Anuario 1999
Indostán
"Las tensiones internas mantienen la fragmentación cultural del sur de Asia"
Abel Ubach

La eterna rivalidad territorial indo-paquistaní sigue dividiendo esta zona de Asia Meridional y potenciando los enfrentamientos de carácter religioso entre el hinduismo y el Islam. En mayo de 1999, la tensión estalla nuevamente en la región fronteriza de Cachemira, tras la incursión de guerrilleros islamistas “muyahidines”, financiados y apoyados por Pakistán, en el estado indio de Jammu y Cachemira, violando así la línea de control instaurada por la ONU en 1949.
Como en ocasiones anteriores, la superioridad india consiguió neutralizar la ofensiva propaquistaní, aunque la diplomacia estadounidense jugó un papel muy importante en la resolución del conflicto. EE.UU, tradicional aliado de Pakistán, sobretodo durante la invasión soviética de Afganistán, consiguió que el Gobierno de Nawaz Sharif retirase sus tropas de la zona india de Cachemira. La gran influencia de Washington dentro del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, los cuales siguen concediendo créditos a la deteriorada economía paquistaní, fueron bazas clave en la decisión política de Islamabad.
Rivalidad fratricida
La rivalidad que afecta a los dos “hermanos” del subcontinente indio desde su sangrante partición en 1947 (tal como predijo Gandhi), no ofrece vías de solución a medio plazo, sino todo lo contario.
El resurgimiento del nacionalismo hindú en la India, confirmado en las elecciones de octubre de 1999, así como el golpe de Estado militar en Pakistán en el mismo mes, reafirman esta opinión. En la India, el partido nacionalista hindú Baharatiya Janata Party, del reelegido Atal Behari Vajpayee, ha pronunciado un discurso político intransigente con las minorías religiosas, fomentando así los ataques a mezquitas musulmanas e iglesias cristianas.
Por lo que respecta a la frágil democracia paquistaní, no parece que los militares golpistas, liderados por el general Pervez Musharraf y humillados por la retirada de Cachemira, practiquen, a partir de ahora, una política demasiado conciliadora con el eterno enemigo. Además, la creciente escalada nuclear en ambos países en 1999, tampoco favorece un clima de tranquilidad.
Tensión en Cachemira
A las reivindicaciones y disputas territoriales entre los dos países hay que añadir una parte de Cachemira, todavía reivindicada por la vecina China. El gigante asiático no mantiene muy buenas relaciones con la India desde la guerra entre ambos en 1962, a causa de la masacre china del Tíbet y la huída del Dalai Lama a la India. Además, los ensayos nucleares realizados por la India en 1998 agudizaron las tensas relaciones entre ambos.
Pero la división entre el mundo musulmán y el hindú no es la única de la zona. El budismo en Sri Lanka y en Birmania también se encuentra inmerso en conflicto con otras religiones. Esto, así como los enfrentamientos tribales y étnicos en casi todo el sur de Asia, es una muestra del conjunto de civilizaciones que se yuxtaponen con resultados conflictivos. Asia es tan grande, poblada (China, India, Pakistán, Indonesia, Japón y Bangladesh reúnen la mitad de la población mundial) y diversa, que no hay una unidad cultural, sino una fragmentación y una multitud de culturas minoritarias reprimidas por quienes ostentan el poder.
Los rebeldes de etnia tamil en Sri Lanka, que luchan desde el año 1983 contra el Gobierno de la isla por la independencia de las zonas que habitan, son de religión hindú y aspiran a una futura independencia con el Estado indio de Tamil Nadu, el cual agrupa toda la comunidad tamil de la zona. Por su parte, la mayoría cingalesa de la antigua Ceilán, de la cual forman parte el Gobierno y las Fuerzas Armadas, practica el budismo.
En Birmania, la mayoría budista de etnia birmana reprime con dureza a las demás etnias del país (Karen, Shan, Mon...), algunas de las cuales profesan el cristianismo o el islamismo. En el mismo Pakistán permanecen los enfrentamientos entre penyabíes, pashtues, sindhis o baluches, entre musulmanes sunnitas y chiítas, entre mohajires, así como persisten los ataques a las minorías hindues y cristianas.
Sigue la crisis
En el plano económico, la crisis asiática que empezó en julio de 1997 en Tailandia con la devaluación del baht, todavía siguió afectando a los países del Sur de Asia, con la excepción de la India, que aguantó bastante bien el impacto. La economía india, que antes de la crisis se estaba vinculando cada vez más hacia Asia Oriental en sus relaciones comerciales, dejó de hacerlo tras la debacle financiera y se orientó más hacia Occidente, abriéndose a la inversión extranjera de la UE y Estados Unidos. El Gobierno de Vajpayee también había impulsado desde su ascensión al poder, en 1996, una economía de corte más liberal que la que había practicado el Partido del Congreso de la dinastía Gandhi-Nerhu hasta entonces. De este modo, pudo cerrar 1998 y 1999 con un incremento anual medio de casi el 6%, una de las tasas más altas de toda Asia.
Sri Lanka, por la proximidad con la India, también soportó medianamente bien la crisis asiática, aunque ésta, junto con la inestabilidad social en la isla a causa de la guerra civil con los insurgentes Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (TLTT), asustaron a los inversores extranjeros.
Por su parte, Pakistán y Birmania, más afectados por la crisis, no levantan cabeza. El mal estado de la economía paquistaní se debe a las sanciones internacionales provocadas por los ensayos nucleares de 1998, la ínfima inversión extranjera a causa de la inestabilidad político-social, así como por la incapacidad del Gobierno para recaudar impuestos en un país sumamente endeudado y erosionado económicamente por la corrupción institucional.
En el caso de Birmania, la crisis económica se debe a las sanciones y el aislamiento internacional causados por la dura represión de la Junta Militar hacia cualquier oposición y a su desprecio más absoluto por los derechos humanos, .
La crisis de 1997 también afectó notablemente a la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSEA), creada en 1967 ante el temor que la UE y Estados Unidos formaran un bloque proteccionista. Se buscaba una integración regional y una identidad común, pero hasta ahora, la enorme diversidad cultural y las diferentes políticas internas lo han impedido. En 1999, las relaciones de la ANSEA con la UE se han mantenido deterioradas desde la inclusión del régimen birmano en 1997. El crecimiento espectacular de la economía china y la hegemonía comercial que mantiene con muchos países (Birmania entre ellos), también ha debilitado a la ANSEA, por la excesiva dependencia económica hacia Pekín.
En el plano político, todavía queda mucho por hacer. Tras la descolonización y la guerra fría, se incrementaron las tensiones internas y pocos han conseguido estabilizarse en régimenes democráticos.
La India y Sri Lanka lo han hecho, aunque siguen teniendo importantes problemas por resolver. El Gobierno indio formó en las elecciones de 1999 una coalición de hasta 24 partidos para asegurar una cierta estabilidad, pero las disputas entre Estados y la crispación social a causa del aumento del nacionalismo hindú, pueden tirar por tierra esta calma relativa, tal como ya pasó en el mes de abril, cuando uno de los partidos minoritarios abandonó la coalición gubernamental y provocó la convocatoria electoral.
En Sri Lanka, el Gobierno no consigue llegar a ningún acuerdo con los rebeldes tamiles, y en Birmania, nada hace preveer que la brutalidad y el régimen autártico de la Junta permitan una pequeña luz de democracia. Y por lo que se refiere a Pakistán, el cuarto golpe de Estado desde la creación del país en 1947 lo dice todo acerca de su crónica inestabilidad política y social.
Situaciones de miseria
A nivel global, exceptuando a los dos gigantes económicos asiáticos como son China y Japón, no hay que olvidar que la mayor parte de la población asiática vive todavía en unas condiciones de vida miserables.
Este hecho, junto con la inestabilidad política, la debilidad económica, las tensiones étnicas y religiosas, las luchas territoriales y las culturas minoritarias reprimidas, hacen del espacio político de Asia Meridional un mosaico fragmentado por las tensiones internas.



