Anuario 1998

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Asia Meridional
Asia Meridional
Crisis económica profunda e inestabilidad política en Indochina
Meritxell Roca

Con el denominado “milagro asiático”, los países que integran la zona del sudeste de Asia han vivido, aproximadamente, diez años de gran crecimiento económico. Sin embargo, la crisis de 1997 en Tailandia, con el consecuente cierre temporal de la bolsa de Bangkok el 3 de marzo, ha originado un proceso de recesión económica en la mayoría de estos países.

La crisis ha provocado la desocupación, la asignación de trabajos mal remunerados e incluso la inestabilidad política. Sin embargo, esta crisis financiera no se manifiesta en todos los países asiáticos del mismo modo. En China, por ejemplo, las inversiones por parte de empresas extranjeras no han cesado; Hong Kong se mantiene estable, y Vietnam continúa inmerso en su proceso de apertura económica. En Tailandia, en cambio, la especulación, la carencia de una base empresarial sólida y la elevada deuda exterior hacen que se empiece a temer el final del ciclo económico expansivo.

Los países de la zona de Indochina hace apenas cincuenta años que fueron descolonizados y todavía no han asentado su orientación política ni económica. En algunos casos el gobierno está en manos de dictaduras militares (Myanmar, Sri Lanka); en otros, la filosofía gobernante es de matiz marxista-leninista (Vietnam) y, por último, hay otros en los que impera el liberalismo económico (Tailandia). En todos los casos, los gobiernos todavía no están plenamente consolidados y esto contribuye a la inestabilidad política y económica. Además, India y China están inmersas en una carrera por el liderazgo del sudeste asiático, en la que Pakistán desempeña un papel menor como posible aliado de los chinos.

Esta zona busca un sitio en el mundo, pero todavía ha de acabar de organizarse políticamente y socialmente. En todo caso, lo que queda claro es su potencial, demostrado últimamente con la expansión económica liderada por Tailandia, Japón y China. De hecho, las multinacionales de Estados Unidos invierten considerablemente en China porque creen que, a la larga, será la primera potencia de la zona ya que está avalada por un elevadísimo crecimiento demográfico y por la gran extensión del territorio. A estos factores hay que sumar una cultura en la que la disciplina en el trabajo es una máxima que deriva en una productividad muy alta.

La multiplicidad de culturas presentes en la zona de ...


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