Anuario 2003

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La paz herida
Héctor García

cara al pueblo y al mundo musulmán, el Gobierno jordano sostenga una retórica de condena contra Israel. Pero, mientras, mantiene un férreo control sobre la participación política de los partidos de tendencia islámica, que cuentan con el apoyo de la mayoría de la población y comparten con ella el rechazo a Israel y la voluntad de que se rompa el tratado de paz mientras dure la represión israelí. La solución del conflicto permitiría encontrar una salida para el millón de refugiados que actualmente viven en Jordania. Los acuerdos industriales con Israel, sobretodo los que conciernen al sector textil jordano, podrían ser sustancialmente más beneficiosos para Jordania si se alcanzara la paz. Turquía e Israel, siendo los países más industrializados de la región, se beneficiarían de unas relaciones económicas normales con sus vecinos si se llegara a un acuerdo de paz duradero, puesto que podrían proveer a los demás países con tecnología de la que estos carecen para el desarrollo de su industria, y ofrecer un mercado de materias primeras cercano y por tanto más atractivo para sus vecinos. El potencial económico de la zona, que es además rica en petróleo, está lastrado por las relaciones políticas hostiles que se vertebran entre los estados de la región y que giran inevitablemente en torno al conflicto palestino-israelí. Si solamente se eliminara la mitad del gasto militar de los estados, estos podrían dejar de depender tanto de la ayuda internacional para sacar adelante los programas de desarrollo. Además, la deuda exterior de estos países se alimenta en buena parte de la compra de armamento.

Por estos y otros motivos, el deseo de alcanzar la paz de una parte amplia de la sociedad israelí hizo posible que a mediados de octubre de 2003 prosperara una iniciativa, paralela a las acciones oficiales de los Gobiernos de Israel y Palestina, y apoyado por el Gobierno suizo, que ha resultado en los llamados Acuerdos de Ginebra. Este plan de paz, promovido por un grupo heterogéneo de políticos de la izquierda israelí y antiguos ministros palestinos, disconformes con la gestión de Sharon y Arafat respectivamente, entre los que destacan el que fue ministro de Justicia del gobierno de Itzak Rabin, Yossi Beilin, y el ex ministro palestino de Información Yasser Abed Rabbo, además de Amram Mitzna, ex líder del Partido Laborista israelí (que dejó su cargo tras la victoria de Sharon), junto con intelectuales y algunos personajes populares del mundo del espectáculo, está basado en las líneas generales del plan que quedó en el aire en julio de 2000, cuando se rompieron las negociaciones entre el primer ministro laborista Ehud Barak y el presidente Arafat, auspiciadas por la Administración Clinton.

