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Arabia Saudí
Arabia Saudí busca el equilibrio entre progresistas y reformadores
Sucesión y reforma

El deterioro de la salud del monarca saudí, Fahd Ibn Abdelaziz, durante estos últimos dos años ha propiciado la subida ya prácticamente oficial del príncipe Abdullah, que se ha estado encargando de los asuntos más importantes del reino. Actualmente, independientemente de las conocidas diferencias existentes entre Abdullah, (príncipe heredero y jefe de la Guardia Nacional) y Sultán (ministro de Defensa con marcadas aspiraciones a alcanzar el trono en el futuro), el reino cuenta por primera vez con nuevas herramientas jurídicas que pueden favorecer la transición con mayor estabilidad.

El llamado “sistema básico de gobierno”, proclamado por Fahd en 1992, se convirtió en el cuerpo legal escrito más importante generado desde la fundación del reino, en 1932, y con el mismo se pretendió propiciar un mayor nivel de consulta en el proceso de toma de decisiones y en la búsqueda de un nuevo equilibrio entre las tendencias tecnócratas-reformadoras y los sectores religiosos más ortodoxos.

Estos decretos, además, abordaron el crucial tema de la sucesión real. Las nuevas regularidades empiezan a cumplirse de acuerdo con la Ley Básica. En el actual Gabinete se mantiene un importante espacio para los representantes de tendencias reformistas favorables a la privatización y a la inversión foránea, al mismo tiempo que se sigue dando especial atención a la alianza tradicional que existe entre la familia Saud y la familia Alsheikh, de altísima legitimidad religiosa.

El sistema básico de gobierno especifica que en el futuro, el nuevo rey será seleccionado en una estructura equivalente a un colegio electoral integrado por los príncipes de la familia real saudí. No obstante, este decreto sólo entrará en vigor después de que el actual heredero se convierta en rey, pues otro edicto, también proclamado por Fahd, lo reafirmó como substituto. De esta forma se trata de mantener un equilibrio entre la rama predominante en el poder, los Sudairis, y la minoritaria a la que pertenece Abdullah, a favor de la continuidad, la distribución de poderes y la armonía de la monarquía Saúd.

 


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