Anuario 2003

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Conflictos armados y diplomáticos llegan a su fin con la implicación de Washington, interesado en el petróleo de la zona
Marina Teixidó

Este 2003 ha sido verdaderamente significativo para algunos países del norte y del centro de África, como Sudán y Liberia, donde se disputaban algunos de los conflictos armados más largos y sangrientos del continente, unos conflictos que, actualmente, a finales de año, se encuentran en vías de solución. También Libia ha conseguido resolver su conflicto, en este caso diplomático, y hacer las paces con la Comunidad Internacional, tras quince años de castigo por el atentado de Lockerbie. En gran medida, la resolución de estos contenciosos se debe a la implicación de otros países, sobre todo de Estados Unidos, que está intensificando sus operaciones en el continente en nombre de la guerra contra el terrorismo. Esta prisa de algunos países europeos y de Estados Unidos por situarse en el continente y ayudar a resolver unos conflictos armados y diplomáticos que existen desde hace décadas, se debe, en buena medida, a las grandes perspectivas petrolíferas que ofrece el continente africano y al gran interés en su explotación.

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Liberia, tras 14 años de una sangrienta guerra civil que parecía no acabar nunca, vislumbra el fin del conflicto por primera vez. En este 2003, Taylor ha estado bajo la presión de la comunidad internacional y, posteriormente, las guerrillas y el Ejecutivo liberiano han firmado un acuerdo de paz. Estos hechos han abierto una pequeña brecha de esperanza entre la población, que ha sufrido, sobre todo en los últimos años, los enfrentamientos entre grupos rebeldes y las fuerzas de seguridad del presidente Charles Taylor. Las sucesivas guerras civiles que han ahogado Liberia durante más de una década han dejado, en un país de sólo 3’2 millones de habitantes, un trágico balance de 200.000 muertos y cientos de millares de refugiados en otros países.

También la paz llega a Sudán, que en breve podría terminar con la guerra civil más larga y más brutal de África, una lucha que durante más de dos décadas ha enfrentado un norte árabe y musulmán que gobierna y que pretende imponer su ley, la sharia, a un sur negro y cristiano. Una guerra en la que ninguna de las partes ha logrado vencer militarmente al enemigo, y la población civil ha pagado el precio más alto. En veinte años han muerto más de dos millones de personas, a causa de los combates, el hambre y las enfermedades. El esperado acuerdo de paz entre Gobierno y rebeldes, que se firmará a principios del 2004, prevé una autonomía temporal para el sur de Sudán, seguida de un referéndum sobre la independencia total. También prevé una gran operación de mantenimiento de paz conducida por la ONU, encargada de supervisar el proceso de desarme y de paz.

Libia, durante este 2003, también ha conseguido resolver el conflicto diplomático que mantenía con la Comunidad Internacional desde el atentado de Lockerbie, que se produjo en diciembre de 1988, cuando una bomba estalló en un avión Boeing 747 que cubría el vuelo 103 de la aerolínea estadounidense Pan American World Airways, en el momento en que volaba sobre la localidad ...


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