Anuario 1999

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Jordania
La muerte del rey y el súbito cambio de heredero ratifican la línea continuista de Jordania
El nuevo monarca avala el diálogo con Israel

Si Jordania se convierte en el portaaviones de EE.UU. para resolver el conflicto de Irak, los palestinos se opondrán con la misma firmeza que lo hicieron cuando Jordania firmó el acuerdo de paz con Israel en 1994. Sadam Husein sigue siendo una figura muy popular entre la mayoría de los palestinos porque resiste a las exigencias, las sanciones y los bombardeos de Occidente, por lo cual la monarquía hachemí tendrá que ir con pies de plomo para no enfurecer, todavía más, a su población.

Otro de los objetivos trazados por Abdallah II es el de mantener a Jordania como mediadora del proceso de paz. Si con el tratado de paz de 1994, el rey Hussein se convirtió en uno de los principales valedores del diálogo árabe con Israel, cuatro años más tarde, en octubre de 1998, la mediación del monarca hachemí fue decisiva para desbloquear la reunión cumbre de Wye Plantation entre israelíes y palestinos. Al parecer, el nuevo rey, proseguirá la línea emprendida por su padre e intentará convencer a sus vecinos de la necesidad de retomar las conversaciones con el país hebreo.


 


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