El plan ataca de raíz las cuestiones más urgentes del conflicto: propone el desmantelamiento progresivo pero de inicio inmediato de los asentamientos israelíes en tierras palestinas, como también considera la posibilidad (polémica) de renunciar al retorno de los refugiados palestinos, a cambio de la soberanía compartida de la ciudad de Jerusalén. En todo caso, el plan detalla un programa para que los refugiados palestinos puedan escoger, con un plazo de dos años, su futuro lugar de residencia entre Palestina, Israel y otros estados dispuestos a acogerlos, y también para que los refugiados reciban compensaciones económicas de un “fondo internacional”. Otro asunto que el plan aborda es la capitalidad de Jerusalén para los dos Estados. El plan estipula la partición política de la ciudad, resultado de conceder la soberanía palestina a los distritos con una mayoría de población palestina, y la soberanía israelí a los de una mayoría israelí. El acuerdo otorgaría a Palestina la soberanía sobre la Explanada de las Mezquitas, bajo el control inicial de un “grupo internacional de observación”, pero asimismo asegura la soberanía de Israel sobre el Muro de las Lamentaciones. El programa ideado por los firmantes del acuerdo de Ginebra también prevé que una “fuerza militar multinacional” controle todos los territorios evacuados por Israel, hasta que la cesión a la Autoridad Palestina se haga efectiva, y que los asentamientos deben ser cedidos “intactos”, sin ningún daño en las infraestructuras construidas en esos lugares por el Estado israelí. También se detalla en el plan un proyecto para habilitar un “corredor” que una a Gaza y Cisjordania, bajo soberanía israelí pero administrado por Palestina. Y por último, el texto defiende las fronteras de 1949, pero establece un programa de intercambio de tierras para que Israel pudiera conservar los asentamientos principales en Cisjordania. La entrada en vigor del acuerdo comportaría la liberación de prisioneros que hayan estado involucrados en atentados en un plazo de dos años. El plan ha enfurecido al Gobierno de Sharon, por muchas causas (una de ellas el efecto que tendría el retorno de palestinos a Israel sobre la identidad confesional del Estado) y ha provocado la incomodidad del Partido Laborista israelí, porque lo que quedó de la dirección del partido, tras la derrota en las elecciones de enero, no se identifica con tales concesiones osadas a los palestinos, lo que ha confirmado el viraje del partido hacia la derecha. Arafat ha sido cauto en sus declaraciones al respecto pero finalmente ha demostrado poco entusiasmo por el plan, puesto que no se trata de una iniciativa propia. Pero el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, se ha mostrado favorable, tal vez porque es la única alternativa a la vista para paliar la parálisis de la Hoja de Ruta, y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha apreciado “la intención valiente” de los Acuerdos de Ginebra, porque “describe pasos detallados y exhaustivos para resolver el conflicto”. Sin embargo la publicidad de los Acuerdos de Ginebra es una cosa, y la hipotética rúbrica de un acuerdo de paz, sea la Hoja de Ruta o cualquier otra propuesta, que cuente con el apoyo oficial y sea consistente, otra cosa muy distinta. Recientes informaciones, publicadas por el periódico israelí Yediot Ajaronot en enero de 2004, afirman que el Gobierno de Israel estaría planeando duplicar el número de colonos en los Altos del Golán, en los que ya viven 17.000 israelíes, lo que condiciona los futuros diálogos con Siria para negociar el fin de la ocupación. La negativa del primer ministro para empezar a desmantelar los asentamientos poblados se mantiene igualmente firme, y sólo ha ordenado el desmantelamiento de unos cuantos puestos ya abandonados o nunca poblados que habían sido construidos ilegalmente en Cisjordania, acción que le ha valido la protesta airada y las amenazas del Consejo de Asentamientos Judíos de Yesha (El Consejo de Asentamientos Judíos de Yesha representa a los cerca de 200.000 colonos que habitan en Cisjordania y Gaza, y constituye un grupo de presión muy influyente en la derecha política del país; la mayoría de los colonos de Yesha, que es el nombre hebreo para esas tres regiones, es de origen ruso) El supuesto giro que Sharon ha dado a su discurso, en el que se calificaba como “padre de los colonos”, para reconocer con disgusto que Israel debe abandonar las tierras ocupadas, (sobretodo porque le resulta muy cara la ocupación, según afirmó el propio primer ministro), de momento no garantiza el compromiso israelí con la paz.

