Anuario 1998

Centroamérica
Caribe
Unión Europea
Magreb
Extremo Oriente
Asia Meridional
Extremo Oriente
La ola de devaluaciones de las divisas asiáticas provoca el hundimiento de empresas
Anna Basanta

Todos los países asiáticos han experimentado en los últimos cincuenta años crisis internas y externas paralelas a un crecimiento económico excepcionalmente rápido. Aun así, la crisis financiera originada en junio del año 1997 ha sorprendido por su amplitud en cualquier parte de la región y por su posible impacto en la economía mundial. Devaluaciones, caídas bruscas de las cotizaciones, despidos masivos y quiebra de empresas definen el cuadro. Los ocho índice bursátiles más afectados son los de Corea del Sur, Tailandia, Indonesia, Filipinas, Malasia, Taiwán, Singapur y Hong Kong, aunque menos acusado en los tres últimos casos.

Abusos de poder

El fin del milagro económico asiático empezó en Tailandia, el 25 de junio de 1997. Unas investigaciones probaron que las reservas monetarias no eran de 30.000 millones de dólares, como se pensaba, sino de 1.140 millones. Gracias a los negligentes controles estatales, la oficina pública de financiación, Institutions Development Fund, otorgó créditos a bancos e instituciones financieras privadas por miles de millones y el sistema financiero se convirtió en un agujero negro para el dinero público.



El bath tailandés La moneda tailandesa, el bath, tuvo que devaluarse y el valor de la deuda externa se disparó. Como consecuencia del peso de las deudas, empresas y bancos fueron a la bancarrota, proyectos de infraestructura y de desarrollo tuvieron que suspenderse y el paro aumentó. El incremento de los intereses o el crédito escaso y la caída de las cotizaciones bursátiles aceleraron la quiebra de las compañías.

La crisis tailandesa llevó a los inversionistas a evaluar también la seguridad de sus inversiones en otros países de la zona sur-oriental de Asia. Tras la devaluación del bath vino la del peso filipino, el ringgit malasio y la rupia de Indonesia. En noviembre de 1997, Corea del Sur también se contagió de la crisis. Fue una amenaza inesperada porque Corea del Sur era el miembro más reciente de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y el undécimo poder económico mundial. Un mes más tarde la fuga masiva de capitales conllevó la devaluación del won. La carencia de reservas hizo que el Gobierno de Seúl pidiera ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI).



La crisis de Corea tiene sus antecedentes en el crecimiento del sector inmobiliario y financiero, pero también en el boom industrial. Entre 1994 y 1995, en Corea del Sur los grandes consorcios comerciales (chaebol) ampliaron sus inversiones y acumularon deudas. Con el elevado y constante endeudamiento, además de la desaceleración de las ganancias de las empresas, ...


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull