Anuario 2001

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El futuro del Cono Sur pasa por la Àrea de Libre Comercio de las Américas
Ramon Aymerich

“fujimorismo”. El ex presidente Alberto Fujimori por su parte, sigue viviendo tranquilamente en Japón ajeno a cualquier tipo de acusación sobre sus corrupciones.

Al contrario de Perú, Venezuela está viviendo un tránsito innegable hacia el totalitarismo a manos del ex comandante paracaidista Hugo Chávez. El presidente venezolano y aprendiz de revolucionario se esfuerza para crear un eje la Habana-Caracas, que intenta mostrar un proyecto tipo nacionalista en América Latina. Si a este proyecto, se le sumase un triunfo de la izquierda en las elecciones Brasileñas de noviembre, tal y como parecen indicar los sondeos, y el asentamiento del populista Duhalde en Argentina, podría hablarse de un giro ideológico regional. Un giro, que según los analistas, no llevaría a la región a ningún sitio porque lo que ha de hacer América Latina es abrirse al exterior y potenciar sus relaciones con la Unión Europea y los Estados Unidos.

En Colombia sigue la pesadilla

Los colombianos siguen viviendo su pesadilla particular con los grupos armados. Todos los colombianos conocen la realidad de las guerrillas y parecen estar resignados a convivir con este conflicto que ha provocado en este 2001 más de 25.000 muertos.

Andrés Pastrana sabe que la situación con los grupos armados es muy peligrosa y que si se rompen las negociaciones con las FARC, -el grupo armado más importante del país- ciudades como Bogotá podrían convertirse en campos abiertos de batalla. Si las FARC abandonaran la zona de distensión, estallaría una guerra. Una guerra que la Comunidad Internacional no permitirá, como ya ha hecho en otras ocasiones, salvando siempre en el último momento las negociaciones entre el Ejecutivo colombiano y el grupo armado. Pero el verdadero problema surge, cuando el país deja de ser el centro de atención informativa, en ese momento las Instituciones parecen conformarse únicamente con que se reanuden los diálogos, pero estos no sirven de nada si no hay de por medio una tregua.

Los grupos armados se han de comprometer ha dejar de matar. Desde que se lanzaron como guerrilla las FARC, en la década de los 60, solo han declarado una tregua pactada, fue en el año 1984. Desde Occidente, si nos sumergimos en el problema colombiano, solo nos podemos preguntar si las FARC son el problema o verdaderamente son la consecuencia de otro problema aún más grande, que nace tras décadas de malos gobiernos y del negocio del narcotráfico.

América Latina se encuentra en un punto de inflexión muy importante. Los paises sudamericanos han de adaptarse a las exigencias de este nuevo mundo globalizado y han de empezar a ser fuertes como bloque. Solo así, podrán cambiar la historia, y sin olvidar el pasado, podrán mirar hacia el futuro sin ningún complejo y acercarse a los niveles de vida de sus vecinos del Norte.

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