Cronologia año  1999
17 abril. El Gobierno indio pierde una moción de censura tras la marcha de un partido regional tamil de la coalición gubernamental. Se convocan nuevas elecciones.

26 mayo. Estalla la tensión entre India y Pakistán en Cachemira. La aviación india bombardea a los “muyahidines”.

4 julio. Bill Clinton se entrevista con el primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, y éste se compromete a retirar las fuerzas paquistaníes en Cachemira.

1 octubre. Una docena de opositores birmanos asaltan y toman rehenes en la embajada birmana de Tailandia para exigir que se excarcele a los presos políticos. Nadie resulta herido y los asaltantes son dejados en libertad por Bangkok en la jungla birmana.

3 octubre. El BJP, partido nacionalista hindú, vence en las elecciones indias por una confortable mayoría absoluta. El Partido del Congreso sufre la peor derrota desde 1947.

12 octubre. El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, destituye al frente del Ejército al general Pervez Musharraf. Los militares, fieles a él, dan un golpe de Estado y arrestan al primer ministro. La población acoge con cierta tranquilidad el golpe y India pone sus tropas en alerta.

2 noviembre. Los TLTT lanzan una gran ofensiva contra el Ejército gubernamental de Sri Lanka. Mueren más de 1.000 personas entre ambos bandos.

 


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