sido asesinados.

26 de agosto. Bouteflika anuncia el nombramiento de Ali benflis como primer ministro y jefe de gobierno.

 


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