Anuario 1999

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El continente estancado
Xesco Reverter

África sigue siendo el peón menor en el gran tablero de ajedrez mundial. El siglo XX no ha sido el siglo de África. El continente con forma de corazón humano y cuna de la humanidad empieza el milenio con la esperanza de asistir a un “renacimiento africano” que le permita dejar el atolladero en el que se hundió con el colonialismo. Un optimista Nelson Mandela aseguraba en 1999: “El siglo XXI será de África, o no será”.

África seropositiva, África islamizada

El 14 de julio de 1999 la Organización de la Unidad Africana (OUA) celebraba en Trípoli su 35 cumbre. El texto final aprobado por los 34 países que integran el continente rezaba lo siguiente: “La democracia es la única solución para que África se convierta en un foco de riqueza y prosperidad. Los regímenes que no cumplan esta norma deberían entregar el poder”. En la misma cumbre, se medió para conseguir la paz en los 12 conflictos armados que sufre el continente, aunque todo quedó en un fracaso y una mera declaración de intenciones.

“África para los africanos” es el lema de moda del último lustro. La convicción de que la solución de la crisis permanente del continente ya sólo pasa por una solución africana se difunde cada vez más por todos los rincones del África negra. Hasta ahora, las recetas de los estados coloniales y del FMI no han dado los frutos esperados y han machacado más las pocas esperanzas de recuperación con que sueñan los 700 millones de africanos.

Las pocas gotas de optimismo que salen del continente provienen en gran parte de la República de Sud- áfrica, que poco a poco se va consolidando como la auténtica locomotora que arrastrará a unos países que harán de vagones, y que tendrán diversas categorías.

Con la caída del muro de Berlín, a África se le retiró la cadena que desde el siglo XIX la mantenía ligada a Europa. En el último decenio del siglo el continente negro ha encontrado la libertad en medio de un mundo que le lleva muchas leguas de ventaja. Pero no por ello, lo que suceda en África deja de importar al resto del planeta. Ronald Brown, secretario de Comercio de los EE.UU., enviaba el siguente comentario al presidente de la primer potencia mundial después de realizar un viaje por diversos países africanos en mayo de 1999: “La era del dominio económico y de la hegemonía de Europa en África ha terminado. África nos interesa”. Y efectivamente, Estados Unidos han sustituido, sin demasiadas ganas, a los europeos en el ...


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