Anuario 1999

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Los desastres metereológicos hacen retroceder tres décadas a Centroamerica
Asun Rosselló

El huracán “Mitch” , el fenómeno climatológico más devastador del último siglo en la región, dejó un rastro desolador en los países más pobres de América central: Nicaragua, Honduras , El Salvador y Guatemala. Resulta difícil calcular con exactitud las víctimas de esta catástrofe, pero las últimas estimaciones señalan que la cifra de muertos o desaparecidos asciende a 20.000 y los damnificados son más de tres millones.

Flujos migratorios

Nicaragua y Honduras, las naciones más pobres de América Central después de Haití, fueron las más afectadas. Tan sólo en Nicaragua los vientos de más de 300 kilómetros dejaron más de 3.000 muertos y pérdidas por valor de 1.500 millones de dólares. Mitch alcanzó Honduras en su momento más álgido, dejando como consecuencia un total de 6.000 muertos, 8000 desaparecidos y un millón y medio de personas sin casa. Después de los vientos, vinieron las lluvias y arrasaron con todo lo que encontraron a su paso. Honduras quedó con el 85 % de su territorio bajo las aguas y , en consecuencia, quedaron destruidos el 70 % de sus cultivos, así como el 60% de su infraestructura. Si tenemos en cuenta que todo esto sucedió en un país donde antes de llegar el Mitch , el 72 % de sus 6 millones de habitantes vivían en la miseria, nos podemos hacer una idea de la grave situación que ha vivido el país en 1999. Los analistas calculan que los efectos del huracán Mitch ha hecho retroceder tres décadas a la empobrecida Centroamérica, y se calcula que para su reconstrucción se necesitan más de cuatro millones de dólares.

Las dimensiones que ha alcanzado esta catástrofe son tan brutales que se ha estimado, que ni tan siquiera las violentas y largas guerras civiles que afectaron la región en las últimas décadas, causaron tanto daño como “Mitch”.

Por si fueran pocas las víctimas directas de este fenómeno, luego vinieron los brotes de cólera, dengue, así como otros virus, y comenzaron a cobrarse más vidas en toda la región. Y es que, una vez hubo pasado la virulencia del huracán, la región tuvo hacer frente a las epidemias que asolaban el país, así como el hambre, la sed, la depresión y todo tipo de enfermedades. Así pues, tanto Centroamérica como las Antillas se siguen enfrentando a la miseria y al subdesarrollo.

Inestabilidad económica

Según un estudio del Banco Mundial, la región contaba en 1996 con 50 millones de pobres más que en 1976. El impacto de la crisis ...


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