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Cronologia año  2003

Enero. Un atentado suicida de Jihad Islámica en Tel Aviv mata a 17 personas y hiere a otras 100. Ese mismo día mueren dos palestinos y un soldado israelí en una incursión de Israel en Gaza. El 28 de enero, Sharon obtiene la reelección y el Likud dobla los escaños en el Knesset (37). Días más tarde, el Parlamento aprueba una partida de 2.200 millones de shekels para los asentamientos de Cisjordania y Gaza.
Febrero. En la primera reunión ante su Gabinete, Sharon muestra la conveniencia de la creación de un Estado palestino. Un tribunal militar en Gaza condena a 27 años de cárcel al líder de Hamás Abu Okal. Un coche con tres militantes de Hamás explota cerca de un puesto militar en Gaza. La UE decide investigar el destino de la ayuda económica que otorga a la Autoridad Palestina con la sospecha de que sirve para financiar a “organizaciones terroristas”.
Marzo. El Ejército de Israel lleva a cabo tres operaciones en campos de refugiados palestinos en menos de una semana. Un atentado suicida en Haifa mata a 15 ocupantes de un autobús, la mayoría de ellos estudiantes de la Universidad de Haifa. Un raid de helicópteros israelíes mata al fundador de Hamás Ibrahim Al Makadme, cuando viajaba en un coche. El Consejo Legislativo palestino vota para elegir a Mahmoud Abbas (Abu Mazen) como primer ministro.
Abril. Abu Mazen presenta el nuevo Gobierno de la Autoridad Palestina (AN), del que será el primer ministro. Las facciones de la AN se enfrentan por el candidato para la cartera de Seguridad. Israel no acepta que sea M. Dahlan, que estuvo vinculado a Hamás, y tampoco acepta que otro dirigente de Hamás sea el responsable de la cartera de Educación. Finalmente, Arafat acepta a Dahlan como jefe de Seguridad. La Hoja de Ruta es presentada formalmente a Mazen y a Sharon por representantes del Middle East Quartet (la UE, Estados Unidos, Rusia y la ONU). Hamás la rechaza.
Mayo. Sharon, pide una revisión de la Hoja de Ruta. Declara no mostrarse dispuesto a aceptar el retorno de los refugiados palestinos. El día 18, los primeros ministros palestino e israelí se reúnen, sin ponerse de acuerdo sobre este aspecto del acuerdo. Las reuniones finalizan con un atentado de Hamás en Jerusalén en el que mueren 7 personas. Estados Unidos advierte a Israel que la Hoja de Ruta no es un documento para negociar, sino para que sea implementado.
Junio. Un atentado contra soldados israelíes en Cisjordania confirma la unidad de acción de Jihad, Hamás y la Brigada de los Mártires de Al Aqsa. unidos contra lo que llaman “colaboracionismo” de Mazen. El día 10 helicópteros israelíes atacan el coche en el que viajaba el ex dirigente de Hamás Abdel Aziz el Rantisi, que resulta herido. El día 11 mueren 16 personas en un atentado cometido por un militante de Yihad Islámica en un autobús en Jerusalén. El día 12 el Ejército de Israel mata a 4 dirigentes de Hamás y a 7 civiles, entre ellos una niña, en un ataque contra los coches en que viajaban. El día 20 Colin Powell llega a Jerusalén y mantiene conversaciones separadas con Mazen y Sharon. El 21, el Ejército de Israel mata a A. Qwasme, líder de Hamás. El líder espiritual de Hamás declara un cese temporal de la violencia.
Julio. El Gobierno de Israel se niega a aceptar un alto el fuego. Se emprenden negociaciones entre el ministro de Justicia israelí y el ministro para los prisioneros de la Autoridad palestina, en las que no se ponen de acuerdo sobre la cifra de prisioneros que liberar. El Knesset aprueba una ley que prohíbe a los ciudadanos palestinos casados con israelíes vivir en Israel. El día 29, Sharon viaja a Washington para entrevistarse con Bush, quien le pide que deje de construir la Barrera de Seguridad, pero en octubre vetará ante la ONU una moción presentada en contra de Israel por esta cuestión.
Agosto. Se declara roto oficialmente el alto el fuego cuando la Brigada de los Mártires de Al Aqsa asesina a los 5 miembros de una familia israelí que viajaban a través de Gaza en un coche. Sin embargo, la liberación de 411 presos palestinos se hace efectiva el día 5. Arafat califica la medida de “decepcionante”. Hezbollah mata en Shlomi (norte de Gaza) a un chico de 16 años y hiere a otros cuatro en un ataque con artillería contra un asentamiento israelí. Estados Unidos advierte a Beirut y a Damasco para que dejen de apoyar a Hezbollah. El día 20 mueren 21 personas en un atentado suicida de Hamás y Yihad Islámica en el centro de Jerusalén. Arafat destituye a Dahlan como jefe de Seguridad de la Autoridad Palestina.
Septiembre. El día 4, Arafat declara “muerto” el proceso de la Hoja de Ruta, y decide el cese de Mazen como primer ministro. El día 10 dos atentados suicidas de Hamás en Rishon Letzion (Tel-Aviv) y en la colonia alemana de Jerusalén matan a 15 personas y hieren a 80. El Gabinete de Seguridad israelí decide que Arafat “es un obstáculo para alcanzar la paz” y se reserva el derecho a “eliminarlo cuando y de la manera que nosotros lo decidamos”. EE.UU. advierte a Israel en contra de este tipo de acciones unilaterales y confía en que el nuevo primer ministro palestino, Ahmed Qureia, continúe con la aplicación de la Hoja de Ruta.
Octubre. El día 1, el Ejército de Israel entra en el campo de refugiados de Bureij (Gaza) para detener al líder de Yihad Islámica Jawad Shanin. Dos militantes palestinos y un soldado israelí mueren en la acción. La Policía de Fronteras de Israel se enfrenta en las cercanías de Rafah con un grupo de Yihad Islámica que, tras dispararles, se han refugiado en un edificio: los cuatro palestinos armados mueren en el tiroteo. Uno de ellos era el líder de Yihad Diab Shwiki, que el Gobierno de Israel había intentado asesinar anteriormente en dos ocasiones.


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