Anuario 2001

Afganistán
Alemania
Arabia Saudí
Argentina
Australia
Austria
Bielorrusia
Brasil
Bulgaria
Chile
China
Colombia
Congo
Corea del Norte
Corea del Sur
Egipto
España
Estados Unidos
Filipinas
Francia
Georgia
Gran Bretaña
Holanda
India
Indonesia
Israel
Italia
Japón
Jordania
Kazajstán
Kirguistán
Líbano
Macedonia
Malasia
Mozambique
Nepal
Nigeria
Pakistán
Perú
Portugal
Rusia
Serbia
Singapur
Siria
Sri Lanka
Sudáfrica
Tayikistán
Timor Oriental
Ucrania
Uzbekistán
Venezuela
Zimbabue
China
China entra en la OMC y consigue el sí del COI para organizar los JJ.OO. de 2008
Taiwán, el último eslabón para la reunificación de China

Taiwán, considerada por las autoridades chinas como una provincia rebelde, es el último eslabón para la reunificación de China. Este es el conflicto que actualmente concentra un mayor interés por parte de la república comunista, que tiene más de 300 misiles apuntando la zona. El problema arranca en 1949, cuando el gobierno nacionalista de Kuomintang huyó a la isla de Formosa ante su inminente derrota en la guerra civil que le enfrentaban a las fuerzas comunistas. Desde entonces se constituye en Taiwán un gobierno independiente respecto al régimen comunista chino, que se proclama el heredero legítimo del gobierno de la República China. El sistema que implantó Kuomintang en la isla fue una dictadura, pero finalizó en 1996 con las primeras elecciones democráticas. Taiwán ha experimentado en las últimas décadas un crecimiento económico espectacular que lo ha situado entre los países más desarrollados de la zona asiática. Aunque los mayoría de los taiwaneses se muestran favorables a un futuro proceso de reunificación, las autoridades isleñas han rechazado repetidamente las ofertas de reunificación de Pekín por no considerar satisfactorias las condiciones propuestas, en particular con el régimen político. Desde los años ochenta estas ofertas han incluido la constitución de la isla en una región administrativa especial con apmplios poderes, entre ellos unas fuerzas armadas propias. Sin embargo, Taiwán vincula su respuesta afirmativa al abandono por parte de la China continental del sistema comunista a favor del libre mercado, condición a la que se añade la existencia de un sistema democrático que garantice los Derechos Humanos. China pretende superar las reticencias de Taiwán asegurándole que al igual que Hong Kong, funcionará bajo el principio de “un país dos sistemas”. Ante los desaires de Taiwán a la reunificación, China ha anunciado en varias ocasiones que si es necesario usará la fuerza para recuperar la antigua provincia. Sin embargo, este tipo de operación se descarta, al menos a corto plazo, porque china no posee suficiente capacidad militar para conquistar Taiwán.


 


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull