Anuario 2001

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El 11-S desata el “síndrome de Pearl Harbor” y acelera la recesión económica
Ejército omnipresente

Estados Unidos ha sido y seguirá siendo una enorme potencia militar. Por más que se empeñe en quitarse la etiqueta de 'policía del mundo' que le han colgado, tras el 11-S le resultará todavía más difícil borrar esa imagen. Su Ejército tiene un presupuesto anual de aproximadamente 349 mil millones de dólares, dispone de un 1,4 millones de soldados y 700.000 empleados civiles. Antes de los atentados, Bush opinaba que tenían demasiadas tropas en lugares en los que los intereses norteamericanos no estaban en juego, y acusaba a Clinton de involucrarse en demasiados asuntos internacionales. Ahora, la guerra contra el terrorismo mundial le ha hecho construir alianzas con países que muchos norteamericanos antes no habían oído ni nombrar y ha reforzado su presencia militar. Un reciente informe del Pentágono identifica "intereses vitales para la seguridad de América" en prácticmente todo el mundo. El analista militar John Pike califica la actual presencia militar norteamericana de "global" y señala que es la mayor desde la II Guerra Mundial. Acaban de anunciar su retirada de Kosovo y están presentes en 140 países, siguen en guerra con Irak, sobrevuelan los mares de China, ayudan a combatir el narcotráfico de Colombia y entrenan a militares en todo el mundo.
 


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