Anuario 1998

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La política autoritaria de Fujimori recibe numerosas críticas de una población cansada
Las guerrillas, todavía en activo

La población y la comunidad internacional todavía tienen presentes el recuerdo de la última actuación de una guerrilla peruana. El MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru) asaltó la embajada japonesa en Lima, durante cuatro meses, para reivindicar la liberación de los guerrilleros encarcelados en Puno, a cambio de la vida de 72 detenidos. Aquella situación acabó con la muerte de todos los guerrilleros, un total de 14, y un civil, el 22 de abril de 1997. Las fuerzas de seguridad están en estado de alerta porque se teme que el MRTA tiene un grupo de 120 miembros, preparados por dar un golpe. La policía cree que estos guerrilleros planifican atacar la prisión de Yanamayo, cerca de la frontera con Bolivia, en Puno, donde se encuentran encerrados 60 de sus miembros. La población rural, por su parte, todavía padece algún ataque aislado de las guerrillas maoístas, Sendero Luminoso y Sendero Rojo (facción escindida de la primera).

En abril de este año, Perú dio otro paso adelante contra la lucha armada, ya que detuvo al principal ideólogo y líder histórico de Sendero Luminoso, Pedro J. Quinteros. Este hecho se une a la detención de máximo jefe y fundador de la guerrilla, Abimael Guzmán, en 1992, tras la cual el grupo armado debilitó su fuerza y disminuyeron sus ataques contra la población, aunque las muertes y el terror que provocaron no son fáciles de borrar. Además, Quinteros continuaba su lucha armada organizando atentados en Lima y en las zonas con una gran presencia del narcotráfico.

Sendero Luminoso, por su parte, ha reducido los ataques, concentrándose en los convoyes militares y policiales. El grupo, en los tiempos de más violencia, hacía de intermediario, pactando el precio entre los productores de hoja de coca y los narcotraficantes, sobre todo, en la región de El Alto Huallaga, que durante muchos años fue la zona donde se cultivaba más coca del mundo y, también, la más castigada por la guerrilla.


